domingo, 18 de enero de 2009

SIETE ALMAS

Will Smith es Ben Thomas, en "Siete almas"


"Siete almas" (Gabriele Muccino, 2008) es la traducción libre al español del original "Seven pounds", título que adquiere sentido cuando lo relacionamos con aquella famosa libra de carne cercana a su corazón que el confiado Antonio había dejado en prenda al judío Shylock, en "El mercader de Venecia" del inmortal William Shakespeare.


"El cine no es un trozo de vida, sino un pedazo de pastel"



A pesar de este argumento defendido por el maestro Alfred Hitchcock, en mi modesta opinión esta película adolece de cierta evanescencia formal, convirtiéndose en un film de escaso peso específico. Temas tan trascendentales como la vida, la enfermedad, la redención, los trasplantes de órganos y la propia muerte, pudieron haber sido tratados con mayor oficio, sin tanta moralina resbaladiza ni tan edulcorado sentimentalismo, como ocurre por ejemplo al abordar la historia de amor surgida entre ambos protagonistas, con marcadas reminiscencias de "Love Story" (Erich Segal, 1970), aunque reconozco que con estos mimbres esta cinta conseguirá ganarse a una parte no deseñable del público en general, probablemente en los EEUU.

Y a pesar de confesarme sin pudor admirador de Will Smith, sobre todo en sus faceta más cómica, me ha parecido verlo incómodo dentro del pellejo de Ben Thomas, un supuesto agente fiscal de la IRS norteamericana (Internal Revue Service) que trata de redimir un terrible error en su pasado.


El personaje interpretado por Smith realmente es Tim Thomas, un afortunado ingeniero aerospacial, que por una imprudencia al volante provoca un catastrófico accidente de carretera en el que fallecen su propia esposa Sarah (la bella Robinne Lee) y otras seis personas más. Profundamente traumatizado por esta tragedia, decide suplantar la identidad de su hermano, el verdadero Ben Thomas (Michael Ealy), obteniendo datos personales sobre siete personas que necesitan ayuda urgente, de tipo económico, médico o social. Mejorar estas siete vidas se convierte en su objetivo vital. Y no una, sino "siete libras" de su propio cuerpo cambiarán radicalmente otras tantas existencias.

Para que todo transcurra de acuerdo con sus últimas voluntades, Tim cuenta con la ayuda de Dan (Barry Pepper), amigo de la infancia que deberá supervisar todo el proceso. Este actor me impactó especialmente por su contundente interpretación del soldado Daniel Jackson, aquel certero francotirador que recitaba versículos bíblicos mientras con su fusil diezmaba a las tropas alemanas en "Salvar al soldado Ryan" (Steven Spielberg, 1998).




Barry Pepper, born to kill


Pero nuestro atribulado protagonista no contaba con enamorarse de Emily Posa (la cautivadora Rosario Dawson), una atractiva mujer afectada por una grave insuficiencia cardíaca refractaria al tratamiento médico, consecuencia de una miocardiopatía dilatada que requiere para su salvación un trasplante a corto plazo. Para ella será el corazón (real y figurado) de nuestro buen samaritano.

Una sanísima Rosario Dawson


En el reparto de bienes y de vísceras, la lista de los beneficiarios del fragmentado Tim Thomas la conforman:

  • Ezra Turner (Woody Harrelson): un invidente que se gana la vida tocando el piano en un centro comercial y trabajando como operador en Cheyenne Meats, una empresa especializada en la venta telefónica de productos cárnicos, al que un día el inmisericorde Thomas maltrató y vejó. Para él serán las córneas.



  • George Ristuccia (Bill Smitrovich): un veterano entrenador de hockey sobre hielo dispuesto a crear desde la base un gran equipo del futuro trabajando con jóvenes de la calle de origen latino. Sometido a interminables sesiones de diálisis, será el escogido como receptor de un trasplante renal.
  • Connie Tepos (Elpidia Carrillo): una madre hispana con varios hijos a su cargo que sufre cotidianamente la brutalidad y los malos tratos de su actual pareja. Huyendo del maltratador, podrá formar un nuevo hogar en la paz y el sosiego que le proporcionará la acogedora casa al pie de la playa donde Thomas vivió con su difunta esposa y que ahora le ha regalado a ella.

  • Nicholas Adams (Quintin Kelley): un muchacho de color afectado por una leucemia, al que Thomas donará su médula ósea. En la realidad, la compatibilidad entre donante y receptor ocurre solamente en 1 de cada 40000 casos, hecho que justifica la continua necesidad de donanciones altruistas.

  • Holly Apelgren (Judyann Elder): en una donación inter vivos, la trabajadora social que alerta a Tim sobre el caso de Connie Tepos habría sido la receptora de un lóbulo hepático.

  • El auténtico Ben Thomas, hermano de Tim, supuestamente habría recibido dos lóbulos pulmonares que le permitieron seguir viviendo al serle extirpado un pulmón tras haber sufrido un cáncer.


Aunque atractivas para el público, situaciones como las planteadas en esta película son imposibles en la realidad. En España, desde que se creó la Organización Nacional de Trasplantes (ONT), dirigida en la actualidad por el Dr. Rafael Matesanz, se ha pasado de 14 donantes por millón de población a 34.6, la cifra más alta del mundo. No se permiten las donaciones remuneradas ni tampoco las selectivas, como los casos planteados en este film; éstas se basan únicamente en el altruismo. Por si fuera poco, la compatibilidad tisular entre donante y receptor no resulta una cuestión baladí.

El exitoso modelo español de organización de trasplantes es perfectamente exportable a otras naciones. Los interesados pueden consultar en el vínculo siguiente detalladamente en qué consiste:


http://elmodeloespanol.ont.es/



En la película que nos ocupa aparece otra serie de circunstancias increibles y poco ajustadas a la realidad, desde el punto de vista médico y científico:



  • Por ejemplo, la muerte provocada por la picadura de una avispa marina (como la elegida por el protagonista para suicidarse) dejaría inservibles los órganos del fallecido para trasplantes, especialmente su corazón. Sabemos que esta gelatinosa medusa (Chironex flexeri) es el animal más ponzoñoso de nuestro planeta. Habitante de las aguas australianas, fabrica una neurotoxina letal con apenas 20 microgramos por Kg de masa de la víctima. Es decir, para matar a un hombre adulto bastaría con 1.4 milígramos de veneno, el peso aproximado de un grano de sal.

Letales avispas marinas

  • Una vez que Emily recibe el corazón donado por Tim, el que éste comience a latir expontáneamente y que en el monitor aparezca un ritmo sinusal es completamente irreal. El arranque del palpitar precisa del impulso de un marcapasos.
  • El trasplante de córnea nunca supone el cambio del color de los ojos del receptor. Los ojos de Thomas son oscuros, como suele ocurrir con los individuos de raza negra; los ojos del rubio invidente Ezra son azules. Sin embargo, al final del film, cuando los deseos de redención del falso agente fiscal se han cumplido, observamos que el antiguo ciego tiene los ojos oscuros.
  • Nuestro protagonista se somete a la extracción medular sin anestesia y de forma ambulatoria. La realidad es bien distinta: la donación de médula ósea, extraida a partir de la punción de la cresta ilíaca, en la cadera, se realiza bajo anestesia general o epidural, con el donante hospitalizado un mínimo de 24 horas.
  • El trasplante de pulmón fundamentalmente está indicado en el tratamiento de enfermedades severas, como por ejemplo la fibrosis quística, el enfisema, la sarcoidosis o la fibrosis pulmonar idiopática, y nunca en el caso de enfermos que pudieran padecer afectación de otros órganos, como es el caso del cáncer pulmonar.

7 comentarios:

Jose C. dijo...

Que interesante. Muchísimas gracias por la visión médica de las donaciónes.

En House, ("El hijo del hombre en coma") un padre sale del estado vegetativo durante un día igual que los enfermos de Sachs en "Despertares". El hijo necesita un trasplante de corazón y el padre quiere dárselo en vez de volver a ser una alcachofa. House le recomienda al que se ahorque para preservar los órganos.

http://www.cuatro.com/microsites/house/capitulo7_temp3.html

DOCTOR ALBEIROS dijo...

Para comentar la serie de "House" se necesitaría un blog completo (tal vez ya lo haya).

Un detalle de cinéfilo, o de cinéfago, como alguno prefiere definirse: el hotel en el que se aloja el protagonista que interpreta Will Smith es el mismo que sale en la película "Memento".

Sophie dijo...

Muy interesante este artículo. Lo dejé guardado en los feeds hasta haber visto la película ( este fin de semana), para evitar spoilers e ir con una idea preconcebida. Ni siquiera leí la sinopsis, fui porque a mi novio le apetecía mucho verla.
Me pasó lo que has descrito: conforme la iba viendo, iba viendo detalles que me parecían irreales (la picadura de la medusa, no tenía claro qué raza era pero sí que los órganos iban a quedar inservibles, aparte de que no se permiten donaciones de alguien que se haya suicidado) o que sabía que no eran posibles.
Quería escribir un artículo sobre el tema y al leer éste veo que has puesto el listón muy alto :) Con tu permiso, lo cogeré como fuente de información, enlazándolo debidamente,

DOCTOR ALBEIROS dijo...

Gracias Sophie por tu amable comentario. La idea básica planteada por este film es bastante interesante, pero pudo hacerse de una manera más creible. Pero, como dicen los tópicos futboleros, así es el cine.

Y como he leído por ahí, "una película necesita dos años para ser escrita, dos meses para ser producida, dos horas para ser vista y dos minutos para ser olvidada". Mundo cruel.

Casta Diva dijo...

Muy intersante tu análisis de esta película que he visto hace poco y que no me gustó nada.
Otra película que me decepcionó es "Changeling", de C. Eastwood. Me gustaría que la comentaras en algún momento. Pero de ella me interesa preguntarte algo sobre una parte en la que le practican electroshock a una mujer y en la escena se puede ver que dos enfermeros, sin guantes, tienen tomada por las piernas a la paciente que convulsiona. ¿Es esto posible o acaso no recibirían también los enfermeros la descarga eléctrica?
Aquí te dejo un link para que puedas apreciar la escena en cuestión: http://felicidadygrandeza.blogspot.com/2009/02/decepcion.html

Desde ya, muchas gracias.
Saludos desde Mar del Plata, Argentina.

Luisana dijo...

La verdad que este desmontaje del aspecto médico de esta fantasiosa película, ha sido muy útil para mi y da cuenta de cómo Hollywood es capaz de "fabricar" situaciones. Nunca me creí lo de la medusa o avispa marina y me quedó la duda del veneno en la sangre, ahora totalmente aclarado. La cinta es una gran mentira aunque su intención es positiva ante la culpa del protagonista por provocar la muerte de inocentes y su afán por reparar los daños en otras personas. ¡Lo siento por Will Smith!. ¡Gracias, muy bueno su blog!

Sheldon dijo...

Yo no puedo dejar de pensar en dos aspectos:

1) Creo que la pobre medusa debió morirse en vez de picar al protagonista cuando la echó en el "frappe". Pero bueno, pongan que tolere el cambio de temperatura...pero por Dios, es un animal de agua salada y me imagino que el hielo es hecho con agua dulce, como la que sale por la bañera. No soy biólogo marino, pero me imagino que no es descartable un choque osmótico como el que yo hubiera esperado para "Nemo" cuando intentó escapar por la poceta de la odontologa (Buscando a Nemo, de Disney).

2) Si temperatura y ausencia de salinidad no le hicieron nada a la Medusa, yo hubiera esperado encontrar muertos (por picadura de medusa) a los de la ambulancia que vinieron a sacarlo. Claro, pudo haber dejado una nota.

La película a pesar de estas cosas es una excelente reflexión, yo pasé un buen rato.