sábado, 26 de julio de 2008

DUELO SILENCIOSO - EL ANGEL EBRIO


TOSHIRÔ MIFUNE es el Dr. KYOJI FUJISAKI, en "DUELO SILENCIOSO"

TOSHIRÔ MIFUNE es MATSUNAGA, en "EL ÁNGEL EBRIO"



En tal día como hoy, rompemos con una tradicional costumbre. Hasta la fecha, esta bitácora ha mantenido escrupulosamente su esquema inicial: una película, una reseña, una enfermedad... y así trataremos de seguirlo haciendo en el futuro.



Pero, existen varias razones para justificar esta licencia, esta excepción:

  • Akira Kurosawa, el cineasta perfeccionista, el emperador del cine japonés, es el artífice de ambas obras maestras. Junto a "Perro Rabioso" ("Nora inu, 1949), estos films se incluyen en el género gendai-geki, películas niponas de temática contemporánea y social, retrato fidedigno del devastado ambiente vivido en aquellos ruinosos escenarios de posguerra del antaño todopoderoso Imperio del Sol Naciente; desgraciados, maleantes, deshauciados, prostitutas..., Kurosawa nos los muestra descarnadamente, recién salidos de la más humillante de las derrotas sufrida a manos de las fuerzas aliadas al finalizar la 2ª Guerra Mundial. La impotencia y la aflicción provocada por las terribles explosiones atómicas de Hiroshima y Nagasaki fueron para la sociedad japonesa (y todavía lo son) una dolorosa herida latiendo en carne viva. Profundo admirador y conocedor de la obra literaria de Dostoieski, ciertos temas favoritos de Kurosawa, como la responsabilidad profesional (médicos convertidos en eremitas, dedicados al cuidado permanente de su prójimo) y la superación humana (destinada a vencer las situaciones difíciles), constituyen el trasfondo argumental de ambas películas.
  • "El ángel ebrio" ("Yoidori tenshi", 1948) y "Duelo silencioso" ("Shizukanaru ketto", 1949) son las dos primeras colaboraciones conjuntas en la dilatada carrera artística de Kurosawa y de Toshirô Mifune, su actor cinematográfico fetiche. Con loable y capacitada solvencia, su prolífico registro interpretativo le permitió oscilar entre el mafioso callejero del film de 1948, un yakuza llamado Matsunaga, y el atribulado Dr. Fujisaki, en la segunda película del maestro.
  • En el argumento de ambas películas observamos la representación real de la compleja relación entre médico y paciente. En "El ángel ebrio", el Dr. Sanada (Takashi Shimura) pugna con el gángster Matsunaga para que abandone su mala vida, sus nefastos hábitos perniciosos (alcohol y tabaco) como paso primordial para intentar curarse de la tuberculosis que le carcome. En "Duelo silencioso", el Dr. Fujisaki se enfrenta al drama psicológico que le provoca el contagio sifilítico sufrido accidentalemtne mientras operaba a un imprudente paciente, Susumu Nakada (Kenjiro Uemura). También observamos que la agresividad verbal y física contra los facultativos es un hecho comunmente retratado (¿aceptado?) en ambos films.
  • De la misma manera, estas dos obras de Kurosawa se aproximan con maestría a la complicada problemática que le toca vivir al médico enfermo: el Dr. Sanada, alcohólico empedernido, ebria marioneta cuyos hilos mueve el sake, y el Dr. Fugisaki, contagiado por la enfermedad venérea estigmatizante por antonomasia, la sífilis (solamente desbancada en el terror popular por la irrupción de la infección por el VIH/SIDA en la Historia de la Medicina). Kurosawa retomará de nuevo la figura del galeno prisionero del abuso etílico en "Barbarroja" ("Akahihe" - Akira Kurosawa, 1965), donde el Dr. Kyojo "Barbarroja" Niide (Toshirô Mifune), el médico buen samaritano dedicado a la atención de los más humildes, intenta enseñarle a su díscolo discípulo, el Dr. Noburo Yasumoto (Yuzo Kayama) la dignidad de tan vocacional profesión. Además, este film supuso el punto final en la fecunda colaboración Kurosawa - Mifune.
  • Por último, mediante la contemplación detallada de ambas películas, podemos constatar cómo se abordaba entonces el tratamiento de dos importantes enfermedades infecciosas, que todavía hoy en día, lejos de su erradicación definitiva, continúan provocando notables sufrimientos a la humanidad.


DUELO SILENCIOSO





A modo introductorio, en el blog recomendado CINEMA DE PERRA GORDA puede leerse una crítica realmente cabal de este film:

http://thecinema.blogia.com/2004/092001-shizukanaru-ketto-1949-akira-kurosawa-el-duelo-silencioso-.php


Envuelto en un copioso aguacero, alumbrado por la mortecina luz de las lámparas portátiles, refugiado en la penumbra de un destartalado barracón improvisado como quirófano de campaña, el Dr. Fujisaki y su equipo operan a Nakada, un soldado con una fea herida abdominal. El cirujano militar, obnubilado por la extenuación, incomprensiblemente se quita los guantes protectores sin haber finalizado la intervención. Pero aún cometerá un segundo error más grave, al cortarse accidentalmente en una mano con el bisturí contaminado.


¿Por qué eligió Kurosawa la sífilis o lúes?. Creemos que para mostrarle al espectador la contraposición moral entre el personaje virtuoso y abnegado (el médico) y el inconsciente y degenerado (el paciente). Recordemos que esta enfermedad es causada por una espiroqueta, el Treponema pallidum, y que en la práctica se contagia casi exclusivamente por vía sexual. Se transmite de persona a persona por el contacto directo con un chancro sifilítico. La sospecha y la afrenta públicas quedarán garantizadas para el infectado. Por otra parte, entendemos que la fase de la infección sifilítica en la que se encontraba el oficial Nakada al ser intervenido por Fujisaki se conoce como sífilis latente, etapa asintomática y demostrable sólo por test de laboratorio.

Cuando el Dr. Fujisaki se entera de que está infectado por la fatídica espiroqueta, trata de encontrar en el botiquín del hospital de campaña fármacos mercuriales o SALVARSAN ®.

  • Mercuriales: por su utilidad en el tratamiento de las enfermedades infecciosas y por su potente poder antiséptico, estos compuestos fueron empleados ampliamente en la terapéutica. Su elevada toxicidad determinó su abandono progresivo, debido a sus indeseables efectos secundarios. El mercurio podía administrarse por vía digestiva, intramuscular o tópica. Las pomadas de ungüento de mercurio o calomel (cloruro mercurioso) se empleaban fundamentalmente en tratamientos pediátricos. Por vía parenteral se utilizaban las sales solubles (yoduro y benzoato de mercurio). Para la vía oral se reservaban fundamentalmente los yoduros. Los expertos en estas terapias estimaban una duración aproximada de unos 5 años para completar el tratamiento y poder conseguir la curación.
  • SALVARSAN®: el clorhidrato de dioxidiamidoarsenobenzol o arsfenamina fue descubierto y sintetizado en 1910 por Paul Ehrlich a partir del arsénico, si bien el empleo de los fármacos arsenicales databa ya de 1842, cuando Robert Bunsen comenzó a administrarlos en forma de cacodilatos. Fue utilizado durante muchos años como el único tratamiento para la sífilis, hasta que se generalizó el uso antibiótico de la penicilina. Se administraba por medio de inyecciones, tras las cuales eran frecuentes las llamadas reacciones de Herxheimer, que cursaban con fuertes escalofríos. En algunas escenas claves de "Duelo silencioso" podemos ver al personaje del Dr. Fujisake inyectándose este medicamento por vía intravenosa.

Como curiosidad científica, reproducimos a continuación dos prospectos informativos sobre el ARSENOBENZOL BILLON® (biclorhidrato de dioxidiamidoarsenobenzol) y el NOVASERNOBENZOL BILLON® (dioxidiamido arsenobenzol monometileno con sulfoxilato de sosa), fármacos empleados también en el tratamiento de las uretritis blenorrágicas. Pertenecen al libro "Enfermedades blenorrágicas de las vías urinarias" escrito por el Dr. Alex Renault, a la sazón Presidente de la Sociedad Francesa de Dermatología y Sifilografía. Fue editado en París, por los Hermanos Vigot, dentro de la colección Biblioteca de Medicina Práctica. Ni en la edición original ni en la traducción española, aparece el año de publicación del libro.



Para el diagnóstico serológico de la enfermedad, tal y como refleja fielmente la película, se empleaba una reacción de fijación del complemento, la reacción de Wassermann o prueba de Wassermann-Neisser-Bruck; debe esta denominación al apellido de su ilustre descubridor, el químico alemán August Paul von Wassermann, que trabajó codo con codo con Paul Ehrlich y con Robert Koch.

http://www.historiadelamedicina.org/wassermann.html


Las pruebas serológicas continúan siendo necesarias para el diagnóstico definitivo de la sífilis. Se clasifican en:

  • REAGÍNICAS o NO TREPONÉMICAS (VDRL y RPR): baratas, inespecíficas para la sífilis y cuyos títulos se correlacionan con la actividad de la enfermedad. Pueden dar falsos positivos durante el curso de otras enfermedades infecciosas (víricas, bacterianas o parasitarias), así como durante el embarazo. Los falsos negativos pueden ocurrir en ancianos, adictos a drogas parenterales o en ciertos enfermos crónicos (reumáticos o hepatópatas).
  • TREPONÉMICAS (FTA-ABS y MHA-TP): más costosas que la anteriores, son específicas y se recomiendan para confirmar el diagnóstico de la enfermedad. No se negativizan con el tratamiento ni se correlacionan con la actividad de la enfermedad.

El drama sifilítico narrado por Kurosawa en "Duelo silencioso" se parece sorprendentemente a la historia de lo acontecido en realidad al eminente galeno escocés John Hunter, cirujano jefe del Hospital St. George de Londres y también médico personal del rey Jorge III de Inglaterra, aquel desafortunado monarca afectado por la porfiria, cuyo cuadro demencial fue retratado con gran elegancia y sensibilidad en el film "La locura del Rey Jorge" (Nicholas Hytner, 1994 - film también valorado en otro apartado de esta misma bitácora).

Nos la cuenta el Dr. A.L. Baron en su ameno trabajo titulado "Man againts germs", publicado en 1958 dentro de la colección The Scientific Book Club de Londres. Casualmente, el pasado año conseguí un ejemplar del mismo por el módico precio de ¡50 céntimos de euro!, en una reventa de libros usados organizada para recaudar fondos por los estudiantes del Trinity College, en Dublin.

Corría el año 1786, cuando el Dr. Hunter decidió autoinocularse la gonorrea a partir de la muestra infectada de un paciente. De esta heróica manera, intentaba demostrar que esta patología y la sífilis eran dos entidades nosológicas completamente diferentes. Pero la fatalidad hizo que el enfermo elegido padeciera simultáneamente las dos enfermedades. La sífilis arruinaría el resto de la existencia de Hunter, fallecido repentinamente en 1793, como consecuencia de una cardiopatía luética. Murió convencido de que ambas patologías eran una sola. Cuenta el Dr. Baron en su libro que unos años más tarde, el médico francés François Broussais, encarnizado rival de Hunter, inoculó la sífilis... ¡a uno de sus alumnos de medicina!, tratando de demostrar que no se trataba de una enfermedad infecciosa. Cuando el desventurado aprendiz se enteró de que su afección era incurable y mortal, se suicidó. Sostienen los detractores del malvado Dr. Broussais que en su juventud, había trabajado como cirujano al servicio de barcos piratas...

http://exapamicron.wordpress.com/2007/12/15/cuatro-medicos-y-una-enfermedad/


En el hall del St. George´s Hospital, ante el busto de John Hunter


Al igual que el Fujisaki de la ficción cinematográfica, el Dr. John Hunter se vió obligado a aplazar su matrimonio durante varios años, por culpa de haber contraído tal enfermedad venérea. Hunter también fue famoso por sus turbias relaciones con los resurreccionistas, individuos de los bajos fondos londinenses especializados en el suministro de cadáveres frescos para la práctica de la disección por los estudiantes de Anatomía (ver en este mismo blog "El ladrón de cadáveres" - Robert Wise, 1945).


Los personajes femeninos no suelen disfrutar de papeles protagonistas en la filmografía de Kurosawa, tradicionalemente más partidario de la disección de la relación hombre-hombre, maestro-discípulo. Sin embargo, paralelamente al drama del Dr. Fujisaki, aquí asistimos a las tribulaciones de Rui Minegishi (Noriko Sengoku), una aprendiz de enfermera que trabaja en la clínica, conocedora de la secreta infección de su patrón y que guarda en sus entrañas el fruto de una frustrada relación amorosa anterior. Tras un fallido intento de suicidio, ella se debate en un mar de profundos y encontrados sentimientos. Por una parte, Minegishi ama su profesión y anhela superar los exámenes que le permitan conseguir el título de enfermera diplomada; sin embargo, en varias escenas de la película se lamenta por su mal fario, dudando sobre interrumpir o no su embarazo. En esta tesitura, el posicionamiento demostrado por el Dr. Fujisaki es decididamente antiabortista. No olvidemos que nos encontramos en un contexto social de inmediata posguerra; los muertos fueron millares y la población debería crecer de nuevo...

Finalmente, destacamos un mensaje negativo para la salud trasladado por este film a los espectadores: médicos y pacientes fuman constantemente, empujados en la mayoría de las ocasiones por una compulsividad sin límites. Los primeros estudios epidemiológicos que demostraron la fatal relación entre el tabaquismo y determinados cánceres de pulmón, fueron debidos al celo científico del equipo capitaneado por los Dres. Sir Richard Doll y Sir Austin Bradford Hill, que precisamente se iniciaron al finalizar la II Guerra Mundial. El vínculo entre fumar y las enfermedades respiratorias y cardiovasculares es todavía posterior.




EL ÁNGEL EBRIO




"Ser médico es un poco ridículo... Para vivir, necesitamos que haya enfermos...; y, sin embargo, nos esforzamos luchando contra la enfermedad..." Dr. Sanada



En muchocine.net podemos consultar la erudita crítica que Iñaki Bilbao hizo en su día sobre "El ángel ebrio":

http://www.muchocine.net/criticas/6264

La acción se desarrolla en torno a una cloaca, una laguna infecta en cuyas orillas juegan despreocupados los niños de la posguerra, mientras gases hediondos afloran a su superficie, explotando pestilentes en ese fangoso caldo burbujeante.

En sus inmediaciones, sumido en el alcoholismo, en una desvencijada clínica de los arrabales desempeña su labor asistencial cotidiana el Dr. Sanada (Takashi Shimura, estrella del cine japonés, descendiente de una familia de samurais, actor con una dilatada carrera profesional y destacadas colaboraciones junto a Kurosawa). Mientras los niños le insultan llamándole borracho, él les arroja maldiciones y piedras para alejarlos de tan putrefacta charca. A buen seguro, la fiebre tifoidea y otras infecciones gastrointestinales hacían entonces estragos entre la famélica y desnutrida población infantil.

Una noche, recibe la inesperada visita del yakuza Matsunaga (Toshirô Mifune), herido de bala en una mano, que demanda su atención. Ante la persistente tos del herido, el médico comienza a sospechar de que pudiera estar padeciendouna avanzada tuberculosis. Este será el inicio que marcará la turbulenta relación entre ambos personajes: el galeno, empeñado en la curación (y en la redención) del delincuente, y el mafioso, que lucha desesperadamente para abandonar su asfixiante mundo criminal.

Los síntomas tuberculosos padecidos por Matsunaga son: tos persistente, que a medida que avanza la enfermedad, viene acompñada por violentos accesos hemoptóicos, astenia, adelgazamiento, fiebre héctica y sudoración profusa.

En un segundo plano narrativo, y de la misma manera que ocurría en "Duelo Silencioso", paralelamente a la historia principal discurre el drama sufrido por la enfermera Miyo (Chieko Nakakita), la antigua amante del mafioso Okada (Reizaburo Yamamoto) que permanece oculta en la clínica del Dr. Sanada, viviendo bajo su protección.

Unos apuntes finales: la banda sonora de este film es debida a Fumio Hayasaka, donde la guitarra española desempeña un insólito protagonismo. También destacamos una mención especial para las labores de vestuario y maquillaje, transformadoras de Matsunaga en un convincente paciente caquéctico y terminal; ante nuestra mirada, irá progresivamente agonizando en la pantalla, escena tras escena, fotograma tras fotograma. Como la vida misma...

martes, 15 de julio de 2008

LEÓN Y OLVIDO


GUILLEM JIMENEZ y MARTA LARRALDE son "LEÓN Y OLVIDO"





La imagen ilustrativa de esta reseña cinematográfica pertenece a la galería de fotos que tiene la actriz Marta Larralde tiene en flickr





Reconozoco el especial afecto que profeso por esta película de mi paisano Xavier Bermúdez. Entre sus múltiples y merecidos galardones, recibió en la edición del 2004 el Premio al Mejor Director y el Premio a la Mejor Actriz del Festival de Cine Independiente de Ourense. ¡Por fín, alguien profeta en su tierra!. Contó con la coproducción de la Televisión de Galicia, que de esta manera me demostró tener ciertas ambiciosas miras, fijadas un poco más allá de la anodina, pura y dura telegaita.

Además, está la banda sonora, de la que destacamos los temas "Sin dejar de mirar", "Al borde del abismo" y "Lluvia ácida", correspondientes al meritorio trabajo del artista y músico ourensano Coché Villanueva, compositor y coautor también de la música de otras películas de la productora gallega Xamalú Filmes, como por ejemplo "Nena" (Xavier Bermúdez, 1998) y "Un cuento para Olivia" (Manane Rodríguez, 2007). Galicia calidade.



Por si todo esto fuera poco, algunos de los exteriores del rodaje trajeron de nuevo a mi memoria gratos momentos estivales vividos en mi adolescencia, recorriendo otra vez aquellos rincones recónditos y las indomables playas urbanas de la ciudad herculina... La Coruña revisited...


Y por supuesto, está Marta Larralde, ...la chica de ayer, mi cabeza da vueltas persiguiendote... El descubrimiento de la actriz viguesa me cautivó por su sobrio trabajo, por sus convincentes dotes interpretativas y por su natural y apacible belleza. En este film, tal vez se nos muestre taciturna en todo su esplendor, tan solo adornada con unos gastados pantalones vaqueros y con su rubia cabellera recogida en una coleta. Sanamente, sigo envidiando mucho a Guillem, por la escena de la bañera, y a Iván (Mighello Blanco), el pusilánime novio médico de Marta - Olvido en esta ficción.





Dirigir a un joven actor afectado por el síndrome de Down no debe resultar tarea fácil. Aún así, Xavier Bermúdez consiguió que Guillem Jiménez se calzara la piel de León, que se la ajustara como un guante y desde los primeros fotogramas, mostrándonos al muchacho enfadado en el internado, León existirá ya para siempre, se hará carnal, gracias al animoso trabajo de Guillem. En "Como Hacer Cine", el propio Xavier Bermúdez nos cuenta las dificultades que hubo de sortear respecto a la dirección de actores, para conseguir finalmente rodar como él quería esta película:





EL SÍNDROME DE DOWN


En líneas generales, se trata de un trastorno genético caracterizado por la presencia de un cromosoma extra (o de una parte del mismo) que se añade a los del par 21 del genoma humano, si bien pueden existir otras causas menos frecuentes, debidas a translocaciones cromosómicas o a mosaicismos. La traducción clínica es muy variable, aunque son comunes en los afectados la presencia de unos rasgos físicos particulares (ojos rasgados - de ahí la denominación vulgar de mongolismo) junto a la posibilidad de presentar cierto grado de discapacidad psíquica.

JOHN LANGDON HAYDON DOWN

Este síndrome hereda su nombre haciendo honor al apellido de su descubridor, el médico británico John Langdon Haydon Down, que lo describió por primera vez en 1886, si bien nunca llegó a conocer la causa real del mismo. Casi 70 años después, en 1958, el médico genetista francés Jérôme Lejeune descubrió la responsabilidad de la alteración cromosómica en su etiología.



JÉRÔME LEJEUNE




En la actualidad, este trastorno puede ser detectado precozmente, desde las primeras semanas de gestación, mediante la estimación del llamado pliegue nucal embrionario, junto con la presencia de concentraciones elevadas en el suero materno de determinadas hormonas específicas (alfafetoproteína - AFT - y la fracción Beta de la gonadotrofina coriónica humana - HCG).



En España, existe la posibilidad legal de que las madres portadoras de embriones con síndrome de Down puedan decidir anticipadamente la interrupción de su embarazo.



http://es.wikipedia.org/wiki/S%C3%ADndrome_de_Down





EL SÍNDROME DE DOWN EN EL CINE Y LA TELEVISIÓN



Veremos que la lista de las películas y de las series de TV donde es bordado el síndrome de Down, bien de manera directa o tangencialmente, resulta amplia y entretenida.



En 1991, el actor y director italiano realizó una enloquecida comedia de embrollo titulada "Johnny palillo". El propio Benigni interpretaba el papel de Dante, el conductor de un autobús para chicos discapacitados, que es confundido con un jefe de la Mafia. El mejor amigo de Dante es Lillo (Alessandro de Santis) un chico diabético y con síndrome de Down. En las escenas finales de la película, el insensato Dante le entrega a Lillo una bolsa llena de cocaína, asegurándole que se trata de un remedio para la diabetes. El desenlace, ya se lo imaginan...



"Todo por ella" ("Jewel" - Paul Shapiro, 2000) nos cuenta la historia de Brenda Key, una bebé con síndrome de Down, nacida en plena 2ª Guerra Mundial. Por esta causa, su familia se verá obligada a emigrar al estado de California, donde entonces existía la única escuela especial para este tipo de niños discapacitados.



"El cazador de sueños" (Lawrence Kasdan, 2003) está basada en una novela fantástica debida al rey del terror Stephen King. Relata la extraña historia de un grupo formado por cuatro chicos (Jonesy - Damian Lewis, Henry - Thomas Jane, Pete - Timothy Olyphant y Beaver - Jason Lee), que viven en una pequeña localidad del estado de Maine (EEUU). Al salvar del acoso escolar a Duddits (Donnie Walhberg), un extraño muchacho (¿afectado por el síndrome de Down?), éste les convierte en un grupo de amigos inseparables, gracias a la transmisión a todos ellos de un don especial, el de la telepatía.



"Las palabras de Vero" (Octavi Masiá, 2005) es un telefilm rodado para Canal 9 y TV3, que narra el proceso de integración familiar y social de una chica con síndrome de Down, fundamentalmente gracias a la música y al teatro. Presenta el feliz descubrimiento de la actriz valenciana Pilar Andrés, que encarna el papel de la simpática protagonista.



PILAR ANDRÉS es VERO




En "Desayuno En Plutón" (Neil Jordan, 2005), la historia central gira en torno al eje de las desventuras de un jóven transexual irlandés (Cillian Murphy), en la procura de sus orígenes inmerso en el turbulento Londres de los años 70. En un momento determinado de la acción, interviene brevemente el personaje de Lawrence (Seamus Really), un chico con síndrome de Down, cuyo padre es el encargado de revelarle al protagonista quién fue en realidad su verdadera madre.





Pero, retomando de nuevo el discurso sobre "León y Olvido", a mi juicio existe un precedente similar en la cinematografía de habla francesa; se trata de "El octavo día" ("Le huitième jour" - Jaco Van Dormael, 1996), una colección de imágenes que retrata con sensibilidad y delicadeza la especial relación establecida entre Harry (Daniel Autehuil), un personaje fracasado y denostado por su propia familia, y Georges (Pascal Duquenne), un audaz y entrañable muchacho con síndrome de Down.




El film belga nos obliga a recapacitar, quizás de manera similar a lo pretendido por Xavier Bermúdez en "León y Olvido", sobre la colisión entre dos mundos bien diferentes, el supuestamente "normal" de los sujetos "sanos" y el particularmente incomprendido, caótico e ilusionante de los afectados por el síndrome de Down. En realidad me pregunto: ¿quiénes son más felices, Olvido y Harry, o León y Georges, con todas sus limitaciones?...



León, al igual que el Georges del film de Jaco Van Dormael, de ninguna manera quiere vivir aislado en internados o en instituciones cerradas. Ambos personajes desean realizarse como personas, integrados y en armonía con el resto de las personas de su propia sociedad, incluso estudiando en clases mixtas compartidas con otros estudiantes no Down, huyendo así de su segregación en guetos tapiados por cierta incomprensión de la educación especial. Aunque suene a manido tópico, ellos también desean ser libres y felices.


Del mismo año 2004 es también "Del duelo a la lucha" ("Do luto à luta" - Evaldo Morcazel, 2004), un documental escrito y dirigido por este cineasta y periodista brasileño, y a su vez, también padre de una niña afectada por la trisomía del par cromosómico 21.


Mediante este valiente trabajo de denuncia social, el autor trató de llamar la atención del público sobre la problemática todavía suscitada por esta patología. Autoproducida con dinero del propio Morcazel, inicialmente se repartieron 5000 copias gratuitas del film entre diversas instituciones educativas y terapéuticas, antes de permitir su exhibición en las salas de cine comercial.


La frase que proporciona el título a esta película, es pronunciada en la primera parte del documental por una madre resuelta, reflejando el amor y el cariño que progresivamente se genera en el seno de cada familia afectada.


Considerando mi experiencia personal con este tipo de "pacientes", hace un par de veranos, en la hermosa villa de Icod de los Vinos (Tenerife), conocí a una joven pareja padres de una niña afectada por este trastorno genético; a pesar del comprensible disgusto inicial, provocado por un error médico ocurrido durante el cribaje prenatal del síndrome, en la actualidad se encuentran felizmente centrados en el amoroso cuidado de su preciosa hija. En Ourense, visitando las instalaciones y los talleres de la "Asociación As Burgas", conocí a un extraordinario nadador con síndrome de Down, que presumía de hacer acopio de medallas y trofeos en los campeonatos nacionales para discapacitados... Mi memoria falla, y el pecado es no recordar su nombre.


El reportaje de Morcazel se completa con toda la humanidad reflejada en los sencillos testimonios reales de varios afectados por este síndrome, haciendo e una vez pedazos caducos estereotipos e irracionales tabúes: un joven de 27 años, empeñado en convertirse en campeón de surf, un emigrante polaco de 60 años, erudito bibliotecario y ameno conversador, con tal cultura general que pone entredicho su supuesta minusvalía psíquica, y también una pareja de enamorados, que cuenta ante las cámaras sus más íntimos secretos y sus futuros planes.





Exist también una teleserie brasileña titulada "Páginas de la vida", inspirada en el libreto original del exitoso escritor de telenovelas Manoel Carlos, donde se ponen al descubierto los prejuicios familiares y sociales a los que se tienen que enfrentar los niños afectados por el síndrome de Down. Curiosamente, la actriz que encarna a Clara, la niña portadora de este trastorno genético, es Joana, la hija menor del propio Evaldo Morcazel.


Siguiendo en el mundo de la televisión, "La vida sigue su curso" (originalmente "Life goes on") fue una serie para la pequeña pantalla estrenada en los EEUU en 1989; gestada a partir de la idea original del guionista Michael Braverman, su emisión se extendió hasta el año 1993, finalizando tras cuatro temporadas y 83 episodios, mostrándonos la existencia cotidiana de la familia Tatcher, uno de cuyos miembros, el inefable Corky (Chris Burke), tenía síndrome de Down y acudía a una escuela general, donde transcurrían sus pequeños éxitos y fracasos.



CHRIS BURKE es CORKY




Conocido en España por el título de "Niños como éstos" ("Kids like these" originalmente en inglés), destacamos este telefilme dirigido por George Stanford Brown, basado en la historia y el guión originales escritos por Emily Perl Kingsley. Esta serie se estrenó en 1987 en los EEUU, y pudo también contemplarse en nuestro país en septiembre de 1989, dentro del espacio "Estrenos TV".



Se trata de la historia de los Goodman, una pareja rondando la cuarentena. Bob (Richard Crenna) y Joanna (Tyne Daly, en la realidad, la esposa del propio director del film) son los padres añosos de un bebé con síndrome de Down. Durante años, la madre se empeñó en hacer "normal" a su hijo, hasta que definitivamente hubo de asumir su retraso mental como algo irreversible. Comienzó entonces para ambos una nueva e ilusionante etapa vital, cuando Joanna por fin comprendió que su hijo Alexander debería vivir su propia vida, con todas sus limitaciones. Para interpretar el papel de Alexander druante las diferenets etapas de su desarrollo, fueron necesarios 5 actores diferentes, entre ellos una niña: Mary Ellen Sarantopoulos (Alex bebé), Franklin Newton Carroll Jr (1 año de edad), Joey McFarland (4 años), Joshua O´Neill (5 años) y Ted Polito (9 años).



Finalmente, teniendo en cuenta de nuevo a nuestra filmografía patria, reseñamos aquí "Vida y color" (Santiago Tabernero, 2005), una irregular película coral ambientada en los últimos días de la dictadura de Franco en España. Protagonizada por Silvia Abascal y Joan Dalmau, una de sus historias cuenta las tribulaciones de Fede (Junio Valverde), un personaje que porfía por conocer el secreto que oculta su amiga Sara (Nadia de Santiago) y que ella sólo comparte con Ramona (Natalia Abascal), una muchacha con síndrome de Down. Precisamente, Natalia es hermana de la actriz Silvia Abascal.




El director Santiago Tabernero junto a las actrices Silvia y Natalia Abascal




"RAREZAS" CINEMATOGRÁFICAS...



  • Conocemos la existencia de un película rusa titulada "Las ancianas" ("Staruhki" - Gennady Sidorov), galardonada en el 2004 con el Gran Premio del Festival Internacional de Cine de Angers. El protagonista es un hombre discapacitado (encarnado por el actor Sergei Makarov, realmente con síndrome de Down), que reside junto a su madre en una remota y mísera aldea del norte del país. Cuando su madre decide huir y dejarlo abandonado, lo pone bajo el cuidado de un grupo de mujeres ancianas.
  • "Buscando a Reynolds" (Néstor Frenkel, 2004) es un documental que narra las peripecias de una original banda musical argentina, cuyo líder y batería es Miguel Tomasín, con síndrome de Down.

http://www.primordiales.com.ar/estrenos/buscando_a_reynolds.htm




  • Crispin Glover, el iconoclasta actor, director, pintor, escritor y músico neoyorkino es el autor de un extraño film titulado "What is it?" (2005); en esta obra, muchos de los actores tienen síndrome de Down, si bien el nudo de la fantástica historia gira alrededor de un joven muchacho, poseedor de una secreta mentalidad racista, cuyo máximo interés en la vida se centra en la sal, los caracoles, una pipa y, como Ulises, conseguir volver a casa.



  • ¿Qué tienes debajo del sombrero? (2006) es un precioso documental de 75 minutos de duración, producido por el médico y cineasta Julio Medem, cuyo guión y dirección son debidos a Lola Barrera e Iñaki Peñafiel. Nos muestra la historia de Judith Scott, una escultora norteamericana de 62 años de edad, sordomuda y afectada por el síndrome de Down, a la cual le llega el reconocimiento social tras pasar recluida 36 años en una institución psiquiátrica. La historia es contada por Joyce, la hermana gemela de Judith, una mujer sin ninguna discapacidad.

http://www.juliomedem.org/Images/prensa/PDF_Sombrero.pdf

Judith y Joyce Scott

jueves, 10 de julio de 2008

LAS MANOS DE ORLAC





La fecha del 30 de noviembre de 2006 quedará asociada para siempre a un hito fundamental en la historia de la cirugía plástica y reparadora. Ese día tan señalado, Alba Lucía Cardona, una colombiana de 47 años de edad, fue operada con éxito en el Hospital "La Fe" de Valencia, convirtiéndose en la primera mujer receptora de un doble transplante de antebrazos y manos. Sus nuevos miembros pertenecían a una mujer que previamente había fallecido en un accidente. Ambos miembros fueron transplantados en intervenciones quirúrgicas simultáneas, gracias al esfuezo de un equipo de 10 cirujanos a cuyo frente se situó el Dr. Pedro Cavadas.




Tras un dilatado proceso de rehabilitación, el 18 de junio de 2008 Alba Lucía fue por fin dada de alta, con el 75% de funcionalidad recuperada en sus manos y una sensibilidad tal que en la actualidad puede realizar labores tan sencillas como coser, lavarse, peinarse o pintarse las uñas. Nada de esto hubiera ocurrido si sus extremidades amputadas hubieran sido sustituidas por unas prótesis mecánicas.


LA POLÉMICA ESTÁ SERVIDA...


Aunque el primer transplante de mano tuvo lugar en Ecuador en el año 1964 (entonces fracasó, debido al insuficiente desarrollo de los primeros fármacos inmunosupresores), para algunos expertos el primer transplante de mano exitoso fue realizado el 23 de septiembre de 1998 en Lyon, Francia, por un equipo de especialistas dirigido al alimón por el Dr. Earl Owen, de Sidney, y el prestigioso cirujano francés Dr. Jean-Michel Dubernard. El receptor fue Clint Hallam, un neozelandés que había sufrido la amputación de su extremidad en un accidente con una sierra circular. Pero esta intervención, por causas completamente ajenas a la misma, ha perdurado como la historia de un completo desastre. El paciente pronto abandonó el tratamiento contra el rechazo, alegando que le provocaba desgradables efectos secundarios (diarrea crónica, síntomas gripales, náuseas, pérdida de peso y problemas psicológicos). Tras una agria polémica, el 3 de febrero del 2001 Hallam consiguió finalmente ser reintervenido para amputarle la mano que le habían implantado 3 años antes.






Por cierto, el 27 de noviembre de 2007, el Dr. Dubernard también colaboró con el Prof. Bernard Devauchelle en la compleja intervención quirúrgica que convirtió a Isabelle Dinoire en la primera paciente de la historia en recibir un transplante parcial de rostro.

Precisamente el transplante de cara era el argumento central de "Cara a cara" ("Face off" - John Woo, 1997), un trepidante film de acción en el que Sean Archer (John Travolta) y Castor Troy (Nicholas Cage) intercambiaban, mediante una compleja intervención quirúrgica, rostros, identidades, caracteres y personalidades.


Retomando la historia de Hallam, considerando el resultado final de su intervención, otros medios defienden que el primer transplante triunfal de mano fue realizado verdaderamente en 1999, en los quirófanos del Jewish Hospital de Louisville (Kentucky - EEUU), por el equipo quirúrgico del Dr. Warren Breidenbach. El afortunado paciente era de Nueva Jersey,se llamaba Matt Scott... y conservó su extremidad implantada.


http://www.amputee-coalition.org/spanish/inmotion/nov_dec_06/hand_transplant.html




Hasta aquí la controversia y la cruda realidad. A partir de ahora, las luces se atenúan, el acomodador enciende su linterna y mientras se va descorriendo el telón, una vez más nos introducimos en el mundo de la fascinante ficción cinematográfica...

Sin temor a equivocarnos, podemos decir que en el cine existen tres versiones diferentes de "Las manos de Orlac", todas inspiradas en la novela homónima original escrita en 1921 por Maurice Renard. Este escritor francés, influenciado por la lectura de las obras de Edgar Allan Poe y Sheridan Le Fanu, había decidido publicar por entregas el relato de Paul Orlac, un desafortunado pianista que pierde ambas manos tras sufrir un horrible accidente. Mediante un complicado transplante, se convertirá en el receptor de las extremidades de un asesino recién ajusticiado. Al poco tiempo, las manos transplantadas obligan a cometer a su nuevo dueño una serie de crímenes que el desdichado Orlac no es capaz de impedir.



Maurice Renard


Llegados a este punto, una mención especial para director de cine francés Louis Feuillade, fallecido en 1925, que con su saga de Fantomas (1913 - 1914) y "Las vampiras" (1915) había puesto de moda los folletines y las novelas por entregas como vehículo de difusión de las historias fantásticas y de terror.


Un risueño Louis Feuillade


ORLACS HÄNDE



El relato de Renard fue llevado por primera vez a las pantallas gracias a la pericia del director alemán Robert Wiene, conocido y respetado por haber rodado con anterioridad "El gabinete del Dr. Caligari" (1919), paradigma del cine expresionista. "Orlacs Hände" es una versión que se remonta a 1924, con guión de Ludwig Nezs, que en su reparto cuenta con el entonces actor fetiche del cine germano Conrad Veidt (en el papel del pianista Paul Orlac), Alexandra Sorina (en el de la bella esposa Yvonne Orlac), Fritz Kortner, Carmen Cartellieri y Paul Askonas.



En este caso, el protagonista de la historia es el pianista mutilado. En el desarrollo y argumento de la película de Wiener aparecen dos elementos característicos del cine expresionista alemán:
  • la manipulación: representada por el personaje del famoso chantajista que acosa al pianista Orlac, haciéndose pasar por el verdadero propietario de sus manos.
  • la presencia del otro yo: responsable del sentimiento de rechazo que el propio Orlac siente respecto a sus nuevas manos. Curiosamente, este tipo de sensación ha sido descrita por alguno de los pacientes transplantados en la realidad, que al cabo de un cierto tiempo tras la intervención, empiezan a sentir su nuevo miembro como extraño, como el propio Clint Hallam, receptor de la primera mano implantada en la historia.




MAD LOVE


De 1935 data una nueva versión dirigida por Karl Freund; en 1932, en plena efervescencia del llamado cine de monstruos, había rodado "La momia" para la Universal, con Boris Karloff en el papel estelar. Freund fue el director de fotografía de varios éxitos del cine expresionista, como por ejemplo "El Golem" (Carl Boese, Paul Wegener, 1920) y "Metrópolis" (Fritz Lang, 1924), faceta en la que seguiría destacando a posteriori participando en la fotografía de la espléndida "Cayo Largo" (John Huston, 1948). "Mad love" contó entre su elenco artístico con la participación del inquietante Peter Lorre, acompañado por Colin Clive, Frances Drake y Ted Healy.





Peter Lorre, genio y figura



El argumento de "Mad Love" es simple: el trastornado Dr. Gogol (Peter Lorre) se convierte en un apasionado y enfermizo admirador de la bella actriz Yvonne (Frances Drake), casada con el prestigioso pianista Stephen Orlac (Colin Clive). A modo de moderno Pigmalión, adquiere una estatua de cera de su amada Galatea a tamaño natural. ¿Fetichismo o insana devoción?

Cuando Orlac sufre un terrible accidente ferroviario, que le destroza ambas manos, Gogol le implanta las de Rollo (Edward Brophy), un asesino recientemente ajusticiado, que anteriormente había trabajado como experto lanzador de cuchillos en un circo. A diferencia del film de Wiener, en este caso el verdadero protagonista de la historia es el villano, el médico perturbado, pretendiendo poseer a toda costa a la hermosa mujer del pianista mutilado. La excepcional dirección de fotografía es debida a Gregg Toland, cuyo buenhacer profesional seguiría demostrando, por ejemplo, en "Las uvas de la ira" (John Huston, 1940) y en "Ciudadano Kane" (Orson Wells, 1941). La banda sonora es del maestro Dimitri Tiomkin.

La escena inicial de "Mad love" nos muestra a una pareja que discute ante la taquilla de una espectáculo de variedades, "Le théatre des horreurs", en París. La mujer se niega a entrar, porque no desea contemplar escenas desagradables; le reprocha a su compañero su atrevimiento por pretender llevarla a una diversión de tan dudoso gusto. Esta película data de 1935. 41 años más tarde, concretamente en "Taxi driver" (Martin Scorsese, 1975), Betsy (Cybill Shepherd) le da plantón al desequilibrado Travis Brickle (Robert de Niro), por haberla llevado a una especie de sala porno de arte y ensayo...; Gogol, como también el Capitán Nemo, apacigua la melancolía de su espíritu tocando el órgano. Coincidencias literarias y cinematográficas.

Las referencias a la teoría psicoanalítica de Sigmund Freud no podían faltar en este film, cuando el enigmático Gogol trata de explicarle a Orlac que su deseo irrefrenable de lanzar cuchillos y matar habita reprimido en su subconsciente. Sin embargo, cuando su ayudante oriental, el Dr. Wong (Keye Luke, famoso en el futuro al encarnar el personaje del maestro Po, en la serie televisiva "Kung Fu") le pregunta a Gogol si le ha contado la verdad a Orlac, éste contesta sin miramientos: "le dije un montón de tonterías que ni yo mismo me creo"...

Keye Luke es el Maestro Po


En la ficción cinematográfica, la rehabilitación necesaria para conseguir el total restablecimiento funcional de las nuevas manos del pianista haría necesarias, según las instrucciones emitidas por el propio Dr. Gogol, largas sesiones de masaje, aplicación de rayos ultravioleta y ejercicios graduales. Para sufragar tan costosos tratamientos, la bella Yvonne se verá obligada incluso a empeñar sus joyas. Por último, el vendaje realizado por el médico a su paciente, una especie de manoplas algodonosas aplanadas y entablilladas, tampoco tiene desperdicio.


LAS MANOS DE ORLAC



En 1960, una coproducción franco-británica dirigida por Edmond T. Gréville, se convirtió en la tercera versión cinematográfica de la obra de Maurice Renard. Para el papel protagonista del atormentado pianista Stephen Orlac fue elegido el actor Mel Ferrer, entonces en el cénit de su popularidad por su relación con la elegantísima Audrey Hepburn, y que en esta película desarrolla un nefasto trabajo.




El esperpéntico vendaje de "Las manos de Orlac"




Este film pretendía convertirse en un drama psicológico, en el cual cobran protagonismo las tribulaciones del virtuoso Orlac. En el papel del malvado Nerón, un mago de poca monta y vulgar chantajista, podemos contemplar al enjuto y espigado Christopher Lee, en una autoparodia muy alejada de sus magistrales encarnaciones de Drácula o Fu Manchú, estrellas del terror gótico santo y seña de la productora británica Hammer.


Sin lugar a dudas, estamos ante un fallido intento, donde mi opinión particular solo salvaría a las protagonistas femeninas:

  • la rubia Lucile Saint-Simon, en el papel de Louise, la mojigata esposa de Orlac, que sin ser ni mucho menos poseedora de la sugestiva atracción física y de la calidad interpretativa de mi muy admirada Lee Remick, por momentos me trajo a la memoria el recuerdo de su especial belleza evocado por algunos fotogramas de esta película.
  • la morena Dany Carrel, que despliega su exótico atractivo físico franco-vietnamita interpretando a Li-Lang, la desventurada ayudante del fracasado Nerón.


Para el que quiera hacer sangre y leer una crítica demoledora de este film, recomendamos visitar:


http://thecinema.blogia.com/2006/042201-the-hands-of-orlac-1961-edmond-t.-greville-las-manos-de-orlac.php





HANDS OF A STRANGER



En 1962, el realizador norteamericano Newt Arnold escribió, dirigió y produjo esta película basada en la idea original de Maurice Renard. Se trata de un burdo remedo de las anteriores, en la que también un afamado pianista pierde las manos (esta vez en un accidente de tráfico, y no de aviación). Al serle transplantadas las de un asesino, pronto sus nuevas extremidades le obligarán a cometer actos criminales, de los que su prometida, el conductor que provocó el accidente y el propio cirujano que se las implantó serán sus especiales víctimas. Para olvidar.



OTRAS VARIACIONES SOBRE EL TEMA



El crítico madrileño Juan Antonio Pedrero Santos estima que una de ellas pudiera ser "La mano" (Oliver Stone, 1981), película inspirada en la novela homónima escrita por Marc Brandell; protagonizada por el incombustible Michael Caine, que interpreta en este film a Jonathan Lansdale, un dibujante de cómics que queda imposibilitado cuando pierde su mano derecha en un accidente de tráfico. El miembro amputado nunca fue encontrado en el lugar del siniestro, y parece haber tomado vida propia para cometer una serie de crímenes. Cualquier parecido con Dedos, la simpática y monstruosa mano que convive con "La familia Addams" (Barry Sonnenfeld, 1991) es mera coincidencia...; además, creo que Dedos es una mano izquierda.



Finalmente, otra variación del tema sería "Cuerpo maldito" (Eric Red, 1991), basada en la novela "Y el total es un hombre", de Pierre Boileau y Thomas Narcejac. El protagonista de este film es un psicólogo criminalista que sufre la amputación de un brazo en un accidente de tráfico, y al que le implantan un nuevo miembro procedente de un asesino en serie.


jueves, 3 de julio de 2008

MI IDAHO PRIVADO



"Dormir es una actividad en la que transcurre gran parte de nuestra vida. Aún no se ha descubierto animal alguno en cuya existencia no haya intervalos de intensibilidad. Sin embargo, hasta la fecha, ningún investigador ha hallado el origen, la causa de cambio tan grande, general y necesario; nadie sabe decir qué fuerza sume al cuerpo y a la mente en tan invencible letargo, o qué utilidad extrae el animal de esa cíclica interrupción de las facultades activas..."


Samuel Johnson, The Idler, 25 de noviembre de 1758


Extracto del libro: "Dormir y soñar. La mitad nocturna de nuestras vidas", de Dieter E. Zimmer.



A "Mi Idaho Privado" (Gus Van Sant, 1991) le han colgado muchas etiquetas, demasiados sambenitos. Road movie, film de culto, obra maestra del cine independiente, una de las mejores películas de cine gay...; podríamos decir que cuenta con tantos adeptos como detractores...




Posee además el aliciente extra de contar entre su reparto con dos iconos juveniles del Hollywood de los 90, ambos actores con nombres propios especialmente eufónicos, el malogrado River Phoenix y el deseado Keanu Reeves, todavía distante del estrellato que para él supuso el protagonismo en la saga iniciada con "Matrix" (Larry y Andy Wachowski, 1999).

Considerando la desamparada representación de unos jóvenes norteamericanos condenados a vivir huérfanos y desesperados a las mismas puertas del más opulento paraíso terrenal, sin suerte ni futuro alguno en esa tierra de promisión del millón de oportunidades, los personajes de "Mi Idaho Privado" me trajeron a la memoria a aquellos sucios pandilleros retratados por Francis Ford Coppola a principios de los 80, capitaneados en "La ley de la calle" (1983) por el macarrilla Rusty James (inolvidable Matt Dillon) o por el pringoso Ponyboy Curtis (C. Thomas Howell) en "Rebeldes" (1983).

La desaparición precoz de River Phoenix evoca determinadas similitudes con la de otros dos mitos de la cultura americana contemporánea:


  • Por una parte, su infancia transhumante, su afición a la guitarra, sus coqueteos con las drogas y su apariencia desastrada le aproximan a la atormentada figura de Kurt Cobain, líder del grupo de rock "Nirvana", buque insignia del movimiento grunge. Cobain nació en el estado de Washington y fue encontrado muerto en su casa de Seattle el 5 de abril de 1994. Contaba 27 años de edad y se sospecha que se suicidó mediante un disparo de escopeta en la cabeza. River Phoenix era natural del estado de Oregón; murió en Los Ángeles el 31 de octubre de 1993, a los 23 años de edad, como consecuencia de una sobredosis de cocaína y heroína.



  • Por su truncada carrera como prometedor actor de cine, por su rubia cabeza, de cabellera alborotada, por su aspecto taciturno y esquivo, cuando observamos a River interpretando al narcoléptico Mike Waters no podemos evitar acordarnos del rebelde James Dean (¡que me perdonen los ortodoxos!). En algunas escenas de este film, River Phoenix también porta una cazadora roja..., pero en lugar de una camiseta blanca, la de River Phoenix es negra.



A pesar de que su argumento tal vez pueda resultar demasiado sencillo (dos jóvenes chaperos - Mike y Scott - en busca de un destino), esta película contiene imágenes de excepcional belleza (gracias a la eficiente dirección de fotografía del tándem John Campbell y Eric Alan Edwards), con los macizos de nubes transitando veloces de un lado a otro de la pantalla, esparciendo su volátil sombra por las vastas praderas del Oeste norteamericano. Las frágiles y decadentes casitas de madera, que de cuando en vez rompen la monotonía del paisaje, parecen sacadas de un cuadro hiperrealista de los que en un día pintó el genial artista Grant Wood.



"Gótico americano" - Grant Wood


También me gustaría destacar el original tratamiento fotográfico del desnudo en las escenas eróticas presentes en este film, como si se tratara de fotogramas capturados donde los actores permanecen por un instante estáticos en sus posturas sexuales: la escena del trío homosexual en el hotel "Family Tree" de Snake River (Idaho) entre Mike, Scott y Hans (Udo Kier) o la relación entre entre Scott y Carmella (Chiara Caselli) en la casa rural de la campiña romana.


A pesar de haber nacido en Kentucky, Gus Van Sant se ha sentido atraído frecuentemente por los espacios cinematográficos del Noroeste de los EEUU. Las lóbregas y desangeladas ciudades de Portland y Seattle han quedado convertidas en el escenario de algunas de sus obras ("Drugstore Cowboy"). Y a pesar de tanta grisura urbana, este director es capaz de extraer de la luz cierta angulada belleza.


River Phoenix se mete en la piel de Mike Waters, un chapero que sufre narcolepsia. Se trata de una enfermedad encuadrada dentro del grupo de las hipersomnias, caracterizada por la presencia de irreprimibles y bruscos accesos de sueño, que no suelen durar demasiado tiempo (a los sumo 15 minutos) y que pueden repetirse varias veces al día.


En determinadas ocasiones, el individuo que padece este trastorno se resiste ante la repentina irrupción del sueño, aunque también puede dormirse bruscamente, sin ni siquiera ser consciente de ello.


Existe otra serie de síntomas:

  • Cataplexia: pérdida repentina del tono muscular. En los casos leves, el paciente suele notar un aflojamiento en las extremidades inferiores, aunque puede seguir realizando actividades automáticas, como andar o comer. En los casos más graves, pueden llegar incluso a desplomarse sobre sí mismos, dejando caer al suelo cualquier objeto que estén manipulando en el preciso momento de la crisis.
  • Alucinaciones hipnagógicas: en general, se trata de imágenes muy desagradables, monstruosas, ruidosas, que el afectado vive con gran realidad.
  • Parálisis del sueño: por unos instantes, el enfermo no puede moverse ni articular palabra, aún cuando ya se ha despertado de su letargo.

Los accesos de narcolepsia suelen desencadenarse por emociones fuertes o intensas. Por ejemplo, en el film que nos ocupa, Mike se desploma en diferentes ocasiones: en la habitación de la mujer madura que había comprado sus servicios sexuales, justo antes del inicio de la relación, después de enfadarse con un extraño que se cruza en su camino, cuando huye de la policía por las desérticas carreteras de Idaho, cuando se pelea con su hermano (¿su padre?) Richard (James Russo), en un anónimo cuarto de hotel en Roma...


En la procura de su madre, Mike despierta en Roma, al calor de las porosas piedras de la Piazza del Popolo, justo enfrente de las iglesias gemelas de Santa Maria dei Miracoli y Santa Maria in Montesanto. Desde el feísmo arquitectónico y la tenebrosidad de Seattle y Portland, hasta la magnificente luz de la capital del mundo clásico, viajaron Mike y Scott. Entre la paz y el verdor de la campiña romana, uno encontrará el amor y la estabilidad. El otro, se mantendrá ingrávido, flotando perdido en el limbo de los sueños... "la ruta que nunca acaba, y probablemente va, alrededor de todo el mundo"...


Una ANÉCDOTA final: en una brevísima intervención (apenas unos segundos y dos líneas de diálogo) el joven del mostrador de Alitalia que atiende a Mike y Scott antes de que viajen a Roma es interpretado por un bisoño Jim Caviezel (casualmente también nacido en el estado de Washington), que en 2004 alcanzaría la fama interpretando el papel de Jesús en la controvertida "La pasión de Cristo", del actor y director Mel Gibson.