miércoles, 9 de abril de 2008

LA ESCAFANDRA Y LA MARIPOSA


MARIE - JOSÉE CROZE es HENRIETTE DURAND

Suena "La mer" (aunque no en la versión de Charles Aznavour) y me embarga una primera emoción: alguien ha empleado unas deslucidas radiografías como fondo luminoso para mostrar los créditos iniciales de "La escafandra y la mariposa" (Julian Schnabel, 2007). Personalmente, he conocido tres experiencias estéticas en la obra de otros tantos artistas gallegos, excelentes artesanos de cierta plástica "radiográfica":

  • Conocí a Antonio Murado (Lugo, 1964) a mediados de los 90, en Madrid. Creo recordar que él presentaba su obra en Arco, dentro de la oferta de la galería viguesa "Ad Hoc". Poco tiempo después, tuve la oportunidad de adquirir una de sus pinturas, perteneciente a la serie "Redes". Sobre un fondo negro, una irregular cuadrícula parece dibujar una malla espectral que muda de tonalidad según el punto de mira del observador. Hoy en día, Antonio ha montado su estudio en Nueva York, ni siquiera se acordará de mí, y desde allí, como artista se cotiza al alza.
  • Un buen día, mi amigo y paciente Pastor Outeiral (Ourense, 1962) me pidió unas viejas placas radiográficas que yacían abandonadas en una esquina del consultorio. Las convirtió en obras de arte. Pastor es un artista inquieto, con un afinado ojo fotográfico y pictórico.
  • De repente, el último verano, Xosé Vilamoure me prestó un CD con una muestra de su obra reciente: dibujos, autorretratos, sexo, lámparas, sofás, insectos, interiores, terminal, pinturas de los 15 segundos... Una acuosa sensibilidad capaz de desleír las más sólidas estructuras. Me imagino que, preso de un desasosiego pessoano, el único ojo de Jean - Dominique Bauby (Mathieu Amalric) sería capaz de captar imágenes como las que pinta Xosé... como el efímero reflejo de su propia silueta desplazándose sobre los cristales de las ventanas por los pasillos del hospital naval, frente a las batidas costas de Berck - Sur - Mer, en el paso norte del estrecho de Calais.

"Insecto 1" de Xosé Vilamoure

Cuán inconsistente es la vida y la felicidad... Cuán dolorosa resulta la enfermedad...Y cuanto más insoportable se hace el drama de la pérdida de la salud y del bienestar tanto más fortaleza poseemos. Schnabel elige muy bien: Jean - Dominique, Jean-Do para los amigos, el redactor jefe de la prestigiosa revista francesa "Elle", una estrella rutilante del fugaz universo de la moda, sufre un discapacitante accidente cerebrovascular que afectó a su tronco encefálico, dejándolo convertido en una mente lúcida dentro de un cuerpo inerte. Es lo que se conoce como síndrome del cautiverio. Tan sólo la velada mirada que conserva por su ojo izquierdo se convierte en una maravillosa ventana que le conecta con el mundo, con la vida.

Una completa descripción de este síndrome y de sus causas más frecuentes puede consultarse en el siguiente vínculo:

http://neurologia.rediris.es/congreso-1/posters/p-26.html


Desde "Johnny cogió su fusil" (Dalton Trumbo, 1971), nunca la cámara se había transformado en un ojo tan subjetivamente preciso. Sobrecogedora y tremendamente eficaz, así se me antoja la encarnación que de Jean-Do realiza Mathieu Amalric, merecedor por dicho trabajo del premio César al mejor actor en 2008.

Bauby siempre vivió rodeado de hermosas modelos; ahora se ve condenado a tocar, a besar, a hablar con su mirada. Como no podía ser menos, el equipo que le atiende también dispone de bellísimas mujeres: Henriette, la logopeda (interpretada por la gélida y atractiva Marie - Josée Croze) y la fisioterapeuta Marie (la sugerente Olatz López Garmendia).

Despúes de infinitas horas soñándose prisionero dentro de un traje de buzo con escafandra, pérdido en la inmensidad del océano, Jean-Do aprende a resignarse, a no quejarse, a ejercitar lo poco de sí mismo que no se encuentra irremediablemente paralizado: su vista, su oído, su memoria y su imaginación. Estas dos últimas cualidades le permitirán ser libre.

Con la ayuda de la paciente Claude (Anne Cosigny), letra a letra, palabra a palabra, Jean-Do escribirá un majestuoso alegato a favor de la vida.

Jean-Do y Claude
contemplan las olas del mar

El verdadero Jean - Dominique Bauby escribió el libro original contando sus propias experiencias. Fue llevado a las pantallas por el escritor y guionista Ronald Harwood, otrora popular por sus adaptaciones cinematográficas de famosas obras literarias, como por ejemplo las memorias de Wladyslaw Szpilman en "El pianista" (Roman Polanski, 2002), o "El amor en los tiempos del cólera" (Mike Newell, 2007), del archifamoso Gabriel García Márquez.

Mención especial para el veteranísimo Max Von Sydow que, como es habitual, borda el atormentado personaje de Papinou Bauby, el padre de Jean-Do.

ANECDOTARIO


  • En un principio, se pensó en Johnny Depp para interpretar el papel protagonista de este film. Sus aventureros (¡y millonarios!)compromisos con la trilogía de "Piratas del Caribe" se lo impidieron.
  • Marlon Brando aparece brevemente en este film, concretamente en unas simpáticas instantáneas disfrazado de gurú, procedentes de la estrambótica "Candy" (Christian Marquand, 1968).

  • Aunque la adaptación cinematográfica de la novela de Bauby se escribió en inglés, el guión fue traducido al francés para conservar una mayor fidelidad a la obra original.

  • Matheu Amalric y Marie - Joseé Croze trabajaron anteriormente juntos en "Munich" (Steven Spielberg, 2005). La actriz destacó en su interpretación de Nathalie, la yuppie heroinómana de "Las invasiones bárbaras" (Denys Arcand, 2003), también tratada en otro apartado de este mismo blog.
  • Por su parte, la actriz Olatz López Garmendía en la realidad es la actual esposa del propio Julian Schnabel.
  • El tema principal de la película pertenece a U2: "Ultraviolet" (Light my way).



1 comentario:

DOCTOR ALBEIROS dijo...

Eloy Gómez, un coruñés víctima del síndrome del cautiverio.

http://www.lavozdegalicia.es/sociedad/2010/12/06/0003_8893292.htm