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miércoles, 12 de noviembre de 2025

DELIVER ME FROM NOWHERE

“Nebraska empezó como una meditación inconsciente sobre mi infancia y sus misterios. No tenía una agenda política consciente ni una temática social. Buscaba un sentimiento, un tono en el que me sintiera como en el mundo que había conocido y que seguía llevando en mi interior”.

Bruce Springsteen, a propósito de su álbum "Nebraska" (1982)

Hasta hace relativamente poco tiempo no era muy habitual que un artista famoso, en este caso una de las estrellas más rutilantes del firmamento del Rock & Roll, reconociese públicamente el padecimiento de una enfermedad mental. Nos estamos refiriendo a Bruce Springsteen y a su trastorno depresivo crónico.

Porque precisamente una parte de "Deliver Me From Nowhere" (Scott Cooper, 2025) nos muestra en carne viva todo el sufrimiento y los más íntimos sentimientos de este cantautor, condicionados por su deteriorado estado de ánimo, y de cómo fue capaz de reorientar su exitosa carrera en tan delicados momentos de tribulación con la ayuda de los especialistas y el incuestionable apoyo constante deL su entonces manager John Landau (Jeremy Strong)


El propio The Boss, así conocido desde el inicio de su carrera debido a su costumbre de recaudar y repartir los honorarios de sus músicos, intervino personalmente como asesor en esta película. 

De él partió precisamente la idea de escoger a Jeremy Allen White para encarnarlo en la pantalla, tras haber alabado su trabajo en la aclamada serie de TV "El oso" (2002), porque a su juicio este actor y ningún otro más presentaba la actitud necesaria y convincente para transformarse en un verdadero astro del rock, cantando y tocando además la armónica en todas las escenas musicales de este film.

CINEFILIA

Jeremy Allen White encarnó al malogrado luchador Kerry Von Erich, popularmente conocido en España como Tornado Texas, en "El clan de hierro" (Sean Durkin, 2023), inspirada en la "maldición Von Erich", la trágica historia de la saga familiar que intentó triunfar sin éxito en el competitivo mundo de lucha libre estadounidense en los años 80.

El verdadero clan Von Erich y sus personajes en "El clan de hierro"

MÁS CINEFILIA

"Corazón rebelde" (Scott Cooper, 2009) es una galardona película independiente que narra la historia de redención de Bad Blake (Jeff Bridges), un veterano cantante de country en sus horas más bajas y amargas mientras ahoga sus frustraciones en el alcohol, y por la que su protagonista recibió merecidamente el Oscar al mejor actor principal en 2010.


Basada en el libro homónimo de Warren Zanes"Deliver Me From Nowhere" se construye sobre tres líneas argumentales: la primera, la gestación del sexto álbum de la carrera de Springsteen, "Nebraska" (1982), sin lugar a dudas su obra más intimista; la segunda: el exorcismo de sus fantasmas familiares, frente a los atribulados recuerdos de su infancia y juventud en Randolph Street, una más entre tantas calles de Freehold Borough (Nueva Jersey) lidiando con un padre (Stephen Graham), en la película un brutal conductor de autobuses esquizofrénico paranoide y alcohólico, que indefectiblemente marcaría la existencia del futuro ídolo musical. 

Y la tercera, su particular lucha contra la depresión que estuvo a punto de apartarlo de los escenarios y los estudios de grabación, truncando una imparable trayectoria ascendente desde la publicación en 1980 del aclamado "The River".


A comienzos de los 80, Springsteen tenía 32 años. Atravesaba un delicado momento de fragilidad emocional, posiblemente relacionado con el agotamiento que le provocaban sus agotadoras y triunfales giras por los escenarios.

Encerrado en una casa en Colts Neck (Nueva Jersey), durante un período que él mismo calificó como una etapa de oscuridad marcada por la soledad y la desconexión, anhelaba encontrar un amor estable, personalizado en la película en el personaje ficticio de Faye Romano (Odessa Young) y su pequeña hija Halley (Vienna y Vivienne Barrus), así como reconciliarse con los recuerdos más sombríos de su infancia en el entorno de la ciudad costera de Long Branch (Nueva Jersey)


Los únicos lugares donde parecía encontrarse a gusto eran sobre el escenario de The Stone Pony, y disfrutando de las decadentes atracciones de Asbury Park, un lugar que inspiró el nombre de su opera prima "Greetings from Asbury Park, N.Y" (1972)


En la casa alquilada en Colts Neck se encerró con la única compañía de sus guitarras, su armónica, su mandolina, una primitiva grabadora de cuatro pistas, los cuentos completos de la escritora Flannery O´Connor (1925-1964), la inspiración del cantautor folk Woody Guthrie, las conmovedoras escenas de "Malas Tierras" (Terrence Malick, 1973) y el homónimo disco de debut de Suicide (1977), la inquietante banda de música electrónica formada por Alan Vega y Martin Rev, del que en la banda sonora podemos escuchar el hipnótico "Frankie Teardrop", la breve historia de un joven en paro que termina asesinando a su pareja y a su bebé de apenas 6 meses.


Sin embargo, en esta etapa solitaria, The Boss compuso también la mayoría de los temas que le catapultarían más si cabe a la cima del éxito con "Born in the USA" (1984), con una producción en estudio donde destacan los sintetizadores y las baterías potentes, acompañado por su inseparable E Street Band.

Sin embargo, debajo del sonido triunfal completamente alejado de la crudeza de "Nebraska", la mayoría de las letras continúan siendo sombrías y desencatadas, sobre el desempleo, la soledad, la desesperanza, la marginación y la pobreza, el triste retorno a casa de los veteranos de la Guerra de Vietnam, la desindustrialización, la desilusión generalizada de los estadounidenses y la eterna simpatía por los perdedores.


CINEFILIA

"Malas tierras" (1973) es el primer largometraje de Terrence Malick, una road movie inspirada en la breve carrera criminal del joven asesino en serie Charles Starweather y su novia adolescente Caril Ann Fugate, que en 1958 dejaron 11 cadáveres y un reguero de sangre por las tierras baldías del estado de Dakota, en un letal recorrido entre Nebraska y Wyoming.


Estos personajes están interpretados por
Martin Sheen, como e rebelde Kit Carruthers, y Sissy Spasek como la adolescente Holly Sargis.

En el momento del rodaje Martin Sheen, con un destacado parecido al atormentado Jim Stark (James Dean) de "Rebelde sin causa" (Nicholas Ray, 1955), tenía 32 años de edad, pero su físico juvenil encajó perfectamente en el papel protagonista.

BRUCE SPRINGSTEEN Y LA DEPRESIÓN

En sus memorias, el artista recuerda que la enfermedad mental estudo muy presente en su familia desde su infancia: su padre, varias tías y primos. Todos ellos enfrentados al sufrimiento en una momento en el cual no podían acceder a medicamentos ni a terapias psicológicas.

Bruce nació en 1949. Simplemente recordar que los primeros fármacos antidepresivos aparecieron en la década de los 50, siendo los pioneros la iproniazida (un IMAO - inhibidor de la MAO - originalmente ideado para el tratamiento de la tuberculosis) y la imipramina (un tricíclico). Su uso clinico se generalizó en torno a 1957.


Ambos medicamentos supusieron la introducción de nuevos métodos para la evaluación antidepresiva de diversas sustancias, permitiendo avanzar en el conocimiento de la etiopatogenia de los trastornos de los trastornos afectivos:
la hipótesis monoaminérgica de las depresiones, que ya en los años 60 planteaba:
  • Imipramina: una deficiencia funcional de la neurotransmisión noradrenérgica y/o serotoninérgica con base en el efecto bloqueador de la recaptación sináptica de estas aminas.
  • Iproniazida: la inhibición de la monoaminoxidasa (MAO)


Sobre estas primeras hipótesis neurobiológicas del origen de las enfermedades mentales, se fue construyendo paulatinamente lo que hoy conocemos como psiquiatría biológica.


Durante años, Springsteen se disfrazaba para ir a la conducta del psiquiatra, debido a un sentimiento de profunda vergüenza. Así lo reconoce en sus memorias "Born to Run" (2016), donde relata su lucha contra prolongados episodios de tristeza y ansiedad, sobre todo durante la década de los 90.

A pesar de todo, a lo largo de su vida siempre se ha manifestado dispuesto a recibir terapia psicológica y medicación, cuando ha padecido alguna recaída en su trastorno crónico de estado de ánimo depresivo.

Paralelamente, la música, el ejercicio físico y el trabajo constante han formado parte de su tratamiento cotidiano, entendiendo su salud mental como un proceso de mantenimiento continuo, que nada tiene que ver con el concepto clásico de curación.


Su segunda esposa, Patti Scialfa, ha jugado un papel determinante apoyándole en los momentos más oscuros y ayudándole a buscar la ayuda médica necesaria.

CINEFILIA

Fruto de su etapa introspectiva durante los años 90, su galardonada "Streets of Philadelphia" (1993), obtuvo el Óscar a la mejor Canción Original junto a 4 Grammy.


Forma parte de la banda sonora de
"Philadelphia" (Jonathan Demme, 1993), protagonizada por Tom Hanks como Andrew Beckett, un joven y prometedor abogado que debe enfrentarse al estigma del padecimiento de la infección por VIH/SIDA cuando esta enfermedad todavía se contemplaba como una plaga específica de los homosexuales masculinos.


La letra de esta canción, con la voz calmada y triste del artista quizás afligido por su propios trastorno emocional, comienza así:

- I was bruised and battered, I couldn't tell what I felt: Estaba magullado y golpeado, no podía decir lo que sentía.
- I was unrecognizable to myself: Era irreconocible para mí mismo / Estaba irreconocible a mi mismo.
- Saw my reflection in a window and didn't know my own face: Vi mi reflejo en una ventana y no conocí mi propia cara / Vi mi reflejo en una ventana y no reconocí mi propia cara.

LA LINEA DEL TIEMPO: LA DEPRESIÓN EN EL ROCK Y EL POP

Desde los años 60, cuando la depresión apenas se sugería en algunos temas como "The Sound of Silence" de Simon & Garfunkel o "Lilac Wine" de Nina Simone, donde el dolor se disfrazaba de romanticismo y se refugiaba en el alcohol, hasta la actualidad, estos trastornos no hacen distinciones entre géneros musicales y éxito de los artistas. Cada uno de ellos ha intentado transformar su sufrimiento en arte.


El reconocimiento público de sus patologías han contribuido al mayor conocimiento y comprensión de estas enfermedades, hasta el punto de hoy en día ya no resulta un tabú hablar de salud mental en las canciones, sino más bien una forma de conexión y supervivencia.

En los años 70 destaca la figura del cantautor introspectivo y atormentado, dispuesto a desnudar su malestar interior, como por ejemplo el malogrado Nick Drake en "Black Eyed Dog" (1974), mientras los trastornos depresivos continúan formando parte de la sensibilidad artística del genio torturado.


Y entonces los 80 interrumpen de manera arrolladora, con sus producciones brillantes, su estética artificial, el sonido de los sintetizadores y las percusiones electrónicas. Prototipo del artista desesperanzado es Ian Curtis, líder de Joy Division con su icónica "Love Will Tear Us Apart" (1980), que también terminó suicidándose.


Precisamente de 1987 es "Tunnel of Love", de Bruce Springsteen, una elegía a la depresión emocional mediante el amor, la melancolía y la culpa.

A partir de los años 90, la depresión se convierte en un grito de auxilio dentro del lenguaje artístico. Algunos se han ido dejando la vida por el camino, como por ejemplo Kurt Cobain, líder de "Nirvana" e icono del Grunge, con temas como "Lithium" o "Something in the Way", claros reflejos de su inestabilidad emocional. Diagnosticado de un trastorno depresivo severo, su fallecimiento en 1994 generó una mayor conciencia sobre la salud mental en la jungla del rock.


Otros casos similares son los de Chris Cornell de "Soundgarden" y Chester Bennington de "Linkin Park", que se suicidaron en 2017 tras una carrera plagada de ansiedad, depresión y adicción a las drogas.

Y es que a partir del 2010, surge una nueva corriente artística en la que destaca la visibilidad emocional, donde las redes sociales y los documentales se convierten en espacios de confesión pública. De esta etapa es "Western Stars" (2019) de Bruce Springsteen, la madurez emocional y la aceptación de una patología que viene y va, una nueva canción intimista que bien podría haber formado parte del mítico "Nebraska"

La música se ha convertido en una herramienta de consuelo y activismo emocional, destacando el documental "My Mind & Me" (2022) de Selena Gómez, sobre la depresión y la bipolaridad.

CINEFILIA

"Blinded by the Light (Cegado por la luz)" (Gurinder Chadha, 2019) es una comedia británica ambientada en 1987, durante uno de los  gobiernos de Margaret Thatcher, en la que Javed (Viveik Kalra) su joven protagonista de ascendencia pakistaní afronta su existencia cotidiana mediante la música de Bruce Springsteen.

Así se titula también una canción escrita y grabada por The Boss, que aparece en su álbum de debut, más tarde sería popularizada por el grupo británico Manfred Mann´s Earth Band, y que en 1977 alcanzó el número 1 en el Billboard Hot 100 en Estados Unidos.



sábado, 11 de marzo de 2023

RECUERDA

 

"Nuestra historia se basa en el psicoanálisis, el método mediante el cual la ciencia moderna trata los problemas emocionales del hombre. El psicoanalista solo pretende inducir al paciente a hablar de sus problemas ocultos, con el propósito de abrir las puertas cerradas de su mente. Tan pronto como los complejos que han estado inquietando al paciente salen a la luz y se interpretan, la enfermedad y la confusión desaparecen, y los demonios de la locura son expulsados, del alma humana"...

Aún a riesgo de parecer contradictorios, sostenemos que "Recuerda" (Alfred Hitchcock, 1945), la octava obra de la etapa americana del magistral cineasta británico, no es una película dedicada en exclusiva al psicoanálisis

Más bien, esta teoría pudo servirle como herramienta para desarrollar en su filmografía cómo ciertos trastornos mentales pueden determinar el comportamiento de las personas, alcanzando su máxima expresión en la mítica enfermiza icónica "Psicosis" (Alfred Hitchcock, 1960).

El psicoanálisis está presente en diversos films del maestro del suspense:

  • El complejo de Edipo en "Psicosis" (1960) y "Los pájaros" (1963), así como la figura de la madre dominante en "Encadenados" (1946).
  • Los mecanismos de defensa ante la culpabilidad, presentes en "Recuerda" y en "Vértigo" (1958), donde el miedo a las alturas (disfunción psíquica) evita el recuerdo de un hecho angustioso, así como la negación de un hecho sucedido, con el protagonista empeñado en seguir enamorado de una mujer fallecida.
  • Eros y Tánatos: la pulsión amorosa vivida por la pareja de protagonistas de "Recuerda", frente al comportamiento autodestructivo del personaje masculino principal.

"Recuerda" es un thriller psicológico, con guión de Ben Hecht inspirado en la novela "La casa del Dr. Edwardes" (1972), de John Palmer y Hilary A. Saunders, escrita bajo el seudónimo de Francis Beeding, se fue modificando progresivamente mientras se desarrollaba el proyecto cinematográfico.

La producción corrió a cargo del todopoderoso David O. Selznick, uno de los estandartes de la Era Dorada de Hollywood, que por entonces estaba siendo tratado por la psicoanalista Dra. May E. Romm, debido a sus problemas relacionados con la ansiedad y el estrés.

Probablemente nos encontremos ante una de las películas menos valoradas de Alfred Hitchcock, incluso por sus condicionales, entre los que por supuesto contamos a François Truffaut.

Dentro de los aspectos técnicos de este film, destacamos la excelente música de Miklós Ròzsa, galardonada con el Óscar a la mejor banda sonora, y la excelente fotografía en blanco y negro de George Barnes, asimismo presente en "Rebeca" (Alfred Hitchcock, 1940), con imágenes de corte netamente expresionista.

Sin alcanzar las exitosas cumbres del triunvirato  "La ventana indiscreta" (1954), "Vértigo" (1958) y "Con la muerte en los talones" (1959), en "Recuerda" encontramos elementos característicos del maestro del suspense, como el falso culpable y la atractiva rubia protagonista, Ingrid Bergman como la psicoanalista Constance Pedersen, papel principal que repetiría un año más tarde en la excelente "Encadenados" (1946).

Como contrapartida, nos encontramos a Gregory Peck en el papel del atractivo Dr. Edwardes, en realidad un paciente amnésico llamado John Ballantyne.

Inicialmente, la acción se desarrolla en el exclusivo sanatorio Green Manor, en Vermont (EEUU), dirigido por el Dr. Murchison (Leo G. Carroll). 

Allí, la Dra. Constance Petersen (colosal Ingrid Bergman) recibe en su despacho a la Señorita Mary Carmichael (Rhonda Fleming). La psiquiatra fuma un cigarrillo, empleando una boquilla, un gesto impensable en la cinematografía actual. 


La Dra. Petersen atiende a Mary Carmichael en "Recuerda"

En esta escena asistimos a la primera censura a la teoría psicoanalítica, pues la paciente duda sobre los efectos terapéuticos que le puede reportar contar sus intimidades a la psicoanalista mientras se recuesta en un diván. La psiquiatra comenta que, durante las primeras sesiones, todos sus pacientes consideran inútil su terapia. La paciente, con experiencia previa en este tipo de tratamiento, insinúa que quizás su subconsciente se esté negando a curarse.

En líneas generales, es éste un concepto del psicoanálisis que define el lugar donde la mente humana almacena sus experiencias traumáticas, sus pulsiones y deseos reprimidos, sus miedos y preocupaciones más profundas, al margen de la consciencia. 

Cualquier gestión mental inadecuada podría originar patologías psiquiátricas como los trastornos de ansiedad y las fobias, por ejemplo.

El acceso a la información albergada en el subconsciente es complicado. Entonces, de manera inconsciente, podría expresarse mediante los sueños: experiencias traumáticas infantiles pueden aflorar a través de sueños relacionados con la misma, tal y como le ocurre el atormentado protagonista de esta película. 

De aquí la fructífera asociación entre el cine y el psicoanálisis, un verdadero filón para directores y guionistas, entre un arte tantas veces definidos como "la fábrica de los sueños", y una disciplina científica donde el mundo onírico posee capital importancia. En este aspecto, son excelsas las películas, tesis, tratados, foros y seminarios dedicados al estudio de esta particular relación.


Asimismo somos testigos de las discrepancias profesionales entre la Dra. Petersen, con amplia formación teórica pero escasa práctica, y el Dr. Fleurot (John Emery), ineludiblemente atraído por la belleza y la inteligencia de su joven colega, etiquetada como sentimentalmente distante e inexperta en el trato con los enfermos.

La entrega del testigo en la dirección del sanatorio psiquiátrico, que pasa de las expertas manos del Dr. Murchinson al brillante Dr. Edwardes (Gregory Peck) representa el pistoletazo de salida para un thriller negro donde el maestro del suspense alcanza nuevamente su esplendor.


La Dra. Petersen (Ingrid Bergman) y el supuesto Dr. Edwardes (Gregory Peck)

Suplantaciones de identidad, amnesia, pacientes que creen haber cometido crímenes de los que realmente son inocentes, como el atormentado Sr. Garmes (Norman Lloyd), junto al amor y las teorías psicoanalíticas, especialmente el concepto de culpabilidad, son empleadas con maestría por Alfred Hitchcock para componer una película donde no todo lo aparentemente real es cierto.

Así descubre la Dra Petersen el principal engaño: la firma de la nota enviada por el Dr. Edwardes no se corresponde con la presente en la dedicatoria de su tratado sobre la culpabilidad, un impostor al que atormenta la visión de unas rayas sobre el fondo blanco de los tejidos, capaz de colapsar en el quirófano mientras se interviene al Sr. Garmes a vida o muerte.

Pero ¿de quién se enamora la Dra. Petersen? ¿Del apuesto Dr. Edwardes, del verdadero especialista, autor de sabios tratados sobre psiquiatría, o del desvalido John Ballantyne, el enfermo al que trata de recuperar?

LA DOCTORA MAY E. ROMM

En los créditos iniciales de esta película descubrimos que la psiquiatra May E. Romm (1891-1977) fue la asesora técnica de Alfred Hitchcock durante el rodaje.

De origen ruso, arribó a los Estados Unidos en compañía de sus padres en 1903, graduándose con éxito en 1915 en el Women´s Medical College de Philadelphia.

Especializada en Psiquiatría y en Psicoanálisis, fue profesora de la Universidad de Columbia y ejerció su profesión en el Mount Sinaí Hospital, de Nueva York, así como en el Cedars of Lebanon Hospital, de Los Ángeles, después de mudarse en 1938, tras haber enviudado, llegando a ser la presidenta de las Sociedades Psicoanalíticas de Los Ángeles y del Sur de California.

Además, la Doctora Romm desempeñó sus labores asesoras en la inquietante "A través del espejo" (Robert Siodmak, 1946), un thriller psicológico representativo del cine negro, con Olivia de Havilland encarnando a las gemelas Terry y Ruth Collins, el sempiterno Lew Ayres como el Doctor Scott Elliot, y Thomas Mitchell en el papel del detective teniente Stevenson.

CINEFILIA

Existe un remake televisivo de 1984, protagonizado por Jane Seymour, Stephen Collins y Vincent Gardenia.

No confundir estas películas con "The Dark Mirror" (Charles Giblyn, 1920), un drama de terror donde también se entrecruzan las vicisitudes de las gemelas Priscilla Maine y Nora O´Moore (ambas interpretadas por la actriz Dorothy Dalton) y las pesquisas detectivescas del Doctor Philip Fosdick (Huntley Gordon).

EL PSICONALÍSIS COMO ESTRATEGIA POLICÍACA

Al igual que una sagaz detective en la procura de la verdad, la Dra. Petersen va sometiendo a su paciente y amante a una serie de interrogatorios con la finalidad de que recupere la memoria y así resolver el crimen y al desaparición del verdadero Dr. Edwardes.

Para ello, resulta esencial la colaboración del veterano Dr. Alexander Brulov (Michael Chekhov), psicoanalista y mentor de nuestra heroína, tenaz rival profesional del Dr. Edwardes, de cuyos métodos terapéuticos se muestra especialmente crítico.

Michael Chekhov (1891 - 1955)

CINEFILIA

Sobrino del mismísimo escritor y médico ruso Antón Chéjov, nacido Mijaíl Aleksándrovich Chéjov en San Petersburgo, desarrolló una dilatada carrera como escritor, actor, y director de teatro en su Rusia natal, Alemania, Francia, Inglaterra y Estados Unidos.

Fue discípulo del mítico Konstantin Stanislavski (1863-1938), cofundador del Teatro del Arte de Moscú, que llegó a considerarlo uno de sus mejores alumnos.

Por su papel como el psicoanalista Burlov en "Recuerda", fue nominado en 1946 al Óscar como mejor actor de reparto.

Como apunte histórico, recordamos la figura de Nicolái I. Osípov (1877-1934) como pionero de la implantación del psicoanálisis en Rusia. A finales de 1909 presentó el informe "La neurosis de angustia" ante la Sociedad de Neurólogos y Psiquiatras de la Universidad Imperial de Moscú, defendiendo la superioridad de la terapia psicoanalítica sobre la hipnosis, entonces muy en boga en Rusia, y que el mismo Osipov había practicado.

Tras la revolución soviética, discrepante con el nuevo sistema político, se exilió en Praga, siendo bien acogido y donde se le ofertaron diversos puestos docentes.

CINEFILIA

El protagonista presenta una quemadura en su antebrazo, que necesitó cirugía plástica con un injerto cutáneo para su curación. A lo largo de la película descubrimos que sufrió un accidente de guerra, mientras sobrevolaba Roma (Italia) en una misión del cuerpo médico del ejército de los EEUU.

Años más tarde, en "Vacaciones en Roma" (William Wyler, 1953), Gregory Peck encarnaría al periodista Joe Bradley, perdidamente enamorado la bella princesa Anna (Audrey Hepburn).

LOS SUEÑOS

En "Las doce vidas de Alfred Hitchcock. Anatomía del maestro del suspense" (2021),  el escrito Edward White afirma que el año en que el cineasta llegó al mundo, Sigmund Freud estaba trabajando en una de sus obras más importantes, "La interpretación de los sueños" (1900).

En "Recuerda", el Dr. Brulov desvela a su amnésico paciente que los sueños tratan de desvelar lo que su atribulada mente trata de ocultar. El problema es que lo hacen de manera desorganizada, como las piezas de un rompecabezas que es necesario resolver. Éste sería el papel fundamental del psiquiatra.

La secuencia onírica de esta película, ejecutada y filmada en estudio por William Cameron Menzies, se inspiró en las pinturas de Salvador Dali (1904-1989), su más famosa aportación al mundo del cine. 

La influencia del psicoanálisis y sus nuevas interpretaciones de la mente humana, el arte y la creatividad influyeron notablemente en el surrealismo de Dalí y André Breton.

Freud, según Dalí

En 1938, en Londres, Freud y Dalí se conocieron personalmente gracias a los escritores y amigos en común. Stefan Zweig y Edward James.


martes, 15 de noviembre de 2022

JOKER

- "¿Le parezco un payaso capaz de iniciar una revolución?

Arthur Fleck - The Joker en "Joker" (Todd Phillips, 2019)

Hoy toca. Y es que por más evidentes razones, desde hace tiempo queríamos dedicarle una entrada en este blog a "Joker" (Todd Phillips, 2019), la super galardonada película que contribuyó a glorificar el trabajo de su director, hasta entonces más conocido por sus disparatadas comedias de la saga inaugurada por "Resacón en Las Vegas" (Todd Phillips, 2009); inesperadamente se convirtió en la comedia para adultos más taquillera de la historia cinematográfica de los Estados Unidos.

Pero además y sobre todo, por la descomunal caracterización que Joaquin Phoenix realizó del malvado archivillano, el enemigo por antonomasia de Batman, un Joker emotivo e infeliz, capaz de cautivar el corazón de los espectadores. 

Por tan admirable trabajo, Joaquin Phoenix fue merecidamente premiado con el Oscar al mejor actor principal.

Delante de la pantalla, vamos asistiendo progresivamente a la corrupción de un deshecho de la sociedad, Arthur Fleck, el payaso Carnaval, transformado en un ser violento y deleznable completamente emponzoñado por la maldad y la locura.

En otras palabras, tal y como se pregunta Aarón Rodriguez Serrano en "Nunca le oímos llorar, Apuntes sobre Joker (Todd Phillips, 2019)", editado en Shangrila/Materiales, ¿cómo se llega, qué ocurre para que el payaso Carnaval devenga en Joker? ¿Cuál es el espacio narrativo que empuja a ese cuerpo suficiente, un cuerpo propicio al martirologio y al ridículo, a elevarse a la esfera de los mitológico, a imponerse como rostro del mal?.


 Joaquin Phoenix es Arthur Fleck, el Joker

CINEFILIA

La mutación en una bestia vengativa de un infeliz brutalmente acosado por su entorno también ha sido empleada en el universo del manga y del anime japoneses, como por ejemplo en "Koroshiya 1 The animation: Episode 0" (Shinji Ishihira, 2002), la precuela del controvertido anime "Ichi The Killer" (Takashi Miike, 2001), en la que el personaje de Hajime Shiroishi (Ichi) se transforma en un despiadado asesino, que terminará incluso enfrentado con la poderosa yakuza que controla la zona roja de Tokyo

Esta película de animación para mayores de 18 años, de colores cálidos sobre un fondo oscuro, explora el mundo del terror psicológico y los efectos devastadores de la incomprensión familiar y el acoso escolar en un joven que terminará convirtiéndose en un monstruo ávido de violencia, con un cuerpo atlético y una mentalidad infantil.


EL JOKER

Las primeras obras en las que apareció Batman se deben al trabajo de Bill Finger y Bob Kane. Ambos artistas, junto al dibujante e ilustrador Jerry Robinson, fueron los creadores del criminal antagonista del superhéroe, que ya aparecía en el primer cómic específico de la serie publicada por DC Comics en abril de 1940.

De personalidad psicopática, humor sádico y maldad infinita, la popularidad del bellaco fue creciendo paulatinamente hasta convertirlo en protagonista de multitud de productos y medios, saltando a las pantallas del cine y la televisión encarnado por César Romero, Jack Nicholson, Heath Ledger, Jared Leto y Joaquin Phoenix.

Según el cómic original, el rostro desfigurado del Joker, su piel blanca, cabello teñido de verde y labios rojos son secuelas de una acadia accidental en un recipiente de productos químicos.

Sin embargo, la película de Todd Phillips nos propone su génesis particular de este personaje, partiendo de un individuo anodino maltratado por la sociedad, que se gana la vida como payaso mientras comparte penurias con su anciana madre enferma, Penny Fleck (Frances Conroy).

CINEFILIA

La actriz Frances Conroy interpretó a la investigadora Ophelia Powers en "Catwoman" (Jean Christophe Comar, Pitof, 2004), el personaje que desvela a la protagonista (Halle Berry) los superpoderes felinos que supondrán para ella una bendición y una maldición.

Asimismo producto del ingenio de Bill Finger y Bob Kane, Catwoman es una ladrona de joyas, habilidosa con el látigo siempre embutida en un sensual y ajustado traje negro, una aliada habitual de Batman.

Retornando a la película, de manera indirecta "Joker" ha servido también para dar a conocer al público en general un trastorno neurológico muy poco frecuente, conocido como epilepsia gelástica, caracterizado por raras convulsiones y accesos de risa inoportuna y descontrolada que afecta a quienes la padecen.

LA RISA PATOLÓGICA

Para el filósofo Jacques Lacan, la risa es una forma de comunicación. Para que esta experiencia gozosa pueda realizarse es necesaria la presencia de los otros. Así ocurre en el espectáculo televisivo dirigido por Murray Franklin (Robert de Niro), el fulgurante astro televisivo tan admirado por Arthur Fleck, y que terminará el objetivo final de su venganza contra la sociedad.

CINEFILIA

En "El rey de la comedia" (Martin Scorsese, 1982) De Niro encarna al aspirante a cómico Robert Pupkin, obsesionado con el éxito que le permita convertirse en una estrella del calibre de su admirado Jerry Langford (Jerry Lewis). Para obtener su instante de celebridad, Pupkin no cesará en el acoso de su ídolo. 

La risa, como el llanto, es una acción involuntaria en la mayoría de las personas. Suele desencadenarse como respuesta un estímulo, interno o externo, procesado en el sistema nervioso central a nivel de áreas primarias, secundarias y de asociación multimodal.

Sabemos que el procesamientos de las emociones se realiza a nivel del sistema límbdico, probable responsable de las respuestas motoras que acompañan a la risa, como las expresiones faciales y el movimiento de los músculos que controlan la respiración y la fonación.

Después de la estimulación automática de estos actos motores, el eje hipotálamo-hipofisario y el sistema nervioso autónomo provocan una activación generalizada que conformará las emociones alegres que finalmente desencadenan la risa.

La estimulación del núcleo subtalámico puede inducir la risa, y así se ha comprobado en pacientes con enfermedad de Parkinson.

De la misma manera, tratando a pacientes epilépticos, se descubrió accidentalmente que la estimulación mediante electrodos de la denominada área motora suplementaria inducía la sonrisa. Si esta estimulación era más prolongada e intensa, provocaba la risa.

CINEFILIA

La risa y su capacidad subversiva y liberadora. En "El nombre De la Rosa" (Umberto Eco, 1980) el autor utilizó el desaparecido segundo libro de la "Poética" de Aristóteles (siglo IV antes de Cristo) dedicado a la comedia y la poesía yámbica, como el elemento principal para armar toda la trama de intriga de su novela, estupendamente llevada al cine por Jean-Jacques Annaud en su película homónima (1986), protagonizada por Sean Connery como el sagaz erudito Guillermo de Baskerville.


Trabajos de investigación realizados con voluntarios, desarrollados en las universidades de
Rochester (Estados Unidos) y Londres (Reino Unido), determinaron que el sentido del humor reside en una pequeña región del lóbulo frontal y en áreas de la corteza cerebral prefrontal ventral, junto a otras localizaciones implicadas en el proceso del lenguaje, siempre y cuando la gracia del chiste consistiera, por ejemplo, en un juego de palabras.

Por lo tanto, existen tres niveles en la producción de la risa:

  • Cortical: controla o elabora la respuesta emocional.
  • Efector o bulbar: desencadena las manifestaciones fisiológicas.
  • Sincrético: ubicado en el hipotálamo, y cuya función es la integración de los dos niveles anteriores.

Como veremos, la risa histriónica y escandalosa del Joker no es patrimonio exclusivo de la epilepsia gelástica.


El malogrado Heath Ledger es el Joker en 
"El caballero oscuro" (Christopher Nolan, 2008)

Debido a la complejidad del mecanismo productor y director de la risa, su modalidad patológica y descontrolada, con incontinencia y habilidad afectiva podrá diagnosticarse también en enfermedades del sistema central como tumores, esclerosis múltiple, ictus, demencias (Alzheimer) y afecciones de las conexiones entre el cerebro, el bulbo raquídeo y el cerebelo.

Asimismo, en enfermedades psiquiátricas como la esquizofrenia, trastornos maníacos e intoxicaciones por drogas, así como en niños con trastornos generalizados del desarrollo, por ejemplo dentro del espectro autista y Asperger, donde pueden aparecer ataques de risa sin motivo aparente.

ENFERMEDADES NEUROLÓGICAS

  • Parálisis bulbar y pseudobulbar: determinadas lesiones unilaterales o bilaterales de las vías motoras que unen la corteza cerebral con el bulbo raquídeo pueden provocar una risa patológica. Entre sus causas más frecuentes se encuentran la arteriosclerosis, infartos cerebrales múltiples y la esclerosis múltiple. En este caso, la risa resulta desproporcionada, siendo a menudo descrita como incontinencia emocional. Esta parálisis impide los movimientos voluntarios, pero no los reflejos (risa, llanto o succión). Anatómicamente, por orden decreciente, las zonas más frecuentemente afectadas son la cápsula interna (con daños en los ganglios basales), la sustancia negra, los pedúnculos cerebrales e hipotálamo caudal, y las lesiones bilaterales del tracto piramidal, con afectación de fibras extrapiramidales. Existe un excelente trabajo publicado en la Revista de Medicina y Cine de la Universidad de Salamanca titulado "La baraja del Joker: factores desencadenantes de la conducta agresiva en el paciente con afección pseudobulbar", que repasa la fisiopatología de esta enfermedad y establece los aspectos clínicos, familiares, ambientales y socioculturales relacionados con la conducta destructiva del Joker. Desde aquí recomendamos su lectura.
  • Epilepsia gelástica: descrita por primera vez en 1957 por los científicos David Daly y Donald Mulder, cuyos trabajos fueron publicados en la prestigiosa revista Neurology. Se calcula que esta rara patología afecta al 0.2% de la población y representa al 0.32% de los casos de epilepsia.Suele aparecer entre los 3 y 4 años, y es más frecuente en los niños que en las niñas. Son característicos los ataques de risa repentinos, de comienzo paroxístico, autolimitados (suelen durar apenas 30 segundos), producidos por descargas corticales anormales, y seguidos de una fase amnésica. Predominan las crisis diurnas, acompañados de hipotonía y diaforesis. Si están asociados a tumores hipotalámicos, la pubertad precoz es característica. También puede asociarse a tumores hipotalámicos posteriores congénitos benignos. La risa hueca, involuntaria, incontrolable y fuera de lugar les ocasiona a estos pacientes una tremenda incomodidad.
  • Enfermedad vascular cerebral: en algunas ocasiones, después de un ictus, pueden presentarse ataques de risa o llanto patológicos, por la oclusión parcial de las arterias vertebrales y basilares. El síndrome conocido como "ictus ridenti" o "fou rire prodromique" se caracteriza por una risa prolongada que puede durar horas o incluso semanas, acompañada de hemiplejia, estupor o demencia. Su causa es una hemorragia intracraneal extensa de profesión gradual que destruye el tejido cerebral.
  • Otras enfermedades neurológicas: se han descrito ataques de risa patológica en casos de esclerosis lateral amiotrófica (ELA), encefalitis y meningitis, enfermedad de Parkinson y enfermedades por depósitos anormales de lípidos, como la enfermedad de Gaucher, Niemann-Pick o Fabry.

CINEFILIA

El genial y polifacético Jack Nicholson, un habitual de las películas más famosas sobre personajes perturbados o enajenados, como por ejemplo "Alguien voló sobre el nido del cuco" (Milos Forman, 1975), "El resplandor" (Stanley Kubrick, 1980) o "Mejor... imposible" (James L- Brooks, 1997), encarnó al Joker en "Batman" (Tim Burton, 1989), la primera de las cuatro adaptaciones cinematográficas de las aventuras del Hombre Murciélago, el famoso superhéroe del cómic clásico.


Jack Nicholson es el peculiar Joker de "Batman" (Tim Burton, 1989)

ENFERMEDADES PSIQUIÁTRICAS
  • Esquizofrenia: la risa está desligada de su sentido emocional, surgiendo en estallidos ocasionales inapropiados. En algunas ocasiones, de manear repentina, la risa puede convertirse en llanto.
  • Histeria y otras neurosis: el mismísimo Freud ya describió la risa patológica en sus ensayos sobre la histeria. La risa histérica colectiva también ha sido descrita, desatada incluso en grupos numerosos de personas, tal vez ligada para algunos investigadores a unas condiciones sociales determinadas, como pobreza, ansiedad, culpabilidad y pérdida de la propia identidad.
  • Narcolepsia: la risa puede convertirse en el desencadenante de los ataques catapléjicos típicos de esta enfermedad, donde la excesiva somnolencia diurna, las alucinaciones hipnagógicas, el insomnio y la parálisis del sueño completan su cortejo sintomático más típico. A propósito de esta patología, en este mismo blog hemos comentado con anterioridad "Mi Idaho privado" (Gus Van Sant, 1991), protagonizada por el malogrado River Phoenix, hermano de Joaquin Phoenix, interpretando a un joven y atractivo chapero en la procura de su propio destino.
  • Intoxicaciones: múltiples sustancia pueden desencadenar episodios de risa patológica: alcohol, benzodiacepinas, alucinógenos (cannabis, hachís), LSD, óxido nitroso o "gas de la risa", los depósitos de cobre a nivel cerebral en la enfermedad de Wilson, y otras sustancias tóxicas como anestésicos locales e insecticidas.

César Romero, el Joker en la serie de televisión "Batman" 
y el film "Batman" (Leslie H. Martenson, 1966)

ENFERMEDADES PEDIÁTRICAS
  • Síndrome de Angelman: descrito en 1965 por el pediatra británico Harry Angelman, conocido popularmente como "síndrome de la muñeca feliz". Se trata de un trastorno genético donde está involucrada la expresión del gen UBE3A, que codifica la enzima ubiquitina ligasa. En el 65-75% de los casos, este síndrome ocurre por detección genética; una minoría por mutación o por una disocia uniparental, que ocurren cuando se heredan dos copias del cromosoma 15 del padre, en lugar de una de cada progenitor. La traslación o el reordenamiento cromosómico son mucho menos frecuentes. Sus principales características son retraso mental severo, más acusado en el área del lenguaje, risa frecuente y aspecto feliz, con el llanto especialmente raro e incluso ausente. Sus rasgos somáticos son característicos, con microbraquicefalia, prognatismo, protusión lingual, malposición dentaria y aplanamiento occipital. Estos pacientes se mueven de manera incoordinada y atáxica. Son frecuentes las crisis comiciales, con alteraciones electroencefalográficas constantes, así como alteraciones visuales por atrofia papilar, entre otras.

  • Enuresis risoria: caracterizada por la urgencia miccional incontrolable desencadenada por la risa. Está causada por fuertes contracciones del músculo detrusor de la vejiga. Puede persistir hasta la edad adulta, aunque su frecuencia es mayor entre los 5 y los 7 años de edad. Es más frecuente en las mujeres, y tiene una presentación familiar. Todas las pruebas diagnósticas, incluyendo los estudios neurológicos y urodinámicos, son normales.
  • Trastornos generalizados del desarrollo: caracterizados por una perturbación generalizada y grave de diversas áreas del desarrollo madurativo infantil, donde la risa patológica puede manifestarse; como por ejemplo en los trastornos del espectro autista (TEA), el síndrome de Rett (cuyos enfermos presentan episodios de risa nocturna en más del 80% de los casos) y en algunos casos del  trastorno de Asperger.
ENFERMEDADES NEUROQUIRÚRGICAS

Incluyendo los traumatismos craneoencefálicos y determinados tumores. La risa patológica ha sido descrita en casos con astrocitomas y hematomas hipotalámicos, asociados frecuentemente a una pubertad precoz, gliomas y papilomas hipotalámicos, papilomas del tercer ventrículo, tumores de fosa posterior, tumores pituitarios, córdobas de clivus y osteocondromas.


Jared Leto como el Jocker en "Escuadrón suicida" (David Ayer, 2016)

LA RISA DE ARTHUR FLECK, EL JOKER

Dentro del anecdotario de esta película destacamos que Joaquin Phoenix estudió varios videos de personas reales afectadas por diversos tipos de risa patológica, algunos de las cuales podían ser tan extremas y violentas como para provocarles hipoxia cerebral. Según testimonios del propio actor, conseguir la risa de su personaje fue la tarea más ardua de su interpretación.

Y todo ello a pesar de tener que perder alrededor de 25 kilos de peso para convertirse en el Joker, un esfuerzo semejante al que tuvo que realizar Christian Bale para transformarse en el escuálido Trevor Reznik de "El maquinista" (Brad Anderson, 2004) o Matthew McConaughey en el libertino enfermo de SIDA Ron Woodroof en "Dallas Buyers Club" (Jean-Marc Vallée, 2013).


Christian Bale es Trevor Reznik en "El maquinista" (Brad Anderson, 2004)

La risa de Arthur Fleck es un síntoma, pero resulta inoportuna y desequilibrante, molesta para la sociedad, incomoda y altera al que la escucha. Y encima nunca presagia algo agradable, más bien al contrario.

Tal y como argumenta Aarón Rodriguez Serrano en "Nunca le oímos llorar, Apuntes sobre Joker (Todd Phillips, 2019)", los tres rostros de Arthur/el payaso Carnaval/ Joker se corresponden a tres tipos diferentes de risas:
  • La risa síntoma: incontrolable, desencadenada en los momentos más inoportunos, el síntoma de un trastorno mental (o de varios). Es la que le lleva a ser aporreando sin piedad en el metro por los tres jóvenes yuppies a los que termina asesinando a balazos.
  • La risa social: una especie de chirrido agónico que surge cuando Arthur intenta aparentar que pilla un chiste o que encuentra una situación graciosa. Esta risa aguda aparece en la película cuando escucha y analiza los monólogos en el club Pogo´s, o cuando sus compañeros de trabajo se burlan del payaso enano Gary (Leigh Gill).
  • La risa compasiva: sincera y sencilla, tal vez la única verdadera. Es la risa que surge mientras contempla la proyección de "Tiempos modernos" (Charles Chaplin, 1936), un ejemplo de risa infantil de la que quizás nunca llegó a disfrutar. Esta risa no volverá jamás cuando la posibilidad de redención del Joker desaparezca para siempre.
ARTHUR FLECK PACIENTE PSIQUIÁTRICO

Penny Fleck se dirige siempre su hijo con un apelativo cariñoso: happy, feliz, risueño, contento. Arthur comenta que su madre cree que él vino al mundo para hacer feliz a la gente.

Sin embargo, con el paso del tiempo y una familia disfuncional, vamos descubriendo que madre e hijo nunca han disfrutado de una salud mental normal.

En el último cuarto de la película, Arthur visita el Hospital Estatal de Arkham, en realidad las instalaciones del Brooklyn Army Terminal, el complejo de edificios que empleado originalmente como una terminal de suministros para el ejército estadounidense, y que ahora se utiliza con fines comerciales e industriales.

Explorando el historial médico de su madre, Arthur descubre que Penny Fleck estuvo ingresada en Arkham por una psicosis alucinatoria y un trastorno de la personalidad narcisista, y que él mismo era su hijo adoptivo, un niño abandonado que no correría mejor suerte al lado de una madre perturbada, que consentía incluso los abusos pedófilos de su propio hijo a manos de alguno de sus amantes.


Este hospital psiquiátrico, que aparece en varios episodios de la serie de "Batman", está supuestamente inspirado en el estilo gótico y la tenebrosa historia del Hospital Estatal de Danvers, en Massachusetts, construido inicialmente para tratar a personas con problemas de salud mental, y convertido más tarde en un ministro lugar en el que se practicaron lobotomías e inhumanas terapias de choque.


Como apunte cinéfilo, este manicomio fue el escenario donde se rodó "Session 9" (Brad Anderson, 2001), un thriller de terror galardonado en el Festival de Cine Fantástico de Sitges con el premio al mejor director en 2001.

Retomando el hilo de "Joker", Arthur Fleck toma 7 medicamentos diferentes. En una escena podemos contemplar cómo coge unos comprimidos de sus botes. Hemos conseguido solamente distinguir en sus etiquetas dos fármacos:
  • Fenelzina: es un antidepresivo perteneciente al grupo de los IMAO (inhibidores de la monoaminooxidasa). Al ser un IMAO no selectivo, inhibe tanto las monooxidasas del tipo A como del B. Fue el primer antidepresivo disponible en el mercado, y actualmente ha sido sustituido por otros fármacos más modernos. Sin embrago, por su mecanismo de acción especial, puede seguir siendo útil en el tratamiento de las depresiones atípicas y en determinados cuadros de ansiedad manifiesta. Asimismo, puede emplearse en el tratamiento de la fobia social, una patología que cuyos síntomas concuerdan con una de las posibles patologías psiquiátricas de nuestro protagonista. Otro de sus inconvenientes son las interacciones que presenta con otros medicamentos de sus frecuento, así como  con determinados alimentos (quesos, embutidos, fruta madura) y bebidas (vino y cerveza).
  • Oxazepam: es una benzodiacepina con acciones ansiolítica, miorrelajante, hipnótica y anticonvulsiva. Es un depresor del SNC, y sus diferentes efectos terapéuticos dependen de la dosis, oscilando entre la sedación hasta la letárgia, la hipnosis e incluso el coma. Su efecto relajante del músculo esquelético es útil en el tratamiento de los síntomas hipertónicos, espásticos y discinésicos, algunos de los cuales padece Arthur Fleck, sobre todo discinesia, movimientos anormales e involuntarios, sobre todo faciales, y que también pueden desarrollarse cuando se consumen neurolépticos de manera prolongada, otra hipótesis que no podríamos descartar dentro de la probable medicación de nuestro protagonista. Por su acción depresora del sistema límbdico, también se emplea en el tratamiento de alteraciones emocionales y del comportamiento.
CINEFILIA

Existe una escena en la que Arthur, antes de convertirse en el Joker, vacía el contenido de su nevera y se introduce dentro de ella. El pequeño protagonista (Maxime Collin) de la abrumadora "Léolo" (Jean-Claude Lauzon, 1993) se esconde en la cocina para leer bajo la tenue luz de la nevera abierta el único libro que ha existido en su casa: "L´avalée des avales - El valle de los avasallados" (Réjean Ducharme, 1965).


Pero ¿cuándo se convirtió Arthur / el payaso Carnaval en el malvado Joker?

Uno de los mayores aciertos del director y los guionistas de "Joker" consiste en mantener siempre viva la posibilidad de empatía con el perturbado protagonista, a pesar de conocer de antemano la imposibilidad de su redención y su transformación en uno de los psicópatas asesinos más celebres en la historia del cine.

Existen múltiples momentos para su metamorfosis: su injusta expulsión de la agencia de payasos, traicionado por su compañero Randall (Glenn Fleshler), y del que se cobrará cumplida venganza; la paliza que sufre en el metro y el asesinato a tiros de sus agresores, ebrio del poder y la seguridad que le proporciona el uso del revólver; el descubrimiento de su desgraciada historia familiar; el desprecio público por parte de su admirado Murray Franklin (Robert de Niro), y por supuesto, el rechazo del todopoderoso Thomas Wayne (Brett Cullen), empeñado en menospreciar despectivamente a sus rivales políticos con la palabra "payasos", la amada profesión de Arthur, fruto de sus alegrías y sus desazones.


Este hecho colocará definitivamente al "Joker" al margen la sociedad y el orden defendido por el progenitor de Bruce Wayne, y como consecuencia, lo transformará en uno de los mas encarnizados enemigos de Batman.

Mítico resulta el apoteósico simbólico descenso del Joker a su infierno particular mientras baja danzando y contorsionándose por las escaleras del 1150 de la Avenida Anderson, en el Bronx, mientras suenan los acordes de "Rock ´n´Roll (Part 2)" de Gary Glitter.

¿Os atrevéis a vilipendiar a Arthur Fleck y al payaso Carnaval? ¡Temeréis al Joker!