viernes, 24 de mayo de 2019

THE GIRL IN WHITE


- "¡La Medicina es un mundo de hombres!"
Dra. Yeomans (Mildred Dunnock) a Emily Dunning (June Allyson) en "The Girl in White" (John Sturges, 1952)

A modo de introducción, y según datos oficiales, en 2019 las mujeres representan algo más del 55% de los médicos españoles, 3 puntos por encima de la proporción de 2014. Pero si nos ceñimos exclusivamente al ámbito de Atención Primaria, el porcentaje femenino alcanza ya el 61%. En 2018, por primera vez en la historia, ellas superaron el número de colegiados masculinos. Por poner un ejemplo cercano y reciente, en la Universidad de Santiago de Compostela, más del 70% de las nuevas titulaciones en Medicina correspondieron a mujeres.

Esta es la realidad. Pero no siempre ha ocurrido así. La Dra. Olimpia Valencia López (1898-1987) fue la primera mujer gallega en obtener la licenciatura en Medicina. Corría el año 1925, y a pesar de este éxito, la vida profesional de esta ginecóloga ourensana nacida en Baltar tampoco fue un camino de rosas. Su brillante expediente académico refleja 19 matrículas de honor y un premio extraordinario de licenciatura. La Dra. Valencia fue una pionera dentro de un mundo exclusivamente para hombres.


Olimpia Valencia López (1898 - 1987)

Una historia semejante es la de la Dra. Emily Dunning Barringer (1876 -1961), la primera médica de ambulancias y la primera médico residente del mundo, cuyas memorias inspiraron "The Girl in White" (John Sturges, 1952). El guión de Philip Stevenson, Allen Vincent e Irma von Cube, está basado en la autobiografía "Bowery to Bellevue; the Story of New York´s First Woman Ambulance Surgeon", libro original de nuestra protagonista. Este film, rodado exclusivamente en los estudios californianos de la compañía, le hizo perder a la todopoderosa MGM en las taquillas de entonces unos 292000 dólares (aproximadamente 2.8 millones de dólares actuales)


Emily Dunning Barringer (1876 - 1961)

CINEFILIA

Al tándem Allen Vincent e Irma von Cube se debe también el guión de "Belinda" (Jean Negulesco, 1948), las tribulaciones de una joven sordomuda (inolvidable Jane Wyman) y del médico (Lew Ayres) que trata de ampararla.


MÁS CINEFILIA

El actor Robert Walker había sido propuesto para el papel del protagonista masculino de esta película, pero su fallecimiento prematuro durante el rodaje de "Mi hijo John" (Leo McCarey, 1952) lo imposibilitó.




Robert Walker (1918 - 1951)

BREVES APUNTES HISTÓRICOS

The Brooklyn Daily Eaglecuya andadura comenzó en Nueva York el 26 de octubre de 1841, considerado durante décadas el diario vespertino más popular de los Estados Unidos, publicó en 1889 ciertas noticias relacionadas con el resultado de dos intervenciones quirúrgicas realizadas por la cirujana Mary Dixon Jones (1828 - 1908) en el Woman´s Hospital de Brooklyn. Ambas terminaron en los juzgados: una acusación de homicidio y otra de asesinato. Y si bien la doctora fue exonerada de ambos cargos, no consiguió que condenaran al periódico por difamación. Hubo de cerrar su consulta y dedicarse a la investigación.




Dra. Mary Amanda Dixon Jones (1828 - 1908)

La Dra. Dixon-Jones se graduó en Medicina en 1862, estudiando primero en el Woman´s Medical College de Pennsylvania y más tarde en el Higeio-Therapeutic Medical College de Nueva York. Como profesional se dedicó al ejercicio de la medicina privada, concretamente a la especialidad de Ginecología y Obstetricia, siendo la primera médico estadounidense en proponer la histerectomía como tratamiento de los miomas uterinos

En 1873 la Dra. Dixon-Jones había estudiado patología junto a la Dra. Mary Corinna Putnam Jacobi (1842 - 1906), también graduada en el Woman´s Medical College de Pennsylvania y más tarde profesora en el Medical College of the New York Infirmary for Women and Children. La Dra. Putnam Jacobi desempeñó un papel esencial cuando la futura Dra. Dunning Barringer decidió comenzar su carrera como estudiante de Medicina.




 La Dra. Mary Putnam Jacobi en un retrato de 1860-1865

En una sociedad de estas características nació Emily Dunning, en el suburbio neoyorkino de Scardale. Pronto sintió cómo se despertaba su vocación cuando tuvo que acompañar a su madre, Frances Gore Lang, durante el nacimiento de su 6º hijo, el más pequeño de los hermanos Dunning. Contando apenas 10 años de edad, Emily hubo de asimilar el regreso a Europa de su padre, Edward James Dunning, a la procura de una mejor fortuna, permaneciendo en Nueva York en compañía de su madre y sus hermanos.



El Bowery en 1903

LA PELÍCULA

Precisamente la película de John Sturges comienza con una escena en el barrio del Bowery, donde una adolescente Emily (la pizpireta June Allyson) trata de encontrar un médico del vecindario capaz de asistir a su madre encinta (Elizabeth Flournoy). Sus pesquisas concluyeron ante el consultorio de la Dra. Marie Yeomans (Mildred Dunnock). En la ficción, el padre  de Emily habría fallecido apenas 4 meses antes.




La Dra. Yeomans (Mildred Dunnock) auscultando a Emily Dunning (June Allyson)

Aunque esta circunstancia no está explícitamente recogida en la película, lo cierto es que la influencia de la Dra. Mary Corinna Putnam Jacobi, destacada médica formada en París (Francia), maestra y sufragista amiga de la familia, resultó determinante para que Emily Dunning fuera aceptada para estudiar Medicina en la Universidad de Cornell (Nueva York), que desde 1870 ya admitía a mujeres como estudiantes. Su papel como preceptora recae en la Dra. Yeomans, afectada por una estenosis mitral, patología que la propia Emily llega corrobora en una escena de esta película.

CINEFILIA

A lo largo de su dilatada carrera profesional, Mildred Dunnock (1901 - 1991) destacó como actriz teatral y cinematográfica. En "Historia de una monja" (Fred Zinnemann, 1959), película comentada en este mismo blog anteriormente, interpretó a la ejemplar Hermana Margarita.



Retornando a la vida real de Emily, sabemos que se graduó exitosamente en 1897, para asistir después al Medical College of the New York Infirmary for Women and Children, convertida en su segundo año en la prestigiosa Escuela de Medicina de la Universidad de Cornell-Weill.

Con el cambio de siglo, las primeras batallas para que las mujeres fuesen admitidas como estudiantes en las facultades de Medicina de los EEUU se habían ganado, pero todavía quedaba un largo camino para que fueran admitidas como especialistas para continuar su formación práctica hospitalaria. Además de la excusa religiosa ("Dios prefiere a la mujer como ama de casa"), otra de las más socorridas era la ausencia de instalaciones adecuadas para que pudieran residir como médicos internos.



The Gouverneur Hospital en 1901, con sus características barandillas curvas

En 1901, tras graduarse exitosamente en Cornell, la Dra. Emily Dunning comenzó a buscar trabajo. Las pruebas para ingresar como médicos internos en la red de hospitales de Nueva York estaban vetadas para las mujeres, pero nuestra protagonista consiguió el permiso para examinarse y obtuvo la mejor calificación.




Graduación de la Dra. Emily Dunning, 1901

Finalmente, en enero de 1903, sería admitida en el Gouverneur Hospitalque había abierto sus puertas en el distrito financiero de Manhattan en 1885; fue el primer hospital estadounidense en poner en marcha una clínica específica para el diagnóstico y el tratamiento de la tuberculosis. Además, contaba con unas amplias instalaciones capaces de acoger habitaciones exclusivas para sus residentes femeninas. La llegada de la Dra. Emily Dunning a sus dependencias provocó varias escenas cómicas en la película.




Arthur Kennedy y Gary Merrill son los Dres. Barringer y Pawling

La realidad fue bien distinta. Como novatada, durante su primera guardia nocturna, le encomendaron sondar a todos los pacientes varones. En principio, todo fueron objeciones: de los pacientes masculinos, de las enfermeras (acostumbradas a recibir órdenes de los médicos varones), de los conductores de ambulancias y del resto del personal que se sentía forzado a trabajar con una mujer.

Con denodado esfuerzo y tenacidad fue superando una tras otra todas las barreras administrativas y profesionales que el estamento médico del hospital y sus propios compañeros colocaron delante de ella, incluso el que posteriormente se convertiría en su marido, el Dr. Ben Barringer (Arthur Kennedy), al que conoció durante su etapa en la facultad, y el impasible director Dr. Seth Pawling (Gary Merrill).

CINEFILIA

Gary Merrill (1915 - 1990), durante 10 años esposo de la carismática Bette Davies (1908 - 1989) desarrolló una dilatada carrera como actor de cine y televisión. Entre 1972 y 1973, durante 24 episodios, interpretó el personaje del Dr. Leonard Gillespie en la serie "Young Dr. Kildare", protagonizada por Mark Jenkins.




Gary Merrill y Bette Davies son la inolvidable pareja Bill Samson y Margo Channing en la oscarizada "Eva al desnudo" (Joseph L. Mankiewicz, 1950)

Volviendo a la película de John Sturges, El personaje del Dr. Ben Barringer, después de graduarse en la Universidad de Cornell y haber completado su formación en Harvard, recalaría en el Gouverneur Hospital como médico interno residente, destacando por sus investigaciones sobre el uso médico del radio.

Como médico de ambulancia (un inestable carruaje tirado por un caballo),  la Dra. Dunning se fue granjeando progresivamente el respeto y la admiración de la plantilla del hospital, especialmente el colectivo formado por las enfermeras, que habían descubierto en la tenaz doctora una pionera en la progresión profesional de las mujeres sanitarias.




James Arness es el marinero Matt

Al respecto, existen varias escenas muy ilustrativas: la primera de ella, cuando la pequeña Dra. Dunning (la actriz June Allyson apenas superaba el metro y medio de estatura), corrige la subluxación de hombro que padecía un espigado marinero llamado Matt (encarnado por el actor James Arness, 1.98 de talla y un vistoso tatuaje de un velero sobre el pecho), o cuando gracias a su tesón y la inestimable ayuda de las enfermeras, recuperó a un paciente que el altivo Dr. Graham (Joseph Garland Moore Jr.) había dado por muerto. En la vida real, la Dra. Dunning finalizó su residencia en el Gouvernour Hospital en 1904.




La Dra. Emily Dunning en la ambulancia del Gouvernour Hospital, en 1902


Finalmente, tras desatarse en 1907 una epidemia de fiebre tifoidea en el hospital, los destinos profesionales de la Dra Dunning y la Dra Yeomans volvieron a cruzarse, cuando esta última fue como refuerzo en el Gouverneur Hospital. Por desgracia, y debido a sus graves problemas cardíacos, la denodada Dra. Yeomans fallecería estando de guardia en el ala de Pediatría, no sin antes haberle recomendado a la Dra. Dunning que no sacrificase nunca su vida personal por su vida profesional, tal y como ella había hecho.

CINEFILIA

Entre los años 1900 y 1906, la cocinera Mary Fallon (1869 - 1938), más conocida como María Tifoidea, portadora sana de Salmonella tiphy, contagió de la enfermedad a las familias que la contrataron en diferentes barrios de Nueva York. Esta circunstancia fue abordada en uno de los capítulos de "The Knick" (Steven Soderbergh), la exitosa serie basada en las peripecias que se desarrollan en un hospital imaginario coetáneo del Gouverneur Hospital, donde inició su carrera profesional la Dra. Emily Dunning Barrington.



Aunque pudiera esperarse, la película no termina con un completo final feliz: la boda de la pareja protagonista; y es que mientras el Dr. Barringer parte hacia París para estudiar con la eminente Marie Curie, Emily promete esperarle a su regreso mientras continúa con su carrera como médico.

En realidad, Emily y Ben contrajeron matrimonio en 1904, justo el día después de finalizar su período como médicos residentes. La pareja tuvo dos hijos: una niña y un niño. Tras una breve estadía en Viena, el matrimonio retornó a Nueva York, donde la Dra. Dunning Barringer ocupó una plaza como ginecóloga en el Hospital Policlínico de la ciudad. También fue cirujana asistentes para mujeres y niños, especializándose en el estudio de enfermedades venéreas.

Después de la Primera Guerra Mundial desempeñó el cargo de cirujana asistente en el Kingston Avenue Hospital de Brooklyn, llegando a ser la responsable de su servicio de Ginecología. En 1941 se convirtió en la presidente de la Asociación Americana de Mujeres Médicas.




La Dra. Dunning (June Allyson) atendiendo a un paciente con las enfermeras Jane Doe (Marylin Erskine) y Bigley (Ann Tyrell)

CINEFILIA

La actriz Ann Tyrell repetiría el papel de enfermera en "Entre dos amores" (Joseph Pevney, 1952), un drama romántico encuadrado en el género del cine negro protagonizado por Loretta Young.


Marylin Erskine

A su vez, Marylin Erskine, la que fuera primera esposa del director y productor Stanley Kramer, también desempeñó el papel de enfermera en algunos episodios de la serie televisiva de la CBS, "Schlitz Playhouse of Stars", en antena entre 1951 y 1959, patrocinada la popular marca de cerveza Schlitz, y en la que incluso llegó a participar el icónico James Dean en 1955.

Años más tarde, la Erskine se convirtió en la Dra. Susan Calvin en un episodio de la serie televisiva "Misterios de la ciencia" (1955-1957).

domingo, 19 de mayo de 2019

MUG


- "Dios te ha dado una segunda oportunidad, porque se preocupa por ti. Pero debes prometerme que comulgarás, rezarás y no escucharás heavy metal. Puede que esto haya ocurrido... a causa de tu actitud"

El párroco (Roman Gancarczyk) a Jacek (Mateusz Kosciukiewics) en "Mug" (Malgorzata Szumowska, 2018)

El 15 de mayo de 2013, un hombre de 33 años se convertía en el primer receptor de un trasplante completo de cara en Polonia. Al incluir mandíbula, paladar y la parte inferior de las cuencas oculares, se convirtió en uno de los más extensos y complejos en la historia de la Medicina.

Esta intervención, que duró 27 horas, fue realizada por el equipo del Dr. Adam Maciejewski en el centro oncológico de Gliwice, en la Alta Silesia polaca. Era la única opción para salvar la vida del paciente, accidentado en una cantera mientras trabajaba con una máquina para cortar piedra.

UNA BREVE HISTORIA DE LOS TRASPLANTES FACIALES

El primer trasplante parcial de cara tuvo lugar en el año 2005. Fue realizado por un equipo de cirujanos dirigido por el Profesor Bernard Devauchelle, Jefe de Servicio de Cirugía Oral y Maxilofacial del Complejo Hospitalario Universitario de Amiens (Francia). Para ello contaron con la colaboración del Profesor Jean-Michel Dubernard, el cirujano que consiguió el primer trasplante de mano operativo en 1998.


Isabelle Dinoire (1967 - 2016)

La paciente se llamaba Isabelle Dinoire. Tras sufrir un aparatoso accidente doméstico, le trasplantaron un triángulo de tejido facial que incluía la nariz y la boca de un donante cadáver. En diciembre de 2015, todo este proceso comenzó a complicarse debido al rechazo. Los efectos secundarios de la medicación inmunosupresora desencadenaron la aparición de un cáncer y la paciente falleció el 22  de abril de 2016.

En agosto de 2009, el Dr. Pedro Cavadas realizó el primer trasplante de cara en España, incluyendo lengua y mandíbula. El receptor era un paciente de 43 años que recibió los tejidos faciales de otro hombre de 35 años fallecido en un accidente de tráfico.


El Dr. Pedro Cavadas

Al trasplantado le faltaba la parte inferior de su rostro, debido a la radioterapia y demás intervenciones para tratarle un tumor. No podía hablar ni tragar y debía alimentarse mediante una sonda. Desafortunadamente, y por causas patológicas no relacionadas con el trasplante, este paciente falleció en 2013.

El 20 de marzo de 2010 se realizó con éxito el primer trasplante facial del mundo en el Hospital Universitario Vall de Hebrón de Barcelona (España). El Dr. Joan Pere Barret, al frente de un equipo de 25 profesionales, reconstruyó a modo de máscara el rostro desfigurado de Óscar, un joven de 31 años que apenas conseguía respirar con dificultad por la nariz y la boca a causa de las secuelas de un devastador traumatismo. Este paciente recibió la piel y músculos de la cara, nariz, labios, maxilar superior, todos los dientes y el paladar, huesos de los pómulos y la mandíbula, gracias a la pericia de los cirujanos y a las innovadoras técnicas de cirugía plástica y microcirugía reparadora de vasos y nervios.

Los tejidos utilizados pertenecían al propio paciente, no a un cadáver donante, y fueron preservados convenientemente antes de su implantación.


El Dr. Joan Barret con Óscar después de la operación

En marzo de 2011, el joven estadounidense Dallas Wiens se sometió al primer trasplante completo de cara realizado en los Estados Unidos, tras sufrir en 2008 un terrible accidente con un cable de alta tensión que pasó a convertirlo en "el hombre sin rostro".


Dallas Wiens (1985), antes y después de su trasplante facial

La operación tuvo lugar en el Hospital Brigham and Women´s de Boston (Massachusetts), centro afiliado a la prestigiosa Universidad de Harvard y pionero en este tipo de cirugía. En aquella ocasión, un equipo formado por 30 facultativos de distintas especializadas participó en una operación que se prolongó durante 15 horas, reemplazando la nariz, los labios, la piel, los músculos y los nervios profundamente dañados, con el objetivo de devolver la sensibilidad al rostro del joven Wiens.

A día de hoy, y a sabiendas que ningún trasplante dura para siempre y que existen complicaciones derivadas del tratamiento inmunosupresor, cada año se realizan más intervenciones de rostro exitosas gracias a los avances técnicos y científicos.

CINEFILIA

A propósito de rostros destrozados y de cirugías plásticas y reparadoras, en "El pabellón de los oficiales" (François Dupeyron, 2001), película ya comentada en este mismo blog, somos testigos de las penurias que tuvieron que pasar varios oficiales franceses heridos durante la Primera Guerra Mundial.


Èric Caravaca protagoniza "El pabellón de los oficiales" (François Dupeyron, 2001)

MUG: LA PELÍCULA

Quizás conocedores de todas estas experiencias anteriores, en "Mug" (Malgorzata Szumowska, 2018) el tándem formado por la propia directora y el guionista y director de fotografía Michal Englert, concibieron la historia de Jacek (Mateusz Kosciukiewics), un joven rockero admirador de Metallica (su camiseta con el lema "Ride the lightning", el exitoso segundo álbum de estudio de la banda), habitante de la Polonia rural más profunda, que tras sufrir un aparatoso accidente laboral permaneció con su rostro completamente desfigurado hasta que un trasplante facial le aporte uno nuevo.

De ahí la traducción del título original de la película, mug, que significa cara, jeta, pero también estúpido, bobo, primo. Esta es el calificativo que la gente va a aplicarle a Jacek luego de su operación, pensando que sus dificultades para expresarse estaban ligadas a algún déficit psíquico.


Malgorzata Szumowska

A propósito del rodaje, la cineasta y su director de fotografía emplearon una lente especial para que las imágenes aparecieran nítidas en el centro y difusas en la periferia, intentando imitar la visión humana para simbolizar la percepción deformada del mundo que nos rodea. 

CINEFILIA

Mateusz Kosciukiewics es el actual esposo de la directora Malgorzata Szumowska, con la que tiene una hija, Alina.


Mateusz Kosciukiewics es Jacek

A su vez, Szumowska y Englert han colaborado como guionistas en diferentes películas, como por ejemplo en "En cuerpo y alma" (Malgorzata Szumowska, 2015), un drama sobre los trastornos de la alimentación ya tratado anteriormente en este mismo blog.


IMÁGENES DE JESUCRISTO

En Cochabamba (Bolivia) se alza la más alta del mundo, un gigante de 34 metros y 2200 toneladas de hormigón armado y acero colocado sobre una base circular de 6.44 metros. Conocido como el Cristo de la Concordia, obra de los hermanos Walter y César Terrazas, desde 1987 se ha convertido en uno de los principales atractivos turísticos de la ciudad.


Pero sin lugar a dudas, el más popular desde el punto de vista histórico y cinematográfico es el Cristo Redentor de Río de Janeiro (Brasil), también conocido como Cristo del Corcovado, inaugurado el 12 de octubre de 1931 tras 5 años de construcción. La estatua mide 30.1 metros y su pedestal 8 metros. Fue realizada por el escultor polaco Paul Landowski (1875 - 1961).


Entre ambas mega-estructuras se sitúa el Cristo Rey de Świebodzin (Polonia), 33 metros de altura elevados sobre un pedestal de 16 metros y rematado con una corona dorada de 2 metros, convertido en uno de los protagonistas de este film.


Sobre la colosal imagen religiosa y el trasplante de cara al que debe someterse el protagonista se desarrolla el argumento principal de la película, una agridulce comedia coral en la que afloran los conflictos familiares, el catolicismo más tradicional y sus contradicciones, el racismo, el machismo y la xenofobia, el abandono del mundo rural por la falta de futuro, la exclusión social, el alcoholismo e incluso el sistema sanitario público polaco, incapaz de darle una cobertura completa a los cuidados que Jacek necesita, como los inmunosupresores y la rehabilitación.

CINEFILIA

En "Dioses" (Lukasz Palkowski, 2014), reputada película polaca, un paciente a la espera de un trasplante cardíaco muestra sus reticencias al Dr. Religa (Tomasz Kot) ante la posibilidad de que el órgano proceda de un donante femenino, homosexual o judío.


La realidad es capaz de superar a la ficción, y en este caso no iba a quedarse rezagada. Recientemente los medios de comunicación se hicieron eco de una noticia sobre el delicado estado de salud del popular cantante mejicano Vicente Fernández y su particular actitud de rechazo de un trasplante hepático ante la mera posibilidad de que el donante anónimo fuera homosexual o drogadicto.

De vuelta a la película ("Twarz" - cara, rostro - en su título original), imposible no dedicarle una líneas a las reminiscencias de otros filmes como "El hombre elefante" (David Lynch, 1985), donde su protagonista fluctúa desde la admiración social (médicos inmortalizando su rostro operado, ruedas de prensa, informativos especiales en  la televisión, vecinos haciéndose selfies con él al salir de misa, modelos publicitario...) hasta su consideración más cruel como auténtico fenómeno de feria (niños persiguiéndole por las calles para que les asuste). El valor de esta película como ácida crítica social resulta incuestionable.


Jacek y su fiel perro Cygan


La película comienza con unas escenas delirantes: un grupo de ciudadanos  en ropa interior compiten ferozmente por las rebajas navideñas en un centro comercial, de la misma manera que los sobrinos y el perro de Jacek pugnarán más adelante por la cabeza del cerdo sacrificado.

Antes del accidente, Jacek ya era considerado un tipo peculiar, un melenudo devoto de la estética heavy metal y del grupo estadounidense Metallica que conduce un viejo Fiat 126 de color rojo con la música a todo trapo. Tanto que llega a colocar sobre la tumba de su difunto padre una cruz blanca idéntica a las de la portada de "Master of Puppets", el tercer álbum de estudio de la famosa banda de trash metal, la misma que porta como logotipo en la espalda de su cazadora vaquera.


CINEFILIA

A propósito del pequeño Fiat 126 rojo, a finales de noviembre de 2017, desde la ciudad polaca de Bielsko-Biala le enviaron al actor Tom Hanks uno de los utilitarios fabricados en dicha localidad en 1974, un coche muy popular durante la etapa comunista. Esta anécdota se desencadenó tras fotografiarse el famoso actor estadounidense en Budapest con un modelo similar y colgar la imagen en sus redes sociales.


Después del accidente, una vez superado un doloroso y dilatado proceso de recuperación, portando un rostro nuevo que nunca fue suyo, el protagonista deberá enfrentarse al rechazo social y familiar, al abandono de su prometida Dagmara (Malgorzata Gorol) e incluso al propio repudio materno, que llega a considerarle un poseído por el diablo (la escena del supuesto exorcismo resulta hilarante). 

Tan sólo contará con el incondicional apoyo de su hermana (Agnieszka Podsiadlik) en lo que algunos críticos definen como una metáfora del Cristo abandonado por sus más cercanos apóstoles.


A modo de colofón, la metáfora de lo estrambótico alcanzará también a la colosal imagen del Cristo, cuya cabeza quedará instalada con una orientación equivocada.

domingo, 5 de mayo de 2019

UNA PASTELERIA EN TOKIO




- "El anko es el alma del dorayaki. ¿Cómo puedes tratarlo de esa manera?
Tokue (Kirin Kiki) a Sentarô (Masatoshi Nagase) en "Una pastelería en Tokio" (Naomi Kawase, 2015)

"Una pastelería en Tokio" (Naomi Kawase, 2015) no es una película pretenciosa, aunque tierna y hermosa. Para alcanzar el éxito en taquilla no necesitó el despliegue de los fuegos de artificio típicos de una intensa campaña publicitaria. En nuestra modesta opinión, en esta receta cinematográfica resultaron suficientes la conjunción del guión de la propia directora japonesa, adaptado a partir de la novela de Durian Sukegawa, el especial tratamiento que en la cinta se le proporciona a temas tan sensibles como la enfermedad, la soledad y la vejez, y las magníficas caracterizaciones de los personajes protagonistas: la anciana Tokue (la prolífica y magistral Kirin Kiki, fallecida en septiembre de 2018), el pastelero Sentarô (el convincente Masatoshi Nagase) y la dulce Wakana (Kyara Uchida).

Esta cinta recrea varios elementos típicos del cine japonés, como el ritmo sosegado y el minimalismo suspendido en los detalles de la vida cotidiana, como la circulación de los trenes, los trinos de un canario enjaulado o el lento fluir del agua que mana de un grifo, pero también de la naturaleza, como el efecto del viento en las ramas de los cerezos, rebosantes de flores blancas. Al respecto, es justo destacar la dirección de fotografía de Shigeki Akiyama.



Cartel y título originales de la película

CINEFILIA

Kirin Kiki también desempeñó un papel estelar en "Un asunto de familia" (Hirokazu Koreeda, 2018), encarnando para la ocasión a la inefable abuela Hatsue Shibata, una película digna de los elogios de la crítica y la audiencia.


Kirin Kiki es la entrañable pastelera Tokue

Al indudable mérito cinematográfico de "Una pastelería en Tokio" debemos añadirle el interés despertado al aproximarse a una patología como la lepra, tradicionalmente considerada una enfermedad sagrada, incluso hereditaria o ligada a miasmas, una suerte de castigo divino que etiquetaba a sus desgraciados pacientes como impuros y contaminados morales, contribuyendo a marginar a miles de seres humanos a lo largo de la historia, desterrándolos del contacto con sus semejantes, cuando no recluyéndolos en crueles asilos e instituciones especiales como los lazaretos y las leproserías.

A los leprosos, durante la Edad Media, les estaba vetado el acceso a iglesias, molinos o mercados, lo mismo que lavarse las manos en los ríos, andar descalzos por sus casas y deambular por caminos estrechos, por el miedo al contagio. Debían anunciar su presencia portando una campanilla o agitando unas tablillas, alertando a todo el mundo de su existencia.


Balduino IV de Jerusalén (1161 - 1185), el rey leproso

En España todavía mantiene sus puertas abiertas la última leprosería de Europa, localizada en el centro alicantino de Fontilles, donde viven 28 pacientes que han padecido el estigma de una enfermedad que se cura con una combinación de antibióticos como dapsona, rifampicina y clofazimina, pudiéndose utilizar también claritromicina, ofloxacina, etionamida y minociclina. La instauración de esta terapia ha permitido reducir la prevalencia de la lepra a nivel mundial en un 90%.

La administración precoz del tratamiento antibiótico ha permitido curar la enfermedad y evitar sus secuelas. La mayor parte de la población posee una inmunidad natural capaz de evitar la infección por el bacilo de Hansen (Mycobacterium leprae), una bacteria así denominada en honor a su descubrimiento en 1873 por el médico noruego Gerhard Armauer Hansen (1841 - 1912).


No es la primera ocasión en la que las cámaras cinematográfica enfocan sus objetivos sobre la lepra. De entre todos estos ejemplos destacamos "Molokai, la isla maldita" (Luis Lucía, 1962), biopic de las tribulaciones del Padre Damián (Javier Escribá), misionero belga de la congregación del Sagrado Corazón, al cuidado de 800 leprosos en una isla del archipiélago de Hawai, su remake "Molokai, la historia del Padre Damián" (Paul Cox, 1999), protagonizada por el actor australiano David Wenham, y la presencia del rey Balduino IV de Jerusalén (Edward Norton) en "El reino de los cielos" (Ridley Scott, 2005), oculto tras su bruñida máscara plateada, desfigurado y mutilado por la lepra, una enfermedad considerada como un castigo divino contra la supuesta vanidad del monarca cristiano que se enfrentó a muerte contra el mítico sultán Saladino (Ghassan Massoud).


La isla de Culión, en Filipinas, popularmente conocida como "la isla de los muertos vivientes", albergó la que fue considerada mayor leprosería del mundo durante el pasado siglo XX. Sus macabras instalaciones abrieron sus puertas en 1906. Y a pesar de ser declarada libre de lepra en 1988, algunos de sus pacientes más veteranos jamás llegaron a ser reclamados por sus familiares.

Para estos leprosos inclusive se acuñaron en Manila unas monedas especiales (leprosy colony money), 6 emisiones con la inscripción Phlippine Health Service y el valor en una cara, y la leyenda Culion Leper Colony/Phlippine Islands en la otra, y que circularon hasta la segunda mitad del siglo XX, a pesar de en 1938 el Doctor Gordon Alexander Ryrie (1889 - 1953) había demostrado en la entonces colonia británica de Malasia que la enfermedad no se transmitía a través del contacto con el dinero supuestamente infectado.



DORAYAKIS RECIÉN HECHOS

Retornando a la cinta de Naomi Kawase, mientras los robustos cerezos florecen en el distrito de Higashimurayama (en el centro-norte de Tokio), Sentarô regenta un pequeño establecimiento donde confecciona y vende sus dorayakis, bizcochos tradicionales japoneses de forma circular (kasutera), rellenos de anko (una pasta elaborada a partir de judías rojas confitadas, preferentemente de la variedad azuki). El mundo del manga popularizó estos dulces, que adquirieron enorme fama al ser los preferidos del personaje Doraemon.



Según los especialistas, los dorayakis originales sólo tenían una capa. Desde 1914, por iniciativa de la pastelería Usagiya de Tokio, pasaron a estar formados por dos discos a modo de sandwich.



Una leyenda japonesa atribuye el primer doradayaki a un campesino que empleó un gong (dora) olvidado en su casa por Benkei, un samurai que allí se escondía, para freír una especie de buñuelos. De ahí su nombre, dorayaki.

La anciana Tokue instruye a Sentarô en la laboriosa elaboración de la pasta anko, a partir de entonces elemento artesanal, exitoso y exclusivo de su pequeña pastelería.

CINEFILIA

Masatoshi Nagase protagonizó "My sons" (Yôji Yamada, 1991), interpretando al joven Tetsuo, enamorado de una joven sordomuda que trabajaba con él en una fábrica.




Masatoshi Nagase es Sentarô

La hermosa historia de amistad que poco a poco se va trabando entre la anciana, el pastelero y la joven estudiante, comenzará a dislocarse cuando la presión social obliga al despido de la leprosa.

Esta película trata en parte de la perpetuación de los prejuicios contra los leprosos, describiendo sus terribles condiciones de vida en la leprosería National Tama Zenshöen.

LEPROSOS EN JAPÓN

De 1907 data la Ley de Prevención del Bacilo de Hansen, que forzosamente obligaba a los leprosos japoneses, incluyendo a los niños mayores de 7 años, al abandono de sus hogares y familias para ser aislados en lazaretos públicos sometidos a una estrecha vigilancia y sobreviviendo en condiciones miserables. Además, eran forzados a la esterilización y las mujeres que se quedaban embarazadas a abortar. Y aunque no todos los leprosos se vieron sometidos a tan estrictas prohibiciones, lo cierto es que este oprobio legal no fue derogado hasta 1996.




Kyara Uchida es Wakana

Finalmente, y obligado por una sentencia judicial pionera, en 2001 el gobierno de Junichiro Koizumi reconoció el ultraje causado a centenares de afectados, concediéndoles cuantiosas indemnizaciones.

CINEFILIA

Inspirándose en la tragedia de los leprosos internados en Tama Zenshöen, una de las 13 leprosería existentes en Japón, el cineasta Hayao Miyazaki, autor entre otras de la extraordinaria película de animación "El viaje de Chihiro" (2001), en 1997 escribió y dirigió "La princesa Mononoke", una hermosa metáfora inspirada en las  vicisitudes de unos personajes envueltos con vendas y de un héroe con una mancha en la piel que, a la vez que le proporciona una fuerza sobrehumana, poco a poco va acortando su existencia.



Hoy en día, en el antiguo recinto de la leprosería, coexisten el "Bosque de los Derechos Humanos", plantado y cultivado por los propios pacientes, junto al jardín de infancia Hanasaki, inaugurado en 2012, que sirve de esperanzador marco de convivencia entre los niños y los enfermos.