jueves, 10 de julio de 2008

LAS MANOS DE ORLAC





La fecha del 30 de noviembre de 2006 quedará asociada para siempre a un hito fundamental en la historia de la cirugía plástica y reparadora. Ese día tan señalado, Alba Lucía Cardona, una colombiana de 47 años de edad, fue operada con éxito en el Hospital "La Fe" de Valencia, convirtiéndose en la primera mujer receptora de un doble transplante de antebrazos y manos. Sus nuevos miembros pertenecían a una mujer que previamente había fallecido en un accidente. Ambos miembros fueron transplantados en intervenciones quirúrgicas simultáneas, gracias al esfuezo de un equipo de 10 cirujanos a cuyo frente se situó el Dr. Pedro Cavadas.




Tras un dilatado proceso de rehabilitación, el 18 de junio de 2008 Alba Lucía fue por fin dada de alta, con el 75% de funcionalidad recuperada en sus manos y una sensibilidad tal que en la actualidad puede realizar labores tan sencillas como coser, lavarse, peinarse o pintarse las uñas. Nada de esto hubiera ocurrido si sus extremidades amputadas hubieran sido sustituidas por unas prótesis mecánicas.


LA POLÉMICA ESTÁ SERVIDA...


Aunque el primer transplante de mano tuvo lugar en Ecuador en el año 1964 (entonces fracasó, debido al insuficiente desarrollo de los primeros fármacos inmunosupresores), para algunos expertos el primer transplante de mano exitoso fue realizado el 23 de septiembre de 1998 en Lyon, Francia, por un equipo de especialistas dirigido al alimón por el Dr. Earl Owen, de Sidney, y el prestigioso cirujano francés Dr. Jean-Michel Dubernard. El receptor fue Clint Hallam, un neozelandés que había sufrido la amputación de su extremidad en un accidente con una sierra circular. Pero esta intervención, por causas completamente ajenas a la misma, ha perdurado como la historia de un completo desastre. El paciente pronto abandonó el tratamiento contra el rechazo, alegando que le provocaba desgradables efectos secundarios (diarrea crónica, síntomas gripales, náuseas, pérdida de peso y problemas psicológicos). Tras una agria polémica, el 3 de febrero del 2001 Hallam consiguió finalmente ser reintervenido para amputarle la mano que le habían implantado 3 años antes.






Por cierto, el 27 de noviembre de 2007, el Dr. Dubernard también colaboró con el Prof. Bernard Devauchelle en la compleja intervención quirúrgica que convirtió a Isabelle Dinoire en la primera paciente de la historia en recibir un transplante parcial de rostro.

Precisamente el transplante de cara era el argumento central de "Cara a cara" ("Face off" - John Woo, 1997), un trepidante film de acción en el que Sean Archer (John Travolta) y Castor Troy (Nicholas Cage) intercambiaban, mediante una compleja intervención quirúrgica, rostros, identidades, caracteres y personalidades.


Retomando la historia de Hallam, considerando el resultado final de su intervención, otros medios defienden que el primer transplante triunfal de mano fue realizado verdaderamente en 1999, en los quirófanos del Jewish Hospital de Louisville (Kentucky - EEUU), por el equipo quirúrgico del Dr. Warren Breidenbach. El afortunado paciente era de Nueva Jersey,se llamaba Matt Scott... y conservó su extremidad implantada.


http://www.amputee-coalition.org/spanish/inmotion/nov_dec_06/hand_transplant.html




Hasta aquí la controversia y la cruda realidad. A partir de ahora, las luces se atenúan, el acomodador enciende su linterna y mientras se va descorriendo el telón, una vez más nos introducimos en el mundo de la fascinante ficción cinematográfica...

Sin temor a equivocarnos, podemos decir que en el cine existen tres versiones diferentes de "Las manos de Orlac", todas inspiradas en la novela homónima original escrita en 1921 por Maurice Renard. Este escritor francés, influenciado por la lectura de las obras de Edgar Allan Poe y Sheridan Le Fanu, había decidido publicar por entregas el relato de Paul Orlac, un desafortunado pianista que pierde ambas manos tras sufrir un horrible accidente. Mediante un complicado transplante, se convertirá en el receptor de las extremidades de un asesino recién ajusticiado. Al poco tiempo, las manos transplantadas obligan a cometer a su nuevo dueño una serie de crímenes que el desdichado Orlac no es capaz de impedir.



Maurice Renard


Llegados a este punto, una mención especial para director de cine francés Louis Feuillade, fallecido en 1925, que con su saga de Fantomas (1913 - 1914) y "Las vampiras" (1915) había puesto de moda los folletines y las novelas por entregas como vehículo de difusión de las historias fantásticas y de terror.


Un risueño Louis Feuillade


ORLACS HÄNDE



El relato de Renard fue llevado por primera vez a las pantallas gracias a la pericia del director alemán Robert Wiene, conocido y respetado por haber rodado con anterioridad "El gabinete del Dr. Caligari" (1919), paradigma del cine expresionista. "Orlacs Hände" es una versión que se remonta a 1924, con guión de Ludwig Nezs, que en su reparto cuenta con el entonces actor fetiche del cine germano Conrad Veidt (en el papel del pianista Paul Orlac), Alexandra Sorina (en el de la bella esposa Yvonne Orlac), Fritz Kortner, Carmen Cartellieri y Paul Askonas.



En este caso, el protagonista de la historia es el pianista mutilado. En el desarrollo y argumento de la película de Wiener aparecen dos elementos característicos del cine expresionista alemán:
  • la manipulación: representada por el personaje del famoso chantajista que acosa al pianista Orlac, haciéndose pasar por el verdadero propietario de sus manos.
  • la presencia del otro yo: responsable del sentimiento de rechazo que el propio Orlac siente respecto a sus nuevas manos. Curiosamente, este tipo de sensación ha sido descrita por alguno de los pacientes transplantados en la realidad, que al cabo de un cierto tiempo tras la intervención, empiezan a sentir su nuevo miembro como extraño, como el propio Clint Hallam, receptor de la primera mano implantada en la historia.




MAD LOVE


De 1935 data una nueva versión dirigida por Karl Freund; en 1932, en plena efervescencia del llamado cine de monstruos, había rodado "La momia" para la Universal, con Boris Karloff en el papel estelar. Freund fue el director de fotografía de varios éxitos del cine expresionista, como por ejemplo "El Golem" (Carl Boese, Paul Wegener, 1920) y "Metrópolis" (Fritz Lang, 1924), faceta en la que seguiría destacando a posteriori participando en la fotografía de la espléndida "Cayo Largo" (John Huston, 1948). "Mad love" contó entre su elenco artístico con la participación del inquietante Peter Lorre, acompañado por Colin Clive, Frances Drake y Ted Healy.





Peter Lorre, genio y figura



El argumento de "Mad Love" es simple: el trastornado Dr. Gogol (Peter Lorre) se convierte en un apasionado y enfermizo admirador de la bella actriz Yvonne (Frances Drake), casada con el prestigioso pianista Stephen Orlac (Colin Clive). A modo de moderno Pigmalión, adquiere una estatua de cera de su amada Galatea a tamaño natural. ¿Fetichismo o insana devoción?

Cuando Orlac sufre un terrible accidente ferroviario, que le destroza ambas manos, Gogol le implanta las de Rollo (Edward Brophy), un asesino recientemente ajusticiado, que anteriormente había trabajado como experto lanzador de cuchillos en un circo. A diferencia del film de Wiener, en este caso el verdadero protagonista de la historia es el villano, el médico perturbado, pretendiendo poseer a toda costa a la hermosa mujer del pianista mutilado. La excepcional dirección de fotografía es debida a Gregg Toland, cuyo buenhacer profesional seguiría demostrando, por ejemplo, en "Las uvas de la ira" (John Huston, 1940) y en "Ciudadano Kane" (Orson Wells, 1941). La banda sonora es del maestro Dimitri Tiomkin.

La escena inicial de "Mad love" nos muestra a una pareja que discute ante la taquilla de una espectáculo de variedades, "Le théatre des horreurs", en París. La mujer se niega a entrar, porque no desea contemplar escenas desagradables; le reprocha a su compañero su atrevimiento por pretender llevarla a una diversión de tan dudoso gusto. Esta película data de 1935. 41 años más tarde, concretamente en "Taxi driver" (Martin Scorsese, 1975), Betsy (Cybill Shepherd) le da plantón al desequilibrado Travis Brickle (Robert de Niro), por haberla llevado a una especie de sala porno de arte y ensayo...; Gogol, como también el Capitán Nemo, apacigua la melancolía de su espíritu tocando el órgano. Coincidencias literarias y cinematográficas.

Las referencias a la teoría psicoanalítica de Sigmund Freud no podían faltar en este film, cuando el enigmático Gogol trata de explicarle a Orlac que su deseo irrefrenable de lanzar cuchillos y matar habita reprimido en su subconsciente. Sin embargo, cuando su ayudante oriental, el Dr. Wong (Keye Luke, famoso en el futuro al encarnar el personaje del maestro Po, en la serie televisiva "Kung Fu") le pregunta a Gogol si le ha contado la verdad a Orlac, éste contesta sin miramientos: "le dije un montón de tonterías que ni yo mismo me creo"...

Keye Luke es el Maestro Po


En la ficción cinematográfica, la rehabilitación necesaria para conseguir el total restablecimiento funcional de las nuevas manos del pianista haría necesarias, según las instrucciones emitidas por el propio Dr. Gogol, largas sesiones de masaje, aplicación de rayos ultravioleta y ejercicios graduales. Para sufragar tan costosos tratamientos, la bella Yvonne se verá obligada incluso a empeñar sus joyas. Por último, el vendaje realizado por el médico a su paciente, una especie de manoplas algodonosas aplanadas y entablilladas, tampoco tiene desperdicio.


LAS MANOS DE ORLAC



En 1960, una coproducción franco-británica dirigida por Edmond T. Gréville, se convirtió en la tercera versión cinematográfica de la obra de Maurice Renard. Para el papel protagonista del atormentado pianista Stephen Orlac fue elegido el actor Mel Ferrer, entonces en el cénit de su popularidad por su relación con la elegantísima Audrey Hepburn, y que en esta película desarrolla un nefasto trabajo.




El esperpéntico vendaje de "Las manos de Orlac"




Este film pretendía convertirse en un drama psicológico, en el cual cobran protagonismo las tribulaciones del virtuoso Orlac. En el papel del malvado Nerón, un mago de poca monta y vulgar chantajista, podemos contemplar al enjuto y espigado Christopher Lee, en una autoparodia muy alejada de sus magistrales encarnaciones de Drácula o Fu Manchú, estrellas del terror gótico santo y seña de la productora británica Hammer.


Sin lugar a dudas, estamos ante un fallido intento, donde mi opinión particular solo salvaría a las protagonistas femeninas:

  • la rubia Lucile Saint-Simon, en el papel de Louise, la mojigata esposa de Orlac, que sin ser ni mucho menos poseedora de la sugestiva atracción física y de la calidad interpretativa de mi muy admirada Lee Remick, por momentos me trajo a la memoria el recuerdo de su especial belleza evocado por algunos fotogramas de esta película.
  • la morena Dany Carrel, que despliega su exótico atractivo físico franco-vietnamita interpretando a Li-Lang, la desventurada ayudante del fracasado Nerón.


Para el que quiera hacer sangre y leer una crítica demoledora de este film, recomendamos visitar:


http://thecinema.blogia.com/2006/042201-the-hands-of-orlac-1961-edmond-t.-greville-las-manos-de-orlac.php





HANDS OF A STRANGER



En 1962, el realizador norteamericano Newt Arnold escribió, dirigió y produjo esta película basada en la idea original de Maurice Renard. Se trata de un burdo remedo de las anteriores, en la que también un afamado pianista pierde las manos (esta vez en un accidente de tráfico, y no de aviación). Al serle transplantadas las de un asesino, pronto sus nuevas extremidades le obligarán a cometer actos criminales, de los que su prometida, el conductor que provocó el accidente y el propio cirujano que se las implantó serán sus especiales víctimas. Para olvidar.



OTRAS VARIACIONES SOBRE EL TEMA



El crítico madrileño Juan Antonio Pedrero Santos estima que una de ellas pudiera ser "La mano" (Oliver Stone, 1981), película inspirada en la novela homónima escrita por Marc Brandell; protagonizada por el incombustible Michael Caine, que interpreta en este film a Jonathan Lansdale, un dibujante de cómics que queda imposibilitado cuando pierde su mano derecha en un accidente de tráfico. El miembro amputado nunca fue encontrado en el lugar del siniestro, y parece haber tomado vida propia para cometer una serie de crímenes. Cualquier parecido con Dedos, la simpática y monstruosa mano que convive con "La familia Addams" (Barry Sonnenfeld, 1991) es mera coincidencia...; además, creo que Dedos es una mano izquierda.



Finalmente, otra variación del tema sería "Cuerpo maldito" (Eric Red, 1991), basada en la novela "Y el total es un hombre", de Pierre Boileau y Thomas Narcejac. El protagonista de este film es un psicólogo criminalista que sufre la amputación de un brazo en un accidente de tráfico, y al que le implantan un nuevo miembro procedente de un asesino en serie.


4 comentarios:

Palbo dijo...

¿Vos te acordás de tu vida antes de nacer?

No.

¿Vos te acordás del momento en el que naciste? ¿Te acordás del momento en el que empezaste a vivir?

No me acuerdo, ¿será que la transición del olvido a la consciencia es algo paulatino?

¿No será que cuando mueras va a ser igual?

Todo el mundo se acuerda de su primer recuerdo.

Si no, no sería el primer recuerdo.

DOCTOR ALBEIROS dijo...

Posiblemente influenciado por "Orlacs Hände" y "Mad Love", el director Sam Newfield realizó para la productora PRC en 1944 una obra de serie Z titulada "The Monster Maker".

El Dr. Igor Markoff (J. Carrol Naish), un trastornado endocrinólogo, se obsesiona con la bella Maxine (Tala Birell), hija del afamado pianista Anthony Lawrence (Ralph Morgan). Para conseguir sus favores, contagia al padre con una enfermedad (¡ACROMEGALIA!) para luego intentar curarlo. De locos.

DOCTOR ALBEIROS dijo...

En "Bajo el volcán" (John Huston, 1984), la película basada en la novela homónima de Malcolm Lowry, podemos observar como su protagonista Geoffrey Firmin (Albert Finney), el dipsómano cónsul británico que pasea por Cuernavaca el Día de los Muertos de 1938, entra en un cine local donde precisamente están proyectando "Mad love".

DOCTOR ALBEIROS dijo...

20/6/2008. DIARIO MÉDICO

LA PRIMERA MUJER CON LOS BRAZOS INJERTADOS YA COSE

Se ha comunicado a los medios el alta médica de Alba Lucía Cardona, la mujer que pasará a la historia de la medicina como la primera en el mundo en recibir un trasplante bilateral de antebrazos y brazos.

Diecinueve meses después de convertirse en la primera paciente de España, y la primera mujer en el mundo, que ha recibido un trasplante bilateral de antebrazos y brazos, Alba Lucía Cardona, ha recibido el alta del proceso quirúrgico y de rehabilitación.

Pedro Cavadas, responsable del equipo de Cirugía Reconstructiva y de la Mano que llevó a cabo la intervención en el Hospital Universitario La Fe, de Valencia, destacó ayer que el balance del proceso es muy positivo, ya que los resultados "merecen la pena" y la paciente puede realizar procesos impensables para una prótesis, "como manejar tijeras o coser un botón".

Por su parte, Alba Lucía Cardona señaló que "he recuperado entre el 90 y el 95 por ciento de la sensibilidad y ya soy capaz de apreciar el calor o el frío". Además, "aunque la rehabilitación ha sido muy dura, tengo mi recompensa: me siento realizada y con una vida independiente".

La receptora, una residente de Castellón de la Plana, llevaba 28 años con los antebrazos amputados, periodo que, por cierto, también supone un récord mundial con respecto a los otros trasplantes de mano. Cavadas agradeció la colaboración de los familiares del donante y el trabajo de los profesionales del Hospital La Fe, la Organización Nacional de Trasplantes (ONT) y el personal de la Fundación que lleva su nombre y de la que es responsable.

Respecto al nuevo proceso que se abre para la paciente, destacó que "la rehabilitación se basará en el uso diario de las manos y se someterá a controles rutinarios, como un trasplantado más, lo cual también implica que nunca se le podrá retirar la medicación inmunosupresora".

Sobre posibles nuevas intervenciones, el cirujano indicó que "existen dos corrientes en este terreno: los que consideran que, una vez realizado el trasplante de manos o brazos, hay que dejarlo como queda; y quienes opinamos que se deben concebir como reimplantes, permitiendo cualquier cirugía secundaria que mejore los resultados". En este sentido, "la paciente ya se ha sometido a algún proceso secundario y no descartamos nuevas intervenciones, en función de cómo evolucionen los resultados".

Cavadas señaló que el paciente que recibió el segundo trasplante bilateral, hace siete meses, se encuentra en la segunda fase de rehabilitación, y espera que durante el verano podrá realizar una tercera intervención, aunque ésta sería al nivel de los húmeros, "un proceso del que no existe ningún caso en la literatura".

También resaltó que "se trata de un programa muy bueno y proseguiremos con él, aunque en algún momento habrá que plantearse los trasplantes unilaterales". En cuanto al trasplante de cara, "estamos en las últimas fases de papeleo y no sabemos cuánto tiempo tardaremos en encontrar un donante, pero la intención es efectuarlo este año". En cualquier caso apuntó que "las intervenciones se realizarán en el Hospital La Fe, tanto por su acreditación como por su experiencia en este campo".