miércoles, 24 de diciembre de 2014

KANSEN RETTÔ (PANDEMIC) 感染 列島



Cartel original de "Kansen rettô" (Pandemic) 感染 列島

"Después de ver morir a tantos, ahora es mi turno... Tengo miedo!"
Dr. Kazuma Andô, en "Kansen rettô"

Masasumi Kazizaki es un popular artista japonés nacido en 1978, creador de exitosas series manga, como "Rainbow" (2003 - 2010), con libreto original de George Abe, o la inquietante "Hideout" (2010), en la que un hombre decide comenzar una nueva vida tras haber asesinado a su propia esposa.


Con el título de "Kansen Rettou", el 26 de septiembre de 2008 Kazizaki estrenaba una nueva serie en la editorial Big Comic Superior, la historia de un desconocido virus mortal que diezmaba la población de Japón en un corto espacio de tiempo. En este comic, cuya trayectoria se dilató hasta el 1 de enero de 2009, perecieron unas 900000 personas de los 2 millones y medio infectados.

Cine y manga han ido juntos, de la mano. Existen múltiples y magníficos ejemplos de esta asociación. Hemos de confesar nuestra especial devoción por "El viaje de Chihiro" (Hayao Miyazaki, 2001), una cinta que desde su estreno ha cosechado múltiples galardones y críticas muy favorables.



En la película que hoy vamos a tratar, "Kansen rettô" (Takahisa Zeze, 2009), el guión se gestó a la inversa, es decir, las viñetas precedieron a los fotogramas. Film encuadrado dentro del cine de ciencia - ficción catastrófico, nos sitúa ante un hipotético desastre desencadenado en Japón, azotado por una letal epidemia.

Empero, nos ha llamado la atención que no aparezca la referencia de Masasumi Kazizaki en los créditos de esta cinta; sí figuran como guionistas Takashi Hirano, también productor, y Atsuyuki Shimoda. Misterio a resolver.

Dejando aparte su prestigioso y apreciado cine de autor, la cinematografía japonesa más taquillera no ha conseguido (o no ha querido) eludir el impacto que para el Imperio del Sol Naciente representaron las explosiones atómicas de Hiroshima y Nagasaki, atroz colofón de la 2ª Guerra Mundial.


Terribles hecatombes desatadas por intensos terremotos, tsunamis descomunales o gigantescos monstruos, como "Godzilla" (Ishirô Honda, 1954), conforman un género singular que los expertos etiquetan como cine de catástrofes.

Aunque son escasos los análisis detallados de este film, así como mediocres sus calificaciones de la crítica especializada, desde el punto de vista médico posee una interés coyuntural muy aprovechable para el debate o el aprendizaje en las ciencias de la salud.

Sus prolegómenos nos recuerdan al preludio de "Estallido" (Wolfgang Petersen, 1995), si bien aquí los helicópteros no sobrevuelan las inaccesibles junglas centroafricanas, sino una remota aldea septentrional de las Filipinas. Un numeroso equipo, provisto de modernos trajes protectores, procede a evacuar las humildes viviendas de la aldea, repletas de enfermos, confiscando de paso todo tipo de aves domésticas. Los pacientes febriles son aislados en la iglesia del pueblo.



Rei Dan es la Dra. Kobayashi

Al frente de tal despliegue se encuentra la Dra. Eiko Kobayashi (encarnada por la bella y frágil actriz Rei Dan), experta de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Pero, para mayor infortunio, un hombre infectado había abandonado previamente el poblado, encaminándose hacia la gran ciudad con un pollo como regalo.

Si repasamos la historia real, en julio de 2005 las autoridades filipinas informaron del primer caso de gripe aviar registrado en sus islas, concretamente en una granja de patos cercana a Manila. La variedad viral allí detectada difería de la más peligrosa H5N1, que por aquel entonces ya se había cobrado 54 vidas en el continente asiático.


Recordemos que los primeros casos provocados por la cepa H5N1 habían aparecido entre noviembre y diciembre de 1997 en Hong Kong. Las mismas zonas de China implicadas en la gripe aviar (Guangdong, delta del río Perla y Hong Kong) además de varias otras en el sureste asiático (VietnamTailandiaIndonesia), también habían sido escenarios de la epidemia de Síndrome Respiratorio Agudo Grave (SARS).

SARS

Los primeros casos de esta patología fueron detectados en el año 2002, en la provincia china de Cantón. Desde allí se propagó a Hong Kong, Vietnam y a otros países, gracias a la globalización del transporte de viajeros y mercancías.

Entonces los médicos se enfrentaron a un cuadro de neumonía atípica, ocasionado por un tipo de coronavirus hasta entonces desconocido, que se contagiaba mediante el contacto íntimo entre las personas. Este virus podía propagarse gracias a la inhalación de las pequeñas gotas expelidas al toser o al estornudar por los infectados. El cuadro clínico cursaba con fiebre elevada (superior a 38ºC) y con síntomas respiratorios tales como tos, disnea, hipoxia y signos de neumonía.

Su mortalidad resultó especialmente variable, llegando a alcanzar al 13% de los infectados. Por ello, y por su fácil diseminación, el abordaje y control de cualquier brote de SARS resulta un problema prioritario para cualquier país.

En el año 2005, el ensayista y profesor estadounidense Mike Davis publicó "El monstruo llama a nuestra puerta", un libro que precisamente versa sobre las posibles amenazas procedentes del lejano oriente en forma de graves epidemias, así como sus posibles relaciones con el impacto ecológico y las condiciones económicas de las sociedades más deprimidas.


Retomando las escenas de película, la cámara lenta se recrea magistralmente en la tos del paciente infectado. Las gotas de Flügge diseminan los virus por el aire, alcanzando a todo aquel que le rodea...


H5N1

Se trata de una cepa altamente patógena de gripe, una infección vírica aviar, pero con el suficiente potencial como para infectar también a los mamíferos, incluyendo cerdos, gatos domésticos y seres humanos.

En este último caso, como ya comentábamos anteriormente, su primera aparición en humanos tuvo lugar en Hong Kong en 1997. El subtipo H5N1 del virus de la influenza aviar tipo A (altamente patógeno, por sus siglas en inglés) posee una elevada letalidad y una extrema virulencia. Por ello, el HPAI A/H5N1, debido a sus particulares características (presencia endémica, capacidad de mutar y creciente número de posibles huéspedes) constituye actualmente la mayor amenaza de pandemia a nivel mundial.


En noviembre de 2014, se reportaron en Egipto nuevas víctimas mortales provocadas por la gripe aviar, concretamente dos jóvenes mujeres expuestas al contacto con aves infectadas.

Según datos de la OMS, entre 2003 y el 2 de octubre de 2014, los laboratorios confirmaron 668 casos de humanos infectados por el H5N1, oficialmente notificados en 16 países, con 393 fallecimientos...




LA EPIDEMIA - LA PELÍCULA


El Dr. Tsuyoshi Matsuoka (Satoshi Tsumabuki) atiende en una sala de urgencias del Hospital Municipal de Izumino (área metropolitana de Tokio) al Sr. Hideoshi Manabe, que presenta síntomas respiratorios y fiebre. Tras la exploración inicial, el paciente es dado de alta, bajo la sospecha diagnóstica de gripe o influenza, aunque todavía pendiente de la confirmación microbiológica de una muestra de su exudado nasal.





Satoshi Tsumabuki es el Dr. Matsuoka

Simultáneamente, dos adolescentes comienzan los primeros pasos de su historia de amor, Ken´ichi Motohashe (Taiga) y Akane (Natsuo), cuando un supuesto brote de gripe aviar se desata en la explotación avícola del Sr. Kamikura (Ken Mitsuishi), el padre de la muchacha. Sin excepción, todos los animales son sacrificados a la par que las instalaciones son desinfectadas hasta sus cimientos; esta tragedia supone la ruina completa de la modesta empresa familiar.

El Sr. Manabe acude de nuevo en urgencias. Su estado ha empeorado notablemente y ahora presenta fiebre muy elevada, síntomas de neumonía y diarrea. Los análisis revelan un fallo hepático agudo. Además presenta un cuadro hemorrágico, con hematemesis, melenas, hemorragias óticas y conjuntivales.



Chizuru Ikewaki es Mimi Manabe

Su esposa, Mimi Manabe (Chizuru Ikewaki), con síntomas similares, también es atendida en una camilla cercana. Aunque las pruebas de influenza han sido negativas, todo apunta que la causa de estas patologías es un nuevo virus relacionado con el brote de gripe aviar detectado en la granja Kamikura. Para el tratamiento de la insuficiencia hepática aguda los médicos emplean Aminoleban ®.


El infortunio se ceba con el jefe médico de Urgencias, el Dr. Kazuma Andô (Kôichi Satô), que resulta contaminado por un vómito de sangre mientras atiende al moribundo. El Sr. Manabe será la primera víctima mortal de esta plaga...


Kôichi Satô es el Dr. Andô

Ante el riesgo de epidemia, las autoridades del hospital comienzan a repartir dosis de Tamiflu® entre aquellos trabajadores que pudieran haber estado en contacto con los enfermos sospechosos. Se declara la cuarentena para todos ellos, que deberán reportar inmediatamente cualquier acceso febril presentado.



El contagio del Dr. Andô en el manga de Masasumi Kazizaki...

La epidemia comienza su diseminación, en la estación ferroviaria de Musashi Akiyama de Tokio, y en Sendai, capital de la prefectura Miyagi, debido al tráfico de viajeros infectados. Uno tras otro, los enfermos van cayendo fulminados. Las estancias de emergencias comienzan a saturarse.

En el Hospital Municipal de Izumino surgen las primeras víctimas entre sus trabajadores, comenzando por el propio Dr. Andô, y posteriormente, la dulce enfermera Mita Takako (la bella actriz y cantante Ryôko Kunikaka).



Entretanto, las autoridades japonesas continuaron pensando que se topaban ante una epidemia de gripe aviar. Sus estimaciones más pesimistas afectarían a 25 millones de infectados y unos 640000 fallecimientos. A pesar de disponer de vacunas, éstas no protegían contra el nuevo virus. Serían necesarios 6 meses para desarrollar una nueva vacuna capaz e inmunizar a la población...



Ken Mitsuishi es el atribulado granjero Kamikura

Los reproches y el aislamiento social se cebaron con la familia Kamikura, a la que todos consideraban responsables iniciales de la epidemia, aunque nadie fue capaz de demostrarlo. El estigma del acoso escolar también alcanzó a la hija, Akane.


La Dra. Kobayashi, con amplia experiencia en el manejo y tratamiento de brotes de Ébola y SARS, se hizo cargo del Hospital de Izumino, completamente desbordado ante la demanda de atención urgente. En una pizarra escribió su hoja de ruta para contener y tratar la epidemia:

- ¿Cuál es la causa?: las características del virus.
- ¿Qué es capaz de provocar?: los signos y los síntomas de la enfermedad.
- ¿De dónde procede?:cómo se originó la epidemia.
- ¿Cómo puede tratarse?: la intervención médico sanitaria.



Su primera actuación será aislar todo el hospital, en cuarentena...

El Dr. Matsuoka y la Dra. Kobayashi trabajarán codo con codo, bajo las órdenes de la experta, mientras ambos reavivan los especiales recuerdos de su pasada relación sentimental. La especialista de la OMS comienza sus investigaciones epidemiológicas, tratando de encontrar el causante de los síntomas en el primer paciente, el caso cero, el Sr. Manabe, y en su esposa Mimi, que todavía se debate en el hospital entre la vida y la muerte. Pero ella está demasiado enferma y no aporta respuestas...

La Dra Kobayashi observa que la nueva enfermedad cursa con un cuadro hemorrágico similar al provocado por el virus Ébola, con una mortalidad del 60%. Tenemos la impresión que para diseñar el agente causal de esta epidemia, los guionistas se inspiraron en varios virus de entre los más contagiosos y letales: gripe, Ébola, SARS, Lassa..., escogiendo además una vía de contagio rápida y peligrosa, la aérea, pero con un periodo de incubación distinto al de la gripe.



INDAGACIONES EPIDEMIOLÓGICAS

En una especie de thriller policíaco, los protagonistas inician una emocionante investigación en la procura del asesino, ese nuevo virus letal y desconocido, al que denominan “Blame”. Descubren sorprendidos que no se trata de una mutación del virus de la influenza, sino de un virus todavía inédito para la humanidad, tildado de "satánico" por los medios de comunicación...


CINEFILIA


"Estación 3 ultrasecreto" (John Sturges, 1965) es un film que, al igual que "Kansen rettô", posee ciertas connotaciones malditas. En un laboratorio de investigación especializado en guerra biológica se produce un accidente que libera un germen extremadamente letal, causante de la muerte de varios científicos. El mortífero virus es bautizado como "Engendro de Satán""The Satan Bug" (título original de la película). Su puesta en circulación podría aniquilar a toda la humanidad. El protagonista, George Maharis (Lee Barrett), un veterano agente de inteligencia de la Guerra de Corea, será el encargado de resolver tan peligroso affaire.




El Profesor Nishi Minoru (Tatsuya Fuji), jefe del equipo investigador de la gripe aviar de la Academia de Cría de Animales de Shimane, es el primero en dudar de la relación entre la supuesta epidemia de la granja Kamikura con la epidemia que afecta a los seres humanos.

CINEFILIA 

Los cinéfagos recordamos a Tatsuya Fuji por su especial interpretación de Kichizo Ishida, el protagonista de "El imperio de los sentidos" (Nagisa Ôshima, 1976)


La granja Kamikura contaba con redes de protección necesarias para evitar el acceso a sus instalaciones de aves salvajes y roedores. Además su propietario, el Sr. Kamikura, cumplía escrupulosamente son los sistemas de control y calidad de su empresa. Ningún miembro de la familia Kamikura resultó afectado por la enfermedad. 

Por otra parte, cuando el Dr. Matsuoka atendió por primera vez al Sr. Manabe, no sufrió contagio alguno, fatal circunstancia que verdaderamente ocurrió dos días después al encargarse el Dr. Andô del mismo enfermo en la sala de urgencias.

Para complicar más la trama, un extraño individuo es descubierto merodeando en las inmediaciones de la granja. Se trata de Kôsuke Suzuki, un virólogo empeñado en la obtención de las muestras necesarias para descubrir, desde la independencia de su laboratorio, las características del nuevo germen.



Este personaje, que no aparece en el manga, resulta crucial en el posterior descubrimiento de la estructura del virus "Blame". En la película está interpretado por el popular cómico japonés Takanori Takeyama.

Paulatinamente, la epidemia se va diseminando por toda la isla. Sólo en la ciudad de Osaka se reciben medio millón de llamadas a los servicios de emergencia. Se multiplican las escenas de caos y pánico en el otrora bullicioso y resplandeciente distrito de Shinsekai con su omnipresente Torre Tsutenkaku. Las salas de urgencias se colapsan en los hospitales.



CUARENTENA

Las autoridades sanitarias declararon la cuarentena en todas y cada una de las regiones afectadas, con el objetivo de evitar la entrada y la salida de personas infectadas. Toda la población debería permanecer recluida en sus domicilios. La policía y el ejército tomarán el control, encargándose además de repartir agua, alimentos y otros suministros. Todos los desplazamientos son cancelados, excepto los imprescindibles. Cualquier ciudadano que presentase síntomas sospechosos de la enfermedad, debería comunicarlo a los responsables sanitarios. Como cualquier otra epidemia, el problema traspasó las fronteras de lo meramente sanitario, para a convertirse en un problema de orden público.



Fuera ya de la ficción cinematográfica, recordamos que este tipo de medidas de aislamiento extremo fueron adoptadas por el gobierno de Sierra Leona en septiembre de 2014, con la clara intención de atajar los efectos de la epidemia de Ébola entre sus fronteras.

CUESTIONES BIOÉTICAS

Esta película plantea algunos aspectos especiales, relacionados con una situación de máximo riesgo generalizado para la salud de la población. Contemplamos situaciones que fluctúan entre el sacrificio personal de médicos, enfermeras y demás personal hospitalario, un paso por delante de lo realmente exigido en sus contratos profesionales, hasta la toma de decisiones, la mayoría de las veces dramáticas, como el hecho de desconectar de su respirador a un pequeño enfermo moribundo para poder atender a otro paciente que realmente pudiera beneficiarse de tan valioso soporte vital.



Los doctores Nishi, Matsuoka y Klaus a la caza de Blame...

EL DESENLACE


- "¿Podría la humanidad convivir con los virus?"
Dr. Nishi en "Kansen rettô"

Quizás el metraje de esta película sea un tanto largo. En su último cuarto, a medida que el guión cinematográfico se va separando del manga, observamos cómo los doctores Matsuoka y Nishi (gravemente enfermo de cáncer), siguiendo la pista sobre los orígenes del virus Blame, vuelan hasta el imaginario archipiélago de Abon (sospechosamente parecido a las Filipinas). Se trata de un grupo de islas mayormente dedicadas a la explotación de granjas de crustáceos para su posterior exportación a Japón. En calidad de observador, les acompaña un investigador de la OMS, el Dr. David Klaus (Dante Carver), sin jurisdicción sanitaria en ese pequeño país recientemente independizado.

En la remota isla de Minas, nuestros protagonistas encontrarán la solución de tan complicado puzzle. El Dr. Sûchy Tachibana (Kyûsaku Shimada) era un médico japonés destinado en ese apartado archipiélago. Fue el primero en atender una extraña epidemia que diezmó la población de la isla de Minas. El caso 0, un hombre que regresaba de la selva con leña. El propio facultativo sucumbió a la enfermedad. Pero antes de ello, había viajado a Japón para visitar a su hija y a su yerno, el matrimonio Manabe. El resto de la historia, ya lo conocemos... Pero, ¿cómo se inició la infección en humanos? El Dr. Nishi, antes de morir, descubre el reservorio natural de la enfermedad: los murciélagos...



Kyûsaku Shimada es el Dr. Sûchy Tachibana


"Kansen rettô" es del 2009, pero ya avanza una innovadora línea terapéutica para atajar la epidemia del virus Blame: emplear el suero de los supervivientes, para intentar transfundir a los enfermos anticuerpos específicos, un método empleado también en el tratamiento de los enfermos de Ébola.

Escribía Albert Camus en "La peste": "lo más original en nuestra ciudad es la dificultad que puede uno encontrar para morir. Dificultad, por otra parte, no es la palabra justa, sería mejor decir, incomodidad. Nunca es agradable estar enfermo, pero hay ciudades y países que nos sostienen en la enfermedad, países en los que, en cierto modo, puede uno confiarse. Un enfermo necesita alrededor blandura, necesita apoyarse en algo; eso es natural".