martes, 6 de diciembre de 2016

EL MÉDICO AFRICANO (BIENVENUE À MARLY-GOMONT)



"No es Francia... es el campo... es frío... llueve mucho... está siempre enlodado... y no sucede nada allí... nunca han visto un hombre negro en Marly-Gomont..."

El alcalde (Jean-Benoît Ugeux) al Doctor Zantoko (Marc Zinga) en "El médico africano" (Julien Rambaldi, 2016) 



"Un doctor en la campiña" (Thomas Lilti, 2016), de la que prometemos ocuparnos en otra ocasión, durante este año ha merecido el beneplácito de la crítica especializada y el refrendo popular en las taquillas. Ambientada en la Francia rural, nos ofrece las peripecias de una joven doctora, Natalie Delezia (Marianne Denicourt) que se encamina a un pueblo para sustituir temporalmente al veterano doctor, Jean-Pierre Werner (François Cluzet), que lleva toda la vida atendiendo a los vecinos.


Con anterioridad Thomas Lilti ya había dirigido a Marianne Denincourt en "Hipocratte" (2014), interpretando a la Doctora Denormandy, film donde el racismo y la desconfianza hacia los médicos inmigrantes son tangibles inclusive en los grandes hospitales de París.


La acción de "El médico africano" (Julien Rambaldi, 2016) se desarrolla en un pueblo francés de la Picardía, región que se extiende al norte de París hasta los límites con Bélgica. En 1975, a su consultorio arriba destinado como médico de familia el Doctor Seyolo Zantoko (Marc Zinga), la primera persona de color que aquellos campesinos han visto en persona en toda su vida.

Los créditos iniciales nos advierten que esta película se basa en una historia verdadera, la de un médico congoleño licenciado en la facultad de Medicina de Lille que recibe la invitación del alcalde René Ramollu (Jean-Benoît Ugeux) de la pequeña villa de Marly-Gomont para atender a sus vecinos.


Marc Zinga es el Doctor Seyolo Zantoko

En la elaboración del guión participaron el director Julien Rambaldi, Benoît Graffin y Kamini Zantoko, el hijo del protagonista real de esta historia. La idea se gestó tras la popularidad alcanzada en las redes sociales por "Marly-Gomont", un tema humorístico de 2006. Una década después el rapero Kamini decidió llevar la gran pantalla la historia de su padre.



DESDE EL ZAIRE A LA PICARDÍA

El dictador Mobutu Sese Seko (1930 - 1997) fue un cleptócrata que gobernó con puño de hierro la actual República Democrática del Congo entre 1965 y 1997. En 1971 cambió el nombre del país, que pasó a denominarse República del Zaire hasta 1996.

Recién licenciado de la facultad, El Doctor Zantoko declinó la invitación para convertirse en el médico personal del tirano decidiendo a cambio traer a su esposa e hijos desde Kinsasa a la campiña francesa, para trabajar y obtener la nacionalidad francesa.


Mobutu Sese Seko con su sempiterno birrete de leopardo

Las mejores escenas de esta agridulce comedia corresponden a la etapa de adaptación de la familia africana al clima frío y húmedo del lugar, a sus nuevas condiciones de vida rural, muy lejos del esplendor parisino que la madre anhelaba, y al ostracismo y la ignorancia de aquellos hoscos habitantes.

A pesar de la decepción y las quejas, Anne Zantoko (deslumbrante Aïssa Maïga) intenta apoyar en todo momento a su esposo, titubeando entre el respeto por sus raíces y tradiciones africanas y su adaptación personal y familiar a las nuevas circunstancias, sumamente atenta del cuidado de sus hijos Sivi (Médina Diarra) y Kamini (Bayron Lebli)


La familia Zantoko bajo la lluvia

RACISMO

"- En la escuela me llamaron negra.
  - Y bueno ¿cuál es el problema? Eres negra"...

El Doctor Zantoko a su hija Sivi

Tras la rápida y desordenada descolonización africana, Europa comenzó a recibir cantidades ingentes de inmigrantes que abandonaban la inseguridad y la pobreza de sus países de origen buscando en las antiguas metrópolis el bienestar futuro de sus familias. Así ocurrió en el Reino Unido, Portugal, Bélgica, Francia, y en menor medida también en España (Territorios Españoles del Golfo de Guinea - Guinea Ecuatorial).


El genocidio tutsi de Ruanda (1994), un conflicto de la descolonización

A pesar de los avances conseguidos hasta ahora, la completa integración de sus descendientes todavía representa una asignatura pendiente y una constante fuente de conflictos, sobre todo en los suburbios periféricos de las grandes urbes.


"No tengo nada en contra de los extranjeros, pero les digo: si venís a nuestro país no esperéis que nos ocupemos de vosotros, que os curemos o que vuestro hijos sean educados gratuitamente"...

Marine Le Pen.
Líder del Frente Nacional (FN)


En los años 70, en los hogares y las granjas de Marly-Gomont, se desarrollaba también un enfrentamiento larvado entre los contrarios a la inmigración, capitaneados por el sibilino tradicionalista Jean-Marc Lavigne (Jonathan Lambert) y aquellos otros vecinos que sin demostrar demasiado entusiasmo por la presencia del médico africano y su familia, poco a poco iban abriéndose a los esfuerzos de integración racial y social.


La cínica bienvenida del señor Lavigne (Jonathan Lambert)

Finalmente, la esforzada labor del médico, ayudado cómo no por el fútbol y la amistad infantil en la escuela, obtendrá el merecido reconocimiento de su comunidad.

EL MÉDICO DE FAMILIA

Al contemplar esta película retornaron a mi memoria aquellos tiempos en los que el médico rural trabajaba con grandes limitaciones las 24 horas al día, los 365 días del año (excepto el periodo vacacional, si conseguía disfrutar de él). Esta divertida película, que en algunas escenas nos recuerda a la exitosa  "La familia Bélier" (Eric Lartigau, 2014), viene a revalorizar la labor de estos profesionales.


Nuestro protagonista atiende partos, propone hábitos saludables y chequea a Bernard (Vincent Martin) y Dédé (Thomas Vandenberghe), unos gañanes que se jactan del mal estado de sus cariadas dentaduras; incluso es recibido a tiros desde lejos por un paciente que previamente había requerido sus servicios.

En la incomodidad del medio rural, a bordo de su desvencijado Citröen Ami 6 Berlina, por angostos caminos rústicos, embarrados y sin asfaltar, a cualquier hora del día y de la noche, el teléfono suena reclamando asistencia médica. Y allá va el abnegado doctor africano.

El 30 de agosto de 2009, a los 68 años de edad, el Doctor Zantoko falleció en un trágico accidente de tráfico. Un año antes había recibido la medalla del mérito por sus servicios en la Picardía. Su viuda Anne se marchó a vivir a Bruselas, cerca de sus primos. Sivi y Kamini estudiaron enfermería. Ella ejerce en la capital mientras su hermano trabaja como músico y artista cómico en Lille.


El verdadero Doctor Zantoko

Aprovechando la biografía de un médico rural, "Bienvenue à Marly-Gomont" constituye un alegato optimista en favor de la integración y la pluralidad  social, contrario a la incomprensión, el desprecio y el racismo.

FUTBOL CONTRA EL RACISMO

Muy a pesar de su padre, Sivi resulta ser una jugadora de fútbol excepcional. Por Navidad, sus primos de Bruselas le regalaron una camiseta de los Leopards del Zaire, selección nacional que llegó a participar en el Mundial de Alemania de 1974.



Cuando el Doctor Zantoko le propuso a Sivi viajar a Francia, la muchacha se quejó por tener que abandonar su club de fútbol. Para convencerla, el médico le prometió que también podría jugar al balompié en su destino. La selección francesa no se había clasificado para el Mundial de Alemania.

En 1977, apenas jugaban tres hombres de color en la selección gala: Marius Trèsor (nacido en Guadalupe), Gérard Janvion (nacido en La Martinica) y Jacques Zimako (de Nueva Caledonia); ninguno de ellos tenía antepasados africanos, excepto Nicolás Sahnoun, nacido en Burdeos y de origen argelino.




De pie, de izquierda a derecha: Rey, Trèsor, Rio, Janvion, Bossis, Sahnoun y Bathenay.
Agachados, de izquierda a derecha: Zimako, Platini, Lacombe y Six

Sin embargo, en la actualidad, los jugadores de color de origen africano son mayoría en su selección nacional.



Selección de Francia que se enfrentó a Alemania en el Estadio de Saint Dennis el fatídico 13 de noviembre de 2015, en los que tras varios ataques terroristas fallecieron 137 personas y otras 465 resultaron heridas.


De pie, de izquierda a derecha: Giroud, Martial, Varane, Pogba, Koscielny y Lloris.
Agachados, de izquierda a derecha: Sagna, Griezmann, Evra, Diarra y Matuidi