viernes, 2 de enero de 2009

HISTORIAS DEL KRONEN



Botellón, borracheras, reyertas, carreras de coches, sobredosis, pilotos suicidas sin carnet, sexo de riesgo, embarazos en adolescentes, la cultura del descontrol... ¿Asistimos a un nuevo fenómeno contestatario juvenil o nos enfrentamos a una verdadera enfermedad social, que cada vez consume más recursos de las arcas sanitarias públicas?


Como si de una nefanda rutina se tratase, cada fin de semana algunos de nuestros jóvenes deciden invertir su tiempo libre consumiendo en exceso alcohol y otras drogas. Pudiera parecer parte de una cantaleta moralista y retrógrada. Pero lo cierto es que si nos damos una vuelta por los servicios nocturnos de urgencias, podremos constatar una cruda realidad: intoxicaciones etílicas, sobredosis, accidentes de tráfico y lesiones provocadas por peleas y agresiones que se adueñan de un segmento importante (y evitable) de la asistencia sanitaria. Las víctimas, en demasiadas ocasiones, son jóvenes y adolescentes.

Las cuestiones de la rebeldía, del ansia de libertad, de la transgresión de las enconsertadas normas sociales, de la evasión mediante sustancias euforizantes, ha sido, es y será el objeto de la atención de diferentes directores y guionistas en la historia del cine. Como posibles ejemplos incluiríamos aquí obras maestras y grandes películas como "Rebelde sin causa" (Nicholas Ray, 1955) - aquella cazadora roja de James Dean que todos quisimos un día tener - "Easy rider" (Dennis Hopper, 1969) - road movie, moteros, psicodelia y una excepcional banda sonora - "Quadrophenia" (Franc Roddam, 1979) - monumento mod arropado por la música de The Who - "Sid y Nancy" (Alex Cox, 1986) - amor fou homenaje al punk y a los Sex Pistols - o "Trainspotting" (Danny Boyle, 1996) - salto sin red a la fama de Ewan McGregor desde las cloacas del Edimburgo más desolador.




























Pero, ¿qué tiene en común todas ellas con "Historias del Konen" (Montxo Armendáriz, 1995)?

Corría 1994 cuando José Ángel Mañas, un joven escritor madrileño de 23 años, alcanzaba la final del prestigioso Premio Nadal de novela por "Historias del Kronen".


José Ángel Mañas



Esta novela retrata a una heterogénea pandilla de jóvenes madrileños que habitualmente se reune en la cervecería llamada "Kronen", envueltos en una vorágine permanente de alcohol, drogas, sexo y punk rock. Constituye la primera parte de una tetralogía que el autor completaría más adelante con "Mensaka", "Ciudad rayada" y "Sonko 95".

La juventud del autor y la originalidad del relato despertaron la curiosidad del productor Elías Querejeta y del director Montxo Armendáriz, que decidieron llevar la historia a las pantallas cinematográficas. Para encarnar a los convulsos personajes, escogieron a una serie de entonces jóvenes promesas del cine español: Juan Diego Botto, Jordi Mollá, Aitor Merino, Eduardo Noriega y Cayetana Guillén Cuervo, algunos practicamente contemporáneos y de la misma edad que Mañas el escritor.

El film fue galardonado con el Premio Goya al mejor guión adaptado en 1996.

Carlos, el protagonista, es interpretado por Juan Diego Botto, cuyo trabajo mejora sustancialmente a medida que va avanzando el film. Es un joven de 21 años, depredador, irreverente, cínico, irresponsable, libertino y egoista, que se aprovecha de la bonanza económica de su familia para dilapidar sus recursos en alcohol y drogas.



Juan Diego Botto es Carlos



A su lado, se define el personaje de Roberto (descollante y camaleónico Jordi Mollá), amigo y confidente de Carlos, por el que siente además un fuerte atractivo homosexual. Roberto reprocha a su amigo su descarnada y materialista visión de la vida, de la cual sus actos (borracheras, abuso de las drogas, sexo descontrolado) son fiel reflejo. A su vez, carente de valentía e incapaz de imitar a su ídolo, busca refugio en el alcohol, los porros, la cocaína, los ácidos y el sexo oral con travestidos.



Jordi Mollá es Roberto




Carlos y Roberto sienten una morbosa atracción por las snuff movies. Tal vez no resulte entonces una coincidencia la breve y chulesca aparición en este film del atractivo Eduardo Noriega, que protagonizaría el papel del enigmático Bosco en "Tesis" (Alejandro Amenábar, 1996).


A la sombra de Carlos y Roberto se mueven otra serie de personajes; de entre todos ellos destacaría a Pedro (Aitor Merino), diabético, con un solo riñón, frágil y endeble, figura que me trajo a la memoria a aquel inolvidable Platón de "Rebelde sin causa", infortunado protagonista de esa snuff movie accidental en que se convierte la orgía de alcohol, sexo y drogas de su último cumpleaños.


En esta película, existen varias escenas que se desarrollan en conciertos con fondo musical de grupos indie y punk cañeros. Pronto se asoció el éxito de "Historias del Kronen" al de su banda sonora, de la que despuntó el tema "Chup, chup", de Australian Blonde.


http://www.youtube.com/watch?v=V7_u5sPF6QI


CONSUMO DE COCAÍNA



Al igual que la novela "Historias del Kronen" y su película homónima, a la década de los 90 también pertenece el libro "Cocaína. Abuso. Nuevos enfoques en investigación y tratamiento", de Henry Spitz y Jeffrey Rosecan, de la Universidad de Columbia, todo un clásico hoy en día. En su prefacio, podemos leer:

"el abuso de la cocaína ha alcanzado proporciones epidémicas muy notables en los EEUU... Las muertes relacionadas con la cocaína en los servicios de urgencias han aumentado un 200% desde 1976..."


En España, la situación resulta todavía más alarmante. En junio de 2007, el diario El País publicaba unos datos estremecedores: por primera vez en la historia nuestra nación superaba la tasa de consumo de cocaína de los EEUU, cuadriplicando de paso la media europea.

http://www.elpais.com/articulo/sociedad/consumo/cocaina/Espana/supera/primera/vez/EE/UU/elpepusoc/20070626elpepusoc_1/Tes

Si no fuera por lo preocupante de las noticias, estas informaciones publicadas por el diario El Mundo a finales del 2006 pudieran incluso resultar jocosas: el 94% de los billetes que circulan por el territorio patrio contiene restos de cocaína. Y, enn otro ranking ciertamente particular, España ocupa el tercer puesto mundial respecto a las incautaciones de esta droga, por detrás de Colombia y los EEUU.




EPISTAXIS POR COCAINA


En varias escenas de esta película, observamos cómo Carlos sangra repetidamente por su nariz. La cocaína es un potente vasoconstrictor. Su inhalación crónica puede provocar a largo plazo daños en las vías respiratorias altas y complicaciones a nivel general:
  • Perforación del septum anterior, que muchas veces puede pasar inadvertida.
  • Necrosis cartilaginosa, con epistaxis, ulceraciones e infecciones sinusales.
  • Perforaciones palatinas.
  • Accidentes cerebrovasculares hipertensivos o hemorrágicos.
  • Infarto agudo de miocardio, por el vasoespasmo coronario.
  • Miocardiopatía.
  • Edema agudo de pulmón.