lunes, 2 de noviembre de 2015

HIPÓCRATES



"Estar en tu servicio (Medicina Interna) es deprimente. Nunca curas a nadie. Por eso yo hago Reanimación. Cada enfermo es un desafío: o se salvan o la cascan"...

Stéphane (Felix Moati) a Benjamin (Vincent Lacoste) en "Hipocratte" (Thomas Lilti, 2014)

Una comedia social agridulce que aborda la situación del sistema sanitario público francés, aunque probablemente extrapolable a cualquier otro. Un resumen muy aceptable para "Hippocrate" (Thomas Lilti, 2014), una cinta que honra con su título a Hipócrates de Cos (460 A.C. - 370 A.C.), supuestamente  el autor de la primera enciclopedia médica de la antigüedad.


El sabio griego, contemporáneo de Sócrates y Platón, entendía la enfermedad como un desequilibrio (dyscrasia o "mala mezcla) de los denominados humores líquidos: sangre, flema, bilis amarilla y bilis negra,  cada uno de ellos a su vez relacionado con un tipo diferente de temperamento: sanguíneo, flemático, colérico y melancólico. Sus teorías (Corpus hippocraticum) fueron la base de la profesión médica liderada por Galeno (130 - 200/216) y que persistieron hasta la época de la Ilustración.


El juramento hipocrático establece que el médico está obligado a tratar a los enfermos de la manera más provechosa, según sus facultades y su entender, absteniéndose de cometer todo mal y toda injusticia.


Reda Kateb es el Dr. Abdel

Y este pensamiento tiene mucho que ver en el desarrollo de este film, galardonado con el Premio César al mejor actor secundario, en este caso Reda Kateb, actor francés de origen argelino, al igual que Abdel Rezak, el médico al que da vida en esta película. El médico extranjero, de mayor edad, llega en calidad de residente a un hospital donde ya se están formando otra serie de jóvenes especialistas. Maduro, reflexivo, con amplia experiencia profesional, su figura se contrapone a la del bisoño Benjamin (Vincent Lacoste, con un look informal que nos recordó al Bob Dylan de la portada "Blonde on blonde" - 1966) La primera toma de contacto entre ambos personajes se produce en la escena en la que Abdel enseña a Benjamín cómo se realiza una punción lumbar.


Vincent Lacoste es Benjamin Barois

Benjamin es un residente del primer año que desembarca en un servicio de Medicina Interna dirigido por su propio padre, el Profesor Barois (Jacques Gamblin), en el que la mayoría de los pacientes son mayores y se encuentran afectados por múltiples patologías: diabetes, pacientes oncológicos, neurológicos, un poco de nefrología y gastroenterología, y cómo no, demasidada patología sociosanitaria. Incluso el antiguo ala de enfermedades infecciosas se ha vaciado de los pacientes con SIDA para albergar a las enfermas con anorexia.


Para empezar, bajo su responsabilidad, seis habitaciones con un total de 18 pacientes. Casi nada. Los ejercicios de relajación que practica Benjamin parecen una mezcla de Taichí y de los movimientos de Tenkaichi Budōkai, un arte marcial ficticia que practicaban los protagonistas de "Dragon Ball" (el exitoso manga original de Akira Toriyama)

MÁS CINEFILIA


En la soledad de la destartalada habitación de descanso para los médicos residentes, ante el espejo Benjamin se enfrenta a su propia imagen en un ejercicio cinematográfico de autoafirmación personal que recuerda mucho a aquella famosa escena de "Taxi Driver" (Martin Scorsese, 1976) en la que otro huraño personaje, el ex-marine Travis Brickle (Robert de Niro) pronuncia la famosa frase: "¿hablas conmigo?"


HOSPITALES DE PARÍS


Esta película se rodó en escenarios reales, más concretamente en las dependencias del Hospital Rothschild y del Hospital Raymond-Poincaré.

El Hospital Rothschild está en París, entre la Plaza de la Nación y la Porte de Vincennes. Se trata de un centro de referencia para las patologías relacionadas con la discapacidad y la vejez; también cuenta con especialidades odontológicas. En sus dependencias se desarrollan todas las secuencias de la etapa de Benjamín como médico residente.


Hôpital Rothschild, 5 rue Santerre, Paris 12, Paris, France

El Hospital Raymond-Poincaré se sitúa al oeste de París. Es un hospital universitario de referencia para la atención de patologías neurológicas y del aparato locomotor. Alberga varios centros de investigación de referencia para enfermedades raras: trastornos del lenguaje y del aprendizaje, enfermedades neuromusculares, enfermedad de Fabry y enfermedades hereditarias del tejido conectivo y de la piel.


Hôpital Raymond-Poincaré, Garches, Hauts-de-Seine, France

Como alberga la rehabilitación de adultos y niños con discapacidades severas, cuenta con un centro de educación adaptado que asegura la escolarización de los pequeños pacientes mientras permanecen ingresados.

EL CLUB MED

La referencia a esta popular corporación francesa especializada en el turismo vacacional en escenarios exóticos viene a cuenta de la entrevista clínica que Benjamin realiza a un paciente ingresado por una crisis de agitación. El señor Lemoine (Thierry Levaret) es un viejo conocido del hospital, asiduo de sus servicios de emergencias debido a su dependencia etílica.


Thierry Levaret es el señor Lemoine

Este paciente sufre un síndrome de Korsakoff, patología asociada al déficit nutricional que suelen presentar los alcohólicos crónicos. La falta de vitamina B1 o tiamina provoca un daño cerebral que se traduce en trastornos de la memoria y del aprendizaje. 

EN BUSCA DEL ELECTROCARDIOGRAMA PERDIDO

El personaje de Lemoine, alias Tsunami, resulta esencial en el desarrollo de la película. Un electrocardiógrafo estropeado, un hecho ciertamente intolerable en un hospital público, impide que Benjamin pueda completar la exploración de Lemoine durante la guardia nocturna. El paciente, enfermo de cirrosis, presenta un cuadro de dolor abdominal e hipertensión cuya realidad enmascara un infarto de miocardio.


Philippe Rebbot es el enfermero Guy

Mientras Benjamin examina a su paciente, el enfermero Guy (Philippe Rebbot) se distrae contemplando en la televisión "Aceptación" (2005), primer episodio de la segunda temporada de la popular serie "Doctor House", en la que un recluso condenado a muerte presenta la sintomatología de un feocromocitomaTanto la adjunta Denormandy (Marianne Denicourt) como el propio padre de Benjamin, el Profesor Barois, encubren al joven residente. 

CONFORTAR VERSUS REANIMAR

Los jóvenes médicos residentes intercambian sus experiencias en el exterior del hospital. Las prolongadas guardias nocturnas dan para mucho. ¿Quién es el mejor médico? ¿El especialista en reanimación, que lucha por arrebatar cada paciente a la muerte, sea cual fuere el resultado de sus intervenciones, o el médico encargado de paliar el sufrimiento de los enfermos, aunque su estado sea terminal?



Marianne Denicourt es la Doctora Denormandy

Precisamente la evolución y el tratamiento de la anciana Señora Richard (Jeanne Cellard), con una fractura femoral intervenida, cáncer metastásico y un deterioro cognitivo propio de su avanzada edad, sirve al director de esta película para plantearle al espectador el debate entre los médicos que se empeñan en que los pacientes se mantengan vivos a toda costa y aquellos otros más preocupados en la calidad de vida de los mismos, aunque su supervivencia sólo pueda garantizarse a corto plazo.




La discrepancia...

¿POR QUÉ HABRÍA QUE VER "HIPÓCRATES"?

La ética deontológica, la relación médico-paciente, el encarnizamiento terapéutico y la Ley Leonetti, los cuidados paliativos, el testamento vital y el respeto de las últimas voluntades, el deterioro del sistema sanitario público ("las batas con manchas limpias"), la gestión hospitalaria (el que sirve para dirigir cualquier fábrica o empresa también sería capaz de administrar un centro sanitario...), la formación y las condiciones laborales de los médicos residentes - "he entrado esta mañana a las 8 y terminaré pasado mañana a las 18.00" - sostiene el Doctor Banik (Alain Dzukam Simo), el riesgo de deshumanización de la medicina contemporánea, la insufrible presión asistencial, la problemática socio-sanitaria de los pacientes ancianos y pluripatológicos, incluso el racismo subyacente en una sociedad multicultural como la francesa... Todas estas cuestiones se encuentran presentes en esta film de Thomas Lilti, lo que le aporta un valor añadido que lo convierte en un material interesante y útil para el debate y el aprendizaje médicos.



LA SOMBRA DEL ATROPELLO

En varias secuencias de la película, Benjamin esquiva los carros del hospital que están a punto de arrollarlo en los pasillos y en los sótanos de la lavandería. Será precisamente el atropello accidental por un coche el acontecimiento que provoque la catarsis y la redención de nuestro protagonista.

UNA NOTA FINAL

En esta película, fumarse un cigarrillo parece ser el pasatiempo favorito de los médicos en sus pausas de descanso. En 2010, un estudio indicaba que el 39% de los médicos entrevistados se confesaba fumador, dos puntos por encima de la población en general, cuyo porcentaje de fumadores se situaba en el 37%. Sin embargo, en el 2014, nuevos datos reflejaban un marcado descenso en el número de profesionales fumadores, desde el 40% de 1998 hasta el 11.7%. Además, el 41.3% de estos profesionales se reconocía como ex-fumador.