martes, 1 de enero de 2019

UN SOMBRERO LLENO DE LLUVIA


-"¡Pobre! Trabajó duro y sólo ganó un sombrero lleno de lluvia"...
John Pope (lloyd Nolan) sobre su hijo Johnny (Don Murray) en "Un sombrero lleno de lluvia" (Frad Zinnemann, 1957)

Hacia un anónimo bloque de viviendas colindante al Puente de Brooklyn, en las inmediaciones de la transitada FDR Drive, se dirige un hombre maduro con sombrero, gabardina y una pequeña maleta. De forma escalonada, los créditos de "Un sombrero lleno de lluvia" (Fred Zinnemann, 1957) se van editando sobre esta escena preliminar, mientras el enigmático personaje se acerca paulatinamente a la cámara.

Se trata de John Pope (Lloyd Nolan), un veterano camarero que ha abandonado su empleo en la dorada Palm Beach para aterrizar en una encapotada Gran Manzana. En su mente un único objetivo: conseguir que su hijo Polo (Anthony Franciosa) le preste 2500 dólares para emprender un nuevo negocio hostelero en Florida. Polo vive en un pequeño apartamento compartido con su hermano Johnny (Don Murray) y su cuñada Celia (Eve Marie Saint), de la que está profundamente enamorado.

Anthony Franciosa, candidato al premio Tony por su trabajo en esta misma obra en los escenarios de Broadway, fue nominado en 1958 al Golden Globe y al Óscar como mejor actor gracias a su reinterpretación cinematográfica del personaje del bondadoso Polo Pope.


Anthony Franciosa es Polo Pope

Franciosa y Shelley Winters se conocieron y trabajaron juntos en la obra teatral. Posteriormente estuvieron casados, desde 1957 hasta 1960.


Shelley Winters y Anthony Franciosa son Celia y Polo Pope 
en la versión teatral original de "A Hatful of Rain" (1955)

Por su parte, el espigado Don Murray realiza aquí una convincente interpretación de un ex soldado adicto a la heroína, dependencia desarrollada, según los guionistas, como consecuencia de su hospitalización y tratamiento con morfina tras la Guerra de Corea.

En esta película observamos en Johnny Pope una serie de síntomas provocados por la dependencia y la abstinencia, especialmente dentro de la esfera emocional, como cambios bruscos del humor, ansiedad, inestabilidad emocional, depresión y paranoia, así como trastornos de la conducta como aislamiento, discusiones con familiares y amigos, pérdida de interés, largas e inexplicables ausencias y ocultación de objetos.



Eve Marie Saint y Don Murray son el matrimonio Pope

Si bien es posible que determinados enfermos con una susceptibilidad especial, tratados con morfina y fármacos análogos durante un tiempo indeterminado, pueden desarrollar ciertos grados de dependencia, esta circunstancia no implica necesariamente la aparición de una adicción. 

En Johnny Pope contemplamos el típico síndrome de abstinencia (mono): escalofríos e incapacidad para mantener una temperatura corporal adecuada, sensación de inquietud e inestabilidad emocional, moqueo y ojos llorosos, dolores musculares intensos, taquicardia, epigastralgia, diarrea, náuseas y vómitos.


El guionista y actor Michael Vicente Gazzo escribió el libreto de "A hatful of rain", un drama en 3 actos y 6 escenas estrenado en el neoyorquino Teatro Lyceum el 9 de diciembre de 1955, desde donde sus funciones se trasladaron posteriormente a los escenarios del Teatro Plymouth, echando definitivamente el telón el 13 de octubre de 1956, con un total de 398 representaciones.


Shelley Winters y Ben Gazzara son Celia y Johnny Pope 
en la versión teatral original de "A Hatful of Rain" (1955)

Como docente, Michael V. Gazzo impartió su magisterio en el afamado Actor´s Studio de Nueva York, por donde pasaron diversos integrantes del elenco de "A Hatful of Rain", tanto en su versión teatral como cinematográfica: Ben Gazzara, Anthony Franciosa, Henry Silva y Steve McQueen.



Michael V. Gazzo (1923 - 1995)

Pero quizás Michael V. Gazzo haya quedado inmortalizado para la posteridad por su interpretación del veterano mafioso Frankie Pentangeli en "El Padrino II" (Francis Ford Coppola, 1974) papel por el que fue nominado al Óscar. Curiosamente, Lee Strasberg, uno de los cimientos fundamentales de la prestigiosa academia de actores entre 1951 y 1982, interpretó al sibilino Hyman Roth en esta misma película.

CINEFILIA

El primer papel que consiguió Steve McQueen sobre las tablas, después de estudiar en el prestigioso Actor´s Studio, fue precisamente "A Hatful of Rain", compartiendo protagonismo con Vivian Blaine y Harry Guardino, bajo la dirección de Frank Corsaro.



Harry Guardino, SteveMcQueen y Vivian Blaine en "A hatful of rain"

Dos años antes del estreno de "Un sombrero lleno de lluvia", la United Artist había apostado por una película sobre la adicción a la heroína y el juego patológico, fundamentales en la trama de "El hombre del brazo de oro" (Otto Preminger, 1955), donde contemplamos a un enjuto y macilento Frank Sinatra en el papel protagonista del atormentado Frankie Machine.

CINEFILIA

Desde un prisma actual, los matones de la banda de Madre (Henry Silva) pueden resultarnos ciertamente ridículos, comenzando por el jefe de la banda, un sádico minorista que trapichea con heroína y que se recrea con el sufrimiento ajeno, el hiperactivo y cínico Apples (William Hickey) y el forzudo Chuch (Gerald S. O´Loughlin). Años más tarde, Hickey acrecentaría su fama interpretando a otro señalado delincuente, Don Corrado Prizzi en "El honor de los Prizzi" (John Huston, 1985).



Casi contemporánea de la película de Zinnemann, "Stackeout on Dope Street" (Irvin Kershner, 1958) es un filme negro que nos presenta a otra banda de peligrosos delincuentes, en la procura de tres adolescentes envueltos por accidente en una trama de tráfico de heroína.



CINE CLÁSICO, ALCOHOL Y DROGAS

Hasta finales de los años 30, los problemas causados por el alcoholismo y la drogadicción no parecieron despertar demasiado interés en la industria cinematográfica.

"Tell your children - Reefer Madness" (Louis J. Gasnier, 1939) es un film propagandístico estadounidense convertido en la actualidad en película de culto sobre el consumo de marihuana y que pretendía aleccionar a los padres sobre los peligros de esta droga: un grupo de jóvenes se trastornan por su adicción al cannabis, cometiendo todo tipo de actos delictivos y violentos.



Décadas más tarde, "Reefer Madness: The Movie Musical" (Andy Fickman, 2005) la industria televisiva produjo un remake, una comedia musical que satiriza el consumo de la marihuana y sus efectos.

"Dias sin huella" (Billy Wilder, 1945) supone una excelente aproximación a los devastadores efectos del alcoholismo, personificados en el protagonista, Don Birman (Ray Milland) y que recibió cuatro galardones en la edición de los Óscar: mejor película, mejor director, mejor actor y mejor guión adaptado, en este caso inspirado por "The Lost Weekend", el título original de la novela de Charles R. Jackson (1944)



Entre sus virtudes, "Mañana lloraré" (Daniel Mann, 1955) tiene el mérito de mostrarnos la historia de una mujer alcohólica, en este caso inspirándose en la autobiografía de la actriz y cantante Lillian Roth (Susan Hayward), en su particular descenso a los infiernos desde el estrellato hasta la dependencia etílica más cruel. Por este trabajo, la Hayward fue galardonada como mejor actriz en el Festival de Cannes en 1956.



"Sed de mal" (Orson Welles, 1958), ambientada en el submundo del tráfico de drogas de la frontera mejicana, un thriller clásico con su famoso plano secuencia inicial de 3 minutos de duración, cuyo guión se inspira en la novela policíaca "Badge of Evil" (1956), de Whit Masterson, y por donde desfilan sustancias como la marihuana y el pentotal, y personajes como el honesto policía mejicano Mike Vargas (Charlton Heston), su rubia esposa Susan (Janet Leigh) y el descomunal corrupto capitán de la policía Hank Quinlan (Orson Welles). 



Completaría este apartado la desdichada historia de Joe Clay (Jack Lemmon) y Kirsten Arnesen (Lee Remick), el matrimonio protagonista de "Días de vino y rosas" (Blake Edwards, 1962), un fidedigno cruel retrato de la autodestrucción provocada por la dependencia alcohólica.



Retomando "Un sombrero lleno de lluvia", y a pesar de la pericia de Fred Zinnemann, resulta difícil disociar la influencia teatral en este melodrama: su acción se concentra prácticamente en interiores: las dependencias del departamento que comparten Celia y Johnny con Polo, el rellano de las escaleras, la habitación que el viejo John Pope tiene en el Hotel Seminole, las oficinas donde Celia trabaja para la empresa del Sr. Wagner (Emerson Treacy), en las inmediaciones del emblemático edificio Flatiron, la barra del tugurio de Marty´s.

CINEFILIA 

Un llamativo fallo de raccord de localización: en una de las escenas finales de la película, Celia Pope solicita los servicios de la policía para trasladar a su esposo a un hospital. La dirección que da por teléfono del domicilio se refiere al 967 de Rivington Street, realmente alejado del sempiterno Puente de Brooklyn, un escenario constante en la película, y más próximo (aunque ligeramente separado) del Puente de Williamsburg.