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miércoles, 24 de septiembre de 2025

TRUE DETETIVE (1ª TEMPORADA): DROGAS Y NIHILISMO

"Siento mal sabor de boca ahí afuera. Aluminio, ceniza, como si pudiera oler la psicosfera"

Detective Rust Cohle (Matthew McConaghey) en "True Detective"

Anteriormente, dentro de este mismo blog, nos hemos referido a la metacualona, a propósito de "El lobo de Wall Street" (Martin Scorsese, 2013), droga comercializada como Quaalude® en Estados Unidos durante los años setenta.

Este nombre comercial es una abreviatura de las palabras quiet interlude, que se podrían traducir como "interludio tranquilo", si bien existen otras comenclaturas como "Mandrax", "Sopor", "Malsed" o "Renoval", que hace décadas dejaron de sintetizarse de manera legal en la mayoría de los paises.

Se trata de un hipnótico-sedante prescrito inicialmente como ansiolítico y somnífero, pero cuya apresurada popularización en ambientes recreativos (culturas hippie y glam rock) la convirtió en un símbolo del hedonismo y la decadencia de una época; sin embargo, su prohibición en 1984 la relegó a la categoría de droga de culto.


Su sobredosis provoca una depresión manifiesta de los sistemas nervioso, respiratorio y circulatorio, desencadenando signos y síntomas como hipertonía muscular, convulsiones, naúseas y vómitos, síndrome confusional agudo e incluso el coma y la muerte.

A pesar de su desuso médico, su huella cultural ha perdurado en el cine y la televisión. Uno de los ejemplos más sugerentes aparece en "True Detective" (HBO, 2014), donde el personaje del detective Rust Cohle (Matthew McConaughey) la menciona y la consume junto a otras drogas, como parte de su afligida biografía marcada por los excesos y las tinieblas.

RUST COHLE

Interpretado magistralmente por el galardonado protagonista de "Dallas Buyers Club" (Jean-Marc Vallée, 2013), es un detective atormentado, misántropo y nihilista cuya vida profesional y personal (bajo el recuerdo constante y permanente de la pérdida de su pequeña hija de 3 años, atropellada en un accidente de tráfico, y su posterior divorcio), han sido dinamitadas por múltiples traumas.

Matthew McConaughey es el detective Rust Cohle

Después de trabajar durante años como infiltrado de la D.E.A. en las peligrosas redes de narcotráfico operativas en el sur de Texas (EEUU), expuesto a un entorno constante de angustia y violencia extrema, menciona en varias ocasiones haber recurrido a sustancias como el LSD, la marihuana, las anfetaminas, la cocaína y la metacuolona.

También existe una mención expresa a la fenciclidina o PCP (siglas de su abreviatura inglesa), popularmente conocida como polvo de ángel, píldora de la paz o hierba mala (cuando se consume conjuntamente con marihuana), es una potente droga disociativa que puede causar alucinaciones, paranoia, agresividad y una marcada desconexión con la realidad.

Se emplea como anestésico, y posee efectos alucinógenos y neurotóxicos. Puede causar ataques epilépticos, coma, adicción y un incremento del riesgo de suicidios.

Su uso recreativo se ha relacionado con comportamientos violentos e impredecibles Al interrumpir su consumo, pueden aparecer fenómenos de flashbacks, en los que el usuario siente los efectos de la droga aunque no la esté consumiendo.

En la serie contemplamos como el detective Cohle sufre fenómenos alucinatorios que pudieran ser una secuela de su antiguo consumo de PCP. 

Pero hay dos personajes secundarios especialmente relacionados con esta sustancia: el primero es el villano Reggie Ledoux (Charles Halford), que dentro del ambiente depravado de drogas, incestos, pedofilia, desapariciones y asesinatos, se dedica a la producción de metanfetamina, mezclando además PCP con otras sustancias psicotrópicas.

Charles Halford es Reggie Ledoux

El segundo es Guy Francis (Christopher Berry), arquetipo de mísero White trash, que aparece en durante el episodio 3 tras ser detenido por cometer un doble homicidio en el asalto a una farmacia, para consumir drogas, entre ellas la fenciclidina.

Christopher Berry es Guy Francis

Durante su interrogatorio se muestra sudoroso, angustiado y paranoico, con un discurso inconexo y delirante, aportando pistas sobre Carcosa y el Rey Amarillo, símbolos que concentran la perversa locura que se encuentra detrás de todos los crímenes investigados por los detectives Cohle y Hart.

CINEFILIA

Matthew McConaughey nació en 1969 la pequeña ciudad de Uvalde (Texas), tristemente famosa por la masacre ocurrida en la Escuela Primaria Robb en 2022, tras el tiroteo iniciado por Salvador Rolando Ramos, un joven de 18 años, y donde murieron 21 personas y otras 17 resultaron heridas. Finalmente, el asesino fue abatido por una Unidad Táctica de la Patrulla Fronteriza de los EE.UU. (BORTAC)

Salvador Rolando Ramos

Retomando la serie televisiva, el  magnífico guión de Nic Pizzolatto se centra en las tribulaciones de uno de sus protagonistas, en contraposición a las de su compañero el detective Marty Hart (extraordinario Woody Harrelson), después de una prolongada inmersión en el proceloso submundo de la autodestrucción por el alcohol y las drogas, donde destaca su especial predilección por el whisky irlandés Jameson® y la cerveza Lone Star@


Woody Harrelson es el detective Marty Hart

El uso de estas sustancias desempeña una función narrativa y simbólica en la construcción de este personaje, en su ideología y en su comportamiento.

En primer lugar, por su verosimilitud histórica: la mención de una droga específica, en este caso la metacuolona, aporta autenticidad a la trama al situarla dentro de un contexto social donde circulaba realmente, como podemos comprobar en los sórdidos escenarios de los clubes de striptease y los prostíbulos clandestinos de un estado de Luisiana miserable, pantanoso, decadente, atrasado y rural.

La dirección de fotografía, a cargo de Adam Arkapaw, es responsable de la unidad cromática y del sombrío estilo visual de la serie, inspirado en las fotografías del libro "Petrochemical America" (Richard Misrach, 2012) que documenta el "Corredor Químico" a lo largo del río Mississippi en Luisiana.

MELOMANÍA

Además de la mención destacada a la banda sonora de la serie, obra de T-Bone Burnett, en el álbum "Alladin Sane" (David Bowie, 1973) podemos escuchar una referencia específica de la metacuolona en la canción "Time", quizás intentando evocar una atmósfera lírica decadente donde el consumo excesivo de drogas y alcohol se promocionaba para combatir el insomnio o evadirse de la monótona realidad.

Similares referencias a este sustancia pueden escucharse en la canción "Pygmy Twylyte" del iconoclasta Frank Zappa, grabada en diferentes ocasiones por este músico y su banda.

Tal vez uno de los mayores logros de la 1ª temporada de "True Detective" sea precisamente sea imagen devaluada de un detective al más puro estilo de aquel "Teniente corrupto" (Abel Ferrara, 1992), protagonizado por Harvey Keitel, testigo obligado de demasiados crímenes y tragedias, sobreviviendo siempre al borde de su autodestrucción.


 Cuando años más tarde es nuevamente entrevistado por el detective Gilbough (Michael Potts) y el detective Papania (Tory Kittles) indagando en sus anteriores investigaciones, la aparentemente superada toxicomanía de Rust Cohle refuerza su imagen de superviviente, aunque todavía persistan sus excesivos hábitos etílicos y tabáquicos (un incondicional de la marca Camel®)

Por último, el Quaalude®, relacionado con una cultura de excesos y descontrol, funciona como el anestésico emocional que Rust Cohle intenta conseguir a toda costa para narcotizar su intenso padecimiento emocional.



sábado, 12 de julio de 2025

CRISIS



- "Esta es la peor crisis sanitaria desde el tabaco"

Dr. Tyrone Brower (Gary Oldman) en "Crisis" (Nicholas Jarecki, 2021)

En "Crisis" (Nicholas Jarecki, 2021) se entremezclan tres historias relacionadas con el tráfico de drogas, más concretamente oxicodona y fentanilo, causantes de una epidemia que en los EE.UU. ya se cobrado más vidas que las bajas militares contabilizadas en la Guerra de Vietnam.

Este director, productor y guionista neoyorkino es conocido por su interés personal en las estructuras de poder y corrupción, como ya demostró anteriormente en "El fraude" (2012).


En esta ocasión profundiza en uno de los dramas más devastadores del siglo XXI empleando una narrativa coral - como hizo en "Los confidentes" (2009) - para explicar con crudeza y ritmo de thriller los intereses cruzados entre la industria farmacéutica, las fuerzas del orden y las víctimas de esta guerra larvada contra las drogas.

Pero no se limita a mostrar solamente los síntomas de esta desequilibrio; se atreve a señalar a los responsables: farmacéuticas, autoridades regulatorias y universidades que, a cambio de donaciones y contratos de investigación, prefieren mirar hacia otro lado.

El propio director es también guionista de esta película, en la que desempeña un breve papel secundario como el agente de la DEA Stanley Foster, abatido en un tiroteo contra un grupo de narcotraficantes.

Protagonizada por el camaleónico Gary Oldman, que también participa en este film como productor ejecutivo, en este caso encarnando al Dr. Tyrone Brower, un investigador universitario profundamente comprometido con la integridad científica y la salud pública; además participa el atlético Armie Hammer, de vuelta a la gran pantalla después de un escabroso affaire de supuestas adicciones al sexo y las drogas, como el sagaz agente de la DEA Jake Kelly, junto a la atractiva Evangeline Lilly en el papel de la atormentada arquitecta Claire Reimann, clamando venganza tras la muerte de su hijo David (Billy Bryck) a manos de una oscura red canadiense de traficantes de opioides.

CINEFILIA

No debemos confundir este film con "Crisis" (Miguel Monteagudo, 2016), donde siete historias simultáneas se irán cruzando progresivamente para crear una tela de araña que intentará explicar la crisis socioeconómica española contemporánea.

MORTALIDAD POR OPIOIDES CON RECETA

En el año 1995 las prescripciones de opioides en EE.UU. fueron de 87 millones de prescripciones anuales dispensadas en oficinas de farmacia no hospitalarias (vs. 76 en 1991, 79 en 1992, 82 en 1993 y 85 en 1994)

Según datos oficiales, en EE.UU. las muertes relacionadas con opioides con receta médica pasaron de las 3442 de 1999 a las 17029 de 2017. Entre 2017 y 2019 el número de fallecimientos descendió a 14139, seguido por un ligero aumento en 2020, cuando se registraron 16416 defunciones. En 2022, las muertes por esta causa descendieron a 14716.

Respecto al fentanilo, este tipo de decesos ha ido ascendiendo de manera constante desde 2014.

Según datos de los CDC (Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades), sólo en más de 112.000 personas murieron por sobredosis en EE. UU., y el 75% de esos casos estuvieron relacionados con opioides sintéticos

El New England Journal of Medicine lleva advirtiendo desde hace años que el fentanilo representa la nueva fase de esta epidemia, porque es hasta 100 veces más potente que la morfina, y su tráfico mucho más difícil de controlar debido a su naturaleza sintética y su producción clandestina.

En diciembre de 2021, la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC) alertaba sobre una inquietante noticia: el desmantelamiento de un laboratorio clandestino en México donde fueron hallados 118 kilos de pasta de fentanilo. Estas autoridades estimaron que de cada kilogramo de este producto se podrían fabricar hasta 1 millón de tabletas de fentanilo.

La lectura de este descubrimiento es clara: la producción il´ñicita de opioides sintéticos está alcanzando una escala industrial, con dramáticas implicaciones para la salud pública mundial.

Desde 2019, las píldoras falsificadas de fentanilo se han disparado más de 430 %, una tendencia que coincide con la creciente implicación de cárteles mexicanos en la cadena de producción y distribución.


 Ya no se trata solamente del tráfico de polvo o sustancias puras: ahora se manufacturan tabletas que imitan medicamentos recetados, como oxicodona, hidrocodona o alprazolam, pero que en realidad contienen dosis letales de fentanilo o incluso mezclas con metanfetamina.

En 2021, las autoridades estadounidenses incautaron más de 9,5 millones de píldoras falsificadas que contenían fentanilo o metanfetamina. Ese mismo año, la DEA emitió una alerta de seguridad pública sin precedentes, advirtiendo sobre la letalidad extrema de estas pastillas, muchas de las cuales llegan al consumidor bajo la falsa apariencia de medicamentos seguros.

La adicción al fentanilo se ha convertido en la principal causa de muerte entre los estadounidenses de 18 a 45 años, convirtiéndose en uno de los factores principales de la histórica reducción de la esperanza de vida en ese país.


Hasta 2019, China fue la principal fuente de fentanilo terminado para el mercado ilegal de Estados Unidos. Sin embargo, ese mismo año, el gobierno chino incluyó todos los derivados del fentanilo en su lista de narcóticos prohibidos. 

No obstante, esta medida no detuvo la llegada del fentanilo, ya que la prohibición se limitó a la producción de su versión final, lo que abrió una nueva vía: la fabricación de los precursores químicos necesarios para sintetizarlo.

De esta manera, burlando la ley, empresas chinas fabrican prácticamente todos los precursores ilícitos de fentanilo. Grupos criminales mexicanos adquieren estas sustancias para posteriormente sintetizar el fentanilo final e introducirlo de contrabando en los EE.UU. 


UNA CRISIS REAL

A bombo y platillo, la empresa farmacéutica Purdue Pharma lanzó al mercado en 1996 OxyContin®, la forma de liberación controlada de oxicodona, un potente analgésico con el doble de potencia que la morfina, para el tratamiento del dolor moderado - intenso.

Esta empresa, controlada por la todopoderosa familia Sackler, consiguió una oleada de prescripciones médicas que originó en poco tiempo una profusión de adicciones masivas.

La FDA aprobó esta forma de liberación controlada de oxicodona con una ficha técnica en la que se decía que el riesgo de adicción iatrogénico era muy raro y que la absorción retardada reducía el riesgo de abuso.


En el momento de su aprobación, la FDA consideró que la formulación de liberación controlada de OxyContin tendría un menor potencial de abuso, ya que el principio activo se absorbía más lentamente y no habría un pico que promoviera el abuso. 

La propia FDA se basó en el histórico de productos similares (como por ejemplo MST Continus®) utilizados desde 1987 sin que hubiera un número significativo de reportes de efectos adversos por mal uso o abuso. Aún así, la FDA advirtió del riesgo de abuso en la ficha técnica del fármaco. 

CINEFILIA

La miniserie televisiva "Medicina letal" (Peter Berg, 2023), distribuida por Netflix y creada por Micah Fitzerman-Blue y Noah Hapster, expone la crisis de opioides desatada en los EE.UU. empleando una narrativa basada en hechos reales.

Los Sackler en "Medicina letal" de Netflix

Su trama central sigue tres líneas narrativas:

  • Richard Sackler (Matthew Borderick), heredero y presidente de Purdue Pharma, cuya pérfida estrategia de marketing oculta el potencial adictivo de su producto farmacéutico estrella.
  • Edie Flowers (Uzo Aduba), la abogada del fiscal que destapa el desorbitado incremento de prescripciones de oxicodona y el fraude institucional que este hecho supone.
  • Glen Kryger (Taylor Kitsch) y Shannon Shaeffer (West Duchovny/Dina Shihabi), que encarnan a las víctimas en su doloroso tránsito desde la prescripción a la adicción.
Cada episodio comienza con un alegato de los familiares reales de las víctimas, en un intento de destacar que aunque estamos ante una obra de ficción, está inspirada en episodios reales.

Simplemente recordar que muchos de estos pacientes, tras desarrollar dependencia a los opioides, se vieron obligados a consumir versiones más baratas y letales, como la heroína o el fentanilo ilegal.

Los guionistas se basaron en dos fuentes principales.
  • El artículo de The New Yorker "The Family That Built the Empire of Pain" (Patrick Radden Keefe).
  • El libro "Pain Killer: An Empire of Deceit and the Origin of America´s Opioid Epidemic" (Barry Meier)


Patrick Radden Keefe es además el autor de "El imperio del dolor" (2021), un referente clave para comprender el origen, desarrollo y consecuencias de la epidemia de opioides estadoundiense. Y todo ello a través del prisma de una de las familias más influyentes y polémicas, los Sackler.


A lo largo de más de 600 páginas, este autor desgrana en tres partes los orígenes y trayectoria de estos magnates de la industria farmacéutica y a su vez mecenas destacados del mundo del arte y la cultura:
  1. La construcción del prestigio, personalizada en la figura de Arthur M. Sackler, médico psiquiatra, pionero en publicidad farmacéutica y patriarca de la estirpe, quien ya en los años 50 revolucionó la promoción de famosos medicamentos, como por ejemplo Betadine®, Valium® y Librium®. Aunque falleció antes del lanzamiento de OxyContin®, su legado de marketing fue desarrollado más tarde por sus herederos.
  2. El ascenso de Purdue Pharma, fundada por su hermanos y sobrinos, que en 1996 promociona el OxyContin® empleando una táctica de ventas agresivas, grandes incentivos a los médicos prescriptores y mensajes engañosos sobre el potencial adictivo de este medicamento, alcanzando un éxito comercial sin precedentes que llegó a generar ganancias de más de 35000 millones de dólares.
  3. El colapso moral y legal, a raíz de las demandas, investigaciones, y acuerdos extrajudiciales que llevaron a la quiebra de Purdue Pharma. Y aunque la empresa fue condenada, ningún miembro de la familia Sackler fue a prisión. Tras años de litigios, Purdue Pharma accedió en 2021 a indemnizar a las víctimas con mas de 6000 millones de dólares, como parte de un acuerdo que trataba de evitar una sucesión de millonarios pleitos
Asimismo, todas estas historias han inspirado "Dopesick" (Barry Levinson, Michael Cuesta, Patricia Riggen, Danny Strong, 2021), la miniserie de TV  de 8 episodios que describe la epidemia de adicciones a opioides desde otra versión quizás más profunda, sobria y realista.


Escrita por Danny Strong y producida por Hulu (disponible en Disney+ en España y Latinoamérica) es una adaptación del libro "Dopesick: Dealers, Doctors and the Drug Company that Addicted America" (Beth Macy, 2018), tal vez uno de los retratos más crudos, bien documentados y emocionalmente impactantes de esta crisis adictiva.


Este serial televisivo se articula sobre cuatro ejes principales:

  1. Purdue Pharma y los Sackler: contemplamos esta multinacional farmacéutica manipuló desde los años 90 datos científicos, presionó a los médicos y engañó a las autoridades sanitarias para conseguir la comercialización de OxyContin®, una solución milagrosa para el tratamiento del dolor crónico.
  2. El Dr. Samuel Finnix (Michael Keaton, ganador de un Emmy y un Globo de Oro al mejor actor), un medico honesto de una comunidad minera de Virginia (EE.UU.) que comienza a recetar OxyContin® desconociendo que está condenando a sus pacientes, y a si mismo, a una terrible adicción.
  3. Las víctimas, en este caso jóvenes como Betsy Mallum, una trabajadora que comienza a tomar este medicamento tras una lesión laboral. Su historia representa la de millones de pacientes que se convirtieron en adictos en pocas semanas.
  4. Los investigadores, un equipo del Departamento de Justicia y de la DEA que intentan detener el imparable ascenso de Purdue Pharma, pero que para ello deben enfrentarse a una serie de firmes obstáculos legales, económicos y políticos. En este aspecto, esta serie evidencia cómo la complicidad institucional permitió que la epidemia avanzara sin freno ni control.


domingo, 29 de noviembre de 2020

QUADROPHENIA

- "Yo no quiero ser como ningún otro, por eso soy un mod. ¿Te enteras?"

Jimmy (Phil Daniels), protagonista de "Quadrophenia" (Franc Roddam, 1979)

"Quadrophenia" (Franc Roddam, 1979) es más que la simple adaptación cinematográfica de la ópera rock de "The Who" (1973), el sexto álbum de estudio de la célebre banda británica integrada por el vocalista Roger Daltrey, el guitarrista Pete Townshend, el bajista John Entwistle y el batería Keith Moon.

Gracias a su inadaptado protagonista, Pete Townshend construyó el retrato de toda una generación. Por ello su tema estrella, "My generation", terminaría convirtiéndose en todo un himno generacional.

Manuel de Lorenzo, en "Quadrophenia: historia de un inicio", perspicaz crítica de esta creación de The Who, se apunta a la tesis de la múltiple personalidad del indómito Jimmy Cooper (Phil Daniels), relacionando cada una de ellas con las de los diferentes miembros del grupo musical, como si la banda pretendiera contar la vida de un admirador suyo  que a su vez es capaz de representar a los propios miembros de The Who: Daltrey el tipo duro, Townshend el cínico, Entwistle el romántico y Moon el lunático.

KEITH MOON versus JIMMY COOPER

El batería de The Who está considerado como uno de los más competentes, innovadores e iconoclastas especialistas de su instrumento. Pero su excéntrico comportamiento autodestructivo tiene mucho en común con el protagonista de "Quadrophenia".

Keith Moon (1946-1978)

Moon se unió a la banda con tan solo 17 años, participando en las grabaciones de todos sus álbumes y sencillos, hasta su infausto fallecimiento en 1978, a los 32 años de edad, víctima de una intoxicación por Clometiazol, un fármaco que el médico le había prescrito para el tratamiento de su alcoholismo.

TOMMY

Anteriormente, "The Who" habían triunfado con otra creación similar, el cuarto álbum de su carrera, llevada también exitosamente al cine. Nos estamos refiriendo a "Tommy" (Ken Russell, 1975), la historia de Tommy Walker (Roger Daltrey), un muchacho víctima de un grave trastorno de estrés postraumático que permanece en un estado de catatonia permanente, sordo, ciego y mudo.

CINEFILIA

Una modesta máquina de pinball sirve de nexo entre las dos películas inspiradas por la música de The Who: la misma donde juegan Jimmy en "Quadrophenia" y The Pinball Wizard (Elton John) en "Tommy".


Elton John The Pinball Wizard en una fotografía de Dominic Piperata

"Quadrophenia" se estrenó el 14 de septiembre de 1979, en el Festival Internacional de Toronto, siendo aclamada por el público y la crítica especializada. Pretendía reproducir la sociedad inglesa de los años 60, y especialmente del movimiento mod, una subcultura juvenil originada en Londres (Reino Unido) a finales de los años 50.


Phil Daniels es Jimmy Cooper

Además de su vehemente rebelión contra el sistema social de su época, las señas de identidad más características de sus incondicionales eran una apariencia especial y cuidada, con vestidos cortos y minifaldas para ellas, corbatas estrechas y trajes entallados de corte italiano, a menudo hechos a medida, para ellos, parkas fish tale de estilo militar, estilismo francés en los peinados, pasión por las motocicletas scooter (Vespas o Lambrettas), casi siempre personalizadas y con múltiples espejos, un singular gusto musical por el rhythm and blues y el nuevo jazz estadounidenses, así como por el ska jamaicano y la música beat británica, y su frenesí danzante, desatado en clubes y salas de baile, durante interminables jornadas nocturnas que a menudo solían finalizar bien entrado el día.

Por supuesto, el consumo de grandes cantidades de anfetaminas les permitían soportan tan agotadoras maratonianas jornadas de alcohol y desenfreno.

CINEFILIA

Dicen que las comparaciones son odiosas. "La ley de la calle" (Francis Ford Coppola, 1983) también relata la historia de un joven rebelde e inconformista, Rusty James (Matt Dillon), anhelando el retorno de los gloriosos tiempos de las pandillas callejeras en un tétrico y olvidado lugar de Tulsa (Oklahoma), cuando su hermano mayor, el Chico de la Motocicleta (Mickey Rourke) era el rey de la ciudad.

En nuestra modesta opinión, y salvando las distancias, las semejanzas entre Jimmy Cooper y Rusty James, excepto por la adicción a las drogas, son notorias, así como su incondicional admiración por esos seres idealizados, Ace Face (Sting) y el Chico de la Motocicleta, y su atribulado final de su historias, a lomos de una moto, a orillas del océano.

CINEFILIA

En las antípodas de los mods se encontraban los rockers, una tendencia cultural juvenil diferente inspirada en la estética y los ídolos del rock and roll estadounidenses de los 50, como Elvis Presley, Gene Vincent y Eddie Cochcran.


Marlon Brando es Johnny Strabler en "Salvaje" (Michael Curtiz, 1958)

Peinados con tupé y largas patillas, ataviados con cazadoras de cuero y pantalones arremangados, botas de motociclista o deportivas blancas, a la imagen y semejanza del inolvidable Johnny Strabler (Marlon Brando) de "Salvaje" (Laslo Benedek, 1953) o el mismísimo Rey del Rock en "El barrio contra mi" (Michael Curtiz, 1958) o "El trotamundos" (John Rich, 1964). 

Contrariamente a las scooters italianas de los mods, los rockers conducían potentes motocicletas de manillares bajos y voluminosos tanques para el combustible, pulidos y sin pintar, con estribos y reposapiés, que mejoraban la conducción en las curvas, y estrepitosos tubos de escape traseros.

PSICOSIS ANFETAMÍNICA

Desde el punto de vista médico, "Quadrophenia" resulta interesante por la patología que padece su inconformista protagonista, vertiginosamente a caballo entre la incomprensión hogareña, la monotonía de un tedioso trabajo administrativo y el desenfreno musical en compañía de su pandilla de jóvenes mods y modettes: Steph (Leslie Ash), Chalky (Phillip Davies), Dave (Mark Wingett), Peter (Garry Cooper), Kevin (Raymond Wistone), Monkey (Toyah Wilcox) y Ferdy (Trevor Laird), un joven de color que esconde bajo su sombrero pork pie un auténtico supermercado de estimulantes.

Por supuesto, el consumo abusivo de alcohol y anfetaminas terminarán precipitándole por al abismo de la violencia, la marginación, la enajenación mental y la muerte.

Más concretamente, las anfetaminas comenzaron a prescribirse por los médicos por su efecto estimulante y anorexígeno. Pero, al descubrirse su elevado potencial adictivo, dejaron de emplearse como medicamentos.

Por ser sustancias psicoactivas, actúan sobre el Sistema Nervioso Central, con efectos estimulantes parecidos a los de la cocaína. Producen un estado exagerado de alerta, disminuyendo la percepción del hambre y el cansancio.


Trevor Laird es Ferdy, el camello habitual de Jimmy

Actúan con rapidez, en apenas unos segundos, aportando una viva sensación de energía. Pero al finalizar sus efectos, aparece un bajón durante el cual surgen síntomas de tipo paranoico (ideas de persecución), depresión y agresividad. Esta sintomatología está perfectamente retratada en la película.

La intoxicación crónica puede generar alucinaciones, trastornos mentales y emocionales, e incluso la muerte.

La psicosis anfetamínica constituye una patología psiquiátrica provocada por el consumo crónico de estas drogas. El enfermo sufre paranoias persecutorias o que atentan contra su integridad física. Los síntomas varían desde la agresividad incontrolada hasta la depresión profunda.


Jimmy (Phil Davies) en la playa de Brighton

Las ideas delirantes suelen ir acompañadas de alucinaciones auditivas y visuales, debido a la incapacidad del cerebro intoxicado para interpretar correctamente las señales de los órganos de los sentidos.

Así intoxicados y excitados, una turba de mods se cita en la playa de Brighton para pelearse contra las bandas de rockers, en una batalla campal de dimensiones descomunales que la policía consigue controlar a duras penas.


Steph (Leslie Ash ) y Jimmy (Phil Daniels)

Será precisamente ese turbulento viaje a la costa y sus consecuencias, el desamor de Steph y la frustración sentida al desenmascarar a su idolatrado ídolo de cabellos plateados, Ace Face (Sting), los detonantes que terminarán por desequilibrar la mente enferma del protagonista y provocar su decisión final, arrojándose al mar en su moto desde los blancos acantilados de Dover (Reino Unido).

CINEFILIA

Años más tarde, las protagonistas de "Thelma y Louise" (Ridley Scott, 1991), Susan Sarandon y Geena Davis, acabarían también despeñándose por un precipicio del Gran Cañón (Arizona), conduciendo un Ford Thunderbird descapotable de 1966. 

CINEFILIA

El joven enfrentado permanentemente a su entorno familiar y social alcanzó su paradigma en el personaje de Jim Stark (James Dean) y su mítica cazadora roja. Curiosamente, este protagonista consiguió evitar la muerte al tirarse en marcha in extremis del coche que conducía en una carrera suicida hacia un acantilado.


No correría la misma suerte su arrogante rival, Buzz Gunderson (Corey Allen), con un aspecto y vestimenta que recuerda especilamente a la estética rocker.


Corey Allen es Buzz Gunderson

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Al parecer, durante el rodaje de "Quadrophenia" las relaciones entre Sting y el resto de los actores no fueron del todo cordiales. El cantante y compositor, casi una década mayor que sus compañeros de reparto, comenzaba a despuntar en la escena artística internacional gracias su grupo "The Police".


Sting y la Vespa Grand Sport

En la Vespa plateada que Jimmy Cooper termina robando delante del hotel de Brighton, donde Ace Face trabaja de botones, sobresalen las iniciales "G-S". Al contrario de lo que algunos piensan, no constituyen una referencia a Gordon Sumner, el verdadero nombre de Sting, sino que significan "Grand Sport", uno de los modelos más populares de la marca en los 60.



viernes, 4 de septiembre de 2020

PÁNICO EN NEEDLE PARK



- ¿Sabéis cuál es el mejor coloque de todos? La muerte.

Chico (Kiel Martin) al grupo de toxicómanos reunidos en Needle Park.

A punto de cumplir 50 años, podemos afirmar sin temor a equivocarnos que "Pánico en Needle Park" (Jerry Schatzberg, 1971) continúa siendo una sugestiva película, un film de culto de corte casi documentalista, no sólo por su audacia al aproximarse al espinoso tema de la adicción a las drogas, y más concretamente a la heroína, sino por su manera descarnada y naturalista de hacerlo, mostrándonos a los espectadores el descenso a su particular infierno de los enfermos drogodependientes. En otras palabras, un calamitoso recorrido hacia la destrucción y la nada.

Con anterioridad, otras películas de temática similar fueron rodadas sin tanta crudeza, como por ejemplo "El hombre del brazo de oro" (Otto Preminger, 1955) y "Un sombrero lleno de lluvia" (Fred Zinnemann, 1957), comentada asimismo en este mismo blog.

Frank Sinatra es Frankie Machine en "El hombre del brazo de oro" (Otto Preminger, 1955)

Respecto a la primera, un título emblemático del cine sobre drogas, el entonces vigente código estadounidense de producción prohibía la aparición de drogadictos en las pantallas cinematográficas, máxime cuando uno de sus protagonistas era nada más y nada menos que Frank Sinatra, toda una estrella de la época.

Serían la tenacidad del director Otto Preminger y de la productora United Artists los encargados de doblegar la rigidez de dicho código, consiguiendo sustituir la exhibición explícita de las drogas por determinadas sutilezas de tipo moral, como por ejemplo no mostrar nunca a menores y enseñar siempre este problema con la correspondiente moraleja y condena.

Como espectadores y cinéfilos, tendríamos que esperar una década para contemplar un film tanto o más descarnado sobre la drogadicción, "Yo, Cristina F" (Uli Edel, 1981), comentado anteriormente en este mismo blog, rodado en la todavía República Federal de Alemania, basado en la historia real de Christiane Vera Felscherinow y su relato autobiográfico "Nosotros, los niños de la estación del Zoo"Su protagonista fue una jovencísima Natja Brunckhorst.

La Nueva York marginal donde la policía persigue a los camellos, y en algún caso trata de ayudar a los yonquis, como el personaje del detective Hotch (un Alan Vint de tupida cabellera, que conduce un desvencijado Volkswagen Escarabajo), sirvió años más tarde para ambientar "Distrito Apache: El Bronx" (Daniel Petrie, 1981), con el carismático Paul Newman en la piel del veterano agente Murphy, que también sufrirá en primera persona la pérdida de su amada Isabella (Rachel Ticotin), por una sobredosis de heroína.

El pánico (el mono, el síndrome de abstinencia) surge cada vez que la droga escasea, bien porque la policía incauta grandes alijos en los muelles de Nueva York, bien por la demanda creciente de heroína debido a la tolerancia que esta droga genera entre sus adictos. Y cuando reina el pánico, la propia policía cosecha sus chivatos.

Algunos críticos cinematográficos han reconocido la notable influencia de "Pánico en Needle Park" en reconocidos filmes sobre el mundo de las drogas, como "Drugstore Cowboy" (Gus Van Sant, 1989), "Trainspotting" (Danny Boyle, 1996) y "Requiem por un sueño" (Darren Arofnosky, 2000).

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"Pánico en Needle Park" está inspirada en el libro original del escritor y periodista James Mills (1932), autor de destacados bestsellers que posteriormente fueron llevados al cine. Otro de sus éxitos, "Report to the Commissioner" (1972) sirvió para que Abby Mann y Ernest Tidyman escribieran el guión de "Quiero la verdad" (Milton Katselas, 1975), el debut cinematográfico de Richard Gere.

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Respecto a Jerry Schatzberg, durante la gala anual de la academia en 1968, fue el acompañante de su entonces novia, Faye Dunaway, cuando fue galardonada con el Oscar a la Mejor Actriz por su convincente interpretación en "Bonnie y Clyde" (Arthur Penn, 1967).


Faye Dunaway y Warren Beaty son Bonnie y Clyde

Antes de triunfar como director de cine, Schatzberg había trabajado como fotógrafo profesional para prestigiosas publicaciones como "Vogue" y "McCall´s". Precisamente a él se debe el retrato de Bob Dylan elegido para la portada de su álbum "Blonde on blonde" (1966), para muchos críticos el mejor de la carrera del cantante, el colofón de su conocida "trilogía eléctrica", y probablemente uno de los mejores discos de la historia.

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Gene Hackman intervino en el elenco de "Bonnie y Clyde", interpretando el papel de Buck Barrow, miembro destacado de la mítica banda de criminales liderada por su hermano menor, Clyde Barrow.


Gene Hackman, Estelle Parsons, Warren Beatty, Faye Dunaway y Michael J, Pollard

Unos años más tarde, Hackman coincidió con Jerry Schatzberg y Al Pacino en "Espantapájaros" (1973), otra desesperanzada visión del sueño americano y una de las cintas más representativas del cine estadounidense de los 70, premiada con la Palma de Oro del Festival de Cannes.

Es el escenario del sufrimiento de los protagonistas, Bobby (Al Pacino), un toxicómano que se gana la vida trapicheando con heroína, y Helen (Kitty Winn), una joven que recala en Nueva York después de haber sufrido las complicaciones de un aborto provocado.

Pero debajo de la miseria y la suciedad, late la desdichada historia de amor entre Bobby y Helen, un sentimiento que sobrevive incluso a las consecuencias más duras: la cárcel para él y la prostitución callejera para ella, tratando de conseguir el dinero cotidiano para alimentar su drogadicción, incluso compartiendo el lecho con Hank (Richard Bright), el hermano de Bobby.

Para los papeles principales, se llegó a pensar incluso en otras estrellas de la época, como Robert De Niro y Mia Farrow, aunque Jerry Schatzberg prefirió confiar en dos debutantes en el cine, como Pacino y Winn.

El "Parque de la Aguja" era una pequeña zona triangular comprendida entre la intersección de Broadway con la calle 72, en el Upper West Side de Manhattan, conocida oficialmente como Sherman Square. Durante las décadas de los 60 y los 70 fue especialmente frecuentada por camellos y drogadictos, tal y como queda retratada en esta película. Completamente rehabilitado en la actualidad, muy cerca de Verdi Square, marco habitual de festivales musicales y de ópera.

Al Pacino, tras una infortunada infancia y una problemática adolescencia y juventud, en la que llegó a desempeñar múltiples trabajos y oficios, consiguió formarse como actor en los prestigiosos HB Studio (Herbert Berghoff Studio), bajo la batuta del profesor de interpretación Charles Laughton, y posteriormente en el Actors Studio, siguiendo el riguroso "Método" de Lee Strasberg.

Al Pacino es Bobby

Debutó como actor teatral en los 60. A finales de esta década, Pacino obtuvo un premio Obie por su interpretación en la obra teatral "The Indian Wants The Bronx", una obra original del dramaturgo y director Israel Horowitz (1939), compartiendo escenario con John Cazale, que también fue galardonado como mejor actor secundario.

Un avispado agente artístico y productor cinematográfico llamado Martin Bregman (1926-2018) le propuso ser su manager. Curiosamente, Bregman era también el agente artístico de Faye Dunaway, y entre ambos, recomendaron a Pacino al director Jerry Schatzberg.

El papel de Bobby fue el primero como protagonista en su dilatada y triunfal carrera, un atisbo de lo que más tarde sería capaz de realizar convirtiéndose en uno de los mejores actores de la historia del cine, capaz de entusiasmar al mismísimo Francis Ford Coppola, hasta el punto de tener que porfiar duramente con los productores de la Paramount Pictures para que aceptaran a Pacino como Michael Corleone.

En repetidas ocasiones el propio Al Pacino ha considerado "Pánico en Needle Park" como una de las mejores películas de su carrera.

Por su interpretación tan cabal, Kitty Winn consiguió el Premio a la Mejor Actriz en el Festival de Cannes, si bien, incomprensiblemente, no fue siquiera nominada para el Oscar. Sin embargo, cometería dos grandes errores en su carrera artística, al rechazar los papeles de Connie Corleone en "El Padrino" y más tarde el de la suboficial Ellen Ripley en "Alien: el octavo pasajero" (Ridley Scott, 1979). Actualmente trabaja en Broadway.

Kitty Winn es Helen

La lucha de Bobby y Helen para desengancharse de la heroína, con sus recaídas habituales, representan una constante en esta película. Y a medida que ésta avanza, todo se irá degradando más y más.

Una característica destacable de esta película es que ni el director ni los guionistas, Joan Didion y John Gregory Dunne, realizan el más mínimo esfuerzo crítico sobre el comportamiento de los protagonistas, evitando los juicios de valor que les llevarían a la condena o a la compasión.

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"Pánico en Needle Park" no fue una cinta taquillera, quizás porque su argumento no se dedicaba a ensalzar el consumo de las drogas desde la óptica contracultural, como por ejemplo sí lo hicieron "El presidente" (Barry Shear, 1968) o "Easy Rider" (Dennis Hopper, 1969).

Simultáneamente a su estreno, lo hacía también "Dusty and Sweets McGee" (Floyd Mutrux, 1971), con una excepcional banda sonora de éxitos de la época. Se trata de la inmersión hacia las más oscuras profundidades de la drogadicción de una joven pareja en Los Ángeles, el retrato de unas almas desesperadas que desean triunfar en otro fallido intento de la opulenta sociedad de consumo estadounidense, con el trasfondo de la Guerra del Vietnam y los disturbios raciales latentes.

Por el contrario, "Pánico en Needle Park" carece de banda sonora, o más bien, ésta está compuesta con los sonidos cotidianos del ambiente marginal y callejero, que le aporta un valor verdaderamente original.

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Actor de reparto de carácter, Richard Bright (1937-2006) interpretó en esta película a Hank, hermano de Bobby y ladrón de poca monta. Apenas un año más tarde, fue elegido por el cineasta Francis Ford Coppola para encarnar al sicario Al Neri, presente en su colosal trilogía de "El Padrino". En la memoria cinematográfica colectiva quedará para siempre este frío personaje, de impávida acerada mirada azul, capaz de ejecutar sin rechistar las órdenes más perversas de su jefe, Michael Corleone (Al Pacino), como el asesinato de su propio hermano Fredo (John Cazale) mientras pescaban en una solitaria barca sobre el Lago Tahoe.

Richard Bright y Al Pacino son Hank y Bobby

Quizás marcado por esa experiencia, a lo largo de su dilatada carrera Bright interpretaría infinidad de personajes criminales y mafiosos, llegando incluso a aparecer en la afamada y simbólica serie televisiva "Los Soprano".

Interpretando a personajes secundarios, en esta película podemos contemplar también al fugaz Kiel Martin, fallecido a los 46 años por un cáncer de pulmón, en el papel del camello y yonqui llamado Chico, o a los clásicos Joe Santos, como el detective Di Bono, y Paul Sorvino, como Samuels, un putero estafado por Helen.

Curiosamente, mientras Joe Santos ha destacado en varias ocasiones representando a personajes de policías, Paul Sorvino ha destacado en papeles de mafioso, como el imperecedero capo Paul Cicero en "Uno de los nuestros" (Martin Scorsese, 1990).

Ray Liotta, Robert de Niro, Paul Sorvino y Joe Pesci en "Uno de los nuestros"

Un apunte final. La dirección de fotografía corrió a cargo del prestigioso Adam Holender, a cuyo buen hacer se deben también otra joyas de la cinematografía como "Cowboy de medianoche" (John Schlesinger, 1968), otra cinta rebosante de frustración y fracaso, "Melodía de seducción" (Harold Becker, 1989), protagonizada también por Al Pacino, y "Smoke" (Wayne Wang, 1995), inspirada en el relato original de Paul Auster.