martes, 22 de mayo de 2018

HANDIA



- "Oigo mis huesos crecer; me duele mucho la cabeza. Intento con todas mis fuerzas detenerlo...

- Nadie crece siempre.

- ¿Y si no para?"

Los hermanos Eleizegui, Miguel Joaquin (Eneko Sagardoy) y Martin (Joseba Usabiaga) en "Handia" (Aitor Arregi, Jon Garaño, 2017)

La primera referencia de la existencia del excepcional Miguel Joaquín / Mikel Jokin Eleizegui Arteaga (1818- 1861) apareció en este mismo blog a propósito de los comentarios sobre el gigantismo y la acromegalia en la reseña de "Shrek".

Su descomunal figura y atribulada existencia han recobrado actualidad gracias a "Handia" (Aitor Arregi, Jon Garaño, 2017), un drama que ha cosechado múltiples galardones y favorables críticas, inspirado en el gigante vasco del siglo XIX que, antes de morir prematuramente a los 43 años a causa de una tuberculosis, llegó a alcanzar los 2.42 metros de estatura pesando 208 kilos, un prodigio capaz de ingerir diariamente 23 litros de sidra y cuyo sustento cotidiano equivalía al de tres personas de complexión normal.


"El abrazo de Vergara". El fin de la Primera Guerra Carlista

Ambientada en la etapa histórica de las guerras carlistas, encarnizada confrontación entre el modelo absolutista tradicional ("Dios, Patria, Rey") y el nuevo régimen liberal, disimulada tal vez por el conflicto dinástico entre los partidarios de Don Carlos María Isidro de Borbón y su sobrina Isabel IIcontemplamos como el protagonista Miguel Joaquín (Eneko Sagardoy) ve partir hacia la contienda a su hermano mayor Martin (Joseba Usabiaga) por expresa decisión del padre de ambos, Miguel Antonio Eleizegui (Ramón Agirre), el viudo arrendatario de la explotación del caserío Ipintza-Zarra en Altzo (Guipúzcoa - País VascoEspaña), donde nació y se crió su extensa prole.


Eneko Sagardoy caracterizado como Miguel Joaquín Eleizegui, el Gigante de Altzo

CINEFILIA

"Vacas" (Julio Medem, 1992) es una película ambientada en la Euskadi rural que entrelaza la historia de tres familias vascas desde 1875 hasta 1936. Sus escenas iniciales evocan la Tercera Guerra Carlista (1872-1876), conflicto desatado nuevamente por la beligerancia entre los partidarios del monarca Amadeo de Saboya y los incondicionales de Carlos María de Borbón y Austria-Estepretendiente al trono español con el nombre de Carlos VII




Carmelo Gómez y Txema Blasco en "Vacas"

Regresando tullido Martin del campo batalla a causa de un disparo que le dejó paralizado el brazo derecho, se encuentra con su hermano menor que de repente y sin causa justificada, rebasaba ya los 2 metros de estatura a los 20 años. Su trastorno más probable sería un caso de acromegalia.

En esta cinta aparecen datos que sugieren la etiología del cuadro acromegálico como un posible tumor hipofisario secretor de GH (hormona del crecimiento), pues el protagonista padece además episodios de intensa cefalea junto a una factible impotencia sexual.

La caracterización del actor Eneko Sagardoy resulta excepcional, gracias al elaborado maquillaje que le aportan los rasgos típicos acromegálicos (mandíbula exagerada, frente abombada y prominente, manos y pies descomunales, merecedores de guantes de 33 cm y abarcas del número 63), junto a los efectos especiales que le permitieron "crecer" mecánicamente desde sus 1,85 metros hasta la estatura real del gigante guipuzcoano.

Destacable la presencia de Saad Kaiché (2.30 metros), el español más alto en la actualidad, que tras intentar triunfar sin demasiado éxito en el mundo del baloncesto, se convierte en este película en el doble de Sagardoy consiguiendo una caracterización del personaje todavía mucho más convincente.


Saad Kaiché y Eneko Sagardoy en "Handia"

El propio Saad interpreta un cameo en la película encarnando a un gigante británico homónimo en la surrealista reunión de fenómenos alrededor del monumento megalítico en Inglaterra.

MIGUEL JOAQUIN ELEIZEGUI

Nacido el 10 de julio de 1818, fue el cuarto de nueve hermanos. Su infancia y adolescencia transcurrieron con naturalidad en el caserío natal de Ipintza-Zahar en Altzo Aspi (Altzo bajo).

Siguiendo la cronología de la película, en 1836 un destacamento carlista se presenta en el caserío de los Eleizegui para requisar víveres y reclutar combatientes. El hermano pequeño, de talla normal, tendría entonces unos 18 años, poco antes de comenzar su desmesurado crecimiento. En 1840, cuando su hermano Martín regresa a casa tras al armisticio con una lesión permanente del plexo braquial derecho causada por un disparo, Miguel Joaquín estaba a punto de cumplir 22 años y su estatura superaba ya los 2.10 metros.



Desde los albores del siglo XIX, Mikel Jokin constituye acaso el español mayúsculo en los registros oficiales y extraoficiales. En la Iglesia de San Salvador de Altzo todavía están marcadas con clavos las señales que los vecinos realizaron para constatar el crecimiento progresivo del gigante: 2.10 metros en la primera medición, 2.25 en la segunda, 2.35 en la tercera y 2.41 en la que fue su última medición en vida.



MARTIN ELEIZEGUI

Atormentado por su discapacidad física y la carencia de los medios materiales necesarios que le posibilitasen emigrar a América, en torno a este personaje se articulan las andanzas del Gigante de Altzo por los dominios y las cortes reales de España (Isabel II, en la película interpretada por la joven Naima Barroso, especialmente interesada en la proporcionalidad anatómico-genital del coloso), Francia (Luis Felipe I), Portugal (Maria II) y el Reino Unido (la todopoderosa Reina Victoria).

En realidad, en 1853 el Gigante de Altzo le envió una misiva a la reina Isabel II para que le condonase el 10% de sus ganancias, el tributo reclamado para la corona de España. Su argumentación se basó en la ingente cantidad de dinero que debía invertir en su manutención. Tal solicitud le fue denegada.


El actor Joseba Usabiaga junto al monumento a Joaquin Eleizegui en Altzo

No existe la constancia histórica de que Martin fuera el representante artístico de su hermano; dicha labor recaería realmente en el promotor de espectáculos José Antonio Arzadun (Iñigo Aramburu), un vecino de Lecumberri (Navarra - España) que descubrió  casualmente a Joaquín Eleizegui acarreando una carga de leña por las calles de Tolosa  (Navarra - España), el responsable de la idea de explotar económicamente al prodigio vasco al más puro estilo de los fenómenos de feria popularizados por Phineas Taylor Barnum (1810 - 1891) y cuya máxima expresión cinematográfica alcanzó su cenit con la magistral "La parada de los monstruos" (Tod Browning, 1932).


CINEFILIA

Precisamente "El Gran Showman" (Michael Gracey, 2017) es un biopic musical sobre P. T. Barnum (Hugh Jackman), el fundador del Circo Barnum and Bailey, que más tarde se fusionaría con el Circo Ringlin Brothers para formar el espectáculo más grande del mundo.


El personaje cinematográfico de P.T. Barnum ha sido representado en diferentes ocasiones, desde Wallace Beery por partida doble en "Música de besos" (Sidney Franklin, 1930) y "El poderoso Barnum" (Walter Lang, 1934), pasando por Burl Ives en "Chiflados del espacio" (Don Sharp, 1967), hasta los telefilmes "Barnum" (Lee Philips, 1986), "Barnum!" (Peter Coe, Terry Hughes, 1986) y "La vida de P.T. Barnum" (Simon Wincer, 1999), protagonizados por Burt Lancaster, Michael Crawford y Beau Bridges respectivamente.


Phineas Taylor Barnum (1810 - 1891)

Mikel Jokin firmó un contrato con una sociedad cuatripartita para exhibir públicamente  su descomunal figura por diversas  ciudades y poblaciones a cambio de manutención, 4 camisas de lienzo regular y el tabaco que necesitase, más tres onzas de oro. Profundamente religioso, como podemos contemplar en varias escenas de esta película, la empresa se comprometía además a posibilitarle la asistencia a misa allá donde se encontrase el gigante. El precio de cada entrada oscilaba entre 1 y 2 reales de la época.



Al contrario que los fenómenos de barraca de "La parada de los monstruos" o "El Hombre Elefante" (David Lynch, 1980), Miguel Joaquín nunca recibió un trato degradante. Acostumbraba a mostrarse en público como un oficial isabelino o un gigante turco.




Freddie Jones y John Hurt son el malvado Bytes y el desafortunado John Merrick en "El Hombre Elefante"

LA NOVIA DEL GIGANTE

Durante su estancia en Inglaterra, y quizás con una finalidad matrimonial orquestada en contra de su propia voluntad, le fue presentada a Mikel Jokin una giganta británica de nombre Esther (encarnada para la ocasión por Sandra Pirsic, 1.96 metros, pivot eslovena que militó en el Lointek Gernika Bizkaia), detalle que también queda recogido en diversas escenas de la película. 




Sandra Pirsic es la giganta Esther

La identidad real de tan colosal mujer resulta desconocida, pero elucubrando con otras mujeres de enorme talla más o menos contemporáneas del Gigante de Altzo encontraríamos a dos posibles candidatas para tan excepcional pareja.

La primera de ellas podría haber sido Sylvia Hardy, la Giganta de Maine, que medía 2.23 metros, nacida el 17 de agosto de 1824 junto a su hermano mellizo Samuel, que falleció a los 4 meses de edad. Hasta los 12 años fue una niña normal, que aprendió a hablar y a caminar precozmente. Pero a partir de entonces comenzó su crecimiento exagerado, prolongándose hasta los 21 años. 

Asimismo, a los 32 años fue reclutada por P.T. Barnum para su exhibición de fenómenos, con la que recorrió América y Europa. Nunca se casó, despachando a todos sus pretendientes. Dejó de existir en 1888, a la edad de 64 años.



Una segunda giganta sería Anna Haining Bates, nacida Anna Haining Swann el 6 de agosto de 1846 en Nueva Escocia (Canadá). Al igual que Miguel Joaquín, formaba parte de una familia numerosa, si bien su desmesurado crecimiento destacó desde su infancia. A los 4 años medía 140 centímetros, representando un caso manifiesto de gigantismo infantil. Dotada de una inteligencia excepcional, aprendió a tocar el violín y formó parte de los espectáculos de P.T. Barnum. Llegó a medir 2.27 metros, apenas 4 centímetros menos que su esposo, el capitán Martin Van Buren Bates, popularmente conocido como "El Gigante de Kentucky". El matrimonio más grande del mundo también visitó la corte de la Reina Victoria, que les obsequió con una pareja de relojes de pulsera.




La boda de Anne y Martin en un grabado de la época

Entre ambos generaron el bebé más grande de la historia, que murió al nacer midiendo 71 centímetros. Al igual que el Gigante de Altzo, Anna falleció a los 44 años, a causa de una insuficiencia cardíaca. Su esposo la sobrevivió 4 décadas, alcanzando una edad excepcional en el ámbito de los gigantes.

OTRO GIGANTE ESPAÑOL DEL SIGLO XIX

Miguel Joaquín Eleizegui Arteaga murió el 20 de noviembre de 1861. Su padre le siguió a la tumba pocos años después. En "Handia" contemplamos, tal y como ocurrió en la vida real, que el esqueleto del gigante desaparece de su sepultura a ras de tierra. Martin Eleizegui comprueba la ausencia de los restos de su hermano cuando trata de liberara espacio para enterrar a su progenitor.


Se especula que sus huesos fueron robados y que en la actualidad permanecen ocultos en algún museo, posiblemente británico. En una escena de la película, el médico francés que le atiende le propone la compra de su cadáver para la ciencia. Indignado, el Gigante de Altzo no aceptó semejante propuesta, manifestando su deseo de, llegado el momento de su deceso, recibir cristiana sepultura en Altzo.

Todavía en vida de Miguel Joaquín, el 15 de agosto de 1849, Agustín Luengo Capilla vino al mundo en un humilde hogar de Puebla de Alcocer (Badajoz - España), siendo el mayor de 6 hermanos, todos de talla normal. A los 14 años comenzó a crecer en exceso, dato que nos permite deducir que también padeció acromegalia. A los 17 años padece fuertes cefaleas y su visión se deteriora, síntomas provocados por la progresión de un tumor hipofisario secretor de GH.


Agustin Luengo Capilla, junto a su madre, en la única imagen que se conserva de él

En su atribulada biografía no han quedado recogidas referencias fidedignas sobre su juventud trabajando como atracción del Circo Luso, después de ser supuestamente vendido al mismo por sus progenitores. Sea como fuere, su endeblez le obligó a retornar a su hogar para recibir los cuidados de su madre.

El 28 de agosto de 1875 madre e hijo llegaron a Madrid, siendo recibido en audiencia por el rey Alfonso XII. El 18 de octubre recibe la visita del Dr. Pedro González de Velasco, que le atiende como paciente. Tras su deceso en la miseria, ocurrido el 31 de diciembre de 1875, el Dr. Velasco facilitó a la madre los medios necesarios para regresar a Extremadura a cambio de la donación del cuerpo del infausto gigante para su estudio científico. De esta manera, su esqueleto de 2.35 metros se conserva en el Museo Antropológico de Madrid, si bien existe una petición popular para que sus restos sean enterrados en su lugar de nacimiento.


La historia sobre la supuesta venta en vida de su propio cuerpo al Dr. Velasco para su estudio post mortem, a razón de 2.5 pesetas diarias, parece más una leyenda que una realidad en la existencia del gigante extremeño.


El Doctor Pedro González de Velasco (1815 - 1882)

Siendo coetáneos, y conociendo la fascinación del el Dr. González de Velasco por la variabilidad de la anatomía humana, podría resultarnos extraño que el médico desconociera las andanzas del Gigante de Altzo y que nunca se hubiera puesto en contacto con él.  

lunes, 23 de abril de 2018

LA CAJA DE PANDORA


- "Deberías cuidar mejor a tu gente"...

Nusret (Tsilla Chelton) a Nesrin (Delya Alabora) en "La caja de Pandora" (Yesim Ustaoglu)

"La caja de Pandora" (Yesim Ustaoglu, 2008) es una coproducción turco - franco - belga - germana galardonada en el Festival de San Sebastián con la Concha de Oro a la mejor película y a la mejor actriz (Tsilla Chelton).

Si bien aparece en esta bitácora por sus relaciones con la demencia senil, el guión del propio director y de Sema Kaygusuz aborda otra serie de cuestiones como la soledad, la desorganización familiar, los fantasmas y los reproches del pasado, la deserción del campo y la colisión cultural entre lo rural y lo urbano en la Turquía contemporánea que intenta incorporarse a la Unión Europea.




Tsilla Chelton es Nusret

La crítica destaca unánime la interpretación de la veteranísima actriz Tsilla Chelton (1919 - 2012) que con 89 años se introdujo convincentemente en la piel de la anciana Nusret, el personaje central de la película sobre el que progresivamente se van articulando las vidas de todos los demás, en especial sus tres hijos, la abrumada pelirroja Nesrin (Derya Alabora), la desacomodada Güzin (Övül Akviran) y el bohemio Mehmet (Osman Sonant), junto a su nieto, el tenaz e incomprendido Murat (Onur Ünsal).

CINEFILIA

Junto a Orson Wells, Anthony Perkins y Michel Piccoli, Tsilla Chelton formó parte del elenco de "La década prodigiosa" (Claude Chabrol, 1971), un intrigante drama en el que el prolífico cineasta francés ensambló extorsión, misterio, infidelidad e incesto.

Chabrol se inspiró en "La maravilla de diez días" (1948), la novela de Ellery Queen, seudónimo empleado por Frederick Dannay y Manfred Bennington Lee, dos primos judíos estadounidenses populares escritores de literatura policíaca y de intriga.



La desaparición de la madre en su aldea montañosa de la costa oeste del Mar Negro en Turquía obliga a los tres hermanos a desplazarse en coche desde la populosa Estambul hacia sus orígenes campestres. Un escenario concreto, pero para un suceso desgraciadamente cada día más habitual en muchas otras latitudes.

Considerando su desorientación generalizada, la anciana deberá adaptarse a una nueva existencia en la gran ciudad, apartada de su bucólica residencia habitual enmarcada entre montes, prados y bosques.

MINI MENTAL

En la consulta de neurología, la doctora le plantea a Nusret el test conocido como Mini Mental, en sus siglas inglesas MMSM (Mini-mental state examination), de uso generalizado para la detección del deterioro cognitivo en pacientes con determinadas alteraciones neurológicas, como por ejemplo demencias seniles y Alzheimer.

Desarrollado en 1975 por los psiquiatras Marshal F. Folstein, Susan Folstein y Paul R. McHugh, permite una evaluación rápida que sin embargo no discrimina la etiología del trastorno cognitivo ni puede sustituir los exámenes clínicos y las pruebas diagnósticas de imagen.



Consta de 30 preguntas agrupadas en 10 secciones que evalúan:
  • la orientación temporal y espacial.
  • la capacidad de atención, concentración y memoria.
  • la capacidad de abstracción mediante el cálculo.
  • la capacidad del lenguaje y la percepción visual y espacial.
  • la capacidad para cumplir unas instrucciones básicas.
El resultado dependerá de la puntuación obtenida en las diferentes pruebas. En general, por debajo de los 25 puntos resulta orientativo de una demencia, tanto o más grave cuanto menor sea la puntuación del test.

Presenta una serie de limitaciones (obvias en pacientes invidentes, sordos, intubados o analfabetos) y otras relacionadas con diversas patologías como los trastornos depresivos, las alteraciones cognitivas provocadas por ciertos fármacos o el alcohol, problemas metabólicos, hipovitaminosis B6 - B12, infecciones encefálicas o hemorragias subaracnoideas.


Nesrin (Derya Alabora), Güzin (Övül Akviran) y Mehmet (Osman Sonant) 
son los hijos de Nusret (Tsilla Chelton) 

La neuróloga les advierte a las hijas de Nusret que además del deterioro progresivo provocado por la enfermedad, podrán ir apareciendo alteraciones del comportamiento que obligarán a los familiares a establecer estrategias específicas para el cuidado de su madre. La fugas de la anciana son una constante



LA ABUELA GOLONDRINA

Comúnmente conocemos como abuelos golondrina o abuelos maleta a todos las personas que por diversas circunstancias deben convivir por turnos con sus hijos. La llegada de Nusret a la gran ciudad desencadenará una situación semejante, primero en el hogar de la atribulada Nesrin, embarcada en una cruzada permanente para normalizar la vida de su hijo Mehmet, más tarde en la casa de su hija pequeña Güzin, y finalmente en la destartalada vivienda de Murat en el barrio de Galata.

CINEFILIA

En clave bien distinta, "Abuelo Made in Spain" (Pedro Lazaga, 1968) es una comedia que trata las peripecias de Marcelino (Paco Martínez Soria), un anciano pastor del Pirineo aragonés que se desplaza a Madrid para conocer en persona a las familias que allí han formado sus hijas Cándida (Carmen Lozano), Visitación (Mabel Karr) y Nieves (Mónica Randall).





Al igual que el viejo Marcelino, otros abuelos golondrina son los protagonistas la magnífica "Cuentos de Tokio" (Yasujirô Ozu, 1953), en la que el anciano matrimonio formado por Shukichi (Chishû Ryû) y Tomi Hirayama (Chieko Higashiyama) parten desde el rural japonés hasta Tokio para visitar a sus hijos, un viaje que termina convirtiéndose en un amargo peregrinar de casa en casa.





En la gestación de esta obra maestra del shomingeki (género cinematográfico japonés concentrado en las vivencias de la gente común de estrato medio-bajo) tal vez influyó "Dejad paso al mañana" (Leo McCarey, 1937), seguramente conocida por Ozu.




El guión de Viña Delmar, inspirado a su vez en la novela "The Years Are So Long" de Josephine Lawrence, con la colaboración de Helen y Nolan Healy, narra las peripecias de un matrimonio de ancianos (Victor Moore y Beulah Bondi) que tras ser desahuciados de su domicilio se ven obligados a vivir  separados peregrinando por las diferentes casas de sus hijos.


LA INSTUCIONALIZACIÓN

La incapacidad de los hijos para hacerse cargo y cuidar adecuadamente de su anciana madre (los constantes intentos de evasión o la escena de Nusret orinando sobre la alfombra del salón en casa de Nesrin) les obligan a tomar de la decisión de institucionalizarla.




Murat (Onur Ünsal) pasea con su abuela por Estambul

Será su nieto Murat, otro personaje atrapado en una existencia inadaptada e insatisfactoria, el que mejor sintonice con la abuela y juntos parten en un viaje de retorno a sus orígenes en el campo en un final abierto.

CINEFILIA

Al respecto, en "Los recuerdos" (Jean-Paul Rouve, 2014) se reitera la historia del nieto, Romain (Mathieu Spinosi), a la procura de su querida abuela Madeleine (Annie Cordie), que decide desaparecer y fugarse de la residencia de ancianos donde sus hijos la habían internado.



CINEFILIA

"Arrugas" (Ignacio Ferreras, 2011) es una estupenda película de animación española, basada en la exitosa historia gráfica de Paco Roca, ganadora de diversos galardones, un agridulce retrato de las relaciones que establecen unos ancianos dentro de un geriátrico con el trasfondo de la demencia de Alzheimer.



A destacar la melancólica banda sonora a cargo del compositor francés Jean-Pierre Mas.



lunes, 19 de febrero de 2018

GRITOS Y SUSURROS



- "Es lunes por la mañana, muy temprano, y no cesa el dolor. Mis hermanas y Anna se relevan a la cabecera de mi cama..."

Del diario de Agnes (Harriet Anderson) en "Gritos y susurros" (Ingman Bergman, 1972)


El 21 de diciembre de 1972 se estrenó en Nueva York "Gritos y susurros" (Ingmar Bergman, 1972). A principios de los 70, retirado en la isla de Fårö, el genial cineasta sueco se encuentra prácticamente en la ruina. Para realizar este film, y al no conseguir fuentes de financiación ni siquiera en su propio país, las actrices protagonistas decidieron aportar sus propios emolumentos para sacar adelante este proyecto.

Las distribuidoras norteamericanas más potentes rechazaron la película. Finalmente, Roger Corman y su hermano Gene, propietarios de New World Cinema, adquirieron sus derechos de distribución y la estrenaron en un cine marginal neoyorkino. Su catapulta a la fama y el reconocimiento internacional surgirían a raíz del Oscar a la Mejor Fotografía otorgado en 1973 a Sven Nykvist, un habitual en la filmografía de Bergman.

CINEFILIA

La compañía New World Cinema, especializada en cine de explotación, un género que agrupa películas de temática escabrosa como el consumo de drogas, la violencia, el crimen y el erotismo (porno blando), distribuyó en los Estados Unidos excelentes películas extranjeras, como "Gritos y susurros", "Amarcord" (Federico Fellini, 1974) o la impresionante "Dersu Uzala - El cazador" (Akira Kurosawa, 1975), además de darle la alternativa a directores de la categoría de Jonathan Denme y Peter Bogdanovich.



"The student nurses" (Stephanie Rothman, 1970), 
uno de los primeros productos de New World Cinema

Independientemente de su indiscutible valor cinematográfico, "Gritos y susurros" atesora un mérito adicional en cuanto a su particular manera de presentarnos el dolor y el sufrimiento en una paciente terminal, en este caso con un cáncer de útero, probablemente un adenocarcinoma de endometrio (por ser éste el tipo estadísticamente más frecuente).

FUNDIDO EN ROJO

Para ambientar esta película, Bergman escogió el Castillo de Taxinge-Näsby, en Södermandland (Suecia), si bien casi toda la película se desarrolla en sus interiores.


Los decorados, moquetas y cortinajes, de penetrante carmesí, contrastan con el blanco reluciente de los camisones, las batas, los delantales, las almohadas y las sábanas, y con el negro de los trajes de luto, consiguen un efecto incómodo y fascinante en el espectador, con unos fundidos en rojo que potencian todavía más el impacto del dolor y la sangre (insinuada y apenas presente en el film).

En confesiones personales del director, el color carmesí fue el elegido para representar el alma, "una húmeda membrana de diferentes tonos rojos".

CINEFILIA

En "Inseparables" (David Cronenberg, 1988), somos testigos de una saturación escarlata semejante a la del film de Bergman, curiosamente también relacionada con la sangre y la ginecología como trasfondo estético.




Jeremy Irons interpreta a los gemelos Mantle en 
"Inseparables" (David Cronenberg, 1988)

EL DOLOR

Una de las características más notables de esta película, destacada asimismo por el cineasta francés François Truffaut, es la prioridad absoluta del rostro humano en un monumental ejercicio de primeros planos; como ejemplo de ello, y en nuestra humilde opinión, una de las escenas más impactantes comienza con el objetivo centrado en el rostro de Agnes (Harriet Anderson), la hermana enferma que parece dormir plácidamente. Poco a poco, un intenso dolor pélvico la despierta, culminando con la máxima crispación que contrae su expresión mientras deja escapar un terrible alarido de dolor.


Agnes (Harriet Anderson) se contrae de dolor ante la mirada pasiva de sus hermanas Karin (Ingrid Thulin) y María (Liv Ullman), y la de su fiel criada Anna (Kari Sylwan)

A pesar de su gravedad, Agnes es visitada por el médico (Erland Josephson) en tan solo una ocasión, apenas una fugaz auscultación con un estetoscopio rígido y una tenue exploración abdominal por encima del camisón, sin que en la película se nos muestren las medidas analgésicas y paliativas para tanto sufrimiento. Obviamente, éste no era el objetivo del director y guionista, sino más bien la introducción en escena de un amante de la vanidosa e inmadura hermana pequeña, María (Liv Ullman).




Ingmar Bergman y el director de fotografia Sven Nykvist dando instrucciones a 
Ingrid Tullin y Liv Ullman

Y es que el único alivio para tanto sufrimiento no parece proceder de los  fármacos analgésicos y opiáceos, sino de la balsámica calidez provocada por el contacto humano. Tal y como afirmaba Juan Carlos González en Tiempo de Cine, ni siquiera la esperanza de un venturoso más allá sirve de consuelo para Agnes y sus hermanas, simplemente porque la fe religiosa quedó intencionadamente apartada por el propio Bergman en este film, con apenas unas sucintas referencias al Creador en las plegarias matutinas de la criada Anna en memoria de su hijita muerta.

PSICOLOGÍA MÉDICA

Probablemente, además del placer cinéfilo, el análisis de esta película desde el punto de vista psicológico se nos antoja muy conveniente. Al respecto recomendamos la entrada firmada por Jaume Cardona en su estupendo blog sobre Cine y Psicología, un detallado estudio de los personajes femeninos, sus complejas relaciones y la secuencia onírica culminante, un ejercicio de piedad cinematográfica llevada a sus últimas consecuencias.

CINEFILIA

La actriz y escritora noruega Linn Ullman (1966), hija de Ingmar Bergman y de Liv Ullman, interpreta un pequeño papel en esta película, encarnando a María durante su infancia.


sábado, 10 de febrero de 2018

CORAZÓN SILENCIOSO


- "Es lo que ella quiere. Es su decisión..."
Dennis (Pilou Asbæk) a Sanne (Danica Curcic) en "Corazón silencioso" (Bille August, 2014)

¿Nos disponemos a abordar otra película más relacionada con la eutanasia, en este caso un suicidio asistido, o más bien estamos ante de film que aprovecha la muerte para retratar con reconocida pulcritud las intimidades y los entresijos de una familia ciertamente singular?.

En este caso concreto, ¿constituye la esclerosis lateral amiotrófica un pretexto para armar una tragedia familiar donde los personajes desnudan sus más íntimos sentimientos y emociones? Porque su mismo director ha manifestado públicamente que la familia resulta el escenario mejor adaptado para un buen drama. 

La catarsis familiar desencadenada por la pérdida de uno de sus miembros, donde los parientes intentan depurar sus desafectos, insidias e intimidades, ha sido ha sido hábilmente manejada por sagaces guionistas para la construcción de películas de imborrable recuerdo; sirvan como ejemplos la monumental tragedia griega contemporánea titulada "El Padrino" (Francis Ford Coppola, 1972) junto a sus secuelas, la afectuosa e imperecedera "La familia" (Ettore Scola, 1987) o más recientemente "Agosto" (John Wells, 2013), una creación del director y guionista de la popular serie televisiva "Urgencias".


   
Porque podemos encontrar todo esto y mucho más en "Corazón silencioso" (Bille August, 2014), una cinta que destila, en nuestra humilde opinión, la influencia cinematográfica de Ingmar Bergman por sus cuatro costados.


Nos estaríamos refiriendo precisamente a una serie de coincidencias entre esta película del director y guionista de la laureada e inolvidable "Pelle el Conquistador" (Bille August, 1987) con "Gritos y susurros" (Ingmar Bergman, 1972): la casona familiar, la enfermedad terminal, los omnipresentes relojes que inexorables rubrican la cuenta atrás de la vida, el recuerdo del pasado, la misericordia y el perdón.


Tanta sincronía tampoco resulta de extrañar entre dos cineastas escandinavos con múltiples y diversas interconexiones: "Las mejores intenciones" (Bille August, 1992) fue escrita por Bergman, detallando las vivencias de sus propios padres entre 1909 y 1918; fue galardonada con la Palma de Oro del Festival de Cannes en la misma edición que la actriz sueca Pernilla August (ex esposa de Bille y madre de sus dos hijas), una habitual en la filmografía del cineasta de Upsala, a la que recordamos especialmente por su participación en la magnífica "Fanny y Alexander" (Ingmar Bergman, 1982)


CINEFILIA

Asimismo, Pernilla August encarnó a Shmi Skywalker, la madre de Anakin Skywalker y abuela paterna de Luke Skywalker, en el "Episodio II - El ataque de los clones" (George Lucas, 2002).


Pernilla August es Shmi Skywalker

CINEFILIA

"Corazón silencioso" no ha sido la primera aproximación de August al mundo de las enfermedades neurodegenerativas. En "Una canción para Martin" (Bille August, 2001) nos presentó la historia de un famoso compositor (Sven Wollter) que habría de enfrentarse a los devastadores efectos del Alzheimer con la ayuda de Barbara (Viveka Seldahl), una madura violinista infelizmente casada.



EUTANASIA: INCERTIDUMBRE Y DEBATE


Tal vez de forma involuntaria, "Corazón silencioso" puede causarnos ciertos titubeos en nuestras convicciones personales sobre tan controvertido tema, seamos partidarios o detractores. Algunos críticos, como José Antonio Martín León en la Revista EAM, destacan precisamente ese enfoque personal que Bille August compone sobre la muerte, todavía uno de los tabúes de la humanidad moderna.

Esther (Ghita Nørby), la matriarca protagonista de este drama, no presenta síntomas avanzados de una esclerosis lateral amiotrófica, como tampoco se encontraban presentes en Hannes (Florian David Fitz), el personaje principal de "Tour de Force" (Christian Zübert, 2014), película de temática similar aunque con distinta factura, ya comentada anteriormente en este mismo blog. En ambos casos, suicidio asistido el primero y eutanasia el segundo, las decisiones sobre el final de la vida vienen determinadas por el rechazo al sufrimiento y el posible dolor que esta muerte provocaría en familiares y seres queridos.



La polémica continúa abierta. Mientras en España se empieza a intentar llevar la eutanasia al parlamento, a principios de 2018 los medios de comunicación se hacían eco de la dimisión de uno de los miembros de la comisión belga encargada de controlar la eutanasia en dicho país. Tomó esa determinación ante la decisión de la propia comisión declinando llevar ante los tribunales a dos médicos responsables que aplicaron la eutanasia a una paciente gravemente enferma de Parkinson y demencia sin que ella lo hubiera solicitado. 

La eutanasia es legal en Bélgica desde 2002. Desde entonces, el número de muertes por dicha causa ha ido en aumento, pasando de los 234 casos del año 2003 hasta los 2200 del 2017. Un grupo de 15 expertos en Bioética ha colaborado en "Euthanasia and Assisted Suicide. Lessons from Belgium", un trabajo publicado por la Universidad de Cambridge y que alerta sobre la extendida consideración de la eutanasia en Bélgica como una manera más de morir, alejándose cada vez más de su especial tipificación ética y moral.

Finalmente, en el editorial de su último número, la prestigiosa The British Medical Journal (BMJ) se ha posicionado a favor de la muerte asistida en el Reino Unido, teniendo en consideración las opiniones de miembros de The British Medical Association (BMA) y diferentes profesores de Bioética. Para estos expertos, a nivel mundial ya disponemos de suficiente experiencia y diversas legislaciones nacionales, como por ejemplo Bélgica, Suiza, Luxemburgo, Holanda, Canadá y Colombia.

LA EUTANASIA EN EL CINE

El listado de películas que de manera directa o tangencial se han aproximado al tema de la eutanasia es amplio. Repasemos algunas cintas incluidas en esta relación:

En "El mayor espectáculo del mundo" (Cecil B. De Mille, 1952) James Stewart encarna a Botones, un payaso que oculta su más íntimo secreto: en el pasado fue un médico que ayudó a morir a su esposa, una enferma terminal.




James Stewart es Botones

En "Danzad, danzad, malditos" (Sydney Pollack, 1969), basada en una novela de Horace McCoy que pretende ser un fiel retrato de la Gran Depresión estadounidense, escritor y cineasta llegan a plantear el acto de matar a una persona por compasión con el sacrificio de un animal (en este caso un caballo) que está desahuciado y sufriendo.


"Johnny cogió su fusil" (Dalton Trumbo, 1971) se ha convertido en un film de culto repasado hasta la saciedad en los foros educativos y debates sobre bioética. Con guión del propio Trumbo, en las escenas finales se aborda la eutanasia con una intencionalidad compasiva, modelo dramático que pudo servir para filmes posteriores como "Alguien voló sobre el nido del cuco" (Milos Forman, 1975), "Betty Blue" (Jean-Jacques Beineix, 1986), "Million Dollar Baby" (Clint Eastwood, 2004), "Mar adentro" (Alejandro Amenábar, 2004) o "Amor" (Michael Haneke, 2012).



"Cuando el destino nos alcance" (Richard Fleischer, 1973) constituye un film distópico, típico producto de la década de los 70 dentro de un género pesimista sobre el futuro de la humanidad. Protagonizada por Charlton Heston, actor de moda en este tipo de películas, desde la mítica "El planeta de los simios" (Franklin J. Schaffner, 1969), pasando por "El último hombre... vivo" (Boris Sagal, 1971), hasta "Terremoto" (Mark Robson, 1974) y "Aeropuerto 75" (Jack Smight, 1974). La eutanasia se plantea aquí como una posible medida para el control de la población mundial en un planeta al borde la extinción de sus recursos.



"Mi vida es mía" (John Badham, 1981) representa un caso especial. Protagonizada por Richard Dreyfuss, que encarna al exitoso escultor Ken Harrison, paralizado completamente tras sufrir un gravísimo accidente de tráfico, y que lucha contra el estamento médico y judicial en la procura de una muerte digna y contraria al encarnizamiento terapéutico.



Tanto en "El fuego fatuo" (Louis Malle, 1962) como en "El sabor de las cerezas" (Abbas Kiarostami, 1997), la percepción social del suicidio y sus consecuencias difiere esencialmente según el marco cultural en el que nos situemos, circunstancia que se repite a buen seguro también con la eutanasia.



Por su papel de madre gravemente enferma de cáncer en "Cosas que importan" (Carl Franklin, 1998) Meryl Streep fue nominada al Globo de Oro y al Oscar como mejor actriz principal. El concepto de la eutanasia planea en la trama de la película hasta desvelar verdaderamente un suicidio con narcóticos.


"Las invasiones bárbaras" (Denys Arcand, 2003) es un film canadiense que nos plantea interesantes cuestiones desde el punto de vista médico, como por ejemplo el tratamiento del dolor en los pacientes oncológicos, el uso para ello de drogas legales e ilegales, y la eutanasia.



"CORAZÓN SILENCIOSO": UN MAGISTRAL ESTUDIO DE PERSONAJES

Si en algo coinciden los críticos de esta película es en sus elogios a la dirección artística de Bille August. La elección de los actores y el retrato psicológico de los personajes resulta encomiable.

El matrimonio formado por Esther y Poul (Morten Grunwald), médico de familia jubilado tuvo dos hijas harto distintas: la metódica Heidi (Paprika Steen, galardonada por este trabajo como mejor actriz en el Festival de San Sebastián en 2014) y la hipersensible Sanne (Danica Curcic), que cuenta entre sus antecedentes patológicos con un intento autolítico (del que nadie parece querer hablar) y varios episodios depresivos.

Completan el cuadro familiar Michael (Jens Albinus), el insulso marido de Heidi, Jonathan (Oskar Sælan Halskov) el hijo adolescente de ambos, la veterana amiga Lisbeth (Vigga Bro), omnipresente en el pasado, presente y futuro de la familia y el irresponsable Dennis (Pilou Asbæk), incansable consumidor de porros de marihuana, al que todos reconocen como una relación tóxica para la frágil Sanne, y a pesar de ello lo aceptan como un miembro más del clan. Tres generaciones reunidas durante un fin de semana en una bella casona de campo en Fionia (Dinamarca), con la eutanasia de trasfondo.



La familia al completo


CINEFILIA

Uno de los recuerdos del pasado evocado por Heidi hace referencia a una felices vacaciones veraniegas en Bornholm, una pequeña isla danesa situada en el mar Báltico, entre las costas del sur de Suecia y el norte de Polonia.

A finales del siglo XIX, muchos inmigrantes suecos se desplazaron a esta isla en la procura de una mejor existencia. Precisamente englobados dentro de este particular movimiento demográfico se encontraban los protagonistas de "Pelle el Conquistador".