martes, 26 de marzo de 2019

EL DIA QUE NIETZSCHE LLORÓ



- "La enfermedad del amor no tiene tratamiento..."

Sigmund Freud (Jamie Elman) a Josef Breuer (Ben Cross) en "El día que Nietzsche lloró" (Pinchas Perry, 2007)


El psiquiatra judío estadounidense Irvin D. Yalom publicó en 1992 la ficción "El día que Nietzsche lloró", donde imagina las novelescas relaciones mantenidas en la Viena de finales del siglo XIX entre personajes de la talla de los psiquiatras Josef Breuer (1842 - 1925) y Sigmund Freud (1856 - 1939), con el filósofo Friedrich Nietzsche (1844 - 1900).

Basándose en este texto, y con la participación del propio Irvin Yalom, Pinchas Perry, escribió, dirigió y produjo "El día que Nietzsche lloró" (2007), una cinta rodada en Bulgaria que junto a "Freud, pasión secreta" (John Huston, 1962) y "Un método peligroso" (David Cronenberg, 2011), conforma una particular trilogía que nos traslada en la génesis del psicoanálisis, si bien la calidad de la cinta de Perry es notablemente inferior.




Katheryn Winnick es Lou Salomé

En este film, durante la primavera de 1882, la atractiva escritora rusa Lou Salomé (Katheryn Winnick), nacida Luiza Gustávovna Salomé (1861 - 1937) en San Petersburgo, cuyos conceptos combinaron el psicoanálisis freudiano con la filosofía de Nietzsche, decide ponerse en contacto con el prestigioso especialista vienés Josef Breuer (Ben Cross) para que éste intente aliviar con su terapia por la palabra los problemas mentales (jaquecas, angustia, ideas autolíticas), una auténtica tortura para su desazonado amigo Friedrich Nietzsche (Armand Assante).

JOSEF BREUER

Nacido en Viena en el seno de una prestigiosa familia judía, el pequeño Josef se quedaría huérfano de madre a la temprana edad de 4 años, permaneciendo al cuidado de su abuela materna y de su padre, el eminente rabino Leopold Breuer (1791 - 1872).




Ben Cross es el Doctor Josef Breuer

A pesar de mantenerse apegado a los principios fundamentales del judaísmo a lo largo de toda su vida, el joven Josef fue un firme defensor de la asimilación social y cultural, no creyente ni practicante, emancipándose de la tradición familiar para comenzar a estudiar Medicina en 1859 y recibir las enseñanzas de acreditados maestros como Skoda, Von Brücke, Rokitansky y Johann Ritter von Oppolzer, del que llegó a convertirse en asistente clínico, un gran defensor del diagnóstico y tratamiento holísticos.

Breuer destacó como fisiólogo, descubriendo la función del nervio neumogástrico y el reflejo de Hering - Breuer, activado durante la inflación pulmonar sostenida, y que provoca una inhibición en el inicio de la siguiente inspiración.




Profesor Doctor Josef Breuer (1842 - 1925)

En 1868 contrajo matrimonio con Mathilde Altmann (Joanna Pacula), con la que tendrá 5 hijos: Robert, Bertha, Margaret, Hans y Dora. En 1871 abrió su clínica particular donde atendió a notorios vieneses como el compositor Johannes Brahms o el filósofo y psicólogo Franz Brentano, si bien continuó dedicándose a la investigación (por ejemplo la teoría Mach - Breuer sobre la función del conducto semicircular en el equilibrio) y la enseñanza.




El matrimonio Breuer en 1900

BREUER Y FREUD 

Gracias a su labor académica, en 1877 Breuer conocerá a su alumno Sigmund Freud (Jamie Elman), con el que trabará una dilatada amistosa relación personal y profesional. Breuer desempeñó un papel primordial en la vida de Freud, como figura paternal que lo aconsejó en su carrera, como apoyo económico para su despegue como médico privado y como inspiración del futuro psicoanálisis gracias a los aportes de Breuer al tratamiento de la histeria (el método catártico).



Precisamente la acomodada vida burguesa del reputado Doctor Breuer se vio perturbada por su turbulenta relación con Bertha Von Pappenheim (Michal Yannai), la escritora y activista feminista fundadora de la Liga de Mujeres Judías, y que nos trajo a la memoria aquella otra pasión desatada entre Carl Gustav Jung (Michael Fassbender) y Sabina Spielrein (Keira Knightley) en "Un método peligroso" (David Cronenberg, 2011).




Bertha Pappenheim (1859 - 1936)

Entre diciembre de 1880 y junio de 1882, el Doctor Breuer trató mediante hipnosis a la joven Bertha bajo el seudónimo de Anna O. Ella entonces tenía 21 años y se encontraba afectada por un cuadro de anorexia, parálisis, perturbación del lenguaje y otros síntomas aparecidos tras el fallecimiento de su progenitor. El diagnóstico fue de histeria y su caso clínico aparece en el tratado "Estudios sobre la histeria", publicado en 1895 por Breuer y Freud.

Clínicamente conocido como el caso de Anna O., la película nos presenta a una joven Bertha enamorada de Breuer hasta el punto de simular un falso embarazo. Quizás por estos hechos, como por la presión de su esposa Mathilde, Breuer hubo de desprenderse de su paciente para que Freud continuase con el tratamiento. Pero, tanto el libro original como la película, nos muestran a un Breuer enamorado y sumido en una crisis sentimental de la mediana edad.

FRIEDRICH NIETZSCHE

En la película, además de una cierta personalidad iracunda, los síntomas que padece Nietzsche son unas terribles migrañas. En su artículo "What was the cause of Nietzsche´s dementia?", el especialista Leonard Sax especula con la posibilidad de que el filósofo padeciera un meningioma retrorbital derecho. Ciertamente, las intensas jaquecas, los trastornos del carácter, el aislamiento social y los cambios de personalidad podrían justificarse por dicha patología.

En una escena, Breuer advierte a Nietzsche sobre el abuso de hidrato de cloral, un compuesto sintético que comenzó a emplearse como hipnótico a partir de 1870, y que el psiquiatra valoró como una posible sustancia perturbadora de la salud mental de su paciente.

Existen diversas teorías sobre la patobiografía del eminente filósofo. Alguna de ellas mencionan la sífilis como el origen de su cuadro demencial, que iría degenerando en una parálisis cerebral progresiva, tal y como le diagnosticaron algunos facultativos de la época.




Armand Assante es Nietzsche

A principios de 1889, un período posterior al abarcado en la película de Pinchas Perry, Nietzsche sufre un colapso mental que provoca su detención en Turín.



Al parecer, el suceso desencadenante fue la virulenta reacción del filósofo al contemplar a un cochero maltratando a un caballo en la Piazza Carlo Alberto. Este episodio inspiró el guión de "El caballo de Turín" (Béla Tarr, Ágnes Hranitzky, 2011). En "El día en que Nietzsche lloró" contemplamos una escena similar entre Nietzsche y el cochero del Doctor Breuer.

El insigne teólogo alemán Julius Kaftan (1848 - 1926), que en 1897 publicó "Das Christentum und Nietzsches herrenmoral", defendió fervientemente que la enfermedad mental del filósofo era un trastorno funcional provocado por la pugna no superada entre el cristianismo y la declaración de la muerte de Dios que Nietzsche propuso en su libro "La gaya ciencia" (1882).

CINEFILIA

En la película, Lou Salomé le hace entrega al Doctor Breuer de unos ejemplares de las obras de Nietzsche, para que el médico se fuera familiarizando con el pensamiento filosófico de su nuevo paciente. Precisamente uno de ellos era "La gaya ciencia".



Stephan Zweig nos presenta una perspectiva similar en "La lucha contra el demonio", una psicobiografía que reexamina la locura de Nietzsche desde un enfoque puramente psicogénico.

El médico y fisiólogo Paul Julius Moebius (1853 - 1907), en su "Patobiografía de Nietzsche" (1902), defendió que la parálisis progresiva era una consecuencia de la neurosífilis que probablemente padecía, argumento que enfureció a Elizabeth Förster - Nietzsche, hermana del filósofo. En cierto modo, para la sociedad burguesa de la época, la sífilis representaba un estigma social similar a la epidemia de SIDA en el último cuarto del siglo XX.

Sin embargo, Moebius cometió el error de intentar explicar la sintomatología y progreso de la enfermedad de Nietzsche a partir de ciertos datos extraídos de la mera lectura de su obra filosófica, en una interpretación claramente parcial y subjetiva.




Paul Julius Moebius (1853 - 1907)

Sea como fuera, el pensamiento filosófico de Nietzsche se bloquea a finales de septiembre de 1888, tras "El Anticristo, maldición sobre el cristianismo", si bien la publicación de este libro fue retrasada hasta 1895 junto a "Ecce homo", por sus controvertidos contenidos. 

Según los eruditos, mientras escribía esta obra y a partir de entonces, el propio Nietzsche empezó a presentar problemas de identidad y memoria, llegando hasta serle extraña su propio corpus filosófico. A finales de 1888 comenzó a olvidarse de su dirección y su identidad se confunde con delirios megalómanos.

A principios de 1889, su íntimo y fiel amigo Herrmann Overbeck (1837 - 1905) viajó hasta Turín para llevarse a Nietzsche a una clínica psiquiátrica de Basilea. Inició entonces su peregrinaje por diversas instituciones. Primero, por la clínica del psiquiatra Otto Binswanger en la Universidad de Jena, a instancias de Franziska, la madre del filósofo. Tras conocer ambos al filósofo Julius Langbehn (1851 - 1907), un ferviente opositor a cualquier estamento médico y académico, éste lo apartó de la clínica de Binswanger para ofrecerse a curarlo, entre noviembre de 1889 y febrero de 1890, obviamente sin ningún resultado.




Elizabeth Nietzsche cuidando a su hermano enfermo

En 1893, su hermana Elizabeth regresó de Paraguay, tras el suicidio de su esposo. La madre de Nietzsche fallecerá en 1897, pasando el filósofo a vivir en Weimar, bajo los cuidados de su hermana. Finalmente, en 1900, fallecería en la ciudad turingia a causa de una neumonía

LAS TRAICIONES DE WAGNER Y PAUL RÉE

Cuando ingresó en la universidad, primero en Bonn y después en Leipzig, Nietzsche tomó por primera vez contacto con el antisemitismo por culpa de sus compañeros de estudio. También estuvo muy influenciado por Arthur Schopenhauer al principiar su vida intelectual adulta.

Pero sería su amistad con el compositor Richard Wagner y su esposa Cosima el motivo fundamental que provocó que a los 24 años de edad derivase desde una actitud casualmente antijudía hasta un antisemitismo radical.




Cosima y Richard Wagner

La ferviente admiración de Nietzsche por la música del compositor alemán se nos muestra en la película en una escena donde completamente alucinado, tomando conciencia de su enfermedad mental y de su latente antisemitismo, dirige una imaginaria orquesta que interpreta la célebre "Cabalgata de las valquirias", nombre popular por el que conocemos el arranque del tercer acto de "La valquiria", la segunda ópera de la tetralogía "El anillo del nibelungo".

CINEFILIA

Por si ya fuera poco su fama y su éxito, la cabalgata de Wagner fue inmortalizada para la posteridad en "Apocalypse now" (Francis Ford Coppola, 1979), mientras resuena atronadora desde los altavoces de los helicópteros del 7º de Caballería aerotransportada al mando del inolvidable teniente coronel Bill Kilgore (Robert Duvall), bombardeando sin piedad una aldea vietnamita.



En 1876 Nietzsche rompió definitivamente con Wagner y su círculo, mientras Wagner experimentaba con motivos cristianos para su ópera "Parsifal", circunstancia totalmente despreciable para el filósofo.

A partir de 1880, siendo cada vez más popular entre los estudiantes judíos de Viena, y habiendo entablado amistad con el médico y filósofo judío asimilado Paul Rée (1849 - 1901), devoto y admirador de Charles Darwin y su teoría de la evolución (tal y como podemos contemplar en una escena de la película en la que Nietzsche imparte una conferencia en la universidad donde proclama la muerte de Dios), empieza a pensar en el matrimonio mixto como la solución para la Cuestión Judía, ya que para él era mejor que alemanes y judíos estuvieran unidos por la sangre que separados por la política.

Respecto a estas cuestiones, no debemos olvidar que el conocido y declarado antisemita Bernhard Förster (1843 - 1889), maestro de profesión y agitador político extremista, era el esposo de Elizabeth Nietzsche y cuñado del filósofo. Förster intentó fundar una utópica colonia germana en Paraguay llamada Nueva Germania, pero tras su fracaso, terminó por suicidarse.

La segunda gran traición en la vida de Nietzsche fue consumada al constatar la relación sentimental entre Paul Rée y Lou Salomé, su gran amor nunca correspondido, la fuente de todos sus males según "El día que Nietzsche lloró".


Lou Salomé, Paul Rèe y Friedrich Nietzsche en 1882

NIETZSCHE VERSUS BREUER: EL TRATAMIENTO INVERSO

En "El día en que Nietzsche lloró" existen varios diálogos entre Breuer y Freud a propósito de la angustia que padece el primero, revelada a partir de las conversaciones con Nietzsche sobre la represión de sus sentimientos amorosos hacia la paciente Anna O. En cierta manera, asistimos como espectadores a varias sesiones psicoanalíticas con Nietzsche como supuesto terapeuta y Breuer como paciente.

La tesis del eterno retorno de Nietzsche, cuyo origen se remonta a la doctrina filosófica del estoicismo (Zenón de Citio, 301 a.C.), muy ligada al concepto de Superhombre, también aparece brevemente en la película en una escena en la que el filósofo y el médico disertan en el cementerio que alberga las tumbas de sus antepasados. Allí mismo, Nietzsche trata de convencer a Breuer de su posible complejo de Edipo.

En la realidad, el método catártico de Breuer se basaba en la hipnosis, mientras que Freud establecía el procedimiento de la libre asociación. Sin embargo, la supuesta curación de Breuer en el filme ocurre tras una sesión de hipnosis con su colega y amigo, que según los expertos era un pésimo hipnotizador.




Rachel O´Meara, Ben Cross y Joanna Pacula son Frau Becker (secretaria de Breuer), el Dr. Breuer y su esposa Mathilde

Y todo ello ocurre gracias a la integración del inconsciente en el consciente. El primero en desarrollar el concepto de lo inconsciente fue el filósofo alemán Eduard von Hartmann (1842 - 1906), a partir de su obra "Filosofía del inconsciente" (1869), recopilando las influencias anteriores de autores como Friedrich Schelling (1775 - 1854) o Carl Gustav Carus (1789 - 1869).


Freud era un buen conocedor de las ideas de Hartmann, Schopenhauer y Nietzsche (tras haber leído sus libros, en la película Freud confiesa que se trata del psicólogo más grande de la historia), Para él, el inconsciente constituye la parte más profunda de la mente, el lugar que alberga los instintos y los pensamientos reprimidos causantes de las enfermedades mentales.

Los secretos del inconsciente se revelan mediante los sueños: en la película, los sueños juegan un papel esencial en las vidas interiores de Breuer y Nietzsche, en un trasfondo en el que Eros y Thanatos se encuentran permanentemente presentes.



domingo, 3 de febrero de 2019

REPULSIÓN


- "La única forma de tratar a los hombres es hacer como si no te importaran, ya le he dicho... Sólo quieren una cosa y no entiendo por qué la quieren tanto"...

Miss Balch (Renee Houston) exhorta a Carol (Catherine Deneuve) y Bridget (Helen Fraser) en "Repulsión" (Roman Polanski, 1965)

"Repulslón" (Roman Polanski, 1965) es la segunda película (la primera en inglés) dentro de la filmografía de este controvertido cineasta, un film de terror psicológico (el terror interior prisionero en una mente enfermra) unánimemente alabado por la crítica y que en palabras del propio director, tenía como objetivo recaudar fondos para el postrer rodaje de "Callejón sin salida" (Roman Polanski, 1966), un proyecto mucho más íntimo y personal.

Quizás presenciemos una de las más acertadas representaciones cinematográficas de Catherine Deneuve, encarnando para la ocasión a la bella y frágil Carol Ledoux, una manicura que comparte morada con su hermana mayor Helen (Yvonne Furneaux) en el coqueto barrio de Kensington (Londres), un atormentado personaje que tal vez inspiró al genio de Calanda sus protagonistas para "Belle de jour: bella de día" (Luis Buñuel, 1967) y "Tristana" (Luis Buñuel, 1970).



Catherine Deneuve es Carol


En el prefacio de "Psychiatry and the Cinema" (Glen O. Gabbard, Krin Gabbard, 1999) podemos leer: si la psiquiatría no existiese, las películas tendrían que inventarla. En este sentido, algunos críticos opinan que 40 ó 50 años después, tal y como ha devenido la historia del cine moderno, "Repulsión" podría tener más interés psiquiátrico que cinematográfico, si bien destacaríamos la estupenda dirección de fotografía a cargo de Gilbert Hamilton (un trabajo de iluminación impecable, en blanco y negro fuertemente contrastado, al más puro estilo Nouvelle Vague), el excelente montaje de Alastair McIntyre y la banda sonora del compositor de jazz Chico Hamilton.

Y es que sin tener conocimiento alguno de psiquiatría, el propio Polanski y Gérard Brach escribieron el guión de una de las mejores películas sobre la esquizofrenia, galardonada con el Oso de Plata en el Festival de Berlin y el premio de la FIPRESCI (Federación Internacional de la Prensa Cinematográfica).

Al tratarse de una ficción cinematográfica, y no de un caso psiquiátrico real, en la película se mezclan diferentes síntomas que, en conjunto o en parte, pudieran derivar un hipotético diagnóstico hacia una patología u otra.

Polanski nunca tuvo la intención de explicar la existencia de Carol según patrones psiquiátricos o psicoanalíticos. Solo pretendía describir el deterioro mental del personaje.

CINEFILIA

Imitando al gran maestro del suspense Alfred Hitchcock, Polanski protagoniza un breve cameo, disfrazado como una de las vecinas que al final de la película entra en el apartamento de las hermanas Ledoux.


Roman Polanski dando instrucciones a Carol (Catherine Deneuve) y Colin (John Fraser) durante el rodaje

HEBEFRENIA O ESQUIZOFRENIA DESORGANIZADA

A partir del DSM-V, la diferenciación entre los diferentes tipos de esquizofrenia fue eliminada. A pesar de ello, algunos especialistas siguen teniéndola en consideración, según los síntomas predominantes.

Uno de ellos es la esquizofrenia desorganizada, clásicamente conocida como hebefrenia. Estaríamos delante del súmmun de los síndromes de desorganización, por otra parte presentes en mayor o menor medida en todos los casos de esquizofrenia.

La primera descripción de la hebefrenia data de 1871, a cargo del psiquiatra alemán Ewald Hecker, a raíz de los estudios realizados con sus jóvenes pacientes psicóticos en la Clínica Kalhbaum de Görlizt (entonces en territorio prusiano).


Doctor Ewald Hacker (1843 - 1909)

Según el DSM-IV, en la esquizofrenia desorganizada predominan los síntomas negativos (déficits cognitivo, conductual y emocional) sobre los positivos (alucinaciones y delirios).

En una escena concreta, Carol contempla la imagen distorsionada de su propio rostro sobre la superficie convexa de una tetera. Y si bien en la película constatamos la presencia del aplanamiento emocional y el desinterés por las interacciones sociales en Carol, también es cierto que los síntomas negativos, especialmente las alucinaciones, desempeñan aquí un papel fundamental. Pero, en líneas generales, las alucinaciones esquizofrénicas suelen ser mayormente de tipo auditivo, y no tanto visuales como en el caso que nos ocupa.




Aquí nos estamos refiriendo especialmente a las alucinaciones catatímicas, desencadenadas por sentimientos afectivos intensos, como por ejemplo la presencia de Michael (Ian Hendryen el hogar, el amante casado de Helen, una repugnante abominación para Carol, o la escena nocturna donde percibe el orgasmo de su hermana mientras ésta mantiene relaciones sexuales con su pareja, en la habitación contigua, por cierto, la primera vez que la Junta Británica de Censores Cinematográficos permitió esta circunstancia.

En la película, el rechazo de Carol hacia Michael debuta cuando descubre sobre la repisa del cuarto de baño la brocha, la navaja de afeitar y el cepillo de dientes del intruso.



Yvonne Furneaux  e Ian Hendry son Helen y Michael en "Repulsión"

La presentación de este trastorno suele ser precoz, entre los 15 y los 25 años, como en el caso de Carol; simplemente recordemos que Catherine Deneuve tenía 22 años cuando encarnó a la protagonista. Respecto a la constatación de un lenguaje desorganizado, resultan típicos los bloqueos bruscos a la hora de hablar y la fuga de ideas, que si bien no resaltan demasiado en nuestra protagonista, sí están presentes en los diálogos que mantiene en el salón de belleza con su jefa, Madame Denise (Valerie Taylor).

El abandono personal y  la conducta apragmática de Carol, el simbolismo presente en el conejo que se va pudriendo poco a poco, las patatas que se deterioran sobre el mesado de la cocina, las grietas que se resquebrajan paulatinamente por doquier, acompañan la devastación psicológica de la protagonista.

TRASTORNO DE CONVERSIÓN

La profusión de alucinaciones visuales, junto al odio a los hombres y la repugnancia al contacto con los mismos, podría indicarnos que el caso de Carol es el de un trastorno de conversión, que en múltiples ocasiones se asocia a síntomas de ansiedad y depresión.

La teoría psicoanalítica implica a sucesos traumáticos infantiles, como por ejemplo los abusos sexuales, en la génesis de este tipo de patología. En esta película, Polansky podría aportarnos pistas al respecto mediante el travelling y el zoom sobre una fotografía familiar en la que contemplamos una adolescente rubia con una escalofriante expresión de odio en su mirada.




Quedaría pendiente explicar entonces cómo a partir de ese supuesto abuso infantil (paterno o familiar), Carol derivó hacia la necrofilia y la esquizofrenia desorganizativa.

El recurso cinematográfico empleado por el director es magistral, con el objetivo de la cámara centrado en el ojo de la protagonista (la puerta de entrada en la mente) en las escenas inicial y final de la película.


En la realidad, la aversión al sexo de Carol resulta evidente: los obreros que la piropean por la calle, las pretensiones de Colin (John Fraser), los maliciosos comentarios de Michael, las insinuaciones y el acoso final de su casero, el Sr. Landlord (Patrick Wymark).


Patrick Wymarck es el Sr. Landlord

Sin embargo, son los hombres el claro objeto de su deseo, tal y como lo explican sus constantes alucinaciones en las que lucha contra un fantasma masculino, un violador y un depredador, el símbolo del machismo más recalcitrante que intenta deshonrar a las jóvenes y bellas mujeres en esta película: Carol, su propia hermana Helen y Bridget (Helen Fraser), la asimismo sensible y frágil compañera en el salón de belleza.

CINEFILIA

Si bien algunos autores han identificado el escenario del salón de belleza donde Carol trabajaba con el local que el famoso peluquero Vidal Sassoon (1928-2012) regentaba en las inmediaciones de Bond Street, lo cierto es que tanto ese establecimiento como el pub Hoop - Toy, frecuentado por Colin, el pusilánime pretendiente de la protagonista, y sus groseros colegas, se encuentran en Thurloe Street, en South Kensington.


Mia Farrow y Vidal Sassoon (1968)

Sea como fuera, lo cierto es que Polanski y Sassoon trabaron una profunda y estrecha amistad; frutos esenciales de dicha colaboración fueron el particular corte de pelo que Mia Farrow lució en la taquillera "La semilla del diablo" (Roman Polanski, 1968) y el posterior traslado del peluquero a Los Ángeles, en la década de los 70.

CINEFILIA

"Repulsión" es claustrofóbica, como también lo son "La semilla del diablo" y "El quimérico inquilino" (Roman Polanski, 1976), acogida con hostilidad durante su estreno y hoy convertida en una película de culto, desarrolladas en el asfixiante espacio comprendido entre las paredes de una vivienda.




domingo, 27 de enero de 2019

EFECTOS SECUNDARIOS


- "Sería una buena candidata para esos fármacos nuevos. A veces la novedad les da confianza. Ven los anuncios en la tele, se lo creen"...

Dra Victoria Siebert (Catherine Zeta-Jones) al Dr Jonathan Banks (Jude Law) en "Efectos secundarios" (Steven Soderbergh, 2013)

"Efectos secundarios" (Steven Soderbergh, 2013) es una mezcla de drama médico y thriller en el que se entremezclan exitosos psiquiatras, modernos psicofármacos y delincuentes muy taimados.

Su interés para este blog, además de su cuestionable valor cinematográfico (por lo menos para una parte nada desdeñable de la crítica), estriba en el abordaje que realiza sobre diversas espinosas cuestiones respecto a las relaciones médico - paciente, la tutela legal de los enfermos psiquiátricos en las instituciones penitenciarias y los vínculos entre la poderosa industria farmacéutica y el estamento médico (incluyendo menciones específicas a las grandes demandas que algunos laboratorios tuvieron que afrontar ante las administraciones sanitarias).



Para determinada crítica, este film de Soderbergh presenta ciertos paralelismos con el magistral suspense de Hitchcock y con "Vestida para matar" (Brian de Palma, 1980), especialmente por su inmersión en el submundo de la patología psiquiátrica, de por si capaz de generar un genero cinematográfico específico, si bien crímenes, psiquiatras confiados y pacientes muy astutos conforman las líneas primordiales argumentales de otras películas de suspense como "Análisis final" (Phil Joanou, 1992), protagonizada por la terna de seductores Richard Gere, Uma Thurman y Kim Basinger.



El guionista Scott Z. Burns, colaborador anterior de Soderbergh en "Contagio" (2011), desarrolla aquí múltiples y variados elementos narrativos. Comienza con una historia más o menos convencional sobre el amor conyugal, distorsionada en este caso por la supuesta depresión que padece la esposa, Emily Taylor (Rooney Mara). Continúa con las relaciones entre médico y paciente (incluyendo las más íntimas), además de los controvertidos entresijos establecidos entre la industria farmacéutica y los facultativos, colocando de paso a ambos estamentos en posiciones francamente incómodas. Finalmente, el reconocido psiquiatra británico Jonathan Banks (Jude Law), ha de convertirse en un sagaz detective para intentar resolver una enrevesada trama donde se juega su prestigio profesional y su vida familiar.




Channing Tatum y Rooney Mara son el matrimonio Taylor

CINEFILIA

El Dr Banks es un profesional de éxito, felizmente casado y con un hijo pequeño. Vinessa Shaw encarna aquí a su esposa, Dierdre Banks. Casualmente esta misma actriz fue la protagonista de "Clinical" (Alistair Legrand, 2016), quizás un film de terror bastante convencional y mediocre, donde interpretó el papel de la psiquiatra Dra Jane Mathis.




Vinessa Shaw es Dierdre Banks

SEROTONINA Y DEPRESIÓN

A lo largo de esta película son varias las ocasiones en la que se hacen referencias a la serotonina, neurotransmisor relacionado con el equilibrio del estado de ánimo. En otras palabras, su déficit cerebral estaría implicado en la etiología de la depresión, si bien existen expertos que opinan que la propia depresión sería la causa del déficit.

Además, la serotonina estaría relacionada con el comportamiento social, el apetito, la digestión, el sueño, la memoria y el deseo sexual. Su exceso provoca el síndrome serotoninérgico, que cursa con alteraciones mentales, hiperactividad del sistema nervioso autónomo y trastornos neuromusculares. Puede aparecer en el curso de diversas enfermedades e intoxicaciones por drogas y medicamentos.



Jude Law es el psiquiatra Jonathan Banks

Aunque el guión formal corresponde al de un thriller más o menos clásico, director y guionista nos plantean el interrogante de por qué a la sociedad moderna, por lo menos a la estadounidense, le gusta tanto tomar medicamentos. Y no sólo cápsulas y pastillas. En una de las escenas contemplamos al Dr Banks consumir una bebida energética, que retira de la nevera de un control hospitalario, para intentar afrontar de forma más liviana sus prolongadas jornadas laborales.

En otra escena de la película, la fe incondicional del Dr Banks en la química le lleva a solicitarle a su colega y socio (Peter Friedman) la prescripción de Adderall ®, una anfetamina empleada en el tratamiento del trastorno de déficit de atención con hiperactividad (TDAH) y la narcolepsia. Adicionalmente se utiliza también como potenciador cognitivo, euforizante y afrodisíaco.

En contrapartida, y como mera curiosidad histórica, a principios del siglo XXI, una corriente de pensamiento adquirió gran notoriedad a partir de la difusión del best seller "Más Platón y menos Prozac" (Lou Marinoff, 2000), una propuesta que pretendía reivindicar la utilidad de los asesores filosóficos como alternativa a las onerosas sesiones de psicoanálisis y a la polifarmacología de la psiquiatría moderna.



El Dr Banks es un firme partidario de la psicofarmacología. El abanico que utiliza es muy amplio, comenzando por los Inhidores selectivos de la recaptación de la serotonina (ISRS), capaces de incrementar la presencia neuronal de esta sustancia al inhibir su reutilización presináptica.



Con toda probabilidad, nos encontramos ante los antidepresivos más recetados en la historia. Descubiertos y sintetizados en los años 70 del pasado siglo XX, el primero en comercializarse fue la fluoxetina, seguida de la sertralina y la paroxetina. El citalopram data de 1989.

Varios de estas medicaciones le fueron prescritos a la protagonista como tratamiento de su depresión, tanto por el Dr Banks como por su predecesora, la intrigante y sibilina psiquiatra Dra Victoria Siebert (Catherine Zeta-Jones) y así aparecen reflejados en el film, con sus marcas comerciales Prozac ® (fluoxetina), Celexa ® (citalopram) y Zoloft ® (sertralina).

Tal y como contemplamos en la película, los ISRS pueden ocasionar diversos síntomas de disfunción sexual, como anorgasmia y disminución de la líbido, achacados por Emily Taylor a la medicación que los médicos le habían recetado. En la cinta, son afectos secundarios bien aprendidos y simulados por la protagonista.




Catherine Zeta Jones es la Dra Siebert

Para evitar estos efectos secundarios no deseados, los psiquiatras sustituyeron los ISRS por Wellbutrin ® (bupropion), fármaco psicoestimulante empleado en el tratamiento de la depresión y en la cesación tabáquica. Pertenece al grupo de los Inhibidores de la recaptación de la dopamina y la noradrenalina (IRDN).

Finalmente, existe una mención expresa a los Inhibidores selectivos de la recaptación de la serotonina y la noradrenalina (IRSN), y más concretamente al Vandral ® (venlafaxina), por su mecanismo de acción más emparentado con los antidepresivos tricíclicos clásicos, pero sin causar efectos secundarios importantes a nivel del sistema nervioso autónomo, ni reacciones anticolinérgicas, sedantes o hipnóticas.

NUEVOS FÁRMACOS

Ablixa ® (alipazone) y Delatrex ® son dos medicamentos imaginarios concebidos exclusivamente para "Efectos secundarios". El primero de ellos sería un innovador antidepresivo que pretende copar el estrellato en el tratamiento farmacológico de la depresión. Para su promoción incluso se diseñó un logotipo, una página en internet y una campaña publicitaria idéntica a las reales.




El segundo es un ansiolítico. Ambas novedades terapéuticas son impulsadas por la industria farmacéutica en congresos especializados, tratando de implicar a los psiquiatras en su uso y prescripción en estudios generosamente retribuidos para valorar la presencia de efectos secundarios en la práctica médica real.

En el blog Laboratorio del lenguaje, coordinado por Fernando  A. Navarro y José Ramón Zárate encontramos unas interesantes reflexiones sobre la denominación de los nuevos medicamentos.

Precisamente en "Efectos secundarios" el primer encuentro entre el Dr. Banks y la Dra. Siebert tiene lugar en un simposium sobre el trastorno de déficit de atención con hiperactividad (TDAH), patrocinado por laboratorios farmacéuticos.

En esta línea argumental, el sonambulismo de la protagonista, supuestamente provocado por el consumo de Ablixa ®, se convierte en uno de los ejes fundamentales de la trama de este thriller.

EL SUERO DE LA VERDAD

Llegado el momento, contemplamos como el Dr. Banks le administra a Emily Taylor una inyección que supuestamente contiene Amytal ® (amobarbital), debido a las propiedades hipnóticas de este fármaco, con la finalidad de interrogarla sobre la muerte de su marido Martin (Channing Tatum).

La administración lenta por vía intravenosa de amobarbital sódico tiene la reputación de actuar como el conocido suero de la verdad, pudiendo desvelar el paciente información que bloquearía en circunstancias normales. Clínicamente fue empleado por primera vez por el Dr. William Bleckwenn en la Universidad de Wisconsin, con la intención de sortear las inhibiciones en pacientes psiquiátricos.


A partir de 1930 publicó sus estudios en prestigiosas revistas médicas especializadas, empleando el narcoanálisis en el tratamiento de las neurosis causadas por traumas psíquicos intensos y como tranquilizante para pacientes esquizofrénicos especialmente violentos.




El neurólogo y psiquiatra Dr. William Bleckwenn (1895-1965),
el padre del narcoanálisis

El uso de amobarbital como un suero de la verdad ha sido ampliamente cuestionado, ya que podría incitar una  "memoria falsa" del evento, porque existe un riesgo elevado de que el individuo revele lo que el interrogador le demanda, en lugar de decir realmente la verdad.

Se comportarían como sueros de la verdad cualquier fármaco utilizado en interrogatorios, sobre todo barbitúricos (tiopental sódico) o escopolamina. El primero en percatarse de esta cualidad fue el ginecólogo Robert E. House (1875-1930), cuando detectó cómo algunos anestésicos empleados durante el parto desataban la lengua de las parturientas.



Entre 1921 y 1929, el Dr. House publicó 11 artículos sobre la utilización de la escopolamina, si bien realmente la denominación suero de la verdad apareció por primera vez en la prensa en 1922.

Después de la II Guerra Mundial, estos fármacos fueron utilizados  en psiquiatría para tratar el mutismo de pacientes catatónicos, así como en el transcurso de determinadas sesiones psicoanalíticas. En 1963, la Corte Suprema de EEUU decidió que la confesiones obtenidas mediante el empleo de estos métodos resultaban inadmisibles.

CINEFILIA

En "Mentiras arriesgadas" (James Cameron, 1994) contemplamos cómo emplean una inyección intravenosa de pentotal sódico en el interrogatorio de Harry Tasker (Arnold Schwarzenegger) con la intención de que desvele sus actividades como agente secreto.



De la misma manera, en "Kill Bill: Volumen 2" (Quentin Tarantino, 2004), el malvado Bill (David Carradine) le dispara un dardo en la rodilla a Beatrix Kiddo (Uma Thurman), supuestamente cargado con un poderoso e imaginario suero de la verdad, más potente y efectivo que el tiopental.



El Veritaserum que aparece en la adaptación cinematográfica de la popular saga protagonizada por el joven mago Harry Potter (Daniel Radcliffe), creado por la escritora y guionista británica J.K. Rowling, es una poción incolora e inodora con supuestas propiedades que obligan a su bebedor a decir siempre la verdad.  



OTROS MEDICAMENTOS

En "Efectos secundarios" existen menciones específicas a otros fármacos, más concretamente al Thoraxin ® y al Depakote ®. El primero de ellos es un preparado que combina aminoácidos, minerales y vitaminas, empleado como anabolizante para la tonificación y el desarrollo muscular, minimizando a su vez el volumen de la grasa corporal.



El segundo es un derivado del ácido valproico, empleado fundamentalmente en el tratamiento de la epilepsia y demás trastornos convulsivos. Aparece mencionado en la película por su relación con la alopecia, como efectos secundario.

CINEFILIA

El Manhattan Psychiatric Center fue uno de los escenarios del rodaje de "Efectos secundarios". Este complejo está emplazado en la Isla Wards, situada en el East River de Nueva York.

A partir de 1840, para evitar el hacinamiento en Manhattan, albergó asilos, manicomios y un cementerios de indigentes.

En 1847 fue inaugurado el State Emigrant Refuge, un hospital destinado a la atención de emigrantes pobres y enfermos, convirtiéndose durante la década de 1850 en el nosocomio más grande del mundo.

Algunas instalaciones adicionales formaron parte del Blackwell´s Island Lunatic Asylum, que comenzó a funcionar en 1863.

Entre 1860 y 1892, fecha de la apertura de Ellis Island, albergó la estación receptora de los emigrantes que llegaban a Nueva York.



En 1863, el New York Asylum for the Insane abrió allí también sus puertas. A partir de 1899, el Departamento de Salud Mental de Nueva York se hizo cargo de todos los edificios de inmigración y asilo, inaugurando el Hospital Estatal de Manhattan, convirtiéndose de nuevo en el mayor centro hospitalario del mundo, con 4400 pacientes, para convertirse más tarde en el Manhattan Psychiatric Center.

Entre sus más ilustres pacientes figura el ilustre compositor Scott Joplin, que ingresó allí en 1916 a causa de una demencia sifilítica, falleciendo en 1917.