sábado, 19 de abril de 2014

LO MEJOR DE MI


"¿Hasta qué punto serías capaz de sacrificarte por amor?... Pero, ¿es necesario sacrificarse en el amor? Desde mi punto de vista es una elección. No es una necesidad. No es obligatorio"

Roser Aguilar, directora de "Lo mejor de mi"

"Lo mejor de mí" (Roser Aguilar, 2007) representa la opera prima de la directora barcelonesa formada en la ESCAC (Escola Superior de Cinema i Audiovisuals de Catalunya), galardonada en el Festival de Locarno con el premio de la crítica independiente y el premio a la mejor actriz.

Además de sus méritos cinematográficos, esta película ha captado nuestro interés al contemplar las consecuencias derivadas de un trasplante hepático.

Raquel (Marian Alvarez) y Tomás (Juan Sanz) son una joven pareja de enamorados que, como tantas otras cada día, en todos los lugares del mundo, deciden compartir una existencia en común. Ella trabaja como locutora en una emisora de radio, y él, es un atleta que se entrena para competir profesionalmente.


Juan Sanz es Tomás

De repente, sobre las pistas del estadio, mientras afronta una carrera de vallas, Tomás se siente indispuesto y termina ingresando en el hospital.

Situadas en Sant Cugat del Vallés (Barcelona), las modernas instalaciones del Capio Hospital General de Catalunya han servido para ambientar gran parte de las escenas de esta película.


El Dr. Ferrer (Alberto Jiménez) es el médico especialista encargado del caso. Inicialmente, le diagnostica una preocupante hepatitis aguda, que podría ser subsidiaria de un trasplante de hígado.

TRASPLANTE HEPÁTICO

La causa más común en adultos es la cirrosis, mientras que en los niños es la atresia biliar. En el caso que nos ocupa, la película no especifica el origen exacto de la patología del protagonista, si bien podríamos decantarnos por una intoxicación o un fármaco.


Para que la intervención sea exitosa, es necesaria la compatibilidad entre donante y receptor. De esta manera, existen dos tipos de trasplantes de hígado:

- Aquellos que emplean un donante cadavérico, normalmente una persona fallecida recientemente y portadora de un órgano sin lesiones.

- Los trasplantes con donantes vivos, en los que una persona sana cede parte del hígado al receptor. Esta víscera posee una enorme capacidad de regeneración y ambos podrían vivir normalmente tras la operación, que suele durar unas 12 horas y necesita gran cantidad de sangre. Este es el caso de Raquel y Tomás. 

Para poder convertirse en donante, Raquel hubo de someterse a diversas pruebas exploratorias (ecografía, prueba de esfuerzo, RNM...) y a una estricta valoración psicológica capaz de determinar su idoneidad y evitar futuras secuelas. El consentimiento informado por ambas partes es indispensable.

El lóbulo hepático derecho del donante es el elegido para ser trasplantado al receptor.

Nos gustaría destacar que desde el punto de vista médico, este film se adapta perfectamente a la realidad, entendemos que gracias a un buen asesoramiento profesional de los guionistas.

HISTORIA DE LOS TRASPLANTES DE HÍGADO

El 1 de marzo de 1963, el cirujano Thomas E. Starlz (1926) llevó a cabo la primera de estas intervenciones en el Veteran´s Hospital de Denver (Colorado). El receptor fue un niño de 3 años afectado de una atresia biliar congénita y el donante otro niño fallecido a consecuencia de un tumor cerebral. Desafortunadamente, el receptor falleció 5 horas después de la intervención.


Dr. Thomas E. Starlz

Entre 1963 y 1967 se realizaron varias decenas de estas operaciones, en Francia, Inglaterra y EEUU, con una supervivencia que alcanza al año tan solo un 30%. Habría que esperar a la década de los 80 y a los notables avances técnicos (quirúrgicos, anestésicos y farmacológicos) para mejorar ampliamente estos resultados.

En España, el primer trasplante hepático realizado con éxito fue el conseguido el 23 de febrero de 1984 por los doctores Carles Margarit y Eduardo Jaurrieta en el Hospital de Bellvitge (Barcelona).


El malogrado Dr. Margarit y el Dr. Jaurrieta con Juan Cuesta, el primer trasplantado hepático español

España es una potencia mundial en trasplantes de hígado; representando tan sólo el 0.7% de la población mundial, en nuestro país se realizan cada año alrededor del 10% de todas las intervenciones globales.

CINEFILIA


Marian Álvarez como la Dra. Lola Sanz

Considerando cuestiones relacionadas con la medicina, recordamos que Marian Álvarez encarnó el papel de la Dra. Lola Sanz en varios episodios de la popular serie "Hospital Central", la reverberación española de otras exitosas sagas norteamericanas sobre hospitales y médicos, como por ejemplo "Urgencias", la producción de Michael Crichton que catapultó a la fama a George Clooney como el atractivo pediatra Doug Ross, o a Anthony Edwards como el atribulado Dr. Mark Greene.


Ricard Sales como el Dr. Herrero

Como anécdota cinéfila, Ricard Sales interviene brevemente en este film como Iván, uno de los amigos de Tomás. En su trayectoria profesional  este actor también trabajó en "Hospital Central", primero como Rober Garrandés, y más tarde, como el Dr. Gus Herrero.

ENCEFALOPATÍA HEPÁTICA

Esta complicación surge cuando la función hepática desciende y resulta insuficiente para depurar las toxinas presentes en la sangre.

En esta película somos testigos de un episodio de confusión mental aguda que Tomás sufre mientras se encuentra hospitalizado. Durante la evaluación del Dr. Ferrer observamos un signo neurológico típico de esta patología: la asterixis o flapping tremor, comprobada cuando el médico le pide al paciente que extienda los brazos flexionando al mismo tiempo sus muñecas y dirigiendo las manos hacia el suelo.

CINEFILIA

Entre el reparto de "Lo mejor de mí" destacamos a una pareja de veteranos artistas que con sus breves interpretaciones contribuyen a enriquecer el resultado final de esta película minimalista y de presupuesto austero.

Nos estamos refiriendo a Lluís Homar, en el papel de Eduardo, el padre de Tomás, y a Carmen Machi, convertida en Carmen, la férrea enfermera encargada de cuidar a los protagonistas.  


Lluís Homar es Eduardo


Carmen Machi es la enfermera Carmen

Aunque su deseo es salvar a toda costa la vida de su hijo enfermo, Eduardo no puede convertirse en donante vivo, pues padece diabetes.

CINEFILIA

Antes de marcharse a vivir con Raquel, Tomás ocupa una habitación en un piso compartido con Alex (Jordi Cadelláns).

De las paredes del salón, encima del sofá, observamos una serie de carteles de películas de cine oriental, entre las que destacan "Ghost in Shell 2: Innocence" (Mamoru Oshii, 2004), "Swing girls" (Shinobu Yaguchi, 2004) o "S-Diary" (Jong-kwan Kwon, 2004) 


INTERNET COMO FUENTE DE INFORMACIÓN

Desde hace algunos años, los médicos afrontamos una situación novedosa en nuestras consultas. Cada vez es más frecuente que los pacientes empleen las nuevas tecnologías para demandar información sobre sus patologías, con las ventajas y riesgos que este tipo de comportamientos conllevan.

En este caso, apreciamos cómo Raquel trata de indagar por su cuenta todo aquello relacionado con los trasplantes de hígado y las complicaciones tales como la encefalopatía hepática, que afecta a su novio.


lunes, 7 de abril de 2014

LOS DOCE PASOS. ALCOHÓLICOS ANÓNIMOS EN EL CINE


"Lo único que recuerdo es que estaba dormido... y despierto... tenía mucho miedo... sentía verdadero terror... salía de mi mente, y moría... quería dejarme ir..."

Bill W (James Woods) en "Mi nombre es Bill W" (Daniel Petrie, 1989)

"Lo dejaré por ti... Es fácil... ¿De acuerdo?"

Bill Wilson (Barry Pepper) a su esposa Lois (Winona Ryder) en "Cuando el amor no es suficiente" (John Kent Harrison, 2010)


Esta entrada toma su título del programa ideado en 1935 por William Griffith Wilson "Bill W" (1895 - 1971) y el médico y cirujano Robert Holbroock Smith "Dr. Bob" (1879 - 1950) en Akron (Ohio).


"Bill W" y "Dr. Bob", dos alcohólicos anónimos...

Principios fundamentales del programa de Alcóholicos Anónimos, fueron diseñados inicialmente como un método de apoyo para el tratamiento de aquellos pacientes afectados por dicha patología. Con el paso del tiempo, se ha transformado progresivamente en una estrategia elemental empleada y desarrollada por diferentes grupos de autoayuda para el tratamiento de la dependencia de diferentes sustancias químicas.

Una vez más, las cámaras de cine, en este caso más concreto las de la televisión, han retratado una historia de desesperanza y superación.

En nuestra modesta opinión, ninguno de estos filmes alcanza el valor artístico y formal de "Días sin huella" (Billy Wilder, 1945) o "Días de vino y rosas" (Blake Edwards, 1962); sin embargo, desde el punto de vista médico, ambos resultan muy interesantes porque evidencian diversas cuestiones relacionadas con el abordaje terapéutico de esta patología durante la primera mitad del siglo XX.


Días sin huella - The Lost Weekend

Con guión de William G. Borchert"Mi nombre es Bill W" (Daniel Petrie, 1989) representa el primero de estos intentos de aproximación. James Woods fue el encargado de encarnar a Bill Wilson, un prometedor corredor de bolsa de Nueva York cuya existencia se fue al traste por culpa de la dependencia etílica. Por su parte, el veterano James Garner se convirtió brevemente en el Dr. Bob, un médico y cirujano que atendía su consulta en Akron, a pesar de padecer serios problemas con la bebida. En esta ocasión la actriz tejana JoBeth Williams, una habitual de las series televisivas, representó el papel de Lois Wilson.


Barry Pepper y Wynona Ryder son Bill y Lois

Unos años más tarde, "Cuando el amor no es suficiente: la historia de Lois Wilson" (John Kent Harrison, 2010) precisamente centró toda su atención en Lois "Lo" Wilson (Winona Ryder), la abnegada esposa de Bill Wilson y cofundadora de Al-Anon, una hermandad encargada de dar soporte a las familias de los enfermos alcohólicos. Mientras su esposo combatía en Europa, durante la Primera Guerra Mundial, Lois trabajó como terapeuta ocupacional. En este film, algunas de las escenas iniciales nos la muestran realizando presuntamente labores de enfermería, con pacientes alcohólicas y enfermas psiquiátricas en unas salas de hospitalización.



En este caso, el papel protagonista masculino recayó en un más que meritorio Barry Pepper, transitando todo el tiempo entre borracheras descontroladas y conmovedores episodios de arrepentimiento con propósito de enmienda.


El guión de Camille Thomason y de William G. Borchert está basado en el libro homónimo de este último autor, escrito en 2005. Como simple curiosidad, recordamos que Borchert es también el director de la Fundación Stepping Stones, sita en el último hogar del matrimonio Wilson en Nueva York, encargada de su legado y divulgación.

El matrimonio Wilson no tuvo descendencia. Tras un aborto espontáneo y un embarazo tubárico, a Lois tuvieron que practicarle una histerectomía, poniendo punto final a sus intentos de maternidad. Los constantes problemas de Bill con la bebida tampoco les permitieron una adopción. 

EBRIOS versus SOBRIOS

Estas dos películas resultan especialmente apropiadas para recapitular la historia de una confrontación entre dos poderosas rivalidades: por un lado, los promotores de la sobriedad como la única solución preventiva para el problema del alcoholismo; por el otro, los defensores del libre consumo de bebidas alcohólicas, sin duda alguna respaldados por una pujante industria productora y distribuidora de estos productos. Simplemente evocar las consecuencias económicas y sociales desencadenadas por la denominada "Ley Seca" (1920 - 1933), enmienda XVIII de la Constitución de los EEUU, fuente de inspiración de inolvidables películas.




Edward G. Robinson es Little Caesar en "Hampa Dorada" (Mervyn LeRoy, 1931)

Entre 1929 y 1934, la etapa dorada del cine de gangsters, unas 250 obras abordaron el tema del contrabando ilegal del alcohol y su consumo usual en establecimientos clandestinos.

CARRIE NATION Y EL MOVIMIENTO POR LA TEMPLANZA

Siendo conscientes de los daños físicos y psicológicos provocados por el abuso y la dependencia del alcohol, a finales del siglo XVIII y principios del XIX comenzaron a tomar forma dentro del mundo anglosajón diversas iniciativas cívicas fomentando la abstinencia etílica.

En 1826, se constituyó la Sociedad Norteamericana por la Templanza, según sólidos principios de tipo moral y religioso. Metodistas y mormones, por ejemplo, siempre han promovido la sobriedad entre sus fieles. Debido a las nefastas consecuencias matrimoniales y familiares causadas por el alcohol, varias tendencias de este tipo también se convirtieron en los más firmes defensores los derechos de la mujer.



En su ala más extremista se instaló la fanática Carrie Nation, un personaje digno de un guión cinematográfico. Desde su imponente atalaya física, 182 cm y 79 Kg de peso, esta furibunda mujer acumuló infinidad de arrestos y denuncias durante su existencia por destrozar bares y garitos portando en sus manos un hacha y una Biblia.



En 1966, Douglas Stuart Moore (1893 - 1969) compuso una ópera en dos actos inspirada en las turbulentas hazañas de este particular azote de la ebriedad y el libertinaje.

Desde el punto de vista médico, no debemos olvidar que durante décadas el abuso y la dependencia alcohólica tuvieron connotaciones de vicio personal y lacra social. De ahí la proliferación de iniciativas "terapéuticas" originadas en ámbitos moralistas y religiosos.

LOS GRUPOS OXFORD

En "Mi nombre es Bill W" contemplamos el personaje de Ebby Thatcher (Gary Sinise), amigo íntimo del protagonista y el primero que trata de convencerle seriamente para que abandone la bebida. Este encuentro tuvo lugar a finales del otoño de 1934, en la casa que entonces ocupaban los Wilson en Brooklyn.

Ebby había dejado de beber al amparo de uno de los denominados Grupos Oxford, movimiento evangélico fundado por el Reverendo Frank Buchman (1878 - 1961), que prosperó fundamentalmente entre 1920 y 1930. Su nombre hace referencia al lugar de reunión del primer grupo, la biblioteca de la iglesia de la Universidad de Oxford (Reino Unido). Posteriormente, entre 1938 y 2001, pasaron a denominarse Rearme Moral, si bien en la actualidad se conocen por Iniciativas para el Cambio.

Estos grupos ponían mucho énfasis en el trabajo personal entre sus miembros, además de un tipo de confesión compartida en comunión, ambas ideas posteriormente incorporadas por Bill W al método de Alcohólicos Anónimos.

HOSPITALES Y CLINICAS

Bill W fue ingresado en varias ocasiones debido a las complicaciones provocadas por su pernicioso hábito etílico: intoxicaciones agudas, traumatismos accidentales, incluso varios episodios de síndrome de abstinencia o delirum tremens.



Entre 1933 y 1934 fue atendido en 4 ocasiones en el Hospital Towns, fundado en 1901 por el Dr. Charles B. Towns en Manhattan, muy cerca de Central Park. Allí le aplicaron la controvertida Terapia de la Belladonna.

Se trataba de una peculiar mezcla que contenía alcaloides activos de varias plantas:

- Belladona (Atropa belladonna), también causante de delirios, alucinaciones, fotosensibilidad, confusión y sequedad de boca.
-  Beleño (Hyoscyamus niger), rico en hiosciamina (levo-isómero de la atropina) y escopolamina, cuya sobredosis podía causar delirio, estupor, parálisis e incluso la muerte.
- Fresno espinoso (Xanthoxylum americanum), que provoca diarrea y calambres intestinales.

Lo curioso de esta terapia es que su dosificación dependía de la reacción de cada paciente. Cuando el rostro del enfermo se sonrojaba excesivamente, su garganta se secaba y la midriasis era manifiesta, la administración se reducía o se detenía. Este tratamiento de vómito y purga se administraba cada hora durante 50 horas. Por si no fuera suficiente, se añadía aceite de ricino como un purgante más. Ciertas píldoras de efectos catárticos se prescribían cada 12 horas, algunas de ellas conteniendo mercurio en su composición.

El Dr. Towns estimaba el éxito de su terapia entorno al 90%, pues entendía que el alcoholismo era una enfermedad crónica, y que todos los pacientes que no regresaban de nuevo a su clínica era porque se habían curado... Su negocio fue próspero, pues una estancia de 5 días podía costar entre 200 y 350 dólares de la época.

Este peculiar galeno habría sido otro estupendo personaje de película. En sus aventuras terapéuticas este galeno llegó incluso a implicar al prestigioso Dr. Alexander Lambert, profesor de la facultad de Medicina de la Universidad de Cornell. Towns sostenía que en 1904, después de abandonar un trabajo en una correduría de seguros, se le acercó un misterioso desconocido que le aseguró conocer la cura definitiva para determinadas adicciones: opio, heroína y alcohol. 



Desde entonces, Towns se enfrascó en la lectura de toda la literatura existente sobre este tipo de patologías, adquiriendo sonada fama en el mundo del hampa como médico de célebres gangsters alcohólicos y adictos a las drogas. 

En aquella etapa, el director médico de la institución era el Dr. William Duncan Silkworth (Ray Reinhardt), que se había formado en la Universidad de Princeton y había atendidos a alcohólicos ingresados en el Hospital Bellevue. Durante la Primera Guerra Mundial había trabajado para el ejército en el cuerpo médico psiquiátrico del Hospital Plattsburg (Nueva York) y en el Instituto Neurológico del Hospital Presbiteriano de Columbia. Arruinado tras la Caída de la Bolsa de 1929, se vio obligado a trabajar en el Hospital Towns por 40 dólares semanales.




Bill W con el Dr. Silkworth

Silkworth estaba firmemente convencido de que la enfermedad alcohólica estaba causada por la combinación de una "obsesión mental con algún tipo de alergia específica a dicha sustancia", una patología que nada tenía que ver con la fuerza de voluntad ni con la moralidad, y que no tenía cura. Este especialista diagnosticó a Bill una hepatitis etílica  advirtiéndole a su esposa sobre los posibles daños orgánicos cerebrales que le podía causa la enfermedad.

Desde entonces mantuvieron una estrecha relación, hasta el punto de que el propio Bill W consideraba la influencia de "Silky" como uno de los pilares sobre los que sustentó el método de Alcohólicos Anónimos.



En Nueva York se localiza el Bellevue, el hospital público más antiguo de los EEUU. En algunas escenas de "Cuando el amor no es suficiente" escuchamos al Dr. Clark Burnham (John Bourgeois), padre de Lois Wilson y ginecólogo de profesión, referirse explícitamente a esta institución, que desde 1876 ya contaba con un pabellón de urgencias, y desde 1879 con el primer anexo destinado exclusivamente a enfermos psiquiátricos, pues éste solía ser el tratamiento recibido por todos aquellos pacientes con problemas con la bebida, como Bill W. Algunos de ellos, una vez recibida el alta médica, pasaron a integrar el primer grupo de Alcohólicos Anónimos en Nueva York.

En 1934, la desesperación de Lois ante las continuas recaídas de su esposo la llevan a buscar ayuda en un sanatorio especializado en el tratamiento de enfermos alcohólicos.

Se trataba de la Clínica Elmwood, a cuyo frente estaba el Dr. Jeremy Partlin (Robert Harper). Lois quedó espantada de la metodología allí empleada, por otra parte común en la mayoría de los manicomios de la época: aislamiento, contenciones, camisas de fuerza... El supuesto especialista le explicó que alcohólicos solían imaginarse cosas (cuadros alucinatorios) y que el dolor que padecían no era físico, sino ficticio... Tampoco resulta muy difícil icomprender la verdadera efectividad de semejantes terapias.

LA INFLUENCIA DE WILLIAM JAMES

Durante su último ingreso en el Hospital Towns, la lectura de un libro de William James (1842 - 1910) filósofo y profesor de Psicología de la Universidad de Harvard, resultó determinante para conseguir una abstinencia etílica definitiva.



Se trataba de "Las variedades de la experiencia religiosa" (1902), obra por la que se considera a William James pionero de la Psicología de la Religión. Por defender el papel de curanderos y sanadores no profesionales, fue criticado y denostado por la ciencia oficial de la época.


EL BEBEDOR SOCIAL


"Tengo que beber de vez en cuando con los chicos, porque es parte del trabajo"...

Como el Joe Clay (Jack Lemmon) de "Días de vino y Rosas", Bill W comenzó siendo un bebedor social abusivo, que poco a poco fue sucumbiendo en la dependencia etílica.



Así lo vemos en "Mi nombre es Bill W", cuando el protagonista le confiesa a su esposa que durante su participación en la conflagración bélica mundial descubrió la desinhibición provocada por el alcohol: reducción de la ansiedad, simplificación de las relaciones sociales, superación de la timidez... Pero más tarde, resaca tras resaca, comenzaron a predominar los síntomas depresivos, que terminarán cerrando un círculo de tormento que el paciente entiende imposible de abandonar.

En "Cuando el amor no es suficiente", Lois descubre los problemas de su esposo con el alcohol cuando una y otra vez, al finalizar su jornada laboral en Wall Street, se emborracha en compañía de sus colegas.

EPIDEMIOLOGÍA COMO COLOFÓN

Podemos afirmar que el consumo de alcohol en los EEUU se fue incrementando desde finales de la Primera Guerra Mundial para alcanzar sus picos máximos en la década de los años 70 y 80. 



En aquel país se produjo una situación paradójica con la aprobación en 1919 de la Ley Volstead, instituyendo la prohibición del consumo de bebidas alcohólicas. No solamente no sirvió para disminuir el consumo, que pasó a la clandestinidad, sino que el incremento manifiesto de las actividades ilegales fue determinante para su revocación en 1933. 

Este es, precisamente, el período retratado en estas dos películas.

domingo, 2 de marzo de 2014

SIENTE LA VIDA




"Siente la vida" (Anne Wheeler, 2008) es un telefilm producido por Canal Hallmark, cuyo valor cinematográfico resulta meramente testimonial, y que podríamos clasificar dentro de ese grupo de películas edificantes con moralina que TVE suele programar para la sobremesa de los domingos.

Sin embargo ha sido capaz de atraer nuestro interés porque representa una aproximación al diagnóstico y tratamiento del cáncer de mama, así como a las vivencias y sufrimientos de las pacientes afectadas. En este caso, la protagonista es Emily Marshall (Gail O´Grady), una profesora de música que imparte clases en un instituto. Madre de familia y con dos hijos, abandonó una prometedora carrera como cantante y compositora al casarse con Brad Marshall (Michael Shanks) para dedicarse a cuidar de su familia.


La familia Marshall

Completan el clan familiar su hija mayor, Melissa (Jessica Amlee), una adolescente inmersa en los problemas típicos de su edad, y el pequeño Ben (Alex Ferris), que poco a poco irá asumiendo la enfermedad de su madre.

La apacible existencia cotidiana dará un vuelco cuando a Emily le diagnostican un cáncer de mama invasivo, que requerirá quimioterapia y cirugía.

Está película fue rodada en Maple Ridge, distrito de la Columbia Británica, situado al este de Vancouver (Canadá).



El sistema de salud canadiense tiene las siguientes características:

   1º/ Está financiado por el gobierno.
   2º/ Es accesible para todas las personas, independientemente de sus ingresos.
   3º/ Ofrece servicios completos.
   4º/ Es de gestión pública.
   5º/ Es universal para todos los ciudadanos y residentes permanentes.
   6º/ Para sus beneficiarios, se aplica dentro y fuera del país.

Los gobiernos provinciales y territoriales son los responsables de financiar el sistema público de salud y la atención médica, pero cada jurisdicción ofrece distintos servicios y planes de seguro médico gratuito. Los medicamentos con receta pueden diferir de una provincia a otra.

Puntualizamos estas cuestiones porque en una escena de este film Brad interroga a la doctora para que le diga si su seguro sanitario va a cubrir todo el tratamiento de su esposa, pues está dispuesto a trasladarla a un centro oncológico privado si éste le ofreciera más garantías.

QUIMIOTERAPIA EN EL CÁNCER DE MAMA

Por regla general, este tratamiento se administra después de la cirugía, como terapia complementaria para intentar disminuir el riesgo de metástasis. Esta variedad se denomina quimioterapia adyuvante.

En casos de enfermedad más avanzada, también se emplea para reducir el tamaño tumoral antes de la intervención quirúrgica. En este caso, estamos hablando de quimioterapia neoadyuvante.


Gail O´Grady es Emily

Emily acude al hospital para recibir por vía intravenosa varios ciclos de quimioterapia ambulatoria. Allí conocerá a un grupo de mujeres con cáncer de mama que también reciben ese mismo tratamiento. De entre todas ellas destaca Connie (Babz Chula), rebosante de optimismo incluso hasta sus momentos finales, una ayuda fundamental para que Emily consiga convivir con su enfermedad.


Babz Chula es Connie

En "Prueba de vida" (Taylor Hackford, 2000), película comentada con anterioridad en este mismo blog, un grupo de mujeres afectadas por cáncer de mama avanzado conviven y comparten experiencias en las salas de terapia ambulatoria de un hospital mientras reciben su tratamiento con trastuzumab, un tratamiento basado en anticuerpos monoclonales.


El Dr. Slamon (Harry Connick Jr) y sus pacientes en "Prueba de vida"

En este caso, pronto aparecerán los indeseables efectos secundarios. En primer lugar, las náuseas y los vómitos. Poco después, Emily irá perdiendo grandes mechones de su rubia y bella cabellera, hasta el punto de decidir rasurarse la cabeza y usar peluca.



Emily con peluca...

La enfermedad materna, además de provocar una razonable ansiedad reactiva en la familia, es experimentada por los hijos como una especia de lacra social; Melissa, avergonzada, desea mantener oculto el problema ante sus compañeras de colegio. La joven ha estado investigando en Internet sobre el cáncer de mama y tiene miedo de que incluso la patología de su madre sea hereditaria. Mientras tanto, el pequeño Ben le pide a su madre que evite que sus amigos se enteren que lleva peluca... 

Estos detalles, junto al temor de ver afectada su relación de pareja, se convierten en elementos emocionales negativos a los que la protagonista deberá enfrentarse adicionalmente.

GANGLIO CENTINELA

En este telefilm, existe una evidente referencia a esta técnica diagnóstica. El ganglio centinela es el primer ganglio linfático que encontrarían las células neoplásicas en su posible diseminación linfática.

Para su identificación, se inyecta una sustancia radioactiva, un tinte de color azul (o ambos) cerca del tumor, que se distribuye a través de los conductos linfáticos hasta alcanzar los ganglios axilares. Mediante un sistema de detección o sonda, el cirujano extrae solamente aquellos ganglios marcados, que pasan a ser estudiados por un patólogo para determinar si existe o no en ellos invasión cancerosa.



Si el estudio del ganglio centinela resulta positivo, el cirujano deberá realizar la disección del paquete linfático axilar. En el caso contrario, estas estructuras se conservan, eliminando el riesgo de complicaciones tardías, como el linfedema del brazo, facilitando la recuperación de la paciente.

Desafortunadamente, en el caso de Emily, varios ganglios axilares estaban afectados por la enfermedad.



CIRUGÍA EN EL CÁNCER DE MAMA

La Medicina reconoce grandes aportaciones a William Stewart Halsted (1852 - 1922). Fue el primero en encargar a la empresa Goodyear la fabricación de guantes quirúrgicos de goma para protegerse las manos de los efectos secundarios de los antisépticos tópicos, causantes de diferentes cuadros de dermatitis de contacto en los cirujanos y en sus ayudantes. Sin ser ésta su intención principal, de esta manera contribuyó notablemente al incremento de la efectividad de la asepsia quirúrgica.




William S. Halsted

En el campo de la Oncología, estableció una teoría particular para tratar de explicar el crecimiento y diseminación tumoral, desde una primera etapa local en la que el cáncer crece en un órgano determinado, pasando después a afectar a los linfáticos regionales para luego extenderse a otros órganos (metástasis) a través del torrente circulatorio.

En el cáncer de mama, Halsted planteó una técnica conocida como mastectomía radical, en la que el cirujano extirpa la glándula mamaria completa, los músculos pectorales y disecciona el paquete axilar linfático al completo.

La mastectomía radical modificada se basa en la ablación de la glándula mamaria afectada completa, así como en la disección linfática axilar homolateral, dejando intactos los músculos pectorales. Dada su menor agresividad, las complicaciones postquirúrgicas son mucho menores.

En el caso de Emily, el equipo médico le propone varias opciones, entre ellas una mastectomía subcutánea en la que el cirujano deja intacta la piel y el pezón, amputando solamente la glándula afectada, lo que permitiría la reconstrucción mamaria mediante implantes.




En el año 2002, New England Journal of Medicine publicó un artículo de Fisher, Jeong y colaboradores, en el que daban a conocer los resultados del seguimiento durante 25 años de varios grupos de pacientes tratadas por cáncer de mama. Como comentábamos, la mastectomía radical de Halsted había sido el procedimiento quirúrgico más empleado en estos casos durante todo el siglo XX. Ahora se trataba de comparar dicha técnica con otras menos agresivas, como la mastectomía seguida de radiación, o la intervención del ganglio centinela. Este ensayo no demostró beneficio alguna a favor de la cirugía más agresiva.

¿UN FINAL FELIZ?

El entusiasmo de Connie, a pesar de que ella misma termine falleciendo por el cáncer, consigue animar a Emily para retomar su vida desde una nueva perspectiva. Animada por sus familiares y alumnos, volverá a componer canciones y, finalmente, acompañada por el coro del instituto, interpretará triunfalmente uno de sus temas... La vida continúa... La enfermedad, también...




domingo, 23 de febrero de 2014

LA INVASIÓN DE LOS LADRONES DE CUERPOS


"- Al parecer aquí todo el mundo necesita un médico... Tienes la consulta llena de pacientes... Algunos llevan esperando dos semanas...
- ¿Por qué no los enviaste a Pusher o a Carmichael como te dije?
- La mayoría no hubiera ido... ¡Quieren verte a ti!"...

Diálogo entre la enfermera Sally Withers y el doctor Miles Bennell, en "La invasión de los ladrones de cuerpos"

Durante el verano de 2013, después de estudiar una serie de datos obtenidos a partir de un globo sonda procedente de la estratosfera, Milton Wainwright al frente de un grupo de científicos del Departamento de Biología Molecular y Biotecnología de la Universidad de Sheffield (Reino Unido) publicaron en el Journal of Cosmology unos sorprendentes resultados.

Según estos autores, una serie de microorganismos detectados a 27 Km sobre la superficie terrestre no pueden proceder de nuestro planeta. Este descubrimiento vendría a apoyar la idea de que diferentes formas de vida están continuamente llegando a la Tierra, procedentes desde el espacio.


Microorganismo detectado en la atmósfera terrestre

Si las conclusiones de Wainwright son correctas, estaríamos ante la demostración palpable de un episodio de panspermia. Este concepto, que reconoce que la vida puede originarse en cualquier lugar del espacio y que se desplaza a través del mismo, no resulta para nada novedoso.


Svante August Arrhenius (1859 - 1927)

En 1908, el sueco Premio Nobel de Química Svante Arrhenius popularizó la teoría del origen extraterrestre de la vida en nuestro planeta. El debate y la controversia todavía continúan entre los partidarios que aportan pruebas como las analizadas en el meteorito ALH84001 y en el meteorito Murchison, y los detractores, que entienden que la panspermia explicaría la movilidad de la vida a través del espacio pero sin resolver cómo ésta surgió inicialmente.

CINEFILIA

El concepto metafísico de la panspermia, cuyo precursor pudo incluso haber sido el filósofo presocrático Anaxágoras (500 - 428 a.C.), que concibió el nous (el espíritu, la parte más elevada del alma) como origen del universo y causa de la existencia, se encuentra presente en determinadas escenas iniciales de la decepcionante "Prometheus" (Ridley Scott, 2012)


En la ficción cinematográfica, los meteoritos que han impactado contra nuestro planeta se han convertido en una jugosa fuente de inspiración para el género fantástico y catastrófico.


Un ejemplo de ello puede ser "La semilla del espacio" (Steve Sekely, Freddie Francis, 1962), basada en una novela del afamado escritor británico de ciencia-ficción John Wyndham. Su libreto no deja de ser bastante surrealista: mientras va dejando ciega a gran parte de la población, una lluvia de meteoritos convierte en monstruos a unas plantas (trífidos) procedentes del espacio. Con posterioridad, esta misma proposición ha servido para recrear dos miniseries televisivas: "El Día de los Trífidos" (Ken Hanamm, 1981) en la que el curso de un cometa cercano a la Tierra desencadena la epidemia de ceguera y el desarrollo de las plantas carnívoras asesinas, y su remake  de 2009 dirigido por Nick Copus, donde el origen del fatal fenómeno es una extraña aurora boreal.



CINEFILIA


Una repentina e inesperada plaga de ceguera también se convierte en la patología principal de "A ciegas" (Fernando Meirelles, 2008), película sustentada por el libro "Ensayo sobre la ceguera" (1995) del Premio Nobel portugués José Saramago.

A estas alturas, podríamos preguntarnos qué tiene que ver un médico de cabecera con supuestas plagas procedentes del espacio exterior y con extrañas plantas que durante su crecimiento y maduración liberan insólitos frutos de aspecto humano. Todas estas preguntas tienen su respuesta en "La invasión de los ladrones de cuerpos" (Don Siegel, 1956), rodada en apenas 23 días con apenas 15000 dólares para efectos especiales, una de los joyas clásicas de la serie B que dentro de su modestia factura atesora varios e interesantes elementos.


Kevin McCarthy y Dana Wynter

Concebida y producida en pleno auge la Guerra Fría, constituye una metáfora de la paranoia anticomunista de la época. En 1954, la novela original de Jack Finney había visto la luz en forma de serial. 


Recordemos que en aquellos difíciles tiempos, las labores del senador Joseph McCarthy (1908 - 1957) y del Comité de Actividades Antiestadounidenses, con sus nefastas listas negras, habían provocado profundas heridas en los estamentos de Hollywood.

El controvertido filósofo, lingüista y activista Noam Chomsky explicaba recientemente como EEUU es un país inusualmente atemorizado. Esta alarma colectiva se remontaría a los albores de la propia nación, donde los hostiles eran los nativos indios combatidos casi hasta su exterminación. Más tarde, con la emancipación de los esclavos negros, éstos se convirtieron en un nuevo objeto del recelo colectivo, lugar que en la actualidad ocuparían los narcotraficantes latinos y los enemigos musulmanes.


El reciente éxito de las películas de zombies - como "Guerra mundial Z" (Marc Foster, 2013) - y de alienígenas - como "Distrito 9" (Neill Blomkamp, 2009) - representarían las alegorías de este especial desasosiego, del miedo a que algún día los oprimidos se rebelen contra el orden establecido. 
  
El film de Don Siegel combina elementos del cine negro, de terror y de ciencia ficción, protagonizado por el galán Kevin McCarthy en el papel del Dr. Miles J. Bennell. Este médico general tiene su consulta en la pequeña ciudad de Santa Mira, emplazamiento ficticio erigido a partir de las tomas en escenarios reales de diversas poblaciones californianas. 


En compañía de la bella Becky Driscoll (Dana Wynters) pronto se percatará del extraño comportamiento de algunos de sus pacientes, convencidos de que sus amigos y familiares han sido sustituidos por unas copias incapaces de manifestar afectos y sentimientos.


Estos duplicados se irán gestando en el interior de unas descomunales vainas vegetales. Una vez concluida tal metamorfosis, se apoderarán de las mentes de sus desdichados "originales" mientras duermen.


Larry Gates es el Dr. Kauffman

Antes de realizar su terrible descubrimiento, el Dr. Bennell consulta los extraños casos con su colega y amigo, el Dr. Kauffman (Larry Gates), especialista en Psiquiatría, que atribuye los síntomas a un cuadro de neurosis colectiva. Por supuesto, en el momento del diagnóstico, el psiquiatra ya ha sido suplantado por su propia falsificación.

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Existen varias películas abordando trastornos psicológicos generalizados, desde el episodio de paranoia comunitaria ocurrido en 1692 durante los juicios por brujería en Salem (Massachusetts), llevados a la gran pantalla en "El crisol" (Nicholas Hytner, 1996), pasando por la epidemia de agorafobia colectiva de "Los últimos días" (Álex y David Pastor, 2013) o los suicidios en masa de la denostada "El incidente" (M. Night Shyamalan, 2008)

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La usurpación mental con la finalidad de anular la voluntad humana es el argumento central de "Los devoradores de cerebros" (Bruno VeSota, 1958), película de sospechosas coincidencias con "The Puppet Masters" (1951), la novela del popular escritor de ciencia ficción Robert A. Heinlein, a su vez la fuente de inspiración del guión de "Alguien mueve los hilos" (Stuart Orme, 1994) y protagonizada por el siempre inquietante Donald Sutherland.


Precisamente es este veterano actor de origen canadiense el nexo de unión con "La invasión de los ultracuerpos" (Philip Kaufman, 1978), para muchos especialistas la mejor versión de la novela de Finney.


Donald Sutherland es Matthew Bennell

En esta ocasión, el drama se desarrolla en la populosa ciudad de San Francisco. El anterior carácter anticomunista es ahora sustituido por el desencanto sociocultural generado al finalizar la Guerra de Vietnam.


Acompañan en esta cinta a Sutherland un elenco de actores con famosas interpretaciones en señeras películas de ciencia ficción, como Leonard Nimoy, en el papel del Dr. David Kibner, y Jeff Goldblum, como Jack Bellicec. Cuenta además con cameos a cargo del entonces ya veterano Kevin McCarthy y del propio Don Siegel...


Nimoy, Sutherland y Goldblum

En el blog El Cinéfago de la Laguna Negra encontramos un excelente artículo que repasa todas estas películas generadas por la novela de Finney. Además de las aquí comentadas, existen otras dos variaciones:

- "Secuestradores de cuerpos" (Abel Ferrara, 1993), trasladando acción y vainas vegetales a una base militar, nominada en su día para la Palma de Oro en el Festival de Cannes mientras en EEUU nunca llegó a cuajar.



- "Invasión" (Oliver Hirschbiegel, James McTeigue, 2007), donde las vainas vegetales son sustituidas por unos nuevos ladrones de cuerpos, esta vez en forma de esporas. Con un guión supuestamente rescrito por los hermanos Wachowski y con partes de la película filmadas de nuevo, está protagonizada por Nicole Kidman en el papel de la psiquiatra Carol Bennell y secundada por Daniel Craig como Ben Driscoll.



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Sam Peckinpah

El afamado director Sam Peckinpah (1925 - 1984) realiza una reducida actuación en este film, concretamente es el empleado encargado de la lectura de los contadores. En la actualidad, todavía continúa la controversia sobre su intervención en el guión de esta película.