domingo, 28 de noviembre de 2021

VEREDICTO FINAL

- "No hay otros casos. Éste es el caso"

Frank Galvin (Paul Newman) en "Veredicto final" (Sidney Lumet, 1982)

En nuestra modesta opinión, a Paul Newman le dieron un Oscar por su interpretación de Eddie Relámpago Felson en "El color del dinero" (Martin Scorsese, 1986) debido al mero remordimiento de conciencia de la Academia de Hollywood, al no haber galardonado otras impresionantes interpretaciones suyas a lo largo de su anterior carrera.

Si se nos permite la licencia, pondremos solamente dos ejemplos: el mismísimo joven Eddie Felson de "El buscavidas" (Robert Rossen, 1961) o el incombustible Cool Hand Luke de "La leyenda del indomable" (Stuart Rosenberg).

Y llegado el caso, también hubiera merecido los máximos honores de Hollywood por su papel en "Veredicto final" (Sidney Lumet, 1982).

CINEFILIA

Precisamente de "La leyenda del indomable", comentada anteriormente en este mismo blog a propósito de la legendaria panzada de huevos cocidos, podría haber calcado el director la afición del protagonista, el pertinaz abogado Frank Galvin (sensacional Paul Newman) por el producto de las gallinas.

A lo largo de este film contemplamos a Galvin consumiendo huevos cocidos en el bar de Jimmy (Burtt Harris), e incluso verter una clara y una yema crudas dentro de una jarra de cerveza, que a continuación se bebe de un solo trago.

Esta costumbre proviene de una vieja tradición colonial británica. si bien en aquel caso se trataba de un huevo en escabeche, con la finalidad de proporcionarle más cuerpo a la cerveza, lo mismo que ocurriría al incorporar un toque de vinagre balsámico a la bebida.

Algunos entendidos en la materia confirman que un huevo crudo en la cerveza es la mejor cura para la resaca, circunstancia mucho mas acorde con el lamentable estado del alcohólico del abogado en las escenas iniciales de esta película.

En este aspecto, y como anécdota del rodaje, el propio Paul Newman sugirió a su director que su personaje empleara un colirio para tratar el enrojecimiento ocular provocado por sus constantes borracheras.

Por el relato de los demás personajes, nos vamos enterando de las tribulaciones de Galvin, abogado vocacional embarrancado en su vida profesional y personal por culpa de una injusticia de su pasado, cuando trabajaba en el bufete de su suegro, un célebre legalista. Acusado falsamente de la compra de un miembro de un jurado, comenzará su particular descenso a los infiernos, suspendido temporalmente de su ejercicio profesional y con su vida sentimental liquidada tras su divorcio. 

CINEFILIA

El escenario donde Frank Gavin bebe y juega al pinball es realmente el  cinematográfico Vazac´s Horseshoe Bar, con su característica barra circular y sus cristaleras de colores, en el neoyorkino East Village, haciendo esquina justo enfrente de Tompkins Square.


Por esta misma localización deambularon, entre otros Al Pacino en "Serpico" (Sidney Lumet, 1973) o Mickey Rourke en "El corazón del ángel" (Alan Parker, 1987), y se rodaron escenas inolvidables, como el frustrado asesinato de Frankie Pentangelli (Michael V. Gazzo) por los hermanos Rosato en "El padrino II" (Francis Ford Coppola, 1974).

CLAROS Y SOMBRAS

En este aspecto, simplemente destacar el maravilloso retrato en claroscuro mediante el cual Sidney Lumet nos anticipa lo que será el protagonista durante los créditos iniciales.

Asimismo destacar la dirección de fotografía de Andrzej Bartowiak, que previamente había trabajado en "El príncipe de la ciudad" (Sidney Lumet, 1975), junto al guionista Jay Presson Allen, a su vez colaborador sin acreditar de David Mamet en su adaptación de la novela original "El veredicto" (1981, Barry Reed), para el guión de esta película.

CINEFILIA

Para el papel protagonista se barajaron diversos candidatos, desde Robert Redford, que rechazó la oportunidad al tratarse de un alcohólico, hasta el mismísimo Frank Sinatra, que sin embargo se ofreció gratis cautivado por tan singular personaje, pasando por otras opciones como Jon Voigt, William Holden, Roy Scheider e incluso Cary Grant. La acertada decisión final de Lumet está a la vista.

EL PROBLEMA MÉDICO

Desde el punto de vista médico contemplamos un drama judicial cuyo argumento central gira alrededor de una negligencia profesional, un accidente anestésico cometido por los facultativos que atendieron a Deborah Ann Kaye (Susan Benenson), una joven paciente ingresada para dar a luz el 12 de mayo de 1976 en el Hospital St. Catherine Labouré, institución dependiente de la Archidiócesis de Boston, administrada por el obispo Brophy (Edward Binns).


James Mason es el taimado Ed Concannon

Este hospital lleva el nombre de Santa Catalina Labouré, la santa francesa perteneciente a la Compañía de las Hijas de la Caridad de San Vicente de Paúl, que consagró su vida al cuidado de los ancianos, enfermos y menesterosos.


Santa Catalina Labouré (1806-1876)

Durante 6 años, Deborah Ann permanecía en estado vegetativo conectada a un respirador artificial. Habiendo reconocido previamente el error cometido por el anestesista Dr. Towler (Wesley Addy), autor de un prestigioso tratado sobre la especialidad, junto al obstetra Dr. Sheldon S. Marks, la iglesia y el gestor del hospital Joseph Alito (Ken Broadhurstcontratan al bufete del influyente abogado Ed Concannon (James Mason), intentando  ofrecer a la única familia de la paciente, su hermana Sally (Roxanne Hart) y su cuñado Kevin (James Handy), la sustanciosa indemnización de 210000 dólares, mediante un acuerdo extrajudicial que Frank Galvin rechaza contra todo pronóstico, convencido de llevar adelante el pleito por razonas éticas y morales, por encima de las meramente económicas.


Milo O´Shea es el juez Hoyle

Por si fuera poco, la mutua aversión entre el abogado y el arbitrario juez Hoyle (Milo O´Shea) encargado del caso, contribuyen a ensombrecer todavía más el complicado veredicto final en contra de Galvin y sus defendidos.

En la recuperación del abogado alcohólico resulta crucial Mickey Morrisey (Jack Warden), antiguo socio de Galvin y el encargado de estimularlo para que retome el caso de Deborah Ann, aparcado desde hacía más de un lustro.

Jack Warden es Mickey Morrisey

CINEFILIA

Edward Binns y Jack Warden son también recordados por su participación como los jurados nº 6nº 7 en el  legendario drama judicial "12 hombres sin piedad" (Sidney Lumet, 1957).

EL CASO DE KAREN QUINLAN

Aunque el debate permanecía vivo y candente en la sociedad estadounidense, ni el libro original ni el guión de la película se inspiraron realmente en la trágica historia de Karen Ann Quinlan, la chica de 21 años que en 1975 sufrió un coma irreversible provocado por una aspiración accidental de sus propios vómitos, tras una grave intoxicación de alcohol y barbitúricos.


Karen Ann Quinlan (1954-1985)

Conectada permanentemente a un respirador artificial, su caso desencadenó una polémica mundial cuando sus propios padres solicitaron a los jueces su desconexión de los equipos de soporte vital. Finalmente, cumpliendo el mandato judicial, los médicos procedieron a ello. Pero, ante la mayor de las sorpresas, Karen continuó respirando espontáneamente, permaneciendo en estado vegetativo durante 9 años más, hasta su fallecimiento. A raíz de este acontecimiento, desde entonces se han constituido los comités de ética hospitalaria.

NEGLIGENCIA MÉDICA

Una de las cuestiones médicas abordadas en esta película es la aspiración pulmonar del contenido gástrico por parte de Deborah Ann Kaye, una complicación anestésica muy poco frecuente pero de graves consecuencias, como por ejemplo una neumonitis y una insuficiencia respiratoria aguda.


Dr. Curtis Lester Mendelson (1913-2002)

En 1946, el obstetra y cardiólogo estadounidense, Dr. Curtis L. Mendelson, describió 60 casos de aspiraciones pulmonares en una serie de mujeres que habían recibido anestesia general durante sus partos. A raíz de estos hechos, diseño un modelo animal donde reprodujo los efectos en el organismo de los diferentes tipos de material aspirado (fluido/sólido, ácido/alcalino).

Desde entonces, la aspiración pulmonar de contenido gástrico ácido, provocada por la abolición de los reflejos laríngeos, se denomina en su honor síndrome de Mendelson. Sus recomendaciones para la prevención y tratamiento del mismo modificaron esencialmente la práctica anestésica preoperatoria.


Wesley Addy es el Dr. Towler

Los principales factores de riesgo hacen referencia al contenido gástrico residual del paciente que se va a anestesiar (que no debe superar los 25 ml) así como el pH de sus jugos gástricos (mayor riesgo por debajo de 2.5).

Supuestamente, en la película, ni el anestesista ni el ginecólogo comprobaron el contenido gástrico de Deborah Ann, que acababa de ingerir una comida tan sólo una hora antes de la intervención.

También existieron errores en su monitorización cardiopulmonar, pues la joven presentó signos de hipoxia aguda y una parada cardiorrespiratoria, lo que provocó su estado vegetativo irreversible y la pérdida de su hijo.

Uno de los argumentos de Frank Galvin es que el denominado código azul, de alerta en el quirófano por el estado de la paciente, no funcionó correctamente: Deborah Ann sufrió una hipoxia cerebral prolongada, sin que ningún médico lo remediara.

Según el Dr. Towler, la anemia gestacional que padecía contribuyó a que el tiempo de hipoxia necesario para provocar su coma irreversible pudiera ser de apenas un par de minutos.

CÓDIGO AZUL

Se trata de una sistema de alarma destinado al manejo de los pacientes en paro cardiorrespiratorio. El grupo de profesionales implicado, con funciones previamente asignadas, debe estar bien entrenado para saber qué hacer en cada momento.

En el caso de Deborah Ann, no funcionó y de ahí la acusación de negligencia médica.

EL VEREDICTO FINAL

Con todo en contra y nada a su favor, mientras intenta superar su afición por la bebida, el protagonista va perdiendo progresivamente el apoyo de sus clientes y de sus testigos más importantes, como el Dr. Gruber (Lewis Stadlen) y la enfermera Maureen Rooney (Julie Bovasso), desamparado por el testimonio del Dr. Thompson (Joe Seneca), el veterano médico de color que supuestamente debería consolidar sus argumentos durante el juicio, Frank Galvin descubre la traición de Laura Fischer (Charlotte Rampling), su enigmática amante, en realidad una abogada contratada por el artero Concannon para socavar su trabajo.


Paul Newman y Charlotte Ramplig en "Veredicto Final"

En la resolución final del jurado resulta crucial la declaración de la enfermera Katlin Costello Price (Lindsay Crouse) y sus anotaciones en la hoja de ingreso de Deborah Ann en el hospital católico.

Cuando se rodó la película, Lindsay Crouse era todavía esposa del guionista, David Mamet. Curiosamente su fecha de nacimiento, el 14 de mayo, coincide con la data del ingreso hospitalario de Deborah Ann en la ficción.


  Lindsay Crouse es la enfermera Kaitlin Costello Price

CINEFILIA

"Negligencia médica" (Harry Winer, 2002) es un telefilm que nos cuenta la historia de la Dra. Linda Peeno (Laura Dean), cuando descubre la existencia de un innovador seguro médico que obtiene grandes beneficios priorizando a los pacientes con recursos frente a los más pobres.

Destapada la injusticia, decide testificar a favor de los pacientes damnificados por la aseguradora, enfrentándose a todo tipo de riesgos y dificultades.



domingo, 21 de noviembre de 2021

LA MUERTE EN DIRECTO

Romy Schneider protagoniza "La muerte en directo"


"Mors ultima linea rerum est"

Existen algunas películas revalorizadas con el paso del tiempo, no precisamente por sus bondades técnicas o artísticas, sino por ciertas misteriosas cualidades premonitorias que las convierten en valiosos objetos de culto para el espectador. A mi juicio "La muerte en directo" (Bertrand Tavernier, 1980) es una de ellas, aunque su estética no nos advierta en ningún momento que estamos asistiendo a un drama de ciencia ficción. O tal vez esa fuera su pretensión a la hora de ser filmada...

El guión de David Rayfiel, en el que colaboró el propio Tavernier, está basado en "The continuous Katherine Mortenhoe, or The Unsleeping Eye", una novela escrita por el británico D. G. Compton. Los escenarios urbanos localizados en una desangelada, gris y lluviosa Glasgow (impagable el travelling inicial planeando sobre el cementerio de la ciudad escocesa) aportan la preciada desesperanza inevitable en todo film futurista.

En un mundo presumiblemente libre de enfermedades, la ambición desmesurada y la voraz competencia entre las diferentes cadenas televisivas pretende filmar el día a día del final de la vida de un personaje famoso, en este caso la escritora Katherine Mortenhoe (Romy Schneider). Macabras coincidencias, la frágil belleza de la popular actriz austríaca se quebraría 2 años más tarde en enigmáticas circunstancias, pues aunque su óbito fue certificado como un ataque cardíaco fulminante, siempre se sospechó que pudiera tratarse de un suicidio por ingestión de barbitúricos.

Nuevamente, la ficción cinematográfica se convirtió en la antesala de la realidad. Recordamos aquí que el 22 de marzo de 2009 fallecía a los 27 años de edad, en su casa de Upshire (Essex) la polémica Jade Goody, concursante en una de las más controvertidas ediciones del reality show Big Brother (Gran Hermano) en el Reino Unido.

Padecía un cáncer terminal de cuello uterino, y vendió su propia agonía a los medios de comunicación para asegurar el futuro económico de sus 2 pequeños hijos.

Jade Goody saluda a las cámaras

Para ser todavía más efectivo en la transmisión de su mensaje, el iconoclasta Tavernier echó mano de dos de mis actores favoritos, el revalorizado Harvey Keitel en el papel de Roddy Farrell, insomne reportero de la NTV al que le han implantado una cámara en el cerebro y que trabaja incesantemente, y Harry Dean Stanton, el maquiavélico productor televisivo Vincent Ferriman

Aterrorizado por la oscuridad, Roddy necesita alimentar sus ojos con la luz de una pequeña linterna. Su ceguera impedirá finalmente el objetivo del provocador programa de telebasura: filmar realmente la muerte de Katherine.

La impía manipulación de la realidad por parte de la televisión en aras de alcanzar cuotas de pantalla máximas también ha sido duramente satirizada en "El show de Truman" (Peter Weird, 1998).

Retomando "La muerte en directo", el título de la película coincide con el de un exitoso programa televisivo dirigido por Ferriman. Ante la negativa de la escritora Katherine Mortenhoe para permitirle filmar los últimos días de su vida, el productor contacta a Roddy para que se haga amigo de la mujer y consiga su objetivo mediante la cámara oculta que porta en su cerebro. Katherine no tiene ninguna enfermedad, pero es engañada por el Dr. Mason (William Rusell), que la convence de ello. El médico le suministra un tratamiento que en realidad será el causante de la grave patología de la escritora.

CINEFILIA, CINEFAGIA Y OTRAS CURIOSIDADES

En este film existen elementos capaces de sonrojar al más humilde de nuestros informáticos contemporáneos, como esa cándida escena en la que el personaje de Romy Schneider se comunica con un primitivo computador, una simple pantalla de televisión de los años 70 llamada "Harriet"... En otra escena, Harvey Keitel pasea por delante de un puesto callejero en el que un hombre reivindica, mediante pancartas y folletos, profesores humanos para sus hijos (se supone que en aquella época la docencia correría a cargo de sistemas computerizados).

Un detalle para cinéfagos; de las paredes del despacho de Vincent Ferriman cuelgan varios cuadros, la sempiterna bandera estadounidense y pósters enmarcados de algunas obras emblemáticas de la serie B del género de terror y ciencia ficción:

"La máscara de la muerte roja" (Roger Norman, 1964), con Vincent Price en el papel del príncipe Próspero.

"El hombre con rayos X en los ojos" (Roger Corman, 1963), protagonizada por el infausto Ray Milland como el Dr. James Xavier.


"El increíble hombre menguante" (Jack Arnold, 1957), donde el sufrido Grant Williams queda miniaturizado por el efecto simultáneo de la exposición a las radiaciones y los insecticidas.

Tavernier dedicó esta película al maestro Jacques Tourneur, director de hitos del cine terror como "Yo anduve con un zombie" (1943) o "La noche del demonio" (1958).

La estupenda banda sonora del film es obra del prolífico Antoine Duhamel. Cerca del final de la película, mientras Katherine conversa con su esposo en su estudio, supuestamente escuchan música del compositor medieval francés Robert De Bauleac, figura imaginaria que jamás existió, un divertimento del propio Duhamel...

A destacar también en esta película los exteriores filmados en el popular Mull of Kyntire del sudoeste de Escocia, rebosante de verde frescura gracias a la humedad de sus sotos y marjales, con los suaves oteros enmarcando una plúmbea y lechosa ensenada. Este paisaje fue ensalzado por el ex - beatle Paul McCartney con su grupo The Wings mediante una bella balada.

Y para completar estos comentarios personales, añadimos la aquilatada crítica de Alejandro G. Calvo en "Miradas de Cine".

CINEFILIA

¿Sería casualidad que Bertrand Tavernier escogiera al espigado
Max Von Sydow, el recordado caballero Antonius Bloch que jugaba al ajedrez contra La Muerte en el "El séptimo sello" (Ingmar Bergman, 1957), para interpretar a Gerald Mortenhoe, el marido de la protagonista de "La muerte en directo"?


sábado, 20 de noviembre de 2021

LA LEY DE LA CALLE

- "¡Hey, Chico! Me gustan realmente los colores de los peces luchadores.

- ¿Los colores?

- Los colores son geniales.

- Ajá. Me da un poco de pena no poder ver los colores.

- Nunca pensé que lamentaras nada..."

Rusty James (Matt Dillon) y El Chico de la Moto (Mickey Rourke) en "La ley de la calle" (Francis Ford Coppola, 1982)

Después de mucho tiempo, demasiado quizás, hoy nos aproximamos a un film icónico de los 80, una película de autor en blanco y negro, poseedora de un amplio abanico de estímulos que en nuestra modesta opinión, han ido potenciando su valor cinematográfico con el paso del tiempo.


Francis Ford Coppola en Sapulpa (Oklahoma) durante el rodaje de "La Ley de la Calle" (1982)

Hemos de confesar nuestra evidente devoción por la cinematografía de Francis Ford Coppola, con sus luces y sus sombras. Bastaría tan solo para ello inclinarnos ante cintas tan colosalmente esenciales como la trilogía de "El padrino" (1972), "El padrino II" (1974), "El padrino III" (1990) y "Apocalypse Now" (1979).

En 1983 dirigió dos de sus películas quizás más personales y arriesgadas, inspiradas en novelas de Susan Eloise Hinton (1948), escritora estadounidense autora de obras infantiles y juveniles. Natural de Tulsa (Oklahoma) ambientó sus novelas "Rebeldes" (1966) y "La ley de la calle" (1975) en los suburbios de esta ciudad del Medio Oeste donde pandillas de jóvenes desarraigados titubean entre la delincuencia y la redención. Con el debido respeto, un tenaz grupo de rebeldes con causa.

Tom Cruise, Rob Lowe, C. Thomas Howell, Ralph Macchio, Matt Dillon, Emilio Estévez y Patrick Swayze

Quizás influenciado por el cine de Orson Wells y Nicholas Ray, empleando elementos oníricos, psicoanalíticos y recursos cinematográficos de corte ciertamente experimental, pero que a su vez nos recuerdan a los grandes clásicos del cine negro: el encuadre de los planos y sus intensos contrastes entre luces y sombras, producto de la magistral dirección de fotografía a cargo de Stephen H. Burum, junto a las influencias del cine de la Nouvelle Vague y del Expresionismo Alemán, contribuyen a engrandecer todavía más si cabe esta película de culto, a pesar de su estrepitoso fracaso inicial en las taquillas comerciales.

Sobre "La ley de la calle", el propio director comentó en su día: "quería hacer una película anarquista sobre la juventud... El Chico de la Moto es como un personaje de Tennessee Williams o Carson McCullers, una especie de rata incapaz de hallar su escapatoria"... En otras palabras, rodó esta película en lo que para él mismo era el momento de máxima plenitud de su carrera.

La lectura de la novela de S.E. Hinton le recordó el cuento de J.D. Salinger "Un día perfecto para el pez plátano", donde uno de los personajes confunde los colores azul y amarillo...

En ambas películas, Coppola brindó su primera oportunidad a un grupo de prometedores jóvenes actores y actrices, pronto catapultados a las cumbres de la fama y el éxito. Estamos hablando del "brak-pack" o "el hatajo de mocosos"Tom Cruise, Matt Dillon, C. Thomas Howell, Patrick Swayze, Ralph MacchioRob Lowe, Emilio Estévez, su propio sobrino Nicholas Cage, Chris Penn, Mickey Rourke y la fascinante Diane Lane.

En "La Ley de la calle" destacan las interpretaciones de Matt Dillon como el indómito Rusty-James, y Diane Lane como la tentadora Patty, ambos con una mayoría de edad apenas estrenada, pero sobre todo Mickey Rourke encarnando al legendario Chico de la Moto, tal vez una de las mejores interpretaciones de su carrera profesional.

En el elenco participaron también Nicholas Cage, como Smokey, Vincent Spano como Steve, Laurence Fishburne como Midget, y el polifacético Tom Waits como Benny, el dueño de los billares donde se reúnen los pandilleros.

Mickey Rourke

Precisamente el daltonismo, la patología que padece el Chico cie la Moto es el propósito de estas consideraciones médico-cinéfilas. Por alguna razón decidió Coppola filmar esta película en blanco y negro.

El epílogo de "La ley de la calle", con la silueta de Rusty James ante el océano con la moto que había pertenecido a su hermano, parece un homenaje a "Quadrophenia" (Franc Roddam, 1979), cuando Jimmy (Phil Daniels), rompiendo con todo lo que hasta ahora había sido, despeñaba al mar desde un acantilado la Vespa tuneada del As de Oros (Sting).

En Cahiers du cinéma, Serge Daney, el influyente crítico de cine francés, entiende "La ley de la calle" como la historia de una desilusión. La frustración de Rusty James es idéntica a la de Jimmy cuando descubrió que el idolatrado líder de los mods era el simple botones de un hotel, o a la del capitán Willard (Martin Sheen) al contactar finalmente con el mítico coronel Kurtz (Marlon Brando) en su feudo guarida, oculto entre la más profunda espesura selvática camboyana.

LA NOVELA DE S. E. HINTON

Escrita en 1975, presenta ciertas diferencias con le película, pues la escritora concibió a unos personajes que cuentan con 14 años de edad (Rusty James, Steve, Smokey, Patty), demasiado precoces para las peripecias que transcurren en la película. De la misma manera, en el texto original el Chico de la Moto tampoco alcanzaría la mayoría de edad.

El título original "Rumble fish" hace referencia a los peces luchadores (Betta splendens), una metáfora de los jóvenes protagonistas, inmersos en una lucha constante contra los demás, la sociedad e incluso contra consigo mismos.

Conocidos también como combatientes de Siam, originarios de Vietnam y Tailandia, estos peces son habituales en los acuarios de las tiendas de mascotas. De unos 7 cm de longitud, existen ejemplares de colores rojo, azul, negro y blanco.

Debido a su territorialidad, nunca pueden convivir varios machos en una misma pecera, pues enseguida batallan entre sí; incluso son capaces, como se nos muestra en la película, de atacar a su propio reflejo en un espejo.

CINEFILIA

"La ley de la calle" ha tenido una enorme influencia en la cinematografía de otros prestigiosos directores como por ejemplo Gus Van Sant (1952), especialmente en sus primeras películas (algunas comentadas anteriormente en este mismo blog): su ópera prima "Mala noche" (1985), asimismo rodada en blanco y negro, en "Drugstore Cowboy" (1989), donde Matt Dillon se convierte en Bob Hughes, el líder de una banda de toxicómanos que recorre los Estados Unidos atracando farmacias, pero también en la mítica "Mi Idaho privado" (1991), donde el malogrado River Phoenix y Keanu Reeves encarnaban a Mike Waters, enfermo con narcolepsia, y a Scott Favor, dos jóvenes chaperos que vagan por las calles de Portland.

JOHN DALTON

Fue un destacado naturalista, meteorólogo, matemático y químico británico, descubridor del modelo atómico y su tabla de pesos relativos de los elementos. Además de su erudición, se le conoce como el primer científico en describir el daltonismo, trastorno de la visión que él mismo padecía.

John Dalton (1766-1844)

DALTONISMO

Antes de nada recomendamos leer la reciente entrada "Daltonismo: la solución está en el morado y el naranja" de Lluís Montoliu (14 de noviembre de 2021) en "Gen-Ética" (Blogs Naukas), porque no todas las personas somos capaces de percibir los colores de la misma manera. En líneas generales, el daltonismo se define por la incapacidad de ver normalmente determinados colores y por tanto distinguirlos.

Nuestra retina dispone de dos tipos de neuronas especializadas (fotorreceptores), conocidas como bastones y conos, que en su interior portan una proteínas llamadas opsinas, sensibles a la luz y capaces de reaccionar ante diferentes longitudes de ondas lumínicas.


Los bastones, que contienen rodopsina, reaccionan a los niveles de baja iluminación, como por ejemplo al caer el día o al llegar la noche, detectando fundamentalmente la claridad y la oscuridad No translucen colores, sino tonos grises (blanco/negro).

Los conos detectan los colores y se concentran especialmente en el centro de la visión. Según el tipo de opsinas que contengan existen 3 tipos de conos, que reaccionan ante la luz verde, roja y azul.

Estos fotorreceptores transducen la luz percibida en un estímulo eléctrico que trasmiten a otras neuronas de la retina. Desde allí alcanzan los núcleos visuales cerebrales que interpretan estas señales como imágenes en color. 

No todos los daltonismos son iguales. En cifras globales, se estima que el daltonismo puede afectar al 7% de los varones y al 0.4% de las mujeres.

Las personas que tienen afectados los conos verdes padecen deuteranopia, que afecta a un 6% de los varones y a un 0.4% de las mujeres.

La protanopia se detecta en las personas con alteraciones en sus conos rojos (1% de los varones y 0.01% de las mujeres).

Cuando no funcionan los conos azules aparece la tritanopia, trastorno muy poco frecuente y que afecta por igual a hombres y mujeres (0.01%).

Por último, se denomina acromatopsia a la incapacidad de percibir los colores. Se trata de una alteración genética extremadamente rara, que puede afectar de 1 a 9 de cada 100000 personas, relacionada con la afectación de los tres tipos de conos. Normalmente se ha descrito asociada a:

  • Visión deficiente.
  • Sensibilidad a la luz.
  • Nistagmo (movimientos oculares rápidos e involuntarios)
  • Ambliopía u ojo vago.

    CAUSAS DEL DALTONISMO

    El cromosoma X contiene los genes codificadores de las opsinas L (OPN1LW) y M (OPN1MW), mientras que los genes que codifican la opsina S (OPN1SW) se encuentran en el cromosoma 7.

    Como los hombres poseen el par cromosómico 23 (XY), presentan con mayor frecuencia alteraciones en las opsinas M (deuteranopia) y S (protanopia), mientras que una mujer, para ser daltónica, tiene que tener afectados ambos cromosomas (XX).

    Por ello, los defectos genéticos ligados a la opsina S (tritanopia), al no estar asociados al par 23, no presentan diferencias entre ambos sexos.

    La mayoría de las personas daltónicas lo son de nacimiento (afección congénita). Mayoritariamente suelen heredarse desde madres enfermas o portadoras a sus hijos varones.

    La aparición más tardía de este trastorno suele ir asociada a:

    • Enfermedades: como por ejemplo el glaucoma, la diabetes, la degeneración macular, la enfermedad de Alzheimer, la enfermedad de Parkinson, el alcoholismo crónico, la leucemia o la anemia falciforme.
    • Enfermedades vasculares.
    • Traumatismos craneoencefálicos.
    • Tóxicos y fármacos, como la hidroxicloroquina, empleada para tratar la artritis reumatoide, y recientemente empleada de manera empírica para el tratamiento de la Covid-19, con resultados muy poco concluyentes.
    En estos casos no congénitos, el daltonismo puede afectar a cada ojo de manera diferente y su progresión suele empeorar con el paso del tiempo.

    Se ha observado que las personas con ascendientes procedentes del norte de Europa suelen padecer daltonismo con mayor frecuencia.

    Salvo en su formas más graves, el daltonismo no suele afectar a la agudeza visual.

    EL DALTONISMO DEL CHICO DE LA MOTOCICLETA

    En la novela de S.E. Hinton podemos leer cómo Rusty James se prepara para enfrentarse al matón Biff Wilcox (interpretado en la película por Glenn Withrow): "estaba lo bastante cerca como para distinguirlo bien. La vista se me agudiza mucho antes de una pelea. Todo se me agudiza mucho antes de una pelea, como si con un pequeño esfuerzo pudiera echarme a volar. En cambio, durante la pelea casi me quedo ciego; todo se vuelve rojo".

    El paso del tiempo es un elemento constante en "La ley de la calle": las nubes atravesando el cielo, los múltiples y diversos relojes que aparecen en diferentes escenas de la película, las constantes referencias al pasado, cuando reinaban las bandas o cuando la madre de Rusty James y el Chico de la Moto se marchó, abandonándoles al cuidado de su padre alcohólico (Dennis Hopper).


    Rusty James y el Chico de la Moto ante el malvado policía Patterson (William Smith)

    No parece que el daltonismo del Chico de la Moto fuera congénito. Ni en la novela ni en la película, su hermano menor Rusty James refiere problemas para distinguir los colores, aunque uno de los dos hermanos podría ser daltónico (al heredar un cromosoma X de la madre afectado) y el otro no (al heredar un cromosoma X normal).

    Nos inclinamos más bien por la hipótesis postraumática, dada la trayectoria vital del Chico de la Moto, sus antecedentes de constantes peleas y golpes en la cabeza, quizás también caídas de la moto, y a la vez responsables de su particular trastorno visual (acromatopsia) y de una sordera que le afecta ocasionalmente: "es como si viera el mundo en una televisión en blanco y negro, con el volumen muy bajo"...

    EL MITO GRIEGO de CASSANDRA

    Durante una escena que transcurre en el desordenado cubil de Rusty James, su padre y el Chico de la Moto mantienen una conversación sobre los antiguos griegos.

    En la mitología clásica, Cassandra, "la que enreda a los hombres", fue el objeto de la pasión de Apolo, que para conquistarla le donó la cualidad de la profecía. Pero, al verse rechazado por la hija de los reyes de TroyaHécuba y Príamo, el despechado dios condenó a su anterior amada a que nadie creyera sus vaticinios.


    En la película, Cassandra (Diana Scarwid), antes profesora de Rusty James y ahora enganchada a la heroína, perdidamente enamorada del Chico de la Moto, es despreciada por su antiguo 
    alumno precisamente por su adicción a las drogas, el motivo que terminó con las bandas urbanas. Es despachada sin contemplaciones por su ex-alumno en las escaleras de su guarida, pues veía en esta mujer un peligro potencial para su propio hermano mayor.

    CINEFILIA

    En "Pequeña Miss Sunshine" (Jonathan Dayton, Valerie Faris, 2006), el silencioso Dwayne (Paul Dano), hermano de la protagonista, deberá abandonar su sueño de ser piloto al darse cuenta que es daltónico.


    CINEFILIA

    John Dalton nació en el seno de una familia cuáquera, una comunidad religiosa disidente de origen cristiano protestante fundada en Inglaterra por George Fox (1624-1691), caracterizada por la defensa del pacifismo y unos de los primeros en rechazar la esclavitud en los Estados Unidos.

    En relación la medicina, cuáqueros famosos han sido Thomas Hodgkin (1798-1866), el médico británico que describió por primera vez la enfermedad de Hodgkin, así como el eminente cirujano Joseph Lister (1827-1912), el padre de la asepsia.


    En el mundo del cine, tradicionalmente se ha asociado a James Dean, el inolvidable Jim Stark de la mítica "Rebelde sin causa" (Nicholas Ray, 1955) con estas creencias religiosas, y de manera más reciente a la actriz británica Judi Dench, protagonista entre otras de "Iris" (Richard Eyre, 2001), nominada al Oscar a la mejor actriz por su interpretación de la escritora Iris Murdoch, fallecida en 1999 a causa de la enfermedad de Alzheimer.

    DALTÓNICOS DE CINE

    Dicen que el gran Bing Crosby , polifacético cantante y actor fallecido en 1977 en La Moraleja (Madrid), confundía el azul con el verde y viceversa.

    Bing Crosby (1903-1977)

    Otro secreto a voces: una de las miradas azules más seductoras de Hollywood pertenecía a un daltónico. Dicen que Paul Newman no pudo alistarse en la Armada de los Estados Unidos por su incapacidad para diferenciar algunos colores. Lo cierto es que en la realidad cumplió su servicio militar durante la Segunda Guerra Mundial en la Marina, destinado en las bases de Guam y Okinawa.

    Paul Newman (1925-2008)

    El daltonismo no le impidió desarrollar una excepcional carrera como actor, además de competir como piloto de automovilismo.

    Los Países Bajos fueron la cuna de Rutger Hauer, el rubio actor indefectiblemente asociado al replicante Roy Batty de "Blade Runner" (Ridley Scott, 1982). Siguiendo el ejemplo de su abuelo, quiso alistarse en la marina, pero no pudo debido a su incapacidad para distinguir ciertos colores, heredada al parecer de uno de sus bisabuelos.


    Rutger Hauer es Roy Batty

    Keanu Reeves siempre ha intentando guardar la máxima discreción en su vida personal, evitando algunos detalles trascendentes para la opinión pública. Aún así, parece ser que el legendario protagonista de la saga de "Matrix" podría padecer algún tipo de daltonismo.

    Eddie Redmayne, el exitoso protagonista de "La teoría del todo" (James Marsh, 2015) y "La chica danesa" (Tom Cooper, 2015) es daltónico, teniendo dificultad para diferenciar entre el rojo y el verde.

    Por último, el director Christopher Nolan, no llegando a sufrir un daltonismo muy pronunciado, presenta ciertas dificultades para distinguir los colores verde y rojo.


    Christopher Nolan

    LA BANDA SONORA

    Compuesta por Stewart Copeland, el percusionista de The Police, que para ello empleó un nuevo recurso llamado Musync, añadiendo sonidos de objetos como relojes, bocinas y motores de automóviles, martinetes, bolas de billar y cristales rotos. Más tarde añadió la percusión, los teclados, las guitarras, el bajo, los sintetizadores y otros instrumentos menos eclécticos como el teclado de una máquina de escribir o un kazoo. 



    lunes, 1 de noviembre de 2021

    LOS MEJORES HOMBRES


    - "Yo no entiendo nada de parálisis.
    - Aquí aprenderá. Se convertirá en un experto"...

    Dr. Ludwig Guttmann (Eddie Marsan) al sargento Hills (Tristan Sturrock) en "Los mejores hombres" (Tim Whitby, 2012)

    Como tantos otras eminencias médicas, por su condición de judío el eminente neurólogo y neurocirujano Ludwig Guttmann (cuyo apellido nos recuerda a la expresión alemana "buen hombre") se vio obligado a abandonar la Alemania nazi para buscar un refugio seguro en el Reino Unido.

    Natural de Alta Silesia (entonces provincia germana), antes de comenzar su formación médica, comenzó a trabajar con pacientes parapléjicos lesionados medulares en 1917, en el hospital de Königshütte (actualmente Chorzów, en Polonia).

    Entre 1918 y 1924 estudió Medicina en las Universidades de Breslau y Friburgo, retornando a la primera ciudad tras licenciarse para trabajar en el Departamento de Neurología del profesor Otfrid Foester, del que llegó a ser ayudante.

    En 1928 trabajó como neurocirujano en la clínica psiquiátrica de la Universidad de Hamburgo y en 1930 regresó nuevamente a Breslau, ahora en calidad de profesor. Y aunque en 1933 era considerado el neurocirujano alemán más brillante, su condición racial le fue relegando progresivamente hasta su despido definitivo.


    Ludwig Guttmann (1899-1980)

    En 1937, siendo director de los departamentos de Neurología y Neurocirugía del hospital judío de Breslau, la persecución violenta contra los judíos por los nazis le obligó a  abandonar Alemania.

    Habiéndosele retirado previamente su pasaporte, sin embargo consiguió una autorización gubernamental para viajar a Portugal, para tratar a un amigo del dictador Salazar

    A finales de 1938, aprovechando una escala en Inglaterra durante su viaje de regreso, solicitó ayuda al CARE (Council for Assisting Refugee Academics), pasando a residir en Oxford con su familia, donde desempeñó varios cargos asistenciales, primero en Radcliffe Infirmary y más tarde en el Colegio Militar de St Hugh´s para Heridas en la Cabeza.

    Precisamente el telefilm británico "Los mejores hombres" (Tim Whitby, 2012), con guión de Lucy Gannon, comienza con la llegada del Dr. Guttmann al Hospital de Stoke Mandeville (Buckinghamshire), dotado entonces de 26 camas para lesionados medulares, la mayoría militares heridos durante la 2ª Guerra Mundial, del que posteriormente sería nombrado director por el Gobierno británico el 1 de febrero de 1944.


    Eddie Marsan es el Dr. Guttmann

    Protagonizada por un convincente Eddie Marsan, encarnando al prestigioso neurocirujano, esta caracterización le sitúa en las antípodas del malvado maltratador machista de "Redención (Tyrannosaur)" (Paddy Considine, 2011).

    El panorama que se encontró el Dr. Guttmann a su llegada era desolador, con todos los ingresados encamados, portando sondas urinarias permanentes, una fuente constante de infecciones, incluso con algunos pacientes prisioneros de unos corsés de yeso que les impedían cualquier movilidad.


    Niamh Cusack es la hermana Edwards

    Las úlceras de decúbito eran una constante, consumiendo la mayor parte del tiempo de los cuidados de enfermería, protagonizadas en este film por la hermana Edwards (Niamh Cusack) y la enfermera Carr (Leigh Queen).


    Leigh Quinn es la enfermera Carr

    Precisamente la máxima que regía aquellos cuidados intentaba darles a los pacientes el mayor confort posible, olvidando por completo cualquier intento de rehabilitación. La fisioterapia brillaba por su ausencia.

    HOSPITAL STOKE MANDEVILLE

    Fue erigido en esta localidad del condado de Buckinghamshire en 1830, durante la epidemia de cólera que azotó el sudeste de Inglaterra durante 1830, destinado al cuidado de los pacientes de esta peste.

    Para recrear sus instalaciones en la película, el equipo de dirección escogió diversos escenarios de la Universidad de Bristol.

    Desde 1944 a 1966, el Dr. Guttmann dirigió la primera unidad especializada en el Reino Unido en el tratamiento de pacientes con lesiones de la columna vertebral.


    Tratando de estimular la capacidad física, la autoestima y la reinserción social de sus paciente, el 28 de julio de 1948 el Dr. Guttmann organizó los primeros Juegos de Stoke Mandeville, simultáneamente con el comienzo de los Juegos Olímpicos de Londres, precursores de los futuros Juegos Paralímpicos, pensados primeros para los veteranos de la 2ª Guerra Mundial, y desde 1960 (Roma) extendidos al resto de la comunidad internacional.


    En aquella primera edición de los Paralímpicos de Londres solamente participaron 16 atletas en la única modalidad de tiro con arco.


    En este telefilm producido por la BBC somos testigos de las vicisitudes que debieron atravesar los primeros pacientes, como el soldado William Heath (George MacKay), el cabo Wynne Bowen (Rob Brydon) y demás pacientes ingresados, así como del esfuerzo personal del Dr. Guttmann para rehabilitarlos, en compañía del sargento Hills (Tristan Sturrock) y con la inestimable ayuda y apoyo constante del general Blake (Nicholas Jones).


    George MacKay y Rob Brydon

    Para conseguir su objetivo, el neurocirujano alemán tuvo que superar todo tipo de barreras (organizativas, materiales, burocráticas y profesionales), y enfrentarse especialmente a un grupo de facultativos que no estaba dispuesto a asumir semejantes cambios terapéuticos, encabezados por el contumaz Dr. Cowan (Richard Mc Cabe).


    Hospital Stoke Mandeville

    El Dr. Guttmann falleció en 1980, a los 80 años de edad, debido a una trombosis coronaria.