miércoles, 30 de noviembre de 2016

EXPERIMENTER: LA HISTORIA DE STANLEY MILGRAM



"Hay una duplicidad en nuestro interior: lo que creemos lo ponemos en duda y no podemos desprendernos de lo que condenamos"
Michael de Montaigne

La vida solo se entiende mirando hacia atrás pero debe vivirse mirando hacia adelante"
Stanley Milgram (Peter Sarsgaard) en "Experimenter"

Cuando finalicé la última línea del libro "Cuerdos entre locos: grandes experimentos psicológicos del siglo XX" (Lauren Slater, 2006) me pregunté cuánto tiempo tardarían las cámaras cinematográficas en fijar sus objetivos sobre los experimentos llevados a cabo por Stanley Milgram en la Universidad de Yale (1961) y Philip Zimbardo en la Universidad de Stanford (1971).


En el pasado siglo XX, durante las primeras décadas de la postguerra mundial, la humanidad todavía intentaba comprender cómo la barbarie nazi había podido arrastrar consigo a tantísimas personas en Europa bajo la simple excusa de la obediencia ciega. Los experimentos de Milgram y Zimbardo intentaron aportar explicaciones a la par que levantaron una enorme polémica; no es de extrañar que las películas "Das Experiment" (Oliver Hirschbiegel, 2001) y "The Experiment" (Paul Scheuring, 2010) hayan contribuido a avivar todavía más dicha controversia.


Peter Sarsgaad es Stanley Milgram

Pero la otra historia se había quedado en el tintero y le tocó el turno gracias a "Experimenter: la historia de Stanley Milgram" (Michael Almereyda, 2015), protagonizada por Peter Sarsgaard como el psicólogo experimental de origen judío nacido en el Bronx, y Winona Ryder en el papel de su esposa Sasha. Si bien las películas sobre el experimento de la cárcel de Stanford nos situaban claramente en la perspectiva de los participantes, en este film la narración cinematográfica corre a cargo del protagonista en primera persona. Como espectadores nos sumergimos en su metodología de trabajo, pero también en sus vivencias y pensamientos.

Inicialmente Milgram partió de una hipótesis que creía irrefutable: en una sociedad estructurada y basada en sólidos principios democráticos (como la estadounidense) no tendrían cabida abusos y atrocidades como el Holocausto que había promovido concienzudamente la dictadura de Adolf Hitler. Pero los resultados de sus experimentos le revelaron una realidad bien distinta.

¿Acaso la historia es cíclica y tiende a repetirse?. Cuatro décadas más tarde las Guerras Yugoslavas (1991 - 1999) que desangraron nuevamente el corazón de la vieja Europa ratificaron los postulados de Milgram y que el cine también había recalcado en "La ola" (Dennis Gansel, 2008), interesante película cimentada en los experimentos que sobre la Alemania nazi había realizado en 1967 el profesor de Historia Contemporánea Ron Jonescon los adolescentes de un instituto de Palo Alto (California)


Mediante una serie de anuncios publicados en un diario de New Haven (Connecticut) Stanley Milgram reclutó a los voluntarios que necesitaba para un supuesto estudio sobre la memoria y el aprendizaje, a los que remuneró con 4 dólares. Los aspirantes no sabían que en realidad iban a participar en un experimento sobre la obediencia a la autoridad.



Milgram propuso a este grupo de sujetos la posibilidad de infringirle daño a otra persona cumpliendo estrictamente las órdenes del investigador, vestido con una bata gris que le diferenciaba de un médico. Empleó una máquina que supuestamente proporcionaba descargas eléctricas progresivas para penalizar los errores de las víctimas, en todo momento ocultas a la mirada de los investigados, y que realmente jamás llegaron a sufrir daño alguno.


Stanley Milgram (1933 - 1984) y su máquina

Así constató que el 65% de los sujetos observados (incluyendo mujeres y hombres de diferentes edades y razas) administró las descargas eléctricas en su máxima intensidad, haciendo caso omiso de los ruegos y súplicas de sus simuladas víctimas. Los psiquiatras y psicólogos que Milgram había consultado previamente a sus estudios pensaban que solo el 1 por mil de los sujetos llegaría hasta el final del procedimiento.

La víctima ("el aprendiz") siempre era la misma persona, James McDonough (Jim Gaffigan), de profesión contable. Antes de iniciar cada ensayo el investigador en cuestión ("el maestro") recibía una pequeña descarga eléctrica de muestra equivalente a unos 45 voltios, para que se hiciera una idea de la magnitud del castigo. A pesar de ello, la mayoría llegó a aplicarle a la víctima las descargas máximas (450 voltios), incluso cuando ésta le había advertido previamente del padecimiento de una pequeña lesión cardíaca. Finalmente, cada sujeto tenía una reconciliación con "el aprendiz", mientras se le explicaba el método y la finalidad de la experiencia.

CINEFILIA

En la vida real Jim Gaffigan tiene 5 hijos. El personaje que encarna en esta película se vanagloria muy ufano de su extensa paternidad, 9 vástagos: "tengo lo bastante ahorrado para dejarles a cada uno de ellos unos calcetines, si me electrocutan"...



En la película McDonough termina falleciendo precozmente víctima de un infarto.

ADOLF EICHMANN

Mientras Milgram emprendía sus investigaciones en Yale, dentro de la conocida Operación Garibaldi el Mossad secuestró y apresó a Adolf Eichmann en Argentina, donde vivía refugiado bajo el nombre de Ricardo Klement. Antiguo coronel de las SS (Schuztstaffel) y jefe de la sección IVB4 de la Gestapo, se le consideraba responsable directo de la solución final (genocidio) que los nazis habían deparado para los judíos europeos, especialmente en los campos de concentración polacos. Por su siniestra eficacia fue felicitado e incluso condecorado por el Tercer Reich.




El juicio de Adolf Eichmann

Durante su proceso, no negó sus crímenes ni mostró el más mínimo arrepentimiento. Se excusó afirmando que nunca había cometido una acción leve o grave sin las órdenes expresas de sus superiores. El 15 de diciembre de 1961 Eichmann fue condenado a muerte en Jerusalén por el tribunal formado por los jueces Moshe Landau, Benjamin Halevy y Yitzhak RavehEl 27 de diciembre  Milgram enviaba a los editores del Journal of Abnormal and Social Psychology su "Estudio conductual de la obediencia".

Adolf Eichmann fue ejecutado el 31 de mayo de 1962. Existen varias películas centradas en la figura del jerarca nazi, como por ejemplo "La caza de Eichmann" (William A. Graham, 1996) "Eichmann" (Robert Young, 2007) o "Hannah Arendt" (Margarethe Von Trotta, 2012), inspirada en la filósofa y teórica-política judío-alemana que desde 1961 cubrió para The New Yorker el juicio de Eichmann y que expuso su controvertido concepto de "la banalidad del mal".




LA CUARTA PUERTA

El director Michael Almereyda emplea este recurso teatral y cinematográfico para que como espectadores seamos partícipes de los sentimientos y pensamientos de Milgram mientras desarrolla sus investigaciones. 

La escena en la que el protagonista desvela sus orígenes como heredero de padres judíos húngaros y rumanos, que como inmigrantes alcanzaron América huyendo del Holocausto, contiene un simbolismo especial; mientras el actor se acerca a la cámara hablando, un elefante (Minnie) le sigue por los pasillos de la universidad. También aquella otra en la que Milgram recita una frase de Vladimir Nabokov (1899 - 1977) recogida de su libro "Habla, memoria" (1951), particular autobiografía literaria del genial escritor ruso nacionalizado estadounidense: "la cuna se mece sobre un abismo, y el sentido común nos dice que nuestra existencia no es más que un breve atisbo de luz entre dos eternidades en tinieblas"...



ANTECEDENTES

El psicólogo Wendell Johnson, de la Universidad de Iowa, realizó en 1939 un estudio sobre los efectos de la terapia del lenguaje en 22 niños huérfanos de Davenport (Iowa). Seleccionaron 10 niños tartamudos y 12 que no tenían problemas con el habla. Durante 6 meses un grupo dispuso de un terapeuta que los premiaba por sus progresos, mientas los otros niños eran penalizados severamente por sus errores. Los niños sancionados sufrieron serios daños psicológicos. Los niños sanos castigados que formaron parte del grupo control comenzaron a tartamudear tras el experimento. 

En 2007, varios de aquellos entonces pequeños fueron indemnizados por los perjuicios padecidos. Probablemente Milgram era conocedor del denominado "Estudio Monstruo".




Profesor Wendell Johnson (1906-1965)

El profesor Salomon Asch (interpretado por Neil Eisenberg) fue uno de los pioneros de la psicología social en EEUU y director de la tesis doctoral de Milgram en la Universidad de Harvard. Alcanzó su máxima popularidad por su teoría del "Efecto de la presión grupal en la modificación y distorsión de decisiones". De 1951 datan sus investigaciones sobre la influencia de la presión social en la percepción de la realidad y la toma de decisiones de los individuos. 



Salomon Asch (1907-1996)

Como sostiene el crítico Miguel Martín Maestro en "Individuos obedientes para estados totalitarios" (EAM Cinema Magazine), "sacrificamos la individualidad personal por miedo a sentirnos diferentes, señalados, repudiados por la masa" optando en su lugar por la obediencia y la corrección.

LA CARTA PERDIDA

Si bien la mayor fama y controversia de Stanley Milgram le vinieron dadas por sus experimentos sobre la obediencia a la autoridad, la película nos muestra imágenes de sus otras investigaciones, como por ejemplo el experimento de la carta perdida, que sirvió para demostrar los prejuicios hacia los grupos sociales indeseables.

Para ello preparó junto a su equipo 400 sobres cerrados y sellados, destinando 100 a cada uno de estos grupos: amigos del Partido Comunista, amigos del Partido Nazi, instituciones benéficas e institutos de investigación médica, y por último, otras destinadas al Sr. Walter Carnap, quizás una referencia de Rudolph Carnap (1891 - 1970), filósofo alemán destacado defensor del positivismo lógico y del esperanto.



Los sobres fueron diseminados por calles, cabinas telefónicas, tiendas o depositadas en los limpiaparabrisas de los coches. Las personas que encontraban las misivas podían ignorarlas, enviarlas o destruirlas.

La tasas de devolución fueron del 72% en el caso de las asociaciones de investigación médica, 71% en el caso particular del Sr. Carnap, y 25% para los simpatizantes comunistas y nazis.

Resultó especialmente llamativo que el 40% de las cartas destinadas al Partido Comunista, el 32% del Partido Nazi, el 25% de las entidades médicas y el 10% del Sr. Carnap habían sido abiertas previamente.

Variaciones de esta técnica se han utilizado como medida no reactiva de las actitudes sociales.

EL EXPERIMENTO DEL MUNDO PEQUEÑO - LOS 6 GRADOS DE SEPARACIÓN

Podemos afirmar, sin temor a equivocarnos, que Milgram fue uno de los pioneros en la investigación sobre redes sociales. Lástima de su precoz desaparición debida a una serie de sucesivos infartos de miocardio. Seguro que hubiera disfrutado analizando la difusión por Internet de diferentes opciones como Facebook o Twitter.

El escritor húngaro Frigyes Karinthy había publicado en 1929 un relato titulado "Cadenas-Enlaces" dentro de su volumen de cuentos "Everything is Different", una visión anticipada de aquello que décadas más tarde atraería la atención de matemáticos, físicos y sociólogos. El mundo moderno se iría encogiendo progresivamente gracias a los avances tecnológicos. Karinthy vaticinó que a pesar de la gran separación entre nuestras latitudes planetarias las distancias sociales serían cada vez más pequeñas.




Fryges Karinthy (1887-1938)

Durante su estancia en París, probablemente Milgram conoció las teorías del matemático austríaco Marcus Kochen y del analista político Ithiel de Sola Pool (recogidas en su obra conjunta "Contacts and Influences") respecto a la articulación formal de las redes sociales. Durante la Segunda Guerra Mundial, Ithiel De Sola (de origen judío) había estudiado también los efectos de la propaganda comunista y nazi.




Ithiel de Sola Pool (1917-1984)

A la par que Milgram estudiaba en Yale la obediencia a la autoridad, Michael Gurevich (1931-2008), futuro profesor emérito de Periodismo en la Universidad de Maryland, presentaba su tesis doctoral sobre las redes sociales en el Instituto Tecnológico de Massachusetts, bajo la supervisión del mismísimo Ithiel de Sola Pool.

Milgram estaba interesado en conocer la probabilidad de que dos personas seleccionadas al azar pudieran conocerse entre sí. Para ello diseñó un complejo sistema de paquetes e instrucciones que se enviaron desde las ciudades de Omaha y Wichita a un destinatario en Boston, realizando un seguimiento adicional mediante postales que los participantes deberían hacer llegar también a la Universidad de Harvard. A pesar que muchos participantes rompieron la cadena de envíos, lo cierto es que en los casos donde se completaron las cadenas de envíos se estimó que los diferentes eslabones oscilaban entre 5 y 6 personas.



Mientras presentaba "Río Salvaje" (Curtis Hanson, 1994) Kevin Bacon afirmó conocer a todas las personas del universo de Hollywood, bien porque había trabajado directamente con ellas o bien con personas que las conocían (los intermediarios).

Como en los demás experimentos de Milgram, sus conclusiones al respecto han sido tenazmente criticadas y su metodología puesta en duda. A pesar de ello, el desarrollo del modelo del mundo pequeño llevó a otros investigadores a elaborar modelos matemáticos (el Número de Erdos, el Oráculo de Bacon) y de redes de contactos (como el de Watts-Strogatz o las redes complejas de Jon Kleinberg).

EL PODER DE LA SUGESTIÓN COLECTIVA

Llevando una vez más a la práctica los postulados del Profesor Asch respecto a la presión grupal, Milgram dispuso a sus alumnos mirando al cielo en Nueva York, consiguiendo que muchas personas se sumaran al grupo de observadores contemplando durante minutos la nada, sin preguntarse siquiera el qué y el por qué.




Wynona Ryder es Sasha Milgram

LOS DESCONOCIDOS FAMILIARES

Como psicólogo social, Milgram se sintió también atraído por los fenómenos cotidianos de la vida urbana, especialmente aquellos que tenían lugar dentro del espacio existente entre nuestros amigos y las personas desconocidas. De ahí el concepto de "familiar strangers" o desconocidos familiares.

Son esas personas con las que nos cruzamos habitualmente en metros y autobuses, en bares y cafeterías, en cines, gimnasios y restaurantes, que nos suenan de vista (y nosotros a ellos) pero con las que nunca llegamos a interactuar. Para Stanley Milgram deberían reunir 3 requisitos:

- Deberían ser observados por nosotros, y nosotros por ellos.
- Los encuentros tendrían que ser ser repetidos y habituales.
- No habría interacciones mutuas.




Milgram (Peter Sarsgaard) y algunos de sus desconocidos familiares...

Aunque no exista la estrecha relación mantenida con nuestros amigos y conocidos, existe un vínculo difuso donde ambas partes deciden ignorarse y no establecer contacto alguno, sin hostilidad pero con cortesía.

Esta coyuntura ocurre en algunas modernas redes sociales, como por ejemplo Facebook, una red de amplios contactos sociales en las que muchas veces tenemos relación con personas que desconocemos o a las que solamente conocemos de vista.