domingo, 28 de abril de 2013

WILBUR SE QUIERE SUICIDAR


- "Wilbur: ¿qué crees que pasaría en general, en el plano sociológico, si todos nos suicidásemos?
- Ya no habría grupo...

Wilbur y Moira en "Wilbur se quiere suicidar"


"Wilbur se quiere suicidar" (Lone Scherfig, 2002), detenta un título ciertamente dramático. Estamos ante un melodrama que en España cosechó críticas muy favorables, a pesar de plantear interrogantes respecto inherentes a una cuestión como el suicidio, doloroso, serio y preocupante.

Y aunque en Medicina debería estar vetada la frivolidad, el suicidio semeja haberse convertido en la patología psiquiátrica de moda para algunos. En nuestro entorno, inmerso en una profunda crisis económica y social, cada noticia relacionada con el tema es capaz de provocar la ebullición de los medios de comunicación y la sobrecarga en las redes sociales, hecho que nos trae a la memoria aquel singular fenómeno que los clásicos denominaron como "el efecto Werther" .

Algunos expertos, como el Dr. Juan Gervás (miembro del equipo CESCA - Madrid), han opinado que toda crisis económica se acompaña de un empeoramiento del estado general de la salud, aunque no de un aumento en la mortalidad. Una tasa de paro elevada, un incremento de la pobreza y la mayor profundidad en la brecha existente entre ricos y pobres son los determinantes de este deterioro. Y sin bien la mortalidad en general no se incrementa, sí lo hace en cambio el número de suicidios.

Tampoco parece haber dudas respecto a la salud mental de los desempleados, sensiblemente peor de la de las personas con trabajo. Los parados tienen un riesgo de suicidio entre 2 y 3 veces mayor que los trabajadores.



A pesar de todo, en España, según el INE (Instituto Nacional de Estadística), los últimos datos disponibles correspondientes al año 2010 indican que el número de suicidios fue el más bajo de los últimos 17 años: 3145 casos. También resulta llamativo que estas cifras se han mantenido más o menos constantes del inicio en nuestros país de la crisis económica.

Para los especialistas en salud mental, la causa de un suicidio radica en alguna patología psiquiátrica y nunca en el análisis lógico del individuo. Nos hemos tomado la libertad de extraer la siguiente conclusión extraída del artículo "Suicidios y desahucios", suscrito por varios psiquiatras españoles y publicado en el diario Deia en noviembre de 2012: "en última instancia, el suicida siempre se lleva con él la clave de su decisión, y sólo él podría dar cuenta de lo que le llevó a ese final, que nos deja abocados a todo tipo de interpretación y valoración..."

Tratar de descubrir cuáles son las causas que empujan a Wilbur (destacamos la sutil comicidad de Jamie Sives) hacia el suicidio se convertirá en el motivo capaz de captar nuestra atención sobre esta singular historia. Paradójicamente, nuestro protagonista trabaja en una guardería.

Pedro Sánchez Rodríguez, en "La vida es bella. Catálogo sobre Cuestiones de Escatología en el cine contemporáneo (1990 - 2005)", opina que el vacío de la vida contemporánea podría representar la justificación del por qué Wilbur desea desaparecer de este mundo. También intuye que la búsqueda de la muerte podría tener que ver con un trauma infantil no superado por el protagonista (la muerte de la madre). 


FÁRMACOS Y GAS...

Uno de los suicidios que más ríos de tinta ha hecho correr dentro de la historia del cine fue el supuestamente protagonizado por la mítica Marilyn Monroe, tristemente desaparecida como consecuencia de una sobredosis de barbitúricos. Sobre las posibles causas de su muerte todavía se continúa especulando hoy en día...


Marilyn Monroe durante el rodaje de "Vidas rebeldes" (John Huston 1961)

Las primeras escenas de "Wilbur se quiere suicidar" nos muestran a su protagonista intentando poner fin a su existencia mediante la ingestión de fármacos, por otra parte el método más utilizado para quitarse la vida. Quizás desconfiando de la efectividad de tal elección, Wilbur decide además abrir la espita del gas.

Existen en la literatura médica trabajos que han intentado cualificar y cuantificar los fármacos elegidos en los intentos de suicidio por intoxicación medicamentosa: las benzodiacepinas son las favoritas, implicadas en 7 de cada 10 casos; en casi la mitad de las ocasiones el número de comprimidos ingeridos se sitúa entre 10 y 20.

Presto, al auxilio de Wilbur, acude su hermano mayor Harbour (Adrian Rawlins, actor inglés tal vez más conocido por su interpretación de James Potter, el padre de Harry en varios episodios de la popular saga del aprendiz de mago). Ambos regentan una vieja librería de compra-venta heredada de su padre recientemente fallecido en la cinérea ciudad de Glasgow, escenario donde fueron rodados todos los exteriores.


Adrian Rawlins es Harbour North

Este primer fallido intento termina con el menor de los hermanos North hospitalizado e inmerso  en una terapia de grupo con otros frustrados suicidas. Para evitar nuevos intentos autolíticos, ambos hermanos deciden irse a vivir juntos. 

En una escena observamos cómo Harbour recita la vieja receta del pato asado a la naranja de su madre, mientras poco a poco va retirando de la cocina todos los cuchillos, todas las corbatas de los armarios, todos los pequeños electrodomésticos del cuarto de baño que Wilbur pudiera aprovechar para intentar electrocutarse. También desaparecen de la vista todos los frascos con medicamentos potencialmente peligrosos...



En China, el pato es un símbolo de la fidelidad conyugal, una imagen positiva bastante alejada de nuestra connotación despectiva occidental, más centrada en culpabilizar al prójimo haciéndole "pagar el pato". Como regalo de boda, Wilbur agasaja a su hermano con almohadas y cálidos edredones nuevos, rellenos de plumón de pato...

Los expertos hablan de un riesgo de suicidio consumado 40 veces superior en aquellos casos con intentos autolíticos previos. Además, la letalidad de un intento de suicidio depende de varios factores: método empleado, impulsividad del sujeto, posibilidades de rescate, etc.



Wilbur (Jamie Sives) y Moira (Julia Davis)

Sobre las peculiares secuencias de las terapias de grupo, la joven directora danesa va construyendo el armazón de la mayoría de sus personajes: el hierático Dr. Albert Horst (Mads Mikkelsen), envuelto en una sempiterna nube de humo, y que nunca se cansa de fumar delante de sus propios pacientes, la cándida y enamoradiza enfermera Moira (Julia Davis), el insufrible y gemebundo camionero Wayne (Gordon Brown), la pusilánime Claire (Mhairi Morrison) o la irascible Ruby (Lorraine McIntosh), que se muestra deseosa de que sus compañeros de terapia consigan por fin culminar alguno de sus intentos autolíticos.



Mads Mikkelsen es el Dr. Horst

Pero nuestro personaje favorito es la frágil Alice (Shirley Henderson), que desempeñó un breve papel como Myrtle la Llorona en "Harry Potter y la cámara secreta" (Chris Columbus, 2002). Esta actriz, con tan solo los silencios dibujados por su lánguida mirada, consigue atrapar toda nuestra atención cuando aparece en la pantalla; una protagonista femenina carente de sex appeal pero capaz de mantener candente la llama en ese peculiar triángulo amoroso con los hermanos North.




Shirley Henderson es Alice

Alice trabaja a turnos como limpiadora en el hospital. Allí recoge los libros abandonados por los pacientes, de los que obtiene exiguos réditos tratando de venderlos en la librería de Wilbur y Harbour. Alice tiene una hija, Mary (Lisa McKinlay), una entusiasta de los restaurantes chinos.

Los libros y las flores están omnipresentes: en el papel pintado de las casas, en la ropa de la mujer y de su hija, en los edredones que cubren las camas...

SUICIDIO POR AHORCADURA

Siguiendo la cronología de este film, para su segunda tentativa de suicidio, Wilbur cuelga un cable eléctrico del techo y a modo de soga intenta ahorcarse. Este método puede provocar la muerte debido a los serios daños provocados en las arterias carótidas y vertebrales, así como en la tráquea, que pudieran provocar asfixia.

Existen diversos argumentos médico-legales respecto a este tipo de suicidio, relacionados con la situación anterior o posterior del nudo respecto al cuello del ahorcado.

Además del daño vascular y de la asfixia, existen otras lesiones causantes de la muerte, como el daño medular provocado por fracturas vertebrales cervicales (menos frecuente) o la estimulación directa del seno carotídeo, que provocaría hipotensión, bradicardia y parálisis cardiorrespiratoria.

La rápida intervención de Alice consigue evitar el suicidio de Wilbur y se convierte en el punto de partida de la especial relación entre ambos personajes. De vuelta a la clínica, el Dr. Horst le comunica a Harbour que los demás pacientes no quieren que Wilbur continue participando en las terapias grupales. Le da el alta con la recomendación de que visite otra institución mejor, tal vez privada...

En la historia del cine, también existen múltiples ejemplos del empleo de la horca como medio de ejecución, especialmente en el género del western. Pero, por su estrecha relación con la medicina, nosotros destacamos aquí "El árbol del ahorcado" (Delmer Daves, 1959) con un colosal Gary Cooper en el papel del misterioso médico y pistolero Doc Frail y la inolvidable canción "The hanging tree" interpretada por Marty Robbins.




SUICIDIO POR DESANGRAMIENTO

Por supuesto, no podía faltar en esta película el método de suicidio que popularizaron los antiguos patricios de Roma, si querían preservar su patrimonio una vez condenados a muerte por el emperador. Así puso fin a sus días el filósofo, político y orador Lucio Anneo Séneca ( 4 a.C. - 65), preceptor de Nerón, tal vez el emperador romano más veces retratado en las pantallas cinematográficas. 

En "El padrino. Parte II" (Francis Ford Coppola, 1974), siguiendo la trágica costumbre de aquellos clásicos, Michael Corleone (Al Pacino) permite esa misma salida "honorable" a Frankie Pentangeli (Michael V. Gazzo) tras haberse sentido por él traicionado...


Tom Hagen (Robert Duvall) convenciendo a Pentangeli...

Navegando por Internet podemos encontrarnos con infinidad de páginas web promotoras del suicidio; explican con detalle cuál es la mejor manera de seccionarse las venas. Y es que un cuchillo sirve tanto para cortar el pan como para cometer un crimen.

La misma noche de bodas de su hermano, Wilbur dejó plantada en el restaurante chino a Sophie (Lisa McKinlay), la compañera de Alison en el servicio de limpieza del hospital. Al llegar a casa, sigilosamente, se introdujo en una bañera con agua caliente y nuevamente intentó suicidarse cortándose las venas a la altura de las muñecas.

CAMBIO DE IDEAS...

Wilbur realiza dos descubrimientos que cambiarán su vida: en primer lugar, experimenta el amor por Alice, no exento de culpabilidad por el profundo aprecio que siente por su propio hermano. En segundo lugar está el cáncer de páncreas avanzado que padece Harbour; por primera vez en el film, el rol entre hermanos permuta, y Wilbur se encuentra ahora al otro lado del lecho del doliente. Ese cambio de papeles tendrá su colofón en el final de la película...

Sumido en esta especie de metamorfosis personal, ocurrirá un hecho paradójico: Wilbur rescata a Ruby de las gélidas y turbias aguas del río Clyde, evitando que su antigua compañera de terapia muera ahogada, tal y como ella misma parecía desear.

CINEFILIA

En esta película aparecen las referencias de varios libros:

- "El hombre que pudo reinar", la historia escrita por Rudyard Kipling que inspiró la famosa película de aventuras homónima dirigida en 1975 por John Huston, y protagonizada por Sean Connery y Michael Caine.




Billy Fish (Saeed Jaffrey), Peachy Carnehan (Michael Caine) y Daniel Dravot (Sean Connery) en "El hombre que pudo reinar" (John Huston, 1975)

- "El libro de la selva" (Wolfgang Reitherman, 1968), la entrañable película de animación inspirada en otra obra de Kipling, "The jungle book" (1894).



- "Capitanes intrépidos" (Víctor Fleming, 1937) se basa en la novela homónima de Kipling. Protagonizada por Spencer Tracy, encarnando al inolvidable pescador Manuel, que dejará una huella imborrable en la vida del pequeño Harvey (Freddie Bartholomew) Todo un clásico. ¿Quién no recuerda al recio marinero cantando la canción del "pescadito" acompañándose de una zanfona?




- La autobiografía de Robert Peary, el explorador norteamericano que supuestamente fue uno de los pioneros en alcanzar el Polo Norte, el 6 de abril de 1909. Sus aventuras fueron llevadas a las pantallas de televisión en "Glory & Honor" (Kevin Hooks, 1998), protagonizadas por Henry Czerny (como Robert Peary) y Delroy Lindo (como su compañero Matthew Henson).



- "El orador", de Edward Wallace (1875 - 1932), novelista, dramaturgo y periodista británico, considerado el padre del género thriller. Fue uno de los guionistas de "King Kong" (Merian C. Cooper y Ernest B. Schoedsack, 1933).




LA RELACIÓN ENTRE SUICIDIO Y CAMBIOS CEREBRALES...

En el suicidio, como en tantas otras patologías, también se abrió hace tiempo un debate de difícil respuesta: ¿hasta dónde llega la influencia de la genética y hasta dónde la del entorno social?

Existen estudios que intentaron valorar el influjo de los genes en las conductas suicidas, incluso dentro del campo de la epigenética, es decir, en aquellos cambios producidos en la regulación genética que no modifican las secuencias del ADN, a menudo consecuencias de una exposición ambiental.

Algunos de estos mecanismos están relacionados con la metilación del ADN. Grosso modo, esta metilación consigue que algunos genes sean silenciados, en otras palabras, no expresados, lo que provoca diferentes cambios en la diferenciación celular de un individuo, aunque todas las células que lo conforman posean idéntica carga genética. Los expertos hablan de plasticidad fenotípica.

A finales de 2008, se publicó en Biological Psychiatry un trabajo encabezado por el Dr. Michael Poulter, donde se comparaban muestras de tejido cerebral procedentes de pacientes diagnosticados de depresión mayor que se suicidaron con otras pertenecientes a pacientes fallecidos de forma repentina por patología cardíaca y otras causas (grupo control).



Estos investigadores canadienses encontraron que las tasas de metilación en el cerebro de los suicidas era casi 10 veces mayor que la del grupo control, y que uno de los genes silenciados era el del receptor GABAA. El GABA es el principal neurotransmisor inhibitorio dentro del SNC (Sistema Nervioso Central) y desempeña un importante papel en el control del comportamiento.

Además, diferentes fármacos realizan una regulación alostérica de dicho receptor, como por ejemplo las benzodiacepinas, los barbitúricos, el etanol y los anestésicos administrados por via inhalatoria. Los fármacos que actúan sobre el receptor, inhibiendo de forma leve y temporal su descarga neuronal, consiguen un efecto ansiolítico. Pero si lo bloquean de manera más profunda o prolongada, el efecto es anestésico.

No es nuestro deseo extendernos demasiado con estas cuestiones. Simplemente recordar otro estudio publicado en marzo de 2010 en JAMA Psychiatry (anteriormente Archives of General Psychiatry), firmado por los doctores Simona KellerLorenzo Chiarotti y colaboradores, en el que incidían sobre la importancia del BNDF (Brain-derived neurotrophic factor) en la fisiopatología de la conducta suicida.

Los niveles cerebrales y plasmáticos de este factor se encontraron disminuidos en los suicidas. Los resultados obtenidos refuerzan la hipótesis de que las alteraciones en la metilación del ADN de genes específicos en el cerebro humano (como el responsable de la expresión del BNDF en el área de Wernicke) están asociados a comportamientos suicidas.

CINEFILIA: LOS LEMMINGS SUICIDAS

Los leminos o lemmings son unos pequeños roedores habitantes de la tundra, la taiga y las praderas árticas, que subsisten alimentándose de hierba, raíces y frutos. Sin base científica, existe un mito que asegura que estos animales se suicidan en grupo como mecanismo de autorregulación natural.



A la presunción de esta falsa creencia contribuyó "White Wilderness" (James Algar, 1958), un documental de la factoría Disney rodado en Canadá y galardonado con un Óscar. En una de sus secuencias, un grupo de lemmings se arroja a las aguas de un río. Se especula que ese incidente fue provocado intencionalmente durante el rodaje del documental.

EL CEMENTERIO DE GLASGOW

Uno de los escenarios más bellos de esta película se sitúa aquí. Edificado en la época victoriana, se extiende sobre una colina al este de la Catedral de San Mungo (como también se conoce a San Kentigerno, el fundador de la ciudad).



Diseñado por Pére Lachaise, se trata de un encargo realizado en 1831 por la Casa de los Comerciantes. En la actualidad ocupa unas 15 hectáreas y sus jardines, estatuas, túmulos y esculturas pueden contemplarse en visitas guiadas.

UN APUNTE FINAL...

Existe una circunstancia que bien pudiera parecer chocante. Los países supuestamente "más felices" presentan las tasas más elevadas de suicidios. Un estudio conjunto realizado por la Universidad de Warwick (Reino Unido), el Hamilton College de Nueva York (EEUU) y la Universidad de San Francisco (EEUU) reveló que algunos países instalados en posiciones destacadas dentro del ranking Forbes (Dinamarca, Canadá, EEUU, Islandia, Suiza...) registran elevadas cifras de suicidios.

Este fenómenos paradójico ocurre también dentro de los EEUU, donde los estados que registran los niveles de felicidad más altos son también aquellos donde más se suicidan sus habitantes, como por ejemplo Hawaii, y viceversa, otros como Nueva York, asociado a un estilo de vida de escasa felicidad, presenta las tasas de suicidio entre las más bajas.

Todavía queda mucho por investigar sobre la conducta suicida en los seres humanos...

miércoles, 27 de marzo de 2013

LOS DESCENDIENTES



"Mis amigos del continente creen que, como vivo en Hawaii, vivo en un paraíso y que estoy de vacaciones perpetuas... ¿Cómo es posible que piensen que nuestros cánceres son menos mortales y nuestro sufrimiento menos doloroso?..."

Matt King (George Clooney) en "Los descendientes"


Ambientada en los idílicos paisajes tropicales que conforman el archipiélago hawaiano, "Los descendientes" (Alexander Payne, 2011) se construye sobre el armazón dramático inspirado en la novela homónima de la escritora norteamericana Kaui Hart Hemmings, su opera prima, y que realiza un cameo en esta película interpretando a Noe, la secretaria del protagonista.


La escritora y ocasional actriz Kaui Hart Hemmings

Como atractivo adicional nos presenta al polifacético y galardonado George Clooney, una auténtica garantía del éxito en taquilla, impecable en su interpretación de Matt King, un abogado especializado en derecho inmobiliario y además el único administrador fiduciario de una extensa propiedad familiar de tierras vírgenes en la isla de Kauai. Casado y padre de familia, su vida dará un giro radical a partir del accidente acuático sufrido por su bella esposa Elizabeth (Patricia Hastie), que la deja en estado vegetativo. Un matrimonio que desde hacía tiempo ya se había distanciado...

Destacamos la capacidad expresiva de George Clooney empleando nada más que su mirada y el silencio, cualidades indispensables para conseguir trasmitirnos todo el dolor y la impotencia que se siente ante un ser querido que, aunque parezca profundamente dormido, día a día, poco a poco, irremediablemente va desapareciendo.


Patricia Hastie es Elizabeth King

Matt deberá enfrentarse a las dificultades de su vida cotidiana, especialmente al cuidado y atención de sus hijas: la pequeña y rebelde Scottie (Amara Miller) de 10 años, y Alexandra (Shailene Woodley) la mayor, de 17, que vive en un internado y flirtea con el alcohol y las drogas... Como él mismo dice: "soy el progenitor de repuesto, el suplente"... Durante cierto tiempo, Matt mantendrá viva la esperanza en la recuperación de su esposa inerte y en la salvación de su matrimonio. Hasta que alguien le despierta de su sueño y le devuelve a la dura realidad.


Los informes médicos resultan demoledores: el coma es profundo y permanente, las pupilas de Elizabeth permanecen arreactivas, los reflejos tronco-encefálicos están ausentes y solamente las sofisticadas máquinas de soporte vital son capaces de evitar su muerte. El equipo de especialistas que dirige el Dr. Johnston (Milt Kogan) ya ha descartado la más remota probabilidad de recuperación. El veterano galeno aduce obligaciones legales para desconectar a la enferma y poner en marcha el protocolo de donación de órganos...

Elizabeth ha dejado escrito un testamento vital o documento de voluntades anticipadas.

Se trata de una serie de directrices sobre el cuidado de la salud o el destino de sus órganos tras su fallecimiento, que una persona manifiesta voluntariamente de forma previa para que éstas se cumplan llegado el momento en que no pudiera manifestarlas personalmente, por no estar consciente o encontrarse incapacitada para comunicarlas eficientemente.

El término testamento vital deriva del original en inglés, living will, debido al abogado y activista estadounidense Luis Kutner, uno de los fundadores de Amnistía Internacional en 1961.


Luis Kutner (1908 - 1993)

La enfermedad de Alzheimer es tratada de manera tangencial en esta película. Matt visita a sus suegros para informarles del estado irreversible de Elizabeth. Él es Scott Thorson (Robert Forster), un hombre adinerado y rudo, que reprocha con dureza a su yerno por su avaricia y falta de dedicación familiar. Ella es Alice Thorson (Barbara L. Southern), a la que todos llaman cariñosamente "Tutu" (abuela en hawaiano) y se encuentra afectada por tan singular demencia...

Además de en la ambientación, y en las afortunadas interpretaciones de su elenco artístico, incluyendo a la sorprendente y jovencísima Amara Miller, el valor cinematográfico de esta obra está enriquecido por el elegante trabajo del equipo de guionistas: Nat Faxon, Jim Rash y el propio Alexander Payne. De esta original manera, nos iremos enterando de la vida de la desahuciada Elizabeth King por el relato que de ella hacen todos y cada uno de los personajes: padres, marido, hijas, amigos, conocidos... Paradójicamente, la búsqueda de Bryan Speer (Matthew Lillard), el amante secreto de la moribunda, en este film poco más que un retrato en una valla publicitaria o un tipo que corre por la playa, se convertirá en el nudo que servirá para estrechar los endebles lazos familiares de los King...

Un capítulo aparte nos ha merecido el desconcertante Sid (Nick Krause), el novio adolescente de Alex, que por momentos nos hizo dudar de si nos encontrábamos ante un caradura o ante un auténtico cretino.


Nick Krause es Sid

CINEFILIA

Mientras Matt y sus hijas visitan a Elizabeth en el hospital, la cámara se posa durante unos instantes en su diploma de graduación en la prestigiosa Punahou School, la mayor escuela privada de los EEUU, construida en 1841. Barack Obama también se graduó allí, en 1979...

Y la sempiterna música hawaiana, siempre presente...

domingo, 6 de enero de 2013

AL FILO DE LA DUDA


Cartel francés de la película

"Es como si todas las plagas del mundo se hubieran unido en una sola..."
Dr. Don Francis (Matthew Modine) en "En el filo de la duda"

Los primeros días de 2013 nos han traído una esperanzadora noticia. Un grupo de investigadores del equipo de Enfermedades Infecciosas del Hospital Clinic de Barcelona han desarrollado una nueva terapia que evita la replicación del virus del SIDA (Síndrome de Inmunodeficiencia Humana). Se trata de una vacuna que ha conseguido reducir más de 3 veces la carga viral en el 95% de los infectados. Esto supondría, 30 años después de  la aparición de esta enfermedad, su posible control sin la necesidad de emplear tratamiento antirretroviral el resto de la vida...

Lejano se nos antoja 1987, el año en que la FDA (Food and Drugs Administration) aprobó la zidovudina (AZT), el primer fármaco antirretroviral destinado al tratamiento de los pacientes con SIDA...

Pero, la realidad se reveló bien distinta. Durante el último cuarto del siglo XX, mientras la humanidad creía ejercer el control sobre las enfermedades infecciosas, de repente, la irrupción del SIDA en nuestras vidas nos devolvió a todos, médicos y pacientes, al tenebroso pasado de las grandes epidemias.

El tipo de transmisión de la enfermedad, causada por un peculiar virus desconocido hasta entonces que parecía cebarse especialmente en el colectivo homosexual masculino, generó todo tipo de interpretaciones y juicios públicos, llegando incluso a entenderse como una especie de castigo divino: "el cáncer o la peste gay"...

Centremos nuestra atención en este telefilm norteamericano, producido y distribuido por HBO, conocido en España como "En el filo de la duda" (Roger Spottiswoode, 1993) La duración de esta película supera las 2 horas y 20 minutos. Su extensión, y la gran cantidad de detalles médicos, probablemente influirán también en la extensión de esta entrada...

El guión de Arnold Schulman está basado en el exitoso libro "And The Band Played On: Politics, People and the AIDS Epidemic", del escritor y periodista gay Randy Shilts, fallecido a los 42 años de edad debido a las complicaciones de su enfermedad (sarcoma de Kaposi).


Este tipo de neoplasia maligna, originada en el endotelio linfático, fue descrita por primera vez en 1872 por el dermatólogo húngaro Moritz Kaposi en Viena. Sus lesiones características son unas manchas de color vinoso azulado, planas o elevadas, y de contorno irregular.

Existen varios tipos. El endémico, descubierto en la década de los 50 como una de las formas más frecuentes de cáncer en África Central y Oriental, afectando predominantemente al sexo masculino. El tipo clásico fue descrito sobre todo en varones de 60 años originarios de la península italiana, los Balcanes y las islas griegas, como una enfermedad cutánea e indolora en las extremidades inferiores. Existe una forma postrasplante, detectada en los años 70 en algunos pacientes que habían recibido tratamiento inmunosupresor para evitar el rechazo. Y por último, la forma asociada al SIDA. Esta presentación, que afectó a decenas de varones homosexuales en un corto espacio de tiempo, fue el detonante que hizo saltar todas las alertas epidemiológicas en los EEUU.


El transformista Brandy Alexander (Stephen Spinella) afectado por un 
sarcoma de Kaposi

Escrito en 1987, el libro de Shilts se transformó en una amarga queja contra las autoridades gubernamentales de aquellos tiempos, a las que les reprochaba su supuesta indiferencia en el abordaje de esta enfermedad como un problema exclusivo de los homosexuales masculinos. 

En sus primeros momentos, esta enfermedad llegó a conocerse como GRIDD (Gay Related Inmune Defense Disorder). Pero, tal y como ocurrió en la realidad y se muestra en esta película, fue el Dr. Bruce Voeller (Jeff Hayenga) el primero en proponer el nombre de Adquired Inmune Deficiency Syndrome (AIDS) para esta patología.

Randy Shilts en 1987

El papel de los colectivos de activistas en pro de los derechos de los homosexuales en los EEUU resultó fundamental en la investigación del SIDA. En esta ficción cinematográfica, por ejemplo, son personalizados por Eddie Papasano (Phil Collins), el gerente de una red de baños y saunas exclusivos para homosexuales en San Freancisco, o por el propio Dr. Voeller, fundador de la National Gay Task Force en 1973 y promotor de la Fundación Mariposa para el estudio de la sexualidad y de las enfermedades de transmisión sexual (ETS).

Después de décadas de lucha en contra de la marginación y de los prejuicios sociales, el SIDA irrumpió abruptamente en la vida de millares de homosexuales masculinos que ya se habían ganado a pulso el ansiado derecho a la libertad. En esta película contemplamos una escena fundamental. El atractivo galán Richard Gere, convertido en icono gay desde su participación en "American gigolo" (Paul Schrader, 1980) interpreta a un afamado coreógrafo que acude de incógnito al cutre hotel donde la Dra Mary Guinan (Glenne Headly) recoge  muestras de sangre y secreciones de portadores y pacientes anónimos, con la esperanza de lograr identificar al agente causal de la patología.


Richard Gere es el coreógrafo 

Desde la ventana de la habitación, el coreógrafo contempla las alegres comparsas del desfile gay de Halloween... Por un momento éstas figuras se transforman en máscaras de calaveras y macabros esqueletos que danzan con sus guadañas, como aquellos otros del Día de los Muertos en la película "Bajo el volcán" (John Huston, 1984); serán una fatal premonición del terrible destino que por él mismo estaba aguardando. El personaje interpretado por este galán simbolizaría al popular actor Rock Hudson, quien el 2 de octubre de 1985 falleció víctima del SIDA. Precisamente con la desaparición del emblemático actor finaliza el libro de Randy Shilts...


Rock Hudson (1925 - 1985)

Además de la reivindicación de los derechos de los homosexuales, la aparición de esta enfermedad provocó una segunda batalla, quizás tan encarnizada como la primera, cuando comenzaron a detectarse los primeros casos de pacientes hemofílicos receptores de transfusiones de sangre contaminada.

A este respecto, existe un documental titulado "Factor 8: The Arkansas Prision Blood Scandal" (Kelly Duda, 2005) donde se describe cómo algunas compañías farmacéuticas compraban sangre procedente de individuos con elevadas probabilidades de estar infectados por los virus de la hepatitis C y VIH para elaborara productos destinados a los hemofílicos.



En 1983, el Dr. Robert Gallo y el Dr. Luc Montagnier identificaron al VIH (Virus de la Inmunodeficiencia Humana) como la causa del SIDA. En la película, es el investigador francés el que se pone en contacto con el virólogo norteamericano para comunicarle que el nuevo retrovirus era diferente del HTLV (Virus Humano de la leucemia de células T), descubierto por Gallo con anterioridad. 


El Dr. Robert Gallo

La batalla por la paternidad del descubrimiento del agente causal del SIDA no había hecho más que empezar. El siempre eficiente Alan Alda da vida en la pantalla al investigador americano, un personaje que a buen seguro se ha ganado la antipatía de gran parte del público...


El Dr. Gallo (Alan Alda) discute con el Dr. Francis (Matthew Modine)

Recordemos que el genoma de los retrovirus está constituido por ARN, en lugar de ADN, justo al contrario que el resto de los virus. Para reproducirse, han de infectar las células. Mediante una enzima especial, conocida como transcriptasa inversa, son capaces de traducir su propio ARN pasándolo a ADN, y de esta sutil manera poder insertarlo en el ADN de la célula infectada.



Se conocen tres géneros: oncovirus, lentivirus y espumavirus. Además de ser la causa de diferentes neoplasias y del SIDA, por su peculiar estructura y comportamiento también se utilizan como vectores en terapias génicas.

En esta película también aparece el Dr. Max Essex (Peter MacRobbie). Eminente profesor e investigador de Harvard, fue uno de los primeros en sospechar la relación entre los retrovirus humanos y animales con el SIDA. También intuyó que la enfermedad se podría transmitir a través de la sangre y los hemoderivados. Con sus colaboradores, fue pionero en el descubrimiento de la transmisión heterosexual del SIDA. En 1984, identificó la gp120, una proteína de la cubierta del VIH, que sirvió para desarrollar los test para la detección precoz de la enfermedad. Finalmente, al frente de su equipo, descubrió el VIH-2 o virus de la inmunodeficiencia en simios.


Dr. Max Essex

Pero, continuemos con la historia... y con la película...

Las primeras escenas nos trasladan a la República Centroafricana (antiguo Zaire), donde un equipo médico de la OMS (Organización Mundial de la Salud) se enfrenta a una devastadora epidemia causada por el virus de la fiebre hemorrágica del Ébola, enfermedad infecciosa altamente contagiosa causante de una elevada mortalidad (en 1976, perecieron el 75% de los afectados). Uno de estos médicos es el Dr. Don Francis (Matthew Modine), incapaz testigo de tamaña mortandad, el principal protagonista de esta película.


El Dr. Don Francis

El verdadero Dr. Donald Pinkston Francis es un epidemiólogo norteamericano que trabajó en los primeros brotes de la enfermedad de Ébola en la década de los años 70. También desarrolló una importante labor investigadora sobre el VIH y el SIDA. En 1992 se retiró del Servicio Público de Salud de los EEUU tras 21 años de servicio. Posteriormente ha trabajado en varios laboratorios tratando de conseguir, sin éxito, una vacuna efectiva contra el SIDA.

En contraposición al reivindicativo Dr. Francis, la película nos muestra al Dr. Jim Curran (Saul Rubinek), representante del ala más oficial y burocrática de la salud pública. Este médico comenzó en 1971 su carrera en el CDC de Atlanta, como responsable de la División de Control de las Enfermedades de Trasmisión Sexual (ETS) En 1981 fue el coordinador del grupo de trabajo sobre los casos de sarcoma de Kaposi y neumonía por pneumocystis carinii, representando un papel muy importante en aquella fase inicial de los estudios epidemiológicos durante los primeros años del SIDA.



El Dr Darrow (Richard Masur) y el Dr Curran (Saul Rubinek)

Dentro del CDC de Atlanta, en el equipo del Dr. Curran también figuraban el Dr Harold Jaffe (Charles Martin Smith), el Dr Bill Darrow (Richard Masur), el Dr Dale Lawrence (Christian Clemenson) y la anteriormente nombrada Dra Mary Guinan. 

En esta película podemos constatar la utilidad del MMWR (Morbidity and Mortality Weekly Report), boletín epidemiológico semanal publicado por los CDC. Leyendo el número correspondiente a la primera semana de junio de 1981, el Dr. Francis se enteró de los primeros casos de la entonces extraña enfermedad...

En la búsqueda de nuevos casos, el equipo médico del CDC contó con la inestimable colaboración de otros profesionales, como por ejemplo la Dra Selma Dritz (Lily Tomlin), del Departamento de Salud Pública de San Francisco, que acompañó al Dr Jaffe en sus pesquisas por las saunas gay de la ciudad. 


Phil Collins es Eddie Papasano

En el establecimiento que regentaba Eddie Papasano encontraron varios recipientes de popper, apelativo genérico de un grupo de drogas por inhalación  con la finalidad de potenciar el placer sexual, y en este caso, también por su potente efecto relajante del esfínter anal. A este grupo pertenece el nitrito de amilo, potente vasodilatador y antídoto clásico contra la intoxicación cianhídrica. 


Lily Tomlin es la Dra Dritz


LOS ORÍGENES DEL SIDA...


La película nos retrotrae a 1977. En una cama del Rigshospitalet de Copenhagueagoniza la Dra. Grethe Rask, debido a una extraña neumonía provocada por pneumocystis carinii. Esta cirujana danesa había trabajo durante varios años en el antiguo Zaire. Aunque todavía resultaba imposible su diagnóstico, los síntomas de la extraña enfermedad que la llevó a la sepultura correspondían al SIDA. Junto a Arvid Darre Noe, sus casos representan los primeros conocidos de individuos no africanos fallecidos de SIDA antes de que la enfermedad fuera realmente descubierta.

Existen diversas teorías al respecto, incluyendo la que señala con su dedo acusador a una conspiración capaz de crear un virus letal artificialmente en el laboratorio. La versión del periodista británico Edward Hooper responsabilizó directamente a la campaña de vacunación contra la polio desplegada en el antiguo Congo Belga a principios de la década de los 60. Supuestamente dicha vacuna, fabricada entonces por el Dr. Koprowski en el Instituto Wistar de Philadelphia (EEUU), empleó para su desarrollo células renales de monos contaminados con el SIV (Virus de la Inmunodeficiencia en Simios); mediante un salto de especie, éste se habría convertido en VIH. La reutilización de agujas infectadas en otras campañas de inmunización habría contribuido a la diseminación de la infección.



Sin embargo, durante el año 2000, un estudio informático reveló que el VIH ya se había introducido en los humanos en los años 30 del pasado siglo XX. En 1998, varios investigadores detectaron la presencia del VIH en muestras de sangre procedentes de un hombre de la etnia bantú que había muerto en la antigua Leopoldville (Kinshasa - República Democrática del Congo) en los años 40.

Oficialmente, la epidemia del SIDA comenzó el 5 de junio de 1981. Los primeros cinco casos de SIDA fueron detectados en Los Ángeles durante ese mismo año, siendo reportados por el Dr. Michael Gottlieb (Richard Fancy) de UCLA, y el Dr. Joel Weisman... 

En 1984, los CDC (Centros de Control de Enfermedades) se refirieron al "Paciente Cero", una persona anónima relacionada con el contagio de 40 de los 248 primeros casos diagnosticados de infecciones debidas al VIH/SIDA en los Estados Unidos


Gaetan Dugas, ¿el Paciente Cero?

En el libro de Randy Shilts, el misterioso "Paciente Cero" se identifica con Gaetan Dugas, un auxiliar de vuelo de Air Canada fallecido de SIDA el 30 de marzo de 1984. En la película, este personaje es interpretado por el actor Jeffrey Nordling, un habitual de las teleseries norteamericanas.

Los años álgidos del SIDA coincidieron con los mandatos presidenciales del otrora famoso actor Ronald Reagan, y así queda reflejado en varias escenas de este film...



CINEFILIA

En otra escena, mientras el Dr. Francis se encuentra absorto en sus pensamientos más pesimistas, sus siniestros recuerdos evocan aquella cruel epidemia de Ébola vivida en su pasado. En la pizarra de su despacho podemos leer una anotación en tiza: "Butcher´s Bill - cases 285 - deaths 111 - states 17"... Esa era la extensión de la epidemia de SIDA en EEUU a finales de 1981.

Ese apunte hace referencia a la "cuenta del carnicero", expresión atribuida al Almirante Nelson. Durante la guerra contra Napoleón, cada vez que el militar británico deseaba conocer el número de sus bajas, le preguntaba a su asistente: "¿cuál es la de cuenta del carnicero para hoy?".


Daniel Day-Lewis como Bill Cutting El Carnicero

Jugando con las palabras, Butcher´s Bill nada tiene que ver con Bill The Butcher, el despiadado personaje magistralmente interpretado por Daniel Day-Lewis en "Gángsters de Nueva York" (Martin Scorsese, 2002)

LA INVESTIGACIÓN FRANCESA...

En el Hospital Claude Bernard, el Dr. Rozembaum (Tchéky Karyo) atiende a un grupo de pacientes que se están muriendo por culpa de neumonías causadas por p. carinii, actualmente conocido como pneumocystis jirovecii, un hongo parásito del aparato respiratorio humano, pero capaz de provocar graves infecciones en pacientes inmunodeprimidos. El Dr. Rozembaum se sorprende del elevado número de afectados, independientemente de otros factores como sexo, raza, nacionalidad y condición. Entre estos enfermos, al igual que en los EEUU, existe un amplio grupo de varones homosexuales.


Tchéky Karyo es el Dr. Rozembaum

El Dr. Rozembaum escucha las quejas del director de su hospital. Está preocupado por la elevada afluencia de pacientes con SIDA a sus instalaciones, debido a que este médico francés comenzó a tratar los casos más especiales. El director tenía miedo de que su institución pudiera quedar marcada. Nuevamente nos topamos con los ancestrales prejuicios que infamaron en el pasado las humildes leproserías y los lazaretos para apestados...

En 1982, a uno de los pacientes del Dr. Rozembaum le fue practicada la biopsia de un ganglio linfático. Ésta fue remitida al Instituto Pasteur, donde el Dr. Luc Montagnier y su equipo identificaron el virus causante del SIDA, que desde entonces comenzó a conocerse como VIH (virus de la inmunodeficiencia humana). En 2008, el Dr. Montagnier y Francoise Barre-Sinoussi fueron galardonados con el Nobel de Medicina por este descubrimiento.


Luc Montagnier y Francoise Barre-Sinoussi

En la película, el veterano actor belga Patrick Bachau encarna al científico francés. Siguiendo la acción, el equipo investigador francés remitió muestras del nuevo retrovirus recién descubierto al Dr. Gallo y al Dr. Francis, del CDC. Desde la descripción clínica de los primeros casos de SIDA, en 1981, pasando por todo el estudio epidemiológico que trató de identificar la etiología y tipo de contagio de la enfermedad, hasta el descubrimiento del VIH en 1983, apenas transcurrieron dos años: un tiempo record para la investigación, una eternidad para tantos enfermos que perdieron la vida sin opción a un tratamiento... Simplemente recordemos que en aquellos fatídicos años, la mortalidad alcanzaba al 50% de los afectados, en tan corto espacio de tiempo...

El 4 de abril de 1984, las cifras de la epidemia son terribles: 4130 casos y 2937 defunciones. La película nos muestra la reunión que tuvo lugar en el Instituto Pasteur de París, en la que estuvieron presentes el Dr. Montagnier, el Dr. Francis, el Dr. Gallo, la Dra. Barre-Sinoussi (Nathalie Baye) y el Dr. Chermann (Ronald Guttman). Después del debate entre todos los investigadores, tomaron una decisión histórica: publicar tres artículos juntos en la prestigiosa revista "Science". El CDC realizaría el primero, sobre la serología del virus. El Dr. Gallo, el segundo, sobre los ácidos nucleicos, mientras el Dr. Montaignier y su equipo enfrentarían el tercero, sobre las proteínas.


Matthew Modine es el Dr. Don Francis

Pero el orgulloso Gallo quería todo el protagonismo para él y su equipo, en el que destacaba otro virólogo procedente de la antigua Checoslovaquia, el Dr. Mika Popovic (Alex Courtney), perteneciente al National Cancer Institute (NCI). 

En la realidad, el propio Popovic y la Dra. Suzanne Gartner describieron cómo el VIH era capaz de infectar las células cutáneas, si bien el contagio no se producía mediante el contacto directo con la piel del infectado. La presencia del virus en la células de Langerhans podría explicar por qué muchos pacientes no desarrollaban síntomas dermatológicos durante años, a pesar de haber sido infectados por el VIH.

El papel de Phil Burton (Dakin Matthews), congresista demócrata por California, resultó determinante en el reconocimiento de la necesidad de investigar las causas del SIDA en los EEUU, presentando un proyecto de ley específico para el abordaje de la enfermedad y de sus consecuencias. 


Ian McKellen es Bill Kraus

En la película, Burton es asesorado por el activista gay Bill Kraus, encarnado por  el actor británico Sir Ian McKellen, el archiconocido Gandalf de la saga de "El Señor de los Anillos" (Peter Jackson) y también el villano Magneto de "X-Men". En la década de los 80, Kraus desempeñó un papel crucial como enlace entre la comunidad homosexual de San Francisco y el Congreso norteamericano.

CINEFILIA

Kraus descubrió en su piel las huellas irrefutables de un sarcoma de Kaposi. En su consternación afirmaba sentirse como la protagonista de "Sadie Thompson" (Raoul Walsh, 1928), más conocida en España como "La frágil voluntad", película muda protagonizada por la inolvidable Gloria Swanson, en el papel de una mujer de pasado licencioso que trata de rehabilitarse y debe enfrentarse a falsas moralidades...



Como en los días felices, al lado del agonizante Bill Kraus se encuentra siempre presente su antigua pareja, Kico Govantes (BD Wong), un personaje que bien pudiera haber inspirado al del reivindicativo Miguel Álvarez (Antonio Banderas) en "Philadelphia" (Jonathan Demme, 1993), otro film antológico sobre el SIDA.



BOBBI CAMPBELL


La figura de este activista contra el SIDA tiene un papel particular dentro de la película; interpretado por el actor Donald Logue, Campbell estuvo entre los primeros homosexuales diagnosticados de sarcoma de Kaposi en San Francisco. Fue conocido como "El chico del póster", apareciendo en la portada de "Newsweek" junto a su pareja el 8 de agosto de 1983. Falleció en 1984 debido a las complicaciones de su patología. Simbolizó la lucha de todo el colectivo gay contra la ignorancia y la incomprensión que estigmatizaron a una parte no desdeñable de la ciudadanía.



Pero, a medida que la enfermedad avanzaba, fue dejando de ser un problema exclusivo de homosexuales masculinos y hemofílicos contagiados por sangre contaminada; el miedo a su propagación se extiende entre el estamento sanitario, los medios de comunicación, las autoridades políticas, las fuerzas de orden público y la población en general. Las imágenes de la televisión  de entonces mostraban a airados manifestantes que gritaban consignas y portaban pancartas: "¡SIDA, necesitamos investigación, no histeria!"

Las campañas de información se esforzaron en insistir, por ejemplo, en que el SIDA no se transmitía por la vía aérea, como las infecciones respiratorias...

En 1985, los bancos de sangre comenzaron a analizar las donaciones. En aquel momento, 28000 pacientes habían recibido transfusiones de sangre infectada por el VIH. Las saunas gay de San Francisco fueron clausuradas en ese mismo año. Así finaliza esta película...

CINEFILIA

Una mención destacada para la música original del prolífico compositor Carter Burwell, cuya tristeza acompaña las escenas más solitarias y reflexivas del Dr. Don Francis...

Y para aquellos interesados, aquí les dejamos la versión completa del telefilm, en su formato original...