domingo, 12 de diciembre de 2010

RETRATS


Caty, Jaime, Carles, Lluís, Pilar, Antonia, Isabel y Jordi


La compleja relación entre el arte y la locura ha hecho correr ríos de tinta. Los estereotipos sobre el artista enfermo, más de lo mismo. Entonces, ¿dónde se sitúa la difusa frontera entre la enajenación y la genialidad? ¿Existe un perfil psiquiátrico artístico?



En "Retrats" (Pau Itarte - Quim Fuster, 2010) salen a colación dos clásicos: Van Gogh y Beethoven.



Las expresiones artísticas, ya sean plásticas, musicales o literarias han servido como vehículo de comunicación empleados por gran cantidad de enfermos, que de esta manera consiguen ahuyentar sus miedos, su angustia y su desesperación. Como terapeutas no debemos desperdiciar esta oportunidad.


Desde tiempo inmemorial, el ser humano ha empleado las representaciones pictóricas como medio de comunicación, incluso antes que la palabra escrita. También es cierto que determinados pacientes aquejados por diferentes patologías psiquiátricas encuentran en la pintura un canal de expresión más efectivo que la propia verbalización de sus dolencias.




"El grito". Edvard Munch

("la locura y la enfermedad fueron los ángeles negros que guardaron mi cuna...")

Este documental es una singular muestra de ello. La aventura se gestó cuando los autores contactaron con Llibertat Canela, una veterana luchadora antifranquista que iba a protagonizar un reportaje sobre la guerrilla de los maquis en Cataluña. Así pudieron conocer a su hijo, el pintor Lluís Gràcia, afectado por ezquizofrenia, que además impartía clases en un taller de pintura para enfermos psiquiátricos. El propio artista estuvo ingresado en varias instituciones hasta que descubrió la pintura como una forma de afrontar su enfermedad.




Lluís y un grupo de pacientes de la AREP (Associació per la Rehabilitació del Malalt Mental) desarrollan una experiencia altamente satisfactoria, plasmada en "Retrats". En palabras de sus creadores, este documental no pretende ser una aproximación científica a la esquizofrenia. Los protagonistas son los enfermos, no la enfermedad. 


En esta línea, nos ha recordado la estupenda "1% esquizofrenia" (Ione Hernández, 2006), también reseñada en este blog.






En la película no se mencionan los medicamentos, excepto en una escena en la que  la madre de Pilar, una de las protagonistas del documental, le insiste en el valor del tratamiento farmacológico y su contribución al bienestar de los pacientes.


Un hecho especial nos ha llamado poderosamente la atención: la estoica manera en que todas estas personas asumen sus enfermedades, el enorme sufrimiento que la esquizofrenia les ha provocado a nivel personal y familiar. Aún así, Isabel y Caty se muestran enormemente ilusionadas ante la posibilidad de normalizar su vida cotidiana en pareja.


El polifacético artista mutante Evru (Albert Porta - Zush) también participa en este documental, ayudando a los enfermos a realizar una serie de collages muy creativos...











Para saber más:


2 comentarios:

L. Atienza dijo...

Muchas gracias! pienso verla como sea! Tienes un blog muy chulo "te sigo" ;)

Anónimo dijo...

Gracias a tí... Espero que el Dr. Albeiros siga estando a la altura de las circunstancias...