domingo, 22 de agosto de 2021

EL TROMPETISTA




- "¿Desde cuándo toca usted la trompeta?
- Desde que era un niño.
- ¿No ha deseado hacer otra cosa?
- No
- ¿Ni aún de niño?"

Amy North (Lauren Bacall) y Rick Martin (Kirk Douglas) en "El trompetista" (Michael Curtiz, 1950)


Dorothy Alice Dodds nació en 1907 en Missoula (Montana) pero pronto su familia se mudó a California, donde su padre se empleó en la industria petrolera.

La polio infantil truncó su carrera como violinista, y desde entonces se dedicó a escribir sobre música. Al finalizar su formación universitaria se desplazó a Francia y allí conoció a su futuro esposo, el poeta, dramaturgo y crítico literario Howard Baker.

Cuando el matrimonio retornó a California, Dorothy Baker completó su formación y comenzó a escribir, primero relatos cortos sobre jazz, su pasión, y más tarde novelas como "Young Man with a Horn" (1938), inspirada en la turbulenta existencia del malogrado trompetista Bix Beiderbecke (1903-1931), cosechando a la par éxitos y galardones.


Dorothy Baker escribió también famosas novelas románticas. Dentro de este género particular publicó el clásico lésbico "Trio" (1943).

Los guionistas Carl ForemanEdmund H. North se inspiraron en su novela para construir el argumento de "El trompetista" (Michael Curtiz, 1950) protagonizada por Kirk Douglas, Lauren Bacall y Doris Day, y que contó con la participación de afamados músicos y compositores de jazz como Hoagy Carmichael, en el papel de Willie Smoke Willoughby, y Juano Hernández como Art Hazzard.

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Tal y como él mismo nos cuenta en su autobiografía "El hijo del trapero" (1988), en 1939 el joven Issur Danielovitch Demsky, hijo de judíos rusos emigrados a Nueva York, ingresó a los 23 años en la Academia de Arte Dramático. Había cambiado su nombre por el de Isadore Demsky y nadie le conocía todavía como Kirk Douglas.


Kirk Douglas y Lauren Bacall en "El trompetista" (Michael Curtiz)

En 1940 conoció a una joven y esbelta muchacha, Betty Perske, que compartía con él orígenes judíos centroeuropeos. Con apenas 15 años, había ingresado en el prestigioso centro de arte dramático de la Avenida Madison. Y de esta manera Lauren Bacall y Kirk Douglas iniciaron una estrecha y dilatada relación personal y profesional que les llevaría a ser elegidos como el matrimonio formado por el impulsivo, virtuoso y bonancible trompetista Rick Martin y la sofisticada, taimada y veleidosa Amy North, uno de los primeros personajes de veladas connotaciones homosexuales de Hollywood.

Por este controvertido motivo, esta película fue censurada y prohibida en diversos países hasta su relanzamiento mundial en 1962.


Kirk Douglas y Doris Day son Rick Martin y Jo Jones en "El trompetista"

Para completar el triángulo protagonista de "El trompetista" Doris Day encarnó a la cantante Jo Jones, enamorada y no correspondida por el inestable músico condenado a un dramático final con el que culminó su particular y veloz descenso a los infiernos.

Para portar una mayor credibilidad a su personaje, Kirk Douglas fue doblado por el genial trompetista Harry James (1916-1983)

BIX BEIDERBECKE

Para los expertos, existen dos figuras capitales en los años dorados del swing, dos excepcionales trompetistas de personalidad y estilos contrapuestos: Louis Armstrong (1901-1971) y Bix Beiderbecker (1903-1931).

Personajes real y ficticio, tanto Bix Beiderbecker como Rick Martin demostraron una portentosa precocidad para la música. Del primero se conoce que comenzó a tocar el piano a los 3 años de edad; del segundo, huérfano precoz, pronto demostró su habilidad tocando de oído el piano en un mustio local del Ejército de Salvación, de donde saltó a un garito de mala muerte donde el veterano trompetista Art Hazzard (Juano Hernández) liderada su banda.

Realmente la fascinación de Beiderbecker por el jazz surgió al escuchar la Original Dixieland Jazz Band del trompetista Nick LaRocca (1889-1961)


Bix Beiderbecker en la Wolverine Orchestra (1923-1924)

Otra característica común entre el hombre y el personaje fue su formación autodidacta y la incapacidad de ambos para leer música, lo que ocasionó algunas dificultades profesionales para Beiderbecke en los albores de su carrera profesional, impulsándole a aprender solfeo en 1925.

A la par que ambos ascienden meteóricamente en sus ocupaciones profesionales fueron apareciendo los problemas con el alcohol. Rick Martin es un artista impulsivo, indomable, que cree más en el resplandor individual que en el esfuerzo colectivo.

Hoagy Carmichael y Kirk Douglas

Solamente parece encontrar la paz en la compañía del estoico Smoke Willoughby (Hoagy Carmichael) y en los consejos del viejo maestro Hazzard, del que acabará también renegando en la insana procura de conseguir esa nota única que jamás nadie haya tocado antes con una trompeta. 

En 1928 hubo de regresar a su ciudad natal de Davenport (Iowa) para intentar desintoxicarse de su dependencia alcohólica, que le había llevado a subirse al escenario muchas veces ya borracho.

El 6 de agosto de 1931 Beiderbecke sufrió un colapso provocado por un delirium tremens, falleciendo en Nueva York como consecuencia de una neumonía, unos últimos momentos de especial dramatismo especialmente recreados por Michael Curtiz en esta película.

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Jazz y dependencia de las drogas, en este caso la heroína, conforman el argumento de otra cinta clásica de los 50, "El hombre del brazo de oro" (Otto Preminger, 1955), inspirada en el best-seller de Nelson Algren, en la que Frank Sinatra se mete en la piel de Frankie Machine, un ex-convicto crupier y toxicómano que lucha por salir de su atormentado mundo intentando convertirse en baterista de jazz.

Al igual que en "El trompetista", la mezquindad de una esposa manipuladora, en este caso encarnada por Eleanor Parker, se contrapone a otro personaje femenino que busca la redención del protagonista, la perseverante Molly encarnada por Kim Novak.

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Años más tarde, Kirk Douglas y Kim Novak protagonizaron la excelente "Un extraño en mi vida" (Richard Quine, 1960), dando vida al arquitecto Larry Coe y a la seductora Margaret Gault en aquel inolvidable drama sobre la infidelidad matrimonial.

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"El trompetista" (Raúl Robin, Alejandro Morales Reyes, 2014) es un cortometraje mexicano, rodado en color, de 10 minutos de duración, en el que un pequeño trompetista atrapado en una banda militar descubre su poder de creación y encuentra la libertad gracias a su expresión individual, una característica común con el protagonista de "El trompetista" (Michael Curtiz, 1950).

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"Bix" (Pupi Avati, 1991), nominada a la Palma de Oro en el Festival de Cannes, constituye un homenaje del director y guionista italiano a la figura del que considera el mejor músico blanco de la historia del jazz.

Para esta ocasión, los actores Bryant Weeks y Romano Orzari encarnan respectivamente a los músicos Bix BeiderbeckeHoagy Carmichael.




martes, 17 de agosto de 2021

MAD MEN


"La gente comparaba cigarrillos ante de que Freud naciera"
Don Draper (Jon Hamm)

No es habitual incluir en este blog entradas que no se correspondan estrictamente con películas. También es cierto que han existido notables excepciones respecto a series televisivas, como la correspondiente a la primera temporada de "The Knick" (Steven Soderberg, 2014).

Vamos a contravenir una vez más nuestra costumbre recordando esta realización excepcional: "Mad Men", creada y producida por Matthew Weiner, estrenada el 19 de julio de 2007. Originalmente emitida por el canal de cable AMC, se prolongó durante 9 temporadas y 92 episodios. Su último capítulo se emitió el 17 de mayo de 2015.

Con tres Globos de Oro en su haber, fue la primera producción para la televisión de cable ganadora del Emmy a la mejor serie dramática, galardón que repitió durante sus primeras 4 temporadas.

Una parte de la crítica especializada destaca las semejanzas entre "Mad Men" y una película clásica, debido fundamentalmente a la calidad de sus guiones, la construcción de sus personajes y su excelente ambientación.

Además de su indudable calidad artística, "Mad Men" despertó nuestro interés por su amplio compendio de hábitos perniciosos: tabaquismo, alcoholismo y consumo de sustancias ilegales, así como comportamientos sociales censurables: machismo, homofobia, racismo, antisemitismo, discriminación, acoso laboral y maltrato doméstico.

El abuso del alcohol y el tabaco terminará por provocar y exacerbar diversas patologías en los personajes, desde la hipertensión arterial del protagonista hasta la cardiopatía isquémica y sucesivos infartos de miocardio padecidos por el ejecutivo Roger Sterling (John Slattery).


John Slattery es Roger Sterling

Imposible condensar su vasto contenido en apenas unas líneas, hemos escogido su primer capítulo como ejemplo, "El humo ciega tus ojos", dirigido por Alan Taylor, reminiscencia del éxito de The Platters, original de Jerome Kern y Otto Harbach (1933).

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Matthew Weiner y Alan Taylor trabajaron juntos en "Los Soprano", otra serie televisiva emblemática, fiel retrato de una inolvidable moderna familia mafiosa italoamericana.

Los "Mad Men" constituyen un grupo de desaprensivos publicistas que trabajan en la Avenida Madison, en el corazón de Manhattan (Nueva York), una zona que se desarrolló meteóricamente a partir de los años 20 del pasado siglo XX, paralelamente al auge de la industria publicitaria.

El principal protagonista es el cínico Donald Draper (Jon Hamm), un ingenioso y exitoso ejecutivo que dirige el departamento creativo de la agencia Sterling Cooper, sempiterno bebedor de whisky de cebada y fumador empedernido. Los cigarrillos Lucky Stike constituyen su marca favorita, y sobre la invención del mítico lema de la marca ("It´s toasted") se organiza la trama del primer capítulo de la serie.

Aunque el origen de esta marca se remonta a 1871, cuando R.A. Patterson la introdujo en Richmond (Virginia - EEUU), la American Tobacco Company comenzó a comercializar su cigarrillos en 1916, dentro de un paquete verde original con su característico anagrama circular.

Lucky Strike llegó a convertirse en la marca más popular de cigarrillos en los EEUU. En 1942, con el país inmerso en la Segunda Guerra Mundial, los paquetes cambiaron de color al blanco actual, manteniendo su emblemático logotipo y el lema "It´s toasted".

Por lo tanto, la invención del mismo por parte de la agencia publicitaria de Don Draper para tratar de diferenciar su marca del resto, en un entorno que ya comenzaba a reclamar daños y perjuicios a la industria tabaquera, representa una ingeniosa idea de los guionistas.

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En "Gracias por fumar" (Jason Reitman, 2005) contemplamos los entresijos de la hipócrita relación entre el mundo de las relaciones pública del todopoderoso lobby tabacalero estadounidense y la publicidad más agresiva, con la finalidad de no perder  su clientela habitual y continuar sumando futuros consumidores.


Jon Hamm es Don Draper

Existen múltiples coincidencias entre el comportamiento y la idiosincrasia de Don Draper y Nick Naylor (Aaron Eckhart), el embaucador protagonista de "Gracias por fumar".

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Durante décadas, los protagonistas de las películas de Hollywood fumaban en sus representaciones cinematográficas, quizás por exigencias del guión o bien por oscuros pactos publicitarios entre ambas potencias industriales, el cine y el tabaco, para estimular el consumo de sus productos.

En este sentido, el popular John Wayne llegó a publicitar el consumo de cigarrillos, en este caso de la marca Camel. Paradojas de la vida, el actor falleció a los 71 años debido a las complicaciones de un cáncer gástrico y un fallo respiratorio.

Tres de los grandes modelos de la marca Marlboro, los icónicos vaqueros Wayne McLaren, David McLean y Dick Hammer fallecieron de cáncer de pulmón.


Incluso algunas marcas de cigarrillos llegaron a emplear a médicos fumadores como descarado reclamo publicitario.


Como en tantas otras ocasiones, la realidad supera una vez más a la ficción. En 1913, el productor R.J. Reynolds puso en marcha la primera campaña publicitaria viral y probablemente el lanzamiento del producto más exitoso de la historia: el cigarrillo de tabaco. En su primer año, fue capaz de vender 425 millones de unidades: 35.5 millones al mes, más de 1 millón de cigarrillos diarios y 40 paquetes por minuto.


Richard Josua "R.J." Reynolds (1850-1918)

Cuatro décadas más tarde, el 15 de diciembre de 1953, los presidentes de las empresas tabaqueras más potentes se reunieron en el distinguido Hotel Plaza de Nueva York, con la intención de proteger a una de las industrias más poderosas del país. Allí estaban los representantes de American Tobacco, la británica Benson and Hedges, Philip Morris y U.S. Tobacco, juntamente con John W. Hill, fundador y director ejecutivo de Hill and Knowlton, una de las empresas publicitarias más grandes y efectivas del país.

Aquel veterano halcón publicitario era todo un personaje, un auténtico self-made man norteamericano. En 1933, Junto a su socio Donald Knowlton fundó en Cleveland (Ohio) una exitosa empresa de relaciones públicas. En 1934 trasladó su cuartel general a Nueva York, desarrollando importantes operaciones publicitarias para el Instituto Americano del Hierro y el Acero, Procter and Gamble, Texaco y Gillette.


Un anuncio clásico de los cigarrillos Chesterfield, de Philip Morris.

A finales de los 40, Hill and Knowlton había representado los intereses de la industria láctea estadounidense durante los debates en el Congreso sobre la regulación de la margarina como sustituto de la tradicional mantequilla.

Ante la enorme preocupación de los dirigentes tabaqueros, Hill ideó una estrategia que acabaría siendo desastrosa para los intereses de sus clientes. Conocida como el Plan de las Batas Blancas, fue escrupulosamente diseñada para sembrar dudas razonables en los consumidores sobre los daños provocados por el tabaco.


John W. Hill (1890-1977)

Para conseguir su objetivo, contrató a una serie de científicos encargados de refutar las pruebas existentes respecto a la relación entre fumar cigarrillos y el cáncer de pulmón. Ante las ingentes demandas a las compañías por parte de antiguos consumidores afectados por cáncer, estos científicos testificaron falsamente en varios procedimientos judiciales.

A instancias de John W. Hill, un auténtico y real Mad Men, el lobby tabaquero creó el denominado Comité de investigación de la Industria del Tabaco intentando rebatir cualquier argumento favorable a los estragos de fumar tabaco, financiando investigaciones alternativas destinadas a difundir la incertidumbre entre los consumidores y los medios de comunicación.

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Al contemplar "Mad Men" indefectiblemente se nos viene a la memoria el delicioso recuerdo de "Días de vino y rosas" (Blake Edwards, 1962), drama demoledor sobre el alcoholismo ambientado precisamente a comienzos de los años 60, cuando el fumar y el beber en exceso constituía un elemento distintivo de la pujante sociedad estadounidense, donde no era extraño ver fumar a una embarazada o disponer de un surtido mueble bar en las oficinas de trabajo.


"Mad Men" nos transporta a las décadas del apogeo del estilo de vida triunfal del sueño americano y del pujante capitalismo. El deseo por consumir se extendía a todos los artículos y el auge publicitario contribuía a ello. Los cigarrillos constituían un producto más. Desde la década de los 40, las mujeres se habían incorporado masivamente a la legión de fumadores. 1963 fue el año de un mayor consumo de cigarrillos per cápita en EEUU: 4345 por habitante en mayores de 18 años, algo más de 217 cajetillas por persona.

Los primeros estudios intentando demostrar la evidente relación entre el consumo de tabaco y la enfermedad se remontan a la década de los 50 (el estudio prospectivo del ilustre epidemiólogo británico Sir Richard Doll y el de casos-controles de Ernst Wynder en EEUU).


El artículo científico del Wynder y Graham sobre tabaquismo y cáncer (1950)

En 1953, un grupo de investigadores del prestigioso Instituto Sloan-Ketterig de Nueva York, dedicado al tratamiento y la investigación sobre el cáncer, habían demostrado que la aplicación de alquitrán procedente de los cigarrillos provocaba cánceres de piel mortales en los ratones de laboratorio. La prensa más conocida en EEUU, como The New Yorker, Life o Reader´s Digest, se hicieron eco de estos hallazgos. 

El 12 de febrero de 1954, el ministro de Sanidad británico Iain Macleod había declarado que el gobierno de su país reconocía definitivamente la relación entre tabaco y cáncer. Y lo hizo en una conferencia de prensa mientras fumaba un cigarrillo tras otro públicamente.


Sir Richard Doll (1921-2005)

En el primer capítulo de la serie se mencionan las críticas del Reader´s Digest, una de las revistas mensuales más populares en los EEUU, que en 1952 publicó una serie de artículos denominados "Cáncer en una cajetilla" sobre la relación entre fumar cigarrillos y el cáncer de pulmón. Hasta entonces, en mayor o menor medida, el público en general desconocía u obviaba los efectos nocivos del tabaco.

En enero de 1964, el cirujano Luther Terry, a la sazón Director General de Salud Pública bajo la presidencia de Lyndon B. Johnson (1908-1973), presentaba el Informe sobre Salud y Tabaco, un estudio de 387 páginas basado en más de 7000 artículos científicos, donde se relacionada claramente el hábito de fumar con unas 300000 muertes anuales por el cáncer y las enfermedades cardíacas en los EEUU.


Luther Terry (1911-1985)

Se avivaba todavía más la encarnizada batalla entre las autoridades sanitarias y la todopoderosa industria tabaquera estadounidense, que dedicó ingentes recursos económicos a campañas publicitarias para tratar de convencer a sus consumidores, tal y como contemplamos en el primer capítulo de "Mad Men".

El coste medio de un paquete de cigarrillos en EEUU situaba entonces en los 35 centavos, lo que facilitaba que el 42% de los estadounidenses fumara habitualmente (51% varones y 34% mujeres).


Anuncio de Chesterfield protagonizado por Ronald Reagan, actor y futuro presidente de los EEUU (1949)

En 1971, la pediatra Leila Denmark fue una de las pioneras a la hora de plantear que el fumar cigarrillos resultaba pernicioso para la salud materna y fetal.


Dra. Leila Daughtry-Denmark (1898-2012)

Esta centenaria doctora, que llegó a vivir 114 años, asimismo colaboró en el desarrollo de la vacuna contra la tosferina en los años 20 y 30 del pasado siglo XX.

Retornando a "Dias de vino y rosas", Joe Clay (colosal Jack Lemmon) es el jefe de relaciones públicas de una empresa de San Francisco, encargado de facilitar diversión a sus posibles clientes con fiestas regadas con abundante alcohol, tabaco y chicas de compañía.


Joe Clay (Jack Lemmon) en plena faena

En cierta manera, el mismo cometido del atribulado Peter Dyckman Campbell (Vincent Kartheiser), ejecutivo de cuentas de Sterling Cooper y un inconformista relaciones públicas aspirante a ascender en el departamento creativo de su empresa.


Vincent Kartheiser es Peter Dyckman Campbell

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Jack Lemmon protagoniza otra legendaria película poseedora de sugestivas coincidencias con la serie "Mad Men": la galardonada "El apartamento" (Billy Wilder, 1960), rodada a principios de la década. Retrata los entresijos de las colosales oficinas de una pujante compañía aseguradora radicada en un rascacielos de Manhattan, donde el cándido C.C. Baxter (Jack Lemmon) intenta ascender en su empresa plegándose a los antojos sus superiores: presta su apartamento de soltero para que los demás mantengan encuentros furtivos con sus amantes.


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Hay quién se pregunta cómo es posible que los actores se hubieran visto obligados a fumar constantemente durante la grabación de los diferentes capítulos. En el mundo del cine y la televisión todo tiene truco: se emplearon cigarrillos de hierbas, sin nicotina, supuestamente inocuos para la salud.


Rodada realmente en estudios de Los Ángeles, en la ciudad californiana el consumo de cigarrillos está además vetado en interiores.

Nos imaginamos que algo semejante debió ocurrir con las bebidas alcohólicas, a base de zumo de mandarina y té helado, omnipresentes en la serie y consumidas generosamente por los protagonistas, incluso por las amas de casa.

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Durante le rodaje de la exitosa serie televisiva "Peaky Blinders", el actor irlandés Cillian Murphy, encargado de dar vida al protagonista Thomas Shelby, maquiavélico jefe de la banda mítica banda de gángsters de Birmingham, se habría fumado alrededor de 3000 cigarrillos justo al final de la segunda temporada. Esta cifra llegó a superar los 6000 pitillos de hierbas especiales, no perjudiciales para la salud y por supuesto libres de tabaco y nicotina.


Cilliam Murphy es Thomas Shelby

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A lo largo de la serie, el protagonista va tomando conciencia de sus problemas con la bebida. En la realidad, el propio Jon Hamm hubo de seguir un programa de rehabilitación por los mismos motivos que su personaje en "Mad Men".

EL AUGE DE LOS CIGARRILLOS MENTOLADOS

En 1925, Lloyd Spud Hughes depositó unos cristales de mentol medicinal en el interior de una lata de tabaco. Cuando al día siguiente lió un cigarrillo con esta mezcla percibió un sabor notablemente más agradable.

Un año más tarde decidió patentar su invento creando la empresa Spud, comercializadora de los primeros cigarrillos mentolados. Este consumo se extendió cuando la compañía tabaquera Axton-Fisher adquirió dicha patente, en 1927. De esta manera los cigarrillos mentolados Spud se convirtieron en la quinta marca más popular en EEUU hasta 1932, cuando Brown and Williamson lanzó al mercado su marca Kool, en 1933.


A pesar de no superar una cuota de mercado superior al 2%, la marca Kool concentraba sus supuestos beneficios en la protección de la garganta de los fumadores y en las propiedades medicinales del mentol. De 1933 a 1956 incluso fueron recomendados para minimizar la tos y el catarro de los fumadores.

Atraídos por esta variedad, en 1956 la compañía R.J. Reynolds lanzó al mercado sus primeros cigarrillos mentolados bajo la etiqueta Salem, ejemplo que pronto siguieron otras marcas como Newport y Spring, de Lorillard, la compañía tabaquera más antigua de los EEUU (fundada en 1760) en 1957 y 1959, Alpine de Philip Morris, en 1959, y Belair de Brown y Williamson en 1960.

Este producto se hizo muy popular en algunos países, como por ejemplo Filipinas, llegando a copar el 60% del mercado total de cigarrillos.

La Comisión Federal del Comercio demandó a estas empresas tabaqueras por falsa publicidad, por lo que las compañías decidieron afrontar nuevas estrategias para continuar vendiendo sus cigarrillos mentolados.

Entre el final de la Segunda Guerra Mundial y la década de los 60, muchos norteamericanos de color abandonaron las zonas rurales para trasladarse a vivir a las grandes ciudades. A pesar de la segregación vigente en muchos estados, las compañías publicitarias descubrieron el filón que suponía promocionar productos especialmente dirigidos a este segmento de la población.



Así el consumo de cigarrillos mentolados y licores baratos se fomentó entre los afroamericanos. Desde 1962, estos anuncios publicitarios coparon las páginas de revistas especializadas como Ebony e incluso Life. En 1976, el 60% de estos fumadores menores de 35 años preferían Kool.

Las autoridades sanitarias se percataron que los fumadores varones de color padecían mayores tasas de cáncer de pulmón que los blancos, a pesar de un consumo total de cigarrillos más bajo, lo que achacaron al consumo de pitillos mentolados.

La estrategia publicitaria se centró entonces en asociar el consumo de cigarrillos mentolados con la juventud y su inconformismo social. Las nuevas tendencias culturales, con el jazz como abanderado, se convirtieron en un campo abandonado para la promoción de estos productos.



De 1975 a 1984, Brown and Williamson patrocinó el Kool Jazz Festival, mientras la familia Lorillard hizo lo propio con el Festival de Jazz de Newport, en Rhode Island. Siempre atentos a nuevas oportunidades de negocio, en 2014 el gigante R.J. Reynolds terminaría comprando dicha compañía.

La Directiva 2014/40 del Parlamento y el Consejo Europeo, de 3 de abril de 2014, en materia de fabricación, presentación y venta de productos del tabaco y relacionados, estableció la prohibición de comercialización de tabaco mentolado en la Unión Europea desde mayo de 2020.

La adición de sabores a los cigarrillos ha sido criticada cuando no prohibida por las autoridades sanitarias. Concretamente, el mentol resulta más atractivo para los jóvenes fumadores, que tienen un 80% más de posibilidades de convertirse en adictos adultos.

Por otra parte, los cigarrillos mentolados inhiben el metabolismo de la nicotina, aumentando la capacidad adictiva de esta droga. Como el mentol disminuye el efecto inflamatorio del tabaco provoca la falsa sensación de que su hábito es menos severo.

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En abril de 2010, investigadores pertenecientes al Instituto Nacional del Cáncer  publicaron un estudio randomizado en la prestigiosa revista científica American Journal of Preventive Medicine, concluyendo que los jóvenes espectadores, incluyendo a los adolescentes, de películas donde los personajes son fumadores presentan una mayor propensión a desarrollar un hábito tabáquico.



Estudios similares se llevaron a cabo en otros países, como Alemania, concluyendo que incluso el tabaquismo incidental mostrado en cortos de película podía estimular el consumo de cigarrillos en fumadores jóvenes ya iniciados en el hábito.

"El dilema" (Michael Mann, 1999) está basada en una historia real ocurrida en la potentada Brown and Williamson, condenada por la justicia de EEUU al demostrarse que añadían sustancias adictivas, como la cumarina, a sus cigarrillos.


En esta ocasión, Al Pacino se convierte en el periodista Lowell Bergman, director de un popular espacio en la cadena CBS que destapa el mayúsculo escándalo gracias a las confidencias de Jeffrey Wigand (Russell Crowe), antiguo bioquímico del emporio tabaquera.



domingo, 13 de junio de 2021

JERSEY BOYS: A PROPÓSITO DEL FALSETE

 


Frankie Valli (1934) representa el arquetipo de los artistas que alcanzaron la cumbre de la fama y el éxito empleando una técnica muy peculiar, el falsete, una voz más aguda que la natural producida voluntariamente al cantar.

El tema principal de "Grease" (Randal Kleiser, 1978) es una buena muestra de ello, interpretado por el vocalista de Newark (Nueva Jersey), una composición original de Barry Gibb, carismático miembro de los Bee Gees, un grupo clave en la música disco de los 70, que prodigaron sus míticos falsetes en la banda sonora de "Fiebre del sábado noche" (John Badham, 1977). Por cierto, ambas películas fueron protagonizadas por John Travolta, que desde entonces se convirtió en una rutilante estrella del firmamento cinematográfico.

"Jersey Boys" (Clint Eastwood, 2014) es una notable aproximación biográfica y musical al grupo The Four Seasons, que cosechó infinidad de éxitos en las décadas de los 60 y los 70, llegando incluso a rivalizar con los mismísimos The Beach Boys, otros reyes del falsete y las armonías vocales. 

Conocidos inicialmente con The Four Lovers, contaban con Frankie Valli como su voz principal, Bob Gaudio en los teclados y voz tenor, Tommy DeVito en la guitarra y voz de barítono, y Nick Massi, bajo eléctrico y voz de bajo. 

En la película, los papeles protagonistas corrieron a  cargo de John Lloyd Young como Frankie Valli, Erich Bergen como Bob Gaudio, Vincent Piazza como Tommy DeVito y Michael Lomenda como Nick Massi. Todos ellos cantaron realmente en esta cinta.

Para este rodaje, los productores pensaron en el director Jon Favreau. Pero finalmente el encargado fue Clint Eastwood, que prefirió a actores que hubieran representado previamente a estos mismos personajes sobre los escenarios. Por ejemplo, John Lloyd Young ya había conseguido un Tony interpretando a Frankie Valli en el musical original.

JERSEY BOYS: EL MUSICAL

Marschall Brickman y Rick Elice se encargaron del guión cinematográfico, adaptando el libreto original del musical homónimo galardonado también con otro Tony.

Se estrenó en el Teatro La Jolla Playhouse (California) el 5 de octubre de 2004, dirigido por Des McAnuff, consiguiendo prolongar su éxito de manera ininterumpida hasta enero de 2005.


El 6 de noviembre de 2005 se estrenó en Broadway. Un año después comenzó su gira por los Estados Unidos, a la vez que se estrenaban producciones del musical en Los Ángeles, Chicago, Londres y Las Vegas.

FALSETES versus CASTRATI

La atracción por las voces masculinas agudas alcanzó su época de oro durante el Barroco, con las figuras de los castrati, equiparables entonces a los astros más famosos de la música pop y rock de la actualidad.

Durante una aciaga etapa de la historia, la Iglesia Católica no consentía que las niñas y las mujeres formaran parte de los coros de los templos. Como consecuencia, los castrati pasaron a ocupar un puesto destacado en aquellas formaciones corales.

En "Farinelli" (Gérard Corbiau, 1994) se produjo una admirable aproximación a la vida y obra de Carlo Maria Michelangelo Nicola Broschi (1705-1782), más conocido como Farinelli, considerado el más grande castrati de la historia.

Por supuesto, la peculiar voz de los castrati, una mezcla de los tonos más agudos de los cantantes infantiles y de las voces femeninas, aunando una mayor potencia del canto masculino, nada tiene que ver con el falsete.


Stefano Dionisi es Farinelli

Los castrati conservaban una voz de registro muy agudo, alcanzando tesituras de sopranos, mezzosopranos o contraltos, lo que les permitía acometer los repertorios líricos más exigentes

La castración de los niños cantores antes de la pubertad, generalmente por intervenciones quirúrgicas intencionadas, que se realizaban en unas condiciones espantosas en la mayoría de las ocasiones, fue una práctica que se mantuvo hasta los albores del siglo XX.

Los encargados de estas tareas eran los barberos, que solían sumergir a los muchachos en una tina con leche caliente y especias. Se les sedaba y se les extirpaban los testículos únicamente. Muchas de estas víctimas no conseguían desarrollarse como auténticos castrati, lo que irremediablemente les condenaba a la miseria y al ostracismo social y eclesiástico, llegando incluso al veto de su entierro en los camposantos.

También existieron castraciones accidentales, como supuestamente la del divo Farinelli tras sufrir un accidente de equitación durante su infancia. Y aunque más raras, cualquier enfermedad que impida el desarrollo puberal de un niño, afectando la producción de testosterona en las gonadas, puede ocasionar que su voz adquiera una particular tonalidad más aguda y delicada.

EL EXTRAÑO CASO DE JIMMY SCOTT

Cantante, actor y productor de jazz, pop y rhythm and blues, fue publicamente conocido como Little Jimmy Scott.

Nació en 1925 en Cleveland (Ohio), en el seno de una familia numerosa donde todos sus hermanos cantaban en los oficios religiosos bajo el atento magisterio de su madre.

Cuando Jimmy apenas contaba 13 años de edad, tras el fallecimiento prematuro de su madre en un accidente de tráfico, pasó a ser educado por sus padres adoptivos.

Jimmy Scott (1925- 2014)

Alcanzo la fama y el éxito gracias a su portentosa voz de contralto, inusualmente alta debido al padecimiento de un síndrome de Kallmann, que también afectaba a Kenny, otro de sus 10 hermanos.

En 1856, el eminente patólogo español Aureliano Maestre de San Juan describió por primera vez la asociación entre hipogonadismo y anosmia tras realizar la autopsia de un varón que poseía un pene diminuto, los testículos hipotróficos, vello púbico muy escaso y ausencia de bulbo olfatorio.


Aureliano Maestre de San Juan (1828 - 1890)

En 1944, cuando Jimmy contaba apenas con 19 años de edad, el genetista y psiquiatra estadounidense de origen alemán, Franz Josef Kallmann, describió detalladamente esta condición en 3 familias, conjeturando el origen hereditario de este trastorno.


Franz Josef Kallmann (1897 - 1965)

En 1954, el neurólogo suizo Georges de Morsier describió la combinación de hipogonadismo y defectos de la línea media, síndrome que denominó displasia olfatogenital, siendo el primero en sugerir el origen hipotalámico del hipogonadismo.


Georges de Morsier (1894-1982)

Este síndrome es la forma más frecuente de hipogonadismo hipogonadotropo aislado que cursa con un retraso puberal. De manera característica, existe un déficit de GnRH, asociado a anosmia o hiposmia por agenesia o hipopalsia de los bulbos olfatorios.

Se trata de una enfermedad hereditaria, genéticamente heterogénea, que se puede transmitir como un rasgo ligado al cromosoma X, o bien de forma autosómica o recesiva.

Su incidencia aproximada es de 1/8000 varones y 1/40000 mujeres, y suele diagnosticarse entre los 14 y los 16 años, cuando el paciente y su familia consultan a los especialistas debido a su retraso puberal.

Little Jimmy Scott apenas medía 1.50 metros, con un aspecto frágil y delicado. Pero, a la edad de 37 años, creció de repente 20 centímetros, lo que le permitió alcanzar una talla definitiva de 1.70 metros.


sábado, 1 de mayo de 2021

LA ISLA DE LAS ALMAS PERDIDAS

"La isla de las almas perdidas" (Erle C. Kenton, 1932) está inspirada en "La isla del Doctor Moreau", exitosa novela del prolífico escritor británico Herbert George Wells, más popularmente conocido como H.G. Wells. Se trata de una inquietante parábola sobre el lado oscuro de la ciencia y una reflexión sobre los límites de la existencia humana, donde los defectos (la violencia y la brutalidad) y las virtudes (la fidelidad) de nuestra especie son ensalzados y proyectados en unas criaturas que comparten sus rasgos con los animales.


H.G. Wells (1866-1946)

Quién le iba a asegurar que, prácticamente un siglo después de la publicación de su novela en 1896, las primeras quimeras mono - humano podrían desarrollarse en etapa embrionaria en un laboratorio de China, culminando por el momento una serie de investigaciones del equipo liderado por el Doctor Juan Carlos Izpisúa.

Novela y película sitúan al lector y al espectador frente a los dilemas del darwinismo y los límites de la ciencia, establecidos actualmente por los principios básicos de la Bioética.

En 1884 H.G. Wells comenzó a estudiar Biología en el Royal College Of Science de Londres, conociendo de primera mano las enseñanzas de Thomas Henry Huxley (1825 - 1895), firme defensor de las teorías evolutivas de Charles Darwin (1809-1882).

TERROR Y CIENCIA-FICCIÓN

En la década de los 30, la Universal era el líder indiscutible la producción del cine de terror, si bien Lon Chaney, "El Hombre de las Mil Caras", había protagonizado anteriormente éxitos como "El jorobado de Notre Dame" (Wallace Worsley, 1923), "El fantasma de la Ópera" (Rupert Julian, 1925) y la legendaria cinta perdida "La casa del horror" (Tod Browning, 1927).


Lon Chaney (1883-1930)

Pero el apogeo llegaría con "Drácula" (Tod Browning, 1931), cuyo papel protagonista no pudo recaer en Lon Chaney debido a su fallecimiento, escogiendo entonces a Bela Lugosi (1882-1956), y "Frankenstein" (James Whale, 1931), con el mítico Boris Karloff como la inolvidable monstruosa criatura.


Boris Karloff (1887-1969)

Karloff repetiría protagonismo en "La momia" (Karl Freund, 1932), y Universal Pictures se apuntaría un nuevo triunfo con "El hombre invisible" (James Whale, 1933), esta vez con Claude Rains en el papel estelar.

"La novia de Frankenstein" (James Whale, 1935), con la magnífica Elsa Lanchester, y "La hija de Drácula" (Lambert Hillyer, 1936), completarían una década prodigiosa del género de terror.

Ante tan apabullante dominio taquillero de la Universal, la Paramount consiguió despuntar con "La isla de las almas perdidas", contando entre su elenco con un excepcional Charles Laughton como el Dr. Moreau, Richard Arlen como Edward Parker, Leila Hyams como la bella Ruth Thomas, y especialmente Kathleen Burke como La Mujer Pantera, junto al mismísimo Bela Lugosi, uno de los engendros del trastornado científico que se encarga de recordarles a todos los híbridos de humanos y animales los preceptos de la ley imperante en sus desdichadas existencias.


Bela Lugosi (1882-1956)

CINEFILIA

El actor y luchador profesional alemán Hans Steinke (1893-1971) fue el encargado de dar vida al brutal Ouran, un híbrido entre simio y humano, capaz de matar con sus propias manos a los rivales del Doctor Moreau.


Charles Laughton y Hans Steinke en "La isla de las almas perdidas"

THE MAD DOCTOR

El Doctor Moreau (Charles Laughton) de "La isla de las almas perdidas" es un científico cruel y despiadado, un malvado que no duda en practicar la vivisección con sus desdichadas criaturas quiméricas, a las que mantiene aterrorizadas con sus constantes amenazas, a golpe de latigazos.

Para ellos ha convertido su siniestro laboratorio en la Casa del Dolor, asumiendo el rol todopoderoso de un dios dueño de la vida y el destino de sus creaciones, con la inestimable ayuda de su colaborador Montgomery (Arthur Hohl), un médico británico huido de la ley.

La figura del mad doctor representa un filón para directores y guionistas cinematográficos. Suelen ser científicos o médicos, especialmente cirujanos, cuyas investigaciones se apartan de la deontología y los códigos morales establecidos, para conseguir objetivos extravagantes más allá de las fronteras sociales, científicas y religiosas.

En este mismo blog, a propósito de entradas anteriores, como por ejemplo "Los niños del Brasil",  "Las manos de Orlac" o "Ojos sin rostro versus La piel que habito", nos ocupamos de este tipo de personajes megalómanos, malvados, siniestros, obsesivos, introvertidos y solitarios, que rara vez trabajan en equipo.

Y precisamente hablando de este tema, "The Mad Doctor" (1933) es un corto de animación en blanco y negro producido por Walt Disney y protagonizado por los inefables Mickey Mouse y Pluto, enfrentados a un científico loco que intenta utilizar al perro para crear un híbrido con una gallina.

CINEFILIA

Existen versiones no oficiales de la novela de H.G. Wells, más concretamente las coproducciones filipino-americanas "La isla del terror" (Gerry de León, Eddie Romero, 1959) y "Los hombres del ocaso" (Eddie Romero, 1972).

LA ISLA DEL DOCTOR MOREAU (1977)

En 1977, la American International Pictures (AIP) intentó con esta película redoblar el éxito taquillero conseguido anteriormente con sus producciones de ciencia-ficción y terror, con Roger Corman como su director preferido y diferentes adaptaciones de las obras de Edgar Allan Poe.

En esta oportunidad, Don Taylor fue el encargado de dirigir a Burt Lancaster y a Michael York en esta versión de la obra de H.G. Wells, adaptada por los guionistas Al Ramrus, John Herman Shaner y Richard Allan Simmons (sin acreditar).

El Doctor Moreau es ahora un genetista, que pretende modificar al ADN de sus humanimales inyectándoles un suero capaz de reprogramar su código genético.


En este caso, el Doctor Moreau (Burt Lancaster) intentará revertir la transformación de humano en animal, empleando como objeto de su experimento a Andrew Braddock (Michael York), siendo Nigel Davenport el encargado de personificar al ayudante MontgomeryBárbara Carrera a la bella María.

LA ISLA DEL DOCTOR MOREAU (1996)

A pesar de contar con el prestigioso John Frankenheimer en la dirección, y con la participación estelar de Marlon Brando y Val Kilmer como protagonistas, esta cinta ha sido calificada como una de las peores películas de la historia por la crítica mayoritaria.

Aún disponiendo de un presupuesto millonario, su rodaje resultó turbulento y desastroso. Primero, por la espantada del director, productor y guionista sudafricano Richard Stanley, elegido para llevar a buen puerto la nueva adaptación de la novela de H.G. Wells, proyecto al que había dedicado gran parte de su tiempo y esfuerzo, reemplazado finalmente por Frankenheimer.

Segundo, por el comportamiento excéntrico y caprichoso de un decadente Marlon Brando y la presuntuosa diva actitud de Val Kilmer. Mientras se rodaba la película, el primero se enteró de la fatal noticia del suicidio de su hija Cheyenne, del que jamás conseguiría rehacerse. Por su parte, Kilmer conoció por la TV la petición de divorcio de su entonces esposa, la actriz británica Joanne Whaley.

Por si fuero poco, a esta catástrofe se sumaron los efectos de una tormenta tropical que arrasó el set de rodaje, en un entorno boscoso de Queensland (Australia). 

Todas estas vicisitudes fueron recogidas en el documental "Lost Soul: el viaje maldito de Richard Stanley a la isla del Dr. Moreau" (David Gregory, 2014), el relato del fracaso de la que pudo haber sido una de las mejores películas de ciencia-ficción en la historia del cine.

CINEFILIA

Cuentan que Richard Stanley nunca aceptó abandonar su proyecto. Disfrazado como uno de los personajes de la película, mitad hombre - mitad perro, continuó presente en el rodaje como extra, sin que aparentemente nadie se diera cuenta. 


Richard Stanley

LA ISLA DEL DOCTOR AGOR

En 1971, el cineasta Tim Burton, con apenas 13 años de edad, realizó este corto de animación, con un guión inspirado en el clásico de H.G. Wells y protagonizado por el mismísimo Burton en el papel del Doctor Agor. Desafortunadamente, este corto permanece extraviado.

En 1979, Burton creó una secuela titulada "Stalk of the Celery Monster" (1979), la historia de un trastornado dentista llamado Maxwell Payne y sus extraños experimentos.


¿HÍBRIDOS O QUIMERAS?

En caso de haber existido realmente, ¿qué serían los desdichados habitantes de la isla del Dr. Moreau?

El biólogo ruso Ilyá Ivanovich Ivanov destacó en el campo de la inseminación artificial y la hibridación de animales. Con sus experimentos, consiguió inseminar a 500 yeguas con un solo semental, cuando naturalmente este proceso solo alcanza el éxito en 20-30 casos.


Ilyá Ivanovich Ivanov (1870-1932)

Respecto a los híbridos interespecíficos, Ivanov engendró diferentes ejemplares, como por ejemplo un cebroide (entre cebra y asno), un zubrón (entre bisonte y vaca doméstica) y otros a partir de antílope y vaca, rata y ratón, ratón y cobaya, cobaya y conejo y conejo y liebre, por ejemplo.

En 1910 hizo público su proyecto para crear un híbrido hombre-mono, a partir de inseminación artificial de mujeres con el semen de simios. En 1924, mientras trabajaba en el Instituto Pasteur de París, y con el apoyo oficial del gobierno de la URSS, consiguió permiso para continuar sus experimentos en la estación de animales de Kindia (Guinea Ecuatorial). En realidad, por múltiples vicisitudes nunca llegó a iniciarlos, ni en África ni en la URSS. Arrestado en 1930, fue condenado al exilio en Alma Ata, donde falleció en 1932.


Alfonso Luis Herrera (1868-1942)

En 1933, con la intención de establecer los indiscutibles vínculos entre humanos y simios, el científico mexicano Alfonso Luis Herrera propuso la creación de un híbrido hombre-mono empleando inseminación artificial. Ateo, anticlerical y darwinista convencido, trataba de esta manera demostrar la procedencia evolutiva del hombre, así como la persistencia de nuestra naturaleza más bestial y menos humana.

Cofundador del Parque Zoológico de México, proponía realizar este tipo de experimentos empleando chimpancés. Su idea estaba en las antípodas de aquellas otras creencias racistas supremacistas, que pretendían crear fornidos híbridos entre humanos y simios para esclavizarlos y dedicarlos a los trabajos más duros y peligrosos. Herrera perseguía encontrar, acelerando el proceso evolutivo natural, al antepasado común de todos los primates.

Por supuesto, estos experimentos nunca llegaron a realizarse, si bien las tesis de Herrera llegaron a contar con el apoyo de Oscar Riddle (1877-1962), uno de los biólogos estadounidenses más reconocidos en aquella época, famoso por sus investigaciones sobre la glándula pituitaria y el descubrimiento de la prolactina.

EL EXTRAÑO CASO DE OLIVER, EL HUMANCÉ.

En los años 70, un extraño ejemplar de chimpancé fue capturado en la región del Congo para ser vendido a un circo. Menos peludo que sus congéneres, poseía además un cráneo más redondeado y pequeño, con la orejas puntiagudas. Además, podía caminar erguido y estaba dotado de una inteligencia excepcional.

Después de múltiples vicisitudes y cambio de dueños, pasando una larga temporada en un centro de experimentación animal, terminó sus días en un hogar - refugio para primates. Nunca llegó a reproducirse.


Oliver

Su existencia generó múltiples hipótesis: desde que se trataba de un híbrido de humano y chimpancé, fruto de extraños experimentos secretos, hasta pasar por el eslabón perdido entre hombre y simios. Finalmente, tras las investigaciones oportunas, llegó a demostrarse que se trataba de un chimpancé con algunas mutaciones.

QUIMERAS

El quimerismo es un trastorno genético en el que dos cigotos se combinan entre sí para generar uno solo, que se desarrolla de manera normal. En la mayoría de los casos, las quimeras poseen células con ADN diferentes.

Este proceso puede ocurrir naturalmente, si bien la posibilidad de crear seres quiméricos en el laboratorio ha atraído a eminentes científicos en las últimas décadas.

En 1987, las quimeras de ratón resultaron esencial para generar los ratones mutantes empleados en experimentos médicos para desactivar genes patológicos específicos. Pioneros en este campo fueron Mario Capecchi, Martin Evans y Oliver Smithies, galardonados con el Premio Nobel en 2007.


El primer ratón quimera se obtuvo al mezclar células embrionarias troncales de ratones pigmentados y albinos. Debido a su aspecto, con manchas moteadas y un ojo de cada color, éstos también se denominan mosaicos.

Las quimeras interespecíficas representan un problema más complicado, pues emplean células embrionarias de diferentes especies. En 1975, la bióloga francesa Nicole Le Dourain mezcló células embrionarias de pollo y codorniz para estudiar las etapas iniciales en la diferenciación de los vertebrados.

Ese mismo año, el biólogo del desarrollo Richard Gardner mezcló células embrionarias de ratón y rata para estudiar las primeras fases de un embrión antes de implantarse en el útero materno.

En todos estos casos, los embriones quiméricos nunca llegaron a desarrollarse a término. En 1984, estos experimentos continuaron en los laboratorios, esta vez con la mezcla de células embrionarias de oveja y cabra, con éxito limitado.

Pero en 2010, en el laboratorio de Hiromitsu Nakauchi, de la Universidad de Tsukuba (Japón), obtuvieron ratas quiméricas con células de ratón y ratones quiméricos con células de rata, así como ratones quiméricos descendientes de los defectuosos ratones Pdx1, capaces de fabricar un páncreas a partir de células de ratones y ratas silvestres.

El siguiente paso fue intentar colonizar embriones de ratón con células de primates no humanos y de humanos. En 2017, la prestigiosa revista Cell publicó los resultados de los experimentos liderados por el investigador español Juan Carlos Izpisúa-Belmonte desde  el Instituto Salk de La Jolla (California).


Juan Carlos Izpisúa-Belmonte

Más concretamente, este equipo consiguió dos hitos:

   1º/ Reproducir el experimento de Nakauchi, consiguiendo ratones quiméricos con células de rata.
   2º/ Lograr, por primera vez en la historia, que unas pocas células embrionarias humanas colonizaran algunos órganos de embriones de cerdo en desarrollo. Apenas llegaron a contemplar una célula humana por cada 100000 de cerdo.

Obviamente, la puerta de los dilemas éticos quedó abierta, pues no es lo mismo crear quimeras entre ratones y ratas que entre cerdos (u otras especies) con humanos.

En este caso, los investigadores interrumpieron la gestación de los embriones de cerdo quiméricos, portadores de células humanas antes de que alguna de ellas llegara a colonizar el cerebro del cerdo en desarrollo.

El siguiente, y por el momento último paso del equipo del Doctor Izpisúa, ha sido intentar crear quimeras entre monos y humanos, inyectando células madre humanas en embriones de macacos, con la finalidad de obtener órganos suficientes para garantizar los trasplantes.



Está claro que el objetivo de estos experimentos, con embriones cuyo desarrollo se interrumpió durante las 3 primeras semanas de vida, no es crear nuevas especies híbridas, como el maquiavélico Doctor Moreau pretendió en la ficción, sino alcanzar un mayor conocimiento sobre las todavía desconocidas primeras fases del desarrollo embrionario, y en un futuro cercano, posibilitar la obtención de órganos humanos desarrollados en el cuerpo de otros animales.