viernes, 24 de agosto de 2007

FREAKS - LA PARADA DE LOS MONSTRUOS

Basada en el relato original titulado "Spurs" (Todd Robbins, 1923), en el que se narraba la historia de Jacques Courbé, un enano circense francés que se enamora de su voluptuosa compañera, Jean Marie, una hermosa y atlética caballista. La turbulenta relación entre ambos y la traición de la bella junto con su forzudo compañero de número (Simon La Fleur), desencadenarán el drama que sirvió de sustrato para el desarrollo posterior de esta película.




“La parada de los monstruos” no es un documental. Es una película de Hollywood... (Todd Robbins).


"Somebody´s got to be affraid to lead the freak parade..." Big and Rich, letra de una canción.


UN FILM INQUIETANTE E INNOVADOR

Si pudiéramos trasladarnos en el tiempo para viajar a una sala de proyección de 1932, con el motivo de asistir al estreno de esta fantástica película, ¿cuál de sus novedades nos sorprendería más?:
  1. Los protagonistas de la historia son personas con una discapacidad que les aleja de los cánones de belleza imperantes en la época (¡y de los actuales también!). No se trata de actores que deforman su apariencia mediante sofisticados sistemas de caracterización y maquillaje (como ocurrió, por ejemplo, en el rodaje de "El hombre Elefante" (David Lynch, 1980) o en "Máscara" (Peter Bogdanovich, 1985).
  2. El tratamiento narrativo de la seducción y de la relación entre la bella y altiva trapecista Cleopatra (Olga Baclanova) y el sensible enanito Hans (Harry Earles) insinúa la posibilidad de un contacto íntimo entre ambos personajes, tema tabú y fácilmente impugnable por la censura vigente entonces en los EEUU (y en el resto del planeta).
  3. Por último, tal y como reza la cita inicial, el descubrimiento de una amplia galería de fenómenos de feria y su puesta en escena no se realiza dentro del ámbito de un documental científico o social, sino en la plenitud de un film comercial de Hollywood, que pretendió competir en las taquillas con otros clásicos del género (como por ejemplo la exitosa "Drácula", protagonizada por Bela Lugosi y dirigida por el propio Tod Browning para los Estudios Universal en 1931).

Dicen que cuando ofendes a una persona con una discapacidad o minusvalía ofendes a todos los discapacitados. En su reputada cinta “Freaks” (1932), el polifacético director de cine Tod Browning, elevó este axioma a su expresión más eminente. Él mismo era un avezado conocedor del exclusivo mundo itinerante del circo y de las atracciones de feria, donde había trabajado como payaso, actor (el cadáver viviente), mago, bailarín y un sin fin de otras participaciones teatrales de variedades.



Otras celebradas obras suyas han sido consideradas como precursoras de “Freaks”, pues también abordaba en ellas temas relacionados con los fenómenos circenses: “The Unholy Three” (1925) – donde un enano (Harry Earles), un ventríloco loco (Lon Chaney) y un forzudo (Victor McLaglen) constituyen una banda de despiadados atracadores que opera bajo la tapadera de una inocente tienda de mascotas – y "Garras Humanas" - “The Unknown” (1927) – en la que interviene un triángulo amoroso formado por unos monstruos de feria -. En 1930, Browning repetiría el rodaje de “The Unholy Three”, esta vez en versión sonora, siendo ésta la única intervención de Lon Chaney fuera del cine mudo (porque poco después fallecería como consecuencia de un cáncer de pulmón).

LOS "MONSTRUOS" Y SUS PATOLOGÍAS.

¡Pasen y vean, damas y caballeros: ante ustedes, la mejor y más completa galería sobre los fenómenos de feria!

LOS ENANOS: los verdaderos protagonistas de la película, los personajes de Hans y Frieda, serían interpretados por Harry Earles (su verdadero nombre era Kurt Schneider, y ya había interpretado anteriormente el papel de enano delincuente en “The Unholy Three”; a posteriori también formaría parte del elenco de “El mago de Oz” (Victor Fleming, 1939), junto a Daisy Earles (conocida como la Mae West enana). Ambos fueron frecuentemente confundidos como pareja matrimonial, cuando en realidad se trataba de dos hermanos pertenecientes a una familia de enanos alemanes (tenían otras dos hermanas también enanas llamadas Grace y Tiny), que emigraron a los EEUU durante la 1ª Guerra Mundial. Los cuatro actuaron juntos en repetidas ocasiones bajo el nombre artístico de “Los Muñecos Bailarines” y “La familia de los muñecos”. Todos padecían la misma patología conocida como ENANISMO HIPOFISARIO TIPO I, causado por una deficiencia (completa o parcial) de la GH - hormona del crecimiento humano - durante el desarrollo. Desde el punto de vista fisiopatológico, este trastorno puede deberse a un trastorno hipotalámico (ausencia del Factor de hormona liberadora del crecimiento) o a una mutación genética de la propia GH en la hipófisis. El resultado son individuos de talla baja, de aspecto infantil, con cabeza, tronco y extremidades pequeños pero armónicos, características que los diferencian de los ENANOS ACONDROPLÁSICOS, cuyo enanismo afecta al principalmente al crecimiento de las extremidades.

Existe una amplia lista de actores enanos que han aportado su granito de arena al enorme éxito del séptimo arte...




Harry, Tiny, Daisy y Grace Earles: "Los muñecos bailarines"

El enanismo acondroplásico es el tipo de enanismo más frecuente, resultando incuestionable desde el mismo nacimiento. Se trata de un trastorno hereditario del crecimiento de los huesos, de tipo autosómico dominante, aunque puede aparecer también a consecuencia de mutaciones espontáneas. La inteligencia de estos individuos suele ser completamente normal, y rara vez uno de ellos ha llegado a superar los 150 cm de estatura.



El popular actor Peter Dinklage padece acondroplasia


De entre todos los enanos acondroplásicos que intervienen en "Freaks", destaca sobre todo la vivaracha figura de Angelo Salvatore Rossitto (también conocido como Little Mo o Angelino), desempeñando aquí el papel de Little Angelo, el enano que baila por encima de la mesa de invitados con la "copa del amor" que sellaría el vínculo de la bella trapecista con el enano Hans, y el primero en sufrir el escarnio de la altiva Cleopatra, hecho desencadenante de la terrible venganza de los monstruos. Aunque apenas medía 89 cm, sería uno de los actores más importantes de Hollywood, participando en más de 70 películas entre 1927 y 1987. Muy reivindicativo en la defensa de sus colegas "pequeños", fue uno de los fundadores de la asociación "Little People of America". Murió a los 83 años, llegando incluso a participar en la 3ª entrega de la saga de "Mad Max".





Angelo Rossitto es Little Angelo



EL ESQUELETO HUMANO: también conocido como Peter Robinson. En el mundo de los espectáculos circenses y de las atracciones de feria, podemos distinguir dos grandes tipos de "esqueletos vivientes":
  1. Los afectados probablemente por una rarísima enfermedad denominada FIBRODISPLASIA OSIFICANTE PROGRESIVA (miositis osificante progresiva), grupo en el que destacamos a Claude Ambroise Seurat, exhibido como atracción de feria por toda la Europa de principios del siglo XIX, dibujado e inmortalizado por el mismísimo Francisco de Goya, que tuvo la oportunidad de verlo en una actuación circense en 1826, en Burdeos. Otro afamado fenómeno de este grupo sería Jonathan Richardson Bass, al que se le fueron endureciendo músculos y cartílagos de forma progresiva, hasta quedar su cuerpo completamente petrificado. A diferencia de otras personas "osificadas", Bass siempre se exhibía de pie, sujetado con unos arneses contra un tablero vertical. Según los testigos que le vieron, nunca tenía dolor y se alimentaba perfectamente a base de una dieta líquida especial. Como no podía moverse, habitualmente vivía dentro de un ataud. Estando expuesto en el Museo Huber de Nueva York, contrajo una fatal neumonía, que le llevó a la tumba a la edad de 62 años.
  2. Otros esqueletos vivientes seguramente padecieron severos trastornos del aparato músculo - esquelético, como por ejemplo diversos síndromes de distrofias musculares, o bien raras enfermedades como el llamado leprechaunismo (dismorfismo facial, atrofia del tejido adiposo subcutáneo - lipoatrofia - e hipotrofia muscular), la lipodistrofia total congénita (síndrome de Seip - Berardinelli) o la diabetes lipoatrófica generalizada. Aquí podrían encuadrarse fenómenos como James Coffey (exhibido en el circo Barnum & Bailey, con una estatura de 180 cm y un peso de 32 Kg, a pesar de alimentarse correctamente), Percy Pape (del circo Ringling, que medía 186 cm y que apenas pesaba 31 Kg), Harry V. Lewis (que actuó en ambos grandes circos, midiendo alrededor de 170 cm y pesando poco más de 36 Kg), Isaac W. Sprague (circo Barnum, que pesaba tan solo 20 Kg cuando medía 168 cm) o el propio Peter Robinson (circo Ringling, peso aproximado = 27 Kg).
Una entrañable característica de estos excepcionales artistas demacrados es que algunos llegaron a contraer matrimonio con mujeres especialmente gordas, actrices de variedades pertenecientes al elenco de sus espectáculos. Pete Robinson lo hizo con Bunny Smith, una belleza que llegó a pesar unos 200 Kg. En "Freaks", este esqueleto viviente protagoniza una simpática escena, en la que reparte cigarros puros entre sus compañeros del circo para celebrar la paternidad de una hija (fruto de las relaciones con su esposa en la ficción, "La mujer barbuda", interpretada por la taciturna Olga Roderick - Madame Olga). Los que le conocieron recuerdan a un hombre muy afable y terco, sobre todo a la hora de polemizar sobre política.


Pete Robinson es El Esqueleto Humano



El desafortunado Claude Ambroise Seurat


Isaac W. Sprague, otro afamado Esqueleto Humano

LA MUJER BARBUDA: su nombre real fue Jane Barnell y si existe un actor o actriz, entre aquellos que participaron en el rodaje de "La parada de los monstruos", verdaderamente arrepentido de ello, esa fue, sin duda alguna, Olga Roderick (Madame Olga). Esta manifiesta incomodidad puede observarse en todos y cada uno de los planos en los que interviene, incluso en la delicada escena en la que se encuentra postrada en cama, rodeada por todos los demás fenómenos, convalesciente tras el parto de la supuesta hija en común (¿otra futura mujer barbuda?) con El Esqueleto Humano.


La fisiopatología de este trastorno puede deberse a un trastorno hormonal, frecuentemente causado por un incremento anormal de los andrógenos, que puede provocar alteraciones en el ciclo menstrual, esterilidad e incremento generalizado del vello corporal. En otras ocasiones, se trata de un fenómeno específico de determinadas zonas cutáneas, la hipertricosis, y que cursa con un incremento localizado de un vello excepcionalmente vigoroso y tupido.

Existe una interesante visión de la mujer barbuda en el la Historia del Arte, que por supuesto aquí recomendamos:


Jane Burnell - Madame Olga - Olga Roderick


LA MUJER PÁJARO: este papel fue desempeñado en la película por Koo Koo, nacida Minnie Woolsey en 1880, mujer que probablemente padeciera un Síndrome de Virchow – Seckel. Éste fue descrito por primera vez en 1892 por Rudolf Virchow, que lo denominó “enanismo de cabeza de pájaro”; más tarde sería caracterizado tal y como hoy lo conocemos por Seckel, en 1960.

Se trata de una rarísima enfermedad congénita (1/10000 nacidos vivos), de carácter autonómico recesivo, caracterizada por retraso del crecimiento intrauterino, microcefalia, enanismo proporcionado y facies peculiar (nariz picuda y prominente, ojos anormalmente grandes, cara estrecha, orejas de baja implantación, paladar ojival y micrognatia). En las extremidades pueden detectarse también clinodactilia y microdactilia. Los afectados por este síndrome suelen presentar diferentes grados de retraso mental. Koo Koo padecía una importante miopía, que le obligaba a portar gruesas gafas. Los que la conocieron la recuerdan con un carácter bondadoso y afable.



Koo Koo y el payaso Phroso


EL HERMAFRODITA: de origen austríaco, Josephine - Joseph se presentaba al público con una mitad corporal masculina y la otra femenina. Existen dudas sobre si se trataba de un verdadero caso de hermafroditismo o si más bien representaba un truco circense. Resulta muy curioso que, al igual que otros fenómenos similares (como por ejemplo Albert – Alberta, 1899 – 1963, o Freda – Fred, 1908 - ?), la mitad con la musculatura más desarrollada y rasgos varoniles siempre era la derecha, siendo la izquierda más delicada, lampiña y generalmente dotada de un seno de características femeninas.

Actualmente, lo correcto es hablar de
estados intersexuales en la especie humana, quedando el término hermafroditismo reservado a otras especies que son capaces de producir gametos masculinos y femeninos simultáneamente. La presentación de estos trastornos genéticos es amplia y variada en el ser humano, con la presencia de diversas malformaciones genitales como clítoris hiperdesarrollados o penes atrofiados. Existe un documento oficial de la Sociedad Española de Obstetricia y Ginecología (SEGO) en el que de manera concisa son tratados todos los estados intersexuales. En los casos que nos ocupan, existe constancia de que Freda – Fred contaba con órganos sexuales masculinos plenamente formados. En el caso de Albert – Alberta, también nos encontramos ante un hombre (llamado Harry Caro) imitador de una mujer, para lo que incluso llegó a portar una falsa prótesis de un seno femenino que rellenaba con alpiste.


LOS MICROCÉFALOS: bajo el cuidado y la protección constante de Madame Tetrallini, tres son los inocentes personajes encuadrados en este grupo: las hermanas Jeannie Lee y Elvira Snow, también conocidas como Zip y Pip o “las gemelas Snow” (a pesar de que Elvira era 12 años mayor que su hermana), y el simpático Schlitzie, nacido Simon Metz en 1892, famoso protagonista de atracciones de feria como “El Último Inca” o “El Eslabón Perdido”. Todos presentaban profundas discapacidades psíquicas, si bien su extrema bondad los hacía parecer como niños indefensos.

La mayoría de las microcefalias se producen por un crecimiento deficiente del cerebro en las etapas fetal o neonatal, ya que la expansión cerebral es la responsable de un crecimiento craneal adecuado. En la etiología de esta malformación intervienen causas primarias (diversos síndromes de origen genético:
Down, Cornelio de Lange y trisomías 13 o 18) o secundarias (como la rubéola y la toxoplasmosis congénitas).



AMELIA Y FOCOMELIA: la amelia se define como la ausencia total de uno o varios miembros, mientras la focomelia se caracteriza por la falta de los segmentos medio y proximal de las extremidades, hecho que provoca que las manos se inserten directamente en la cintura escapular y los pies en la pelvis. En la mayoría de los casos, su causa se debe a defectos genéticos (como por ejemplo el síndrome de focomelia de Roberts), siendo mucho menos frecuentes los casos de origen ambiental (como los desafortunadamente provocados por la talidomida).

En “Freaks – La parada de los monstruos” aparecen varios personajes con este tipo de malformaciones: sobre todos ellos destacamos a
Príncipe Randian (“El Torso Viviente”), originario de la Guayana Británica, desde su nacimiento carente de las cuatro extremidades, casado y padre de 5 hijos propios, y protagonista de una de las escenas más impactantes de la cinta, en la que es capaz de liar un cigarrillo y encenderlo tranquilamente utilizando tan solo sus labios.


Otro fenómeno prodigioso incluido en este grupo fue Johnny Eck (“El medio muchacho”), que nació en un parto gemelar sin la parte inferior del abdomen ni las piernas (su hermano fue completamente normal). Tras una larga vida dedicada al espectáculo, falleció a los 80 años.


Para finalizar, dos beldades. Frances O´Connor (1914 – 1982), también conocida como “La Venus de Milo Viviente”, compensaba la ausencia congénita de sus brazos con una extrema habilidad en los pies, capaces de permitirle comer, beber, escribir e incluso vestirse, de la misma manera que también lo hacía Martha Morris, “La maravilla sin brazos”, cuya ausencia de brazos llevaba pareja una focomelia en sus piernas.


La bella Frances O´Connor


Martha Morris

LAS HERMANAS SIAMESAS: las gemelas Daisy y Violet Hilton nacieron en Brighton en 1908. La tragedia de su vida comenzó en el mismo momento de nacer, pues fueron vendidas por su propia madre y durante años exhibidas en múltiples atracciones de feria. Permanecían unidas por las nalgas y la cintura, con órganos vitales independientes, pero con una circulación sanguínea común. Liberadas por orden judicial de su explotación, se hicieron dueñas de su propio destino artístico, llegando a ser las artistas de este tipo mejor pagadas de su época. Las siamesas Hilton fallecieron juntas en 1969, víctimas de una epidemia de gripe (Hong Kong Flu).

Como curiosidad mencionaremos que la presencia de hermanos siameses era uno de los números más atrayentes en circos y ferias de fenómenos, tanto que en algunas ocasiones llegaron a “fabricarse” de manera fraudulenta, como los famosos hermanos austriacos
Adolph y Rudolph de finales del XIX.


EL REMAKE.

En 1966, el director Byron Mabe y el productor David F. Friedman realizan una extravagante reposición de la película de Tod Browning, bajo el sugerente título de "She freak". El argumento desarrolla la perversidad de una artista circense (incluso llega a quemar a un enano) hasta que el enano Shorty y su troupe de monstruos deciden tomar cartas en el asunto.

jueves, 23 de agosto de 2007

MEDYCINE = MEDICINA + CINE


Rock Hudson es el Dr. Anton Drager en
"CAMINO DE LA JUNGLA" (1962)


Ser médico implica desarrollar una permanente curiosidad por la VIDA (¡con mayúsculas!). Esta especial capacidad de indagación se convierte también en específica, teniendo en consideración la vasta extensión relacionada con el conocimiento actual de dos importantes procesos, incompatibles, pero indefectiblemente simultáneos: por un lado, los esfuerzos destinados a preservar el bienestar y la salud; por el otro, el permanente y encarnizado combate contra los males de la enfermedad.

Este discernimiento se transforma en valeroso, sobrio, tenaz pero a la vez humilde, resignado ante la certeza del fin de los días y de lo irremediable de la muerte. Cuando el curar resulta imposible, siempre queda la posibilidad de aliviar y confortar. En otras palabras, adquirir esa tan necesaria empatía para con el prójimo que padece y sufre. En nuestro auxilio, presta acude generalmente una poderosa herramienta, el método científico, cuya efectividad terapéutica se verá especialmente atenuada si se excluye el obligado aporte del humanismo facultativo.

Desde la noche de los tiempos, el ARTE, en sus múltiples formas de expresión, ha venido preocupándose por el dolor, por la enfermedad y la muerte. Quizás, mediante esta exteriorización, ciertos artistas pretendieron conjurar el sufrimiento y la tribulación del hombre. La literatura, la pintura, la escultura, la música, incluso la arquitectura..., han abordado desde diferentes perspectivas todos estos procesos vitales. La moderna irrupción de la fotografía, y más tarde del propio CINE (al fin y al cabo, fotogramas en movimiento) han servido para aportar una visión más vívida, más real..., aunque en algunas ocasiones lo consiga mediante el trucaje y la ficción. De todos modos, gracias al cine, también se puede aprender medicina.



Estas breves reflexiones deberían haber constituido en su día el PRÓLOGO de esta humilde aproximación galénica al mundo del cine, que tantas y tantas horas de regocijo nos ha proporcionado (¡y nos proporcionará!). Pero, por si acaso, por ahí resuena el eco de aquel manido refrán que dice aquello de "nunca es tarde..."

lunes, 20 de agosto de 2007

EL HOMBRE ELEFANTE



"Yo no soy un animal! ¡Yo soy un ser humano! Yo... soy... un hombre..."

¿Quién fue el verdadero Hombre Elefante, cuya desafortunada existencia en la Inglaterra victoriana, abordó David Lynch en su homónima obra maestra ("El Hombre Elefante" - 1980) con tan sutil delicadeza y sensibilidad?; ¿existe alguna diferencia entre un fenómeno y un monstruo?; ¿cuál fue la enfermedad (o las enfermedades) que realmente padeció este ser humano excepcionalmente deforme?

Desde siempre, este tipo de personajes han cautivado a este particular cineasta; hay incluso quien sostiene que esta película sería la continuación de su primer film de culto, “Eraserhead” ("Cabeza Borradora", 1976). 


Jack Nance en "Cabeza borradora"

Además del laborioso maquillaje del protagonista (diseñado y creado por Christopher Tucker), destacamos también la espléndida fotografía en blanco y negro, a cargo de Freddie Francis, poseedor de una dilatada experiencia profesional como cámara y director de películas de misterio y terror.


John Hurt es el Hombre Elefante

Como si por arte de magia pudiéramos introducirnos en la paupérrima Whitechapel, en la misma época en la que Jack el Destripador cometía sus sanguinarios asesinatos en serie (1888), la ambientación cinematográfica de los escenarios resulta impecable, mostrándonos casas y calles muy semejantes a las del insalubre Londres de la Revolución Industrial, donde a mediados del siglo XIX también trabajó uno de los padres de la epidemiología, el Dr John Snow.

A pesar de todos los méritos adquiridos por esta película, y habiendo obtenido ocho nominaciones para los Óscar de 1980, no ganó ninguna estatuilla, porque en su camino se cruzaron Martin ScorseseRobert de Niro y su "Toro Salvaje"...

LA CONEXIÓN ONÍRICA

Este tipo de escenas, con la presencia de humo, animales enfurecidos (en este caso elefantes), incendios y llamaradas (lo que el filósofo Gaston Bachelard denominó "la poética del fuego"), nubes, rostros parlantes y un particular e incómodo ruido de fondo, (el ulular del viento y un eco repetitivo de maquinaria en funcionamiento), son características también presentes en otros filmes de Lynch (como por ejemplo en "Terciopelo Azul" o en la serie televisiva "Twin Peaks. Fire Walk With Me").

Así escribió Edgar Allan Poe en "Berenice":

"Las realidades terrenales me afectaban como visiones, y sólo como visiones, mientras las extrañas ideas del mundo de los sueños se tornaron, en cambio, no en pasto de mi existencia cotidiana, sino realmente en mi sola y entera existencia".

Según el crítico Antonio José Navarro, el cine de Lynch se distingue por su romanticismo negro (trágico, sin esperanza, hiperbólico y brutal), emparentado con la obra de algunos escritores encuadrados dentro del llamado American Gothic (como Charles Brockden Brown o Flannery O´Connor, por ejemplo). Por ello, en su opinión, Lynch no apela al gusto convencional, sino al placer del pathos.

En realidad, el auténtico Hombre Elefante se llamó Joseph Carey Merrick (John, en la película); nació en Leicester (Inglaterra) el 5 de agosto de 1862. Fallecería en Londres 28 años más tarde, el aciago 11 de abril de 1890.


En la ficción cinematográfica la muerte le sobreviene a Merrick mientras dormía, seguramente asfixiado por el peso de su propia cabeza. Lynch aborda este trance como si de un suicidio se tratase, buscando la paz eterna que por fin alivie el sufrimiento del desfigurado protagonista. Estremecedora la música de fondo que acompaña a estas escenas ("Adagio para cuerda" - Samuel BarberOrquesta Sinfónica de Londres - dirigida por André Previn).

CINEFILIA

Este mismo "Adagio para cuerda" sería también utilizado en la banda sonora de "Platoon" (Oliver Stone, 1986), en la adaptación musical dirigida por Georges Delerue...


Sin embargo, en la vida real, parece ser que el Hombre Elefante falleció como consecuencia de un dislocamiento cervical, al vencer su pesado cráneo la mermada resistencia cervical.

En la ficción, el supuesto origen de su deformidad se atribuye a la nefasta impresión que la proximidad de un elefante causó en su madre durante su cuarto mes de gestación, en una isla remota del continente africano, a la vez que el guionista habilmente insinúa una improbable violación bestial y la quimérica concepción de una aberrante criatura híbrida. Una licencia fantástica del séptimo arte.

LO PATOLÓGICO

Algunos expertos han defendido que nos encontramos ante un florido caso del síndrome de Proteo, una rara malformación congénita de la piel, los huesos, el tejido adiposo y el sistema vascular (angiodisplasia múltiple que afecta a las venas, a las arterias y a los vasos linfáticos). Dichas malformaciones vasculares se trombosan con demasiada frecuencia, por lo que estos pacientes suelen fallecer prematuramente debido a tromboembolismos fatales (sobre todo en el territorio pulmonar).

Este síndrome fue descrito por primera vez en 1979, por el Dr. Cohen. Su nombre proviene de la mitología griega, donde Proteo (Proteus) era un dios subalterno de Poseidón, dedicado al pastoreo de sus rebaños de focas. Además estaba dotado con el don de la profecía y con la capacidad de cambiar de forma. De manera similar, en la mitología hindú también existe Ganesh o Ganesha, dios de la sabiduría, medio humano y medio elefante.


Tal vez los primeros médicos que estudiaron el caso de Merrick pensaron que se encontraban ante un caso especial de elefantiasis (de ahí su apodo zoomórfico). 

Otros se decantaron por una neurofibromatosis extrema. En el año 2003, estudios genéticos realizados con ciertas partes del cadáver de Merrick (cabellos y fragmentos óseos), comparadas con algunas muestras sanguíneas extraídas de varios parientes cercanos y de sus descendientes, revelaron que posiblemente el desafortunado Hombre Elefante pudiera haberse visto afectado por el padecimiento simultáneo de una neurofibromatosis tipo I y de un síndrome de Proteo. Pero, considerando la prevalencia de estas dos inusuales enfermedades entre la población general, la probabilidad estadística de la concomitancia de ambas patologías es prácticamente nula.

LAS RELACIONES ENTRE EL MÉDICO Y EL PACIENTE

El Dr. Frederick Treves (pulcramente interpretado por Anthony Hopkins), cirujano del Hospital de Londres y profesor de Anatomía en la Facultad de Medicina, descubre a Merrick entre las atracciones de una feria. La curiosidad científica despierta su interés inicial por el paciente. Pero es el progresivo descubrimiento de la profunda humanidad del enfermo lo que terminará por reforzar la amistad y admiración entre ambos.


 Anthony Hopkins es el Dr. Treves

Sin embargo, a medida que el film avanza en su argumento, el Dr. Treves comienza a dudar sobre la bondad de su trabajo con John Merrick. Él mismo, sus colegas de profesión, el personal de enfermería del Hospital, los bedeles y vigilantes..., con su atención sobre el fenómeno, parecen dejar a un lado al verdadero ser humano, resucitando de nuevo al monstruo de feria, al Hombre Elefante.

EL DOPPELGÄNGER

Este término, acuñado por primera vez por el escritor del Romanticismo alemán, Jean-Paul Ritchter en su obra "Siebenkäs" (1796), sirve para designar la desposesión del Yo, la proyección del alma o de la conciencia en forma de entidad especular, de alter ego (Antonio José Navarro - "Universo Lynch", pp 26, Calamar Ediciones 2006), representados en este film por el Dr. Treves versus Bytes (Freddie Jones), el infame personaje que explotaba al Hombre Elefante en la ficción (que no en la vida real)


 Freddie Jones es el malvado Bytes

Tal vez David Lynch quisiera rendir un homenaje a "Freaks" ("La parada de los monstruos"), ya que al igual que en la obra de Tod Browning, serán los propios fenómenos y seres deformes los que salvarán a su prójimo, los que rediman a su querido hermano y semejante.

EL ÚNICO POEMA ATRIBUIDO A JOSEPH MERRICK

Es cierto que mi forma es muy extraña,
pero culparme por ello es culpar a Dios;
si yo pudiese crearme a mí mismo de nuevo
me haría de modo que te gustase a ti.
Si yo fuera tan alto
que pudiese alcanzar el polo
o abarcar el océano con mis brazos,
pediría que se me midiese por mi alma,
porque la verdadera medida del hombre es su mente.


viernes, 17 de agosto de 2007

MÁSCARA



¿Qué haría usted si tuviera que vivir prisionero bajo una apariencia repugnante para todos los que le rodean? Nos guste o no, en esta vertiginosa y competitiva sociedad nuestra imagen propia se ha convertido en una poderosa tarjeta de presentación. Muy pocas personas estarían interesadas en profundizar en nuestro conocimiento, en cultivar nuestra amistad, en el descubrimiento de nuestra verdadera belleza interior, si la percepción que les proporciona nuestra apariencia no les resulta agradable. Así de duro.



Respuestas a cuestiones de este tipo nunca son sencillas. Por ejemplo, en la historia del cine, películas como "La parada de los monstruos" (Tod Browning, 1932) o "El hombre elefante" (David Lynch, 1980) abordaron con maestría las experiencias vitales de seres deformes y su rechazo social.

En el año 1985, en el inicio de su declive como afamado director cinematográfico, Peter Bogdanovich trató de proporcionarnos su peculiar visión sobre este asunto en su película "Máscara" (Mask), con guión de Anna Hamilton Phelan (que también representaría un breve papel en el film), protagonizada por Eric Stolz, Cher, Sam Elliot y Laura Dern, en sus papeles estelares.




Peter Bogdanovich (1939)

El argumento, basado en el caso real de Roy L. "Rocky" Dennis, despliega la malograda historia de un muchacho superdotado, coleccionista de cromos de beisbol (sus favoritos son los Dodgers de Brooklyn de 1955), admirador de The Beatles (un póster de los Fab Four adorna las paredes de su habitación), un adolescente poseedor de una fascinante personalidad, especialmente forjada por el padecimiento de la enfermedad conocida como lionitis, leontiasis ósea o displasia craneodiafisal.



El verdadero Rocky Dennis


Se trata de una rara patología de herencia autosómica recesiva, caracterizada por la presencia de depósitos anormales de calcio en el cráneo, que desfigura el rostro del paciente y que generalmente conlleva un pronóstico fatal; la mayoría de los afectados suele fallecer en la infancia. Sus síntomas más característicos son los ataques epilépticosdacriocistitis, retraso mental y parálisis.

La muerte sobreviene por la compresión del canal medular, al quedar éste aprisionado por las excrecencias cálcicas, justo en el mismo lugar de salida a través del foramen craneal. El Rocky real fallecería de esta manera en 1978. Sin embargo, su personaje de ficción está dotado con una inteligencia superior a lo normal. Una pertinaz y mortificante cefalea se convierte en el síntoma capital de su enfermedad.

La película de Bogdanovich recrea los últimos meses de la vida del muchacho en el seno de una familia desestructurada, la búsqueda de la figura del padre ausente en Gar (Sam Elliot), el varonil y mostachudo amante de su madre, su primer y único frustrado amor por Diana Adams, una muchacha invidente (Laura Dern), y su ilusión ante la posibilidad de recorrer Europa en moto.


Cher y Sam Elliot en "Máscara"

De manera paralela asistimos a la lucha de la madre, la atormentada "Rusty" Dennis, en favor de los derechos fundamentales de su hijo, siempre contemplado por los extraños como una atracción de feria. La amistad incondicional de su pandilla de rockeros motoristas (Los Turks) será el bálsamo que amortigüe el sufrimiento de ambos seres.

Pudiera hasta resultarnos provocador el hecho de que mientras Rusty (interpretada de manera convincente por la polifacética Cher) va hundiéndose irremediablemente en su adicción a las drogas, trate de aliviar los terribles dolores de cabeza de su hijo sin emplear fármacos analgésicos; tan solo una especie de terapia psicológica de autocontrol del dolor parece aliviar al pobre Rocky.


Eric Stoltz es Rocky

CINEFILIA

1. EL POEMA DE ROCKY DENNIS (escrito en su día por el verdadero Rocky); me pregunto, ¿dónde están su sufrimiento, el dolor y el miedo ante la muerte?:

Estas cosas son buenas
Y el brillo del sol dándome en la cara.
Comer helado y torta
Ir montado en una moto Harley
Quedarse viendo a los chimpancés en los árboles
Sentir la lluvia en la lengua
Y el brillo del sol dándome en la cara.
Estas cosas son un fastidio
Tener el cabello lleno de polvo
Llevar los zapatos con agujeros
No portar dinero en el bolsillo

2. La verdadera Florence "Rusty" Tullis murió el 11 de noviembre de 2006, como consecuencia de las graves heridas sufridas en un accidente de moto. Tuvo otro hijo, también fallecido, víctima del SIDA contraído durante una transfusión.


3. A destacar la banda sonora, con la presencia de unos temas de Bob Seger ("Katmandu" - primer tema del film -, "Mainstreet", "Rock and Roll never forgets" y "Roll me away" - suena durante los créditos finales -), cumplidos sustitutos de los de Bruce Springsteen (también hay algún póster de The Boss en el cuarto de Rocky), inicialmente seleccionados por el propio Bogdanovich, pero para los cuales no se alcanzó nunca el indispensable acuerdo de reproducción.