sábado, 10 de noviembre de 2012

ÉL


"- Pero hijo, el amor no siempre es recíproco. ¿Y si ella no te quisiera?
-¡Tendría que quererme!"
D. Francisco Galván, en "Él".

Repasando "Español de cine"el coqueto libro de Antxón Salvador publicado por la Editorial Blume (2009), reparamos en la reseña de "Él" (Luis Buñuel, 1952). El autor nos advierte que esta película, como el resto de la obra del genial cineasta de Calanda, es susceptible de múltiples interpretaciones.

Preferida por su director, aunque un estrepitoso fracaso en taquilla, con el paso del tiempo esta obra se ha convertido en un clásico digno de la admiración de los cinéfilos y de figuras de la talla de François Truffaut y del mismísimo Alfred HitchcockMiguel Ángel Palomo, crítico del diario El País, calificó este film como "melodrama brutal y desesperado, una auténtica catarata de cine".


Truffaut y Buñuel

Desde el punto de vista médico, psiquiatras y psicoanalistas de la talla de Jacques Lacan se han interesado por ella. No resulta de extrañar, pues en este film se retratan las tres obsesiones fijas del cine de Buñuel: el sexo, la religión y la muerte. Eros y Tánatos, temas universales, son también objeto de estudio especial para la mirada indagadora del psicoanálisis.

Pero, desde el punto de vista contemporáneo, debemos añadir un elemento adicional a la suma de las virtudes pedagógicas y cinematográficas de "Él": la violencia machista, una terrible lacra que se extiende como una mancha de aceite en nuestra moderna sociedad, fenómeno de extensión planetaria, desde el genocidio organizado en algunos países (China, India, Vietnam), incluso durante la etapa embrionaria, pasando por el feminicidio crónico en Ciudad Juarez (Méjico), hasta el goteo casi diario de mujeres fallecidas en España a causa de este motivo.

EL DOCUMENTAL PSICOLÓGICO

En 1938, Luis Buñuel se encontraba en los Estados Unidos. La Guerra Civil española estaba en su fase final. A comienzos de 1939, el gobierno de la República proclamó una movilización general en un último intento por recuperar un conflicto fratricida que ya tenía prácticamente perdido. El cineasta solicitó su repatriación ante la embajada española, pero fue rechazada. Buñuel y su esposa Jeanne Rucar tienen ya un hijo y carecen de un medio estable de vida. A punto estuvo de comenzar a trabajar de cocinero en Nueva York, pues además de hábil cineasta tenía fama de hacer un excelente arroz de paella...

Alguien le sugirió trabajar para la industria de Hollywood, tarea harto difícil, o dedicarse al cine independiente, cuyos experimentos más interesantes entonces se centraban en los documentales.


Luis Buñuel (1900 - 1983)

Su particular teoría sobre el cine documental establece dos tipos de películas: las descriptivas, mera transcripción de un fenómeno material o social (manufacturas industriales, construcción de obras públicas, operaciones de aerolíneas...) y las interpretativas, que además de ilustrar pretenden conmover.

En palabras del propio Buñuel, extraídas de su biografía escrita por Carlos Barbachano (Editorial Salvat, 1989): "el cine documental aburre, generalmente, al público que no está versado en esta comprensión... La gran mayoría de los filmes documentales carecen de valor psicológico... Me gustaría hacer documentales de naturaleza psicológica..." El original de este documento, escrito el 28 de julio de 1939, se encuentra en el Museo de Arte Moderno de Nueva York (MOMA), institución para la que trabajó durante un tiempo.

Esta motivación teórica fue aplicada en la práctica en películas como "Los olvidados" (1950), "Ensayo de un crimen" (1955) y sobre todo en "Él". 



LA PELÍCULA

Hay quien sostiene que "Él", rodada en apenas 3 semanas, es una suerte de autoanálisis llevado a cabo públicamente por el propio Buñuel, de naturaleza celosa, obsesiva y posesiva, y que hizo extensivo no sólo al personaje principal del drama, Francisco Galván de Montemayor, sino incluso también al actor protagonista (Arturo de Córdova), que se limitó únicamente a ser él mismo...

No es nuestro deseo meternos en profundidades técnicas, pues no somos especialistas en Psiquiatría, y además la finalidad de este blog es divulgar entreteniendo. Pero sí nos gustaría dejar claro el concepto clínico de paranoia (y otras denominaciones cercanas como paranoide, paranoidismo y paranoidía) en referencia a la localización, por parte de un sujeto, de ciertos sentimientos e intenciones en un otro diferente de él.


Arturo de Córdova y Delia Garcés protagonizan "Él"

Ésta es la enfermedad que afecta al protagonista de "Él". Trataremos de desentrañar hasta dónde este rasgo patológico consiguió penetrar en el personaje, manifestando desde un primer momento nuestra más sincera admiración por la maestría descriptiva del trastorno desplegada por Buñuel como director y guionista, al alimón con Luis Alcoriza (1918 - 1992), tomando como base la novela homónima de la escritora tinerfeña Mercedes Pinto (1883 - 1976).


Y el oscuro objeto del deseo de Francisco Galván es la bella Gloria Milalta (la actriz argentina Delia Garcés), cuya estóica fragilidad en algunas escenas nos trajo a la memoria a nuestra admirada Jeanne Simmons. El fetichismo tantas veces presente en el cine de Buñuel, en este caso está representado por la podofilia (los pies y las piernas de Gloria), la mecha que enciende la pasión patológica de Francisco Galván, aun dentro de la Iglesia de Santo Domingo (Ciudad de México), mientras se celebra el mandato o el lavatorio de pies del Jueves Santo.


El Padre Velasco cumple con el mandato del Jueves Santo...


DIAGNÓSTICO DIFERENCIAL

Hay quien ha querido ver una neurosis obsesiva en esta película. Nosotros nos inclinamos por otra tesis. La conducta de Francisco Galván está dominada por la suspicacia y el recelo, que hace extensivo a sus abogados y empleados domésticos, entre los que destaca licencioso mayordomo Pablo (Manuel Dondé). Hay incluso quien ha querido ver una homosexualidad latente en la especial relación que sostienen amo y criado...

Un breve paréntesis para describir el inveterado machismo del Sr. Galván: cuando sorprende a Pablo acosando sexualmente a la sirvienta Marta (Ana María Villaseñor), sermonea al hombre por su descaro pero finalmente decide despedir a la muchacha...



Estos datos poseen un cierto interés dada la teoría freudiana de la paranoia, definida en si misma como la defensa contra una fantasía homosexual reprimida en el interior del sujeto; al proyectarla al exterior, ésta sería atribuida delirantemente a otro, pero no cómo quién desea el amor del sujeto, sino como un auténtico perseguidor. Así lo define el psiquiatra Josep Vidal Otero, teniendo en cuenta las consideraciones realizadas por el propio Sigmund Freud respecto al famoso caso Schreber.

El protagonista de "Él" continuamente piensa que las actuaciones de los demás intentan causarle algún perjuicio. Decíamos que su actitud recelosa abarca a todos los que le rodean, con la única excepción del Padre Velasco (Carlos Martínez Baena), su confesor y fiel amigo. Por supuesto, el anticlericalismo recalcitrante de Buñuel le lleva a adornar al personaje del cura con vicios y defectos, como la glotonería y la indolencia, por poner unos ejemplos.

Francisco Galván vive en un palacio fortaleza. Sus recios muros defensivos contrastan con la decoración modernista de sus salones. Esa vida encastillada es una metáfora del aislamiento y la soledad padecidos como consecuencias de su trastorno de la personalidad.

A propósito de la arquitectura de la casa, el personaje del ingeniero Raúl Conde (Luis Beristáin) y primer novio de Gloria, comenta: "cada vez que veo este salón, me pregunto cómo a un arquitecto pudieron ocurrírsele esas extrañas ideas... Nada parece tallado por la razón, sino por el sentimiento, la emoción... el instinto..."

Por otra parte, nuestro protagonista es reacio a reconocer y aceptar sus propios errores, y cuando parece hacerlo, emplea artimañas que tratan de engañar y ofuscar a su esposa y víctima. Ese falso arrepentimiento es una característica común de la mayoría de los maltratadores.


Los celos patológicos constituyen un rasgo característico del trastorno paranoide de la personalidad. Por si fuera poco, Francisco Galván interpreta cualquier nimiedad como una flagrante traición de su consorte. Desde la misma luna de miel, que transcurre a bordo de un tren en el que la pareja viaja a Guanajuatopor cierto ciudad donde Francisco mantiene abiertos cuantiosos litigios urbanísticos y patrimoniales, la convivencia conyugal comienza a deteriorarse, hasta que finalmente se convierte en una pesadilla...

Precisamente en Guanajuato tiene lugar un episodio violento. Mientras visitan la ciudad, Gloria se encuentra con Ricardo Luján (Rafael Banquells), un viejo amigo. Ese acercamiento temporal pondrá a la luz dos rasgos diagnósticos del trastorno paranoide de Francisco: por un lado, la sospecha de que el hombre trata de hacerle daño engañándole con su esposa; por otra, esos ataques percibidos contra su persona y reputación provocan una respuesta iracunda y agresiva.


La sombra de la duda...

CINEFILIA


Como tantos otros cineastas, incluyendo al propio Hitchcock, Buñuel no pudo resistir la tentación del cameo, y así aparece caracterizado como un monje en las escenas finales de la película. La escena en la que supuestamente Francisco Galván, convertido en fraile se aleja por el camino, está protagonizada por el mismísimo Buñuel.


La influencia de Buñuel en la obra del genio del suspense parece evidente cuando nos referimos a "Él". En "Vértigo" (Alfred Hitchcock, 1958) encontramos ciertos nexos de unión, como por ejemplo en las referencias a la sexualidad del protagonista masculino. En "De entre los muertos", la novela que inspira el guión del film de Hitchcock, el Detective John "Scottie" Ferguson (inolvidable James Stewart) es impotente. Además, el cineasta británico parece divertirse con las múltiples alusiones sobre la sexualidad del protagonista de su película.

En "Él", la supuesta impotencia de Francisco Galván o el rechazo a su homosexualidad larvada, podrían actuar como el combustible capaz de avivar el incendio de su terriblemente celosa personalidad paranoide.


La crispadora escena del forcejeo mantenido por Francisco y Gloria en lo alto del campanario de la iglesia debió impresionar a Hitchcock, tanto como para servirle de inspiración para determinadas escenas de "Vértigo".


James Stewart y Kim Novak en "Vértigo"


COLOFÓN

Desde el punto de vista formal, "Él" ocupa el 7º lugar entre las 100 mejores películas mejicanas de todos los tiempos. En palabras del propio director, se trata de un film en el que se refleja la mayor parte de su propia personalidad.

Desde el punto de vista médico, estaríamos ante el retrato de un trastorno  paranoide de la personalidad, cuyo rigor admiró incluso a Jacques Lacan, y que empleó esta película para enseñar psicoanálisis a sus alumnos. A buen seguro que el pensamiento paranoide seguirá generando más reflexiones y debates... Desde aquí les invitamos a ello.




martes, 23 de octubre de 2012

HALT AUF FREIER STRECKE - STOPPED ON TRACK


- ¿De verás te vas a morir?
- Claro que sí... amigo...
- ¿Me darás el Iphone?

Inquietos vientos vespertinos otoñales han traído entre sus corrientes unas reflexiones respecto a la mirada distorsionada del cine sobre el cáncer.

En la reunión anual de la Sociedad Europea de Medicina Oncológica, recientemente celebrada en Viena (ciudad cinematográfica por excelencia), un grupo de médicos, psicólogos y filósofos italianos ha presentado los resultados de su particular revisión sobre las películas que giran en torno a las enfermedades oncológicas, aunque algunas de ellas rozasen esta temática solamente de manera tangencial.

Destacaron la especial sensibilidad de la directora Isabel Coixet, especialmente en dos cintas que pronto también serán comentadas en este blog: "Mi vida sin mi" (2003) y "Elegy" (2008).



Casi al mismo tiempo, se adueñó de nuestra mirada la versión original de "Halt auf freier strecke" (Andreas Dresen, 2011), en inglés "Stopped on track", traducida libremente al español como "esperando pista libre".


La familia Lange al completo

El protagonista es Frank Lange (en una más que encomiable y verosímil interpretación de Milan Peschel), un hombre al que le es detectado un tumor cerebral avanzado e incurable. El protagonista vive en la periferia de Berlín, en una casa nueva a la que termina de mudarse en compañía de su esposa Simone (loable trabajo de Steffi Kühnert) y de sus dos hijos, Lilli (Talisa Lilli Lemke) y Mika (Mika Seidel). La adolescente es una flamante campeona de saltos de trampolín, mientras que su hermano pequeño está aprendiendo a tocar el piano.

Detrás de la casa se extienden el campo y un bosque, del que destaca en primer lugar un gran árbol con sus ramas desnudas, omnipresente en la película, simbolismo del cáncer que se ramifica en el interior de la cabeza de nuestro protagonista...



El estudio italiano sobre cine y cáncer revela que en el 65% de las películas los personajes pertenecen a las clase social media- alta. En el caso que nos ocupa, los Lange aparentan vivir sin lujos pero sin aprietos. Originario de Greifswald,  en el nordeste de Alemania, Frank está empleado en la multinacional logística DHL. Dedica su tiempo libre a tocar la guitarra eléctrica. Por su parte, Simone trabaja como conductora en la compañía metropolitana de tranvías de la capital alemana.

CINEFILIA.

Todo el personal sanitario que aparece en la película, médicos, enfermeras, etc, son profesionales reales. En ningún momento se trata de actores ni de actrices. En la escena inicial, el neurólogo, el Dr. Träger (Uwe Träger), le comunica a Frank y a Simone la gravedad de la enfermedad. Incluso la llamada telefónica recibida durante la consulta es totalmente real...

Respecto a la habilidad del médico para comunicarle al paciente malas noticias, algunos manuales de Cuidados Paliativos recogen el protocolo de seis pasos de Buckman:

  1º/ Preparación del contexto físico más adecuado, que supone una sucinta evaluación del estado de ánimo del paciente. En el caso que nos ocupa, el neurólogo aprovecha la visita que el enfermo y su esposa realizan a su consulta, con la finalidad de conocer los resultados de las pruebas realizadas previamente.
   2º/ Averiguar cuánto sabe el paciente, teniendo también en consideración sus particularidades culturales. En la película, el médico es el único que habla. Emplea un tono pausado y claro, que parece no dejar dudas en el paciente. La esposa, sin embargo, sin mediar palabra, deja escapar guesas lágrimas que recorren sus mejillas.
   3º/ Encontrar lo que el paciente quiere saber. En la película, el Dr. Träger da por supuesto que el enfermo y su pareja desean saber toda la verdad.
  4º/ Compartir la información. Una vez que el paciente ha comprendido la gravedad de su patología, el médico se interesa por sus hijos, por la manera en la que éstos se van a enterar de la enfermedad del padre. Una circunstancia similar ocurre cuando los padres (Otto Mellies y Christine Schorn), la suegra (Ursula Werner) y la cuñada de Frank (Marie Rosa Tietjen) conocen la fatal noticia...




   5º/ Responder a los sentimientos del paciente. Si bien es el especialista el encargado de proporcionar la mala noticia, no será éste el médico que realice verdaderamente el seguimiento emocional del paciente. Dicho papel queda reservado para la Dra. Petra Anwar, especialista en cuidados paliativos, que en repetidas ocasiones visitará al paciente dentro de su entorno familiar .
   6º/ Planificación y seguimiento del proceso. El profesional debe dejarle bien claro al enfermo y a su familia su total disponibilidad para acudir presto cuando así se le demande. La sensación de seguridad contribuye a la tranquilidad de los afectados.


La Dra. Anwar atendiendo a Frank...


DR. ROBERT BUCKMAN.



Un personaje singular; el Dr. Buckman fue oncólogo, cómico y escritor, presidente de la Asociación Humanística de Canadá. Natural del Reino Unido, desarrolló gran parte de su vida profesional en Toronto. Falleció mientras dormía a bordo de un avión que volaba entre Londres y Toronto. Tenía 63 años y estaba afectado por una dermatomiositis.

GLIOBLASTOMA

Éste fue el tipo de tumor elegido por el director y guionista para su historia. Se trata de la neoplasia más frecuente entre las originadas en las células de la neuroglía. Su crecimiento es rápido, afectando principalmente a adultos entre los 45 y los 70 años, como ocurre en nuestro caso.




Milan Peschel y Steffi Kühnert son Frank y Simone

En el TAC y la RNM, este tumor suele detectarse como imágenes de contornos irregulares, con un área central necrótica. Rara vez afecta al tronco del encéfalo o a la médula espinal, siendo mucho más frecuente en los hemisferios cerebrales. En nuestro caso, el glioblastoma afecta al lóbulo frontal del protagonista. En la realidad, su localización más frecuente es la temporal - fontal.

Estas células neoplásicas son especialmente resistente al tratamiento. A pesar de la cirugía, la radioterapia y la quimioterapia, el pronóstico de este tumor es infausto y su supervivencia no suele sobrepasar los 14 meses. El cáncer de Frank resulta irresecable, por lo que las únicas opciones terapéuticas disponibles se limitan a la radioterapia y quimioterapia.

Podemos decir, sin temor a equivocarnos, que desde el punto de vista médico Andreas Dresen estuvo muy bien asesorado a la hora de describir la patología tumoral de Frank. Esta afirmación también es válida para las escenas que detallan el procedimiento de radioterapia, con la colocación en el rostro del paciente de una máscara protectora específica. El realismo es tal que nos transmite la sensación de claustrofobia que debe soportar el enfermo.




El director y guionista Andreas Dresen

En la película, inicialmente los síntomas son inespecíficos. Frank acudió al médico porque le dolía la cabeza con demasiada frecuencia. El Dr. Träger advirtió a  Frank y a Simone que la sintomatología tumoral sería tardía, comenzando por una pérdida progresiva de la memoriacefalea y alteraciones del comportamiento.

A destacar una alucinación especialmente original: el glioblastoma se encarna en un verdadero personaje, con el que Frank convive "realmente" en varias escenas del film. El papel del tumor es representado por el actor Thorsten Merten.

El protagonista decide filmar parte del tiempo que le queda de vida con la cámara de su Iphone. Esta especial relación entre hombre y aparato resulta anecdótica, máxime cuando algunos han intentado relacionar el uso de la telefonía móvil con la etiología de determinadas neoplasias cerebrales.

CINEFILIA

Las terapias alternativas también aparecen en esta película. Karin, la madre de Frank, le regala a su hijo dos Cds con la esperanza que le sirvan de ayuda: uno sobre auto-sanación y el otro sobre hipnosis...


De soslayo, el guión de esta película parece tocar las famosas cinco etapas del modelo de duelo de la Dra. Kübler-Ross: negación, ira, negociación, depresión y aceptación. Frank manifiesta sentimientos de disgusto por su situación y de miedo ante la muerte. En su domicilio recibe la visita de dos asistentes (Elke Unmüssig y Brunhilde Sauer-Baur) que intentan prepararle para la asunción de su grave enfermedad. Ambos personajes son también reales, no son actrices. La primera de ellas es una médico naturista con consulta en Berlin y la segunda una terapeuta seguidora del método del Dr. Carl Simonton...

Poco a poco vamos siendo testigos del declive de Frank. Lagunas mentales, despistes y episodios de desorientación son cada vez más frecuentes. La pérdida de habilidades, progresiva. Finalmente su casa quedará poblada por decenas de post-it, pequeños recuadros de papel adhesivo que señalizan las cosas más simples que pueden encontrarse en su hogar. Las alteraciones del comportamiento tampoco tardan en aparecer; incluso se vuelve agresivo y violento hasta con su propia pareja... En el colmo de su desesperación, Simone llega a desear la muerte de Frank, alivio y descanso de su padecimiento.



Los síntomas físicos avanzan paralelos al desmoronamiento psíquico: cefalea, náuseas y vómitos (también provocados por el tratamiento), astenia, anorexia, alopecia, incontinencia, crisis comiciales, parálisis, afasia y caquexia tumoral. La morfina le será administrada para paliar su dolor.

Todo ello le llevará a convertirse en un enfermo dependiente, con todas las dificultades que ello supone para una esposa y cuidadora que también trabaja fuera del hogar. Por suerte para Frank, sus hijos, familiares y amigos colaborarán en sus cuidados, como por ejemplo su incondicional colega Stefan (Bernhard Schütz), con el que le gusta recordar anécdotas de los viejos tiempos en la República Democrática Alemana (RDA) antes de la reunificación, o el fichaje del futbolista Dzeko que abandonó el Wolfsburgo por el todopoderoso Manchester United... Como simple anécdota mencionar aquí que tanto Milan Peschel, el actor principal de esta película, como Steffi Kühnert, su esposa en la ficción, son ambos naturales de Berlín oriental...



Edin Dzeko, la estrella goleadora de Bosnia-Herzegovina

Prácticamente moribundo, Frank recibirá también la visita de Ina (Inka Friedrich) una antigua novia de sus años universitarios en Greifswald...

La dependencia conlleva la pérdida de la libertad y de la intimidad. Y también del pudor. Resultan muy ilustrativas las escenas en las que Frank debe acostumbrarse al aseo diario en manos de una enfermera especializada (Corinna Renus).

MÁS CINEFILIA...

Frank y Simone visitan la funeraria. Además de escoger el féretro destinado a su cremación, nuestro protagonista escoge la música que supuestamente le acompañará en sus exequias: la banda sonora completa de "Dead Man" a cargo de Neil Young




A Frank también le gustaría añadir "Three Imaginary Boys" de The Cure y "Nervermind" de Nirvana...






Aunque el tema favorito de Frank es "Love and Mercy" de Brian Wilson, el cual toca una y otra vez con su guitarra, mientras las fuerzas no lo abandonan...



En nuestra modesta opinión, otro de los aciertos de esta película corresponde al intento de desmitificar el sexo en paciente con cáncer. En la literatura especializada no existen demasiados trabajos que aborden la sexualidad de estos pacientes, y mucho menos en los estados patológicos más avanzados. Los factores que pueden estar relacionados en este circunstancia son múltiples, desde los que dependen de la propia enfermedad hasta los derivados de la agresividad del tratamiento. Para los expertos, el refuerzo y estímulo de los lazos afectivos resulta fundamental.

LA TORTUGA.

En la casa de Frank vive una tortuga. En algunos de sus videos caseros podemos observarla dentro de su cajita o asomando la cabeza tímidamente ante la cámara, al lado de la de Frank.

Para Jorge Luis Borges, la curvatura del caparazón de las tortugas representa el cielo, mientras que su parte inferior, aplanada, simboliza la tierra. La tradición china también identifica a la tortuga con la espiritualidad y la prosperidad.

Las tortugas suelen ser animales longevos. Para los mayas representaban precisamente esa virtud de supervivencia, así como la sabiduría y la experiencia recolectada por los años. Tal vez el director y guionista de este film escogiera dicho animal como contraposición de la fugaz realidad del ser humano, personificada en su protagonista enfermo a punto de dejar este mundo.



Tampoco debemos olvidarnos de una paradoja ideada por Zenón de Elea en el siglo V a.C. Se trata de Aquiles y la tortuga, según la cual el afamado y veloz guerrero aqueo nunca llega a alcanzar a tan lento animal. Al fin y al cabo, toda vida humana es una carrera cuya meta y final es la muerte. Y cuanto más dure esta carrera, mejor...

Para los aficionados a las matemáticas:



COLOFÓN.

Estamos ante un film que, a pesar de su múltiples galardones, probablemente no haya nacido para triunfar en las salas comerciales. Su temática y su ritmo lento contribuyen a ello. Sin embargo, desde el punto de vista sanitario, puede sacársele mucho partido.

Su director consigue tratar la agonía de un enfermo terminal con exquisita delicadeza. La pareja y la familia, al fin y al cabo los últimos cuidadores, comparten el protagonismo con un actor empeñado en hacernos creer que su personaje es un individuo real, verdaderamente enfermo, y mortal, como todos nosotros.

jueves, 13 de septiembre de 2012

GORDOS


"Yo estoy gorda, pero no soy gorda. Odio estar gorda..."


Atribuyen al maestro Alfred Hitchcock infinidad de frases célebres. En una de las más famosas, el genial cineasta afirmaba que el cine representaba para él 400 butacas que había que llenar.

En algunas entradas de este blog hemos defendido el carácter de entretenimiento y de negocio del llamado Séptimo Arte. Ningún productor invierte en una película con la idea de perder dinero. A su vez, cada director de cine intenta crear, gustar, conmover, legar a la posteridad una obra de arte, empleando imágenes, diálogos, notas musicales, no siempre en este orden, una verdad 24 veces por segundo, como diría Jean Luc Godard.

Somos conscientes que con "Gordos" (Daniel Sánchez Arévalo, 2009) su creador trató de repetir el éxito alcanzado con "AzulOscuroCasiNegro" (2006), pero esta vez mediante una comedia agridulce e irregular repleta de personajes de peso, y donde el concepto patológico de la obesidad se va diluyendo a medida que la proyección avanza. Nos referimos a que son otras las cuestiones abordadas en esta cinta por el joven guionista y director español: fobias, anhelos, traumas, complejos, amor, sexo, culpabilidad... Como toda película que se precie, cosechó críticas harto dispares, desde la fascinación hasta el disgusto.

A nosotros nos vendrá de perlas para debatir sobre una de las enfermedades de la opulencia, un importante problema de salud pública y factor de riesgo para determinadas enfermedades crónicas de elevada prevalencia como la cardiopatía isquémica, la diabetes mellitus tipo 2, la colelitiasis, la artrosis y algunos tipos de cáncer, y que cada día suscita nuevas polémicas.

El alcalde de Nueva York quiere prohibir la venta de refrescos y bebidas azucaradas de gran tamaño en los cines, vetando los envases que superen las 16 onzas (casi medio litro). Según las autoridades sanitarias neoyorquinas, este tipo de productos estarían contribuyendo a la expansión de una auténtica epidemia de obesidad.

Los fabricantes nos se han mantenido de brazos cruzados. Han creado una coalición a favor de la libre elección, han recaudado más de 250000 firmas en contra de la medida de Michael Bloomberg y prometen seguir dando la batalla...

Enrique Fresán (Antonio de la Torre) se define como experto en nutrición. Presenta un programa televisivo en el que promociona unas píldoras adelgazantes "Kilo Away" y el método de "los cuatro pasos".



Antonio de la Torre es Enrique

Para aportar una mayor credibilidad a su personaje, este actor engordó más de de 30 kilos, emulando en su hazaña a todo un clásico como Robert de Niro cuando decidió meterse en la piel del boxeador Jake LaMotta para protagonizar "Toro Salvaje" (Martin Scorsese, 1980), esfuerzo interpretativo que le valió el Óscar como mejor actor.




Robert de Niro es Jake LaMotta

Aunque si existe un actor camaleónico en referencia a la ganancia y pérdida de peso para proporcionar una mayor credibilidad a sus interpretaciones, el galés Christian Bale se lleva la palma, oscilando entre la consunción del desequilibrado Trevor Reznik de "El maquinista" (Brad Anderson, 2004), hasta la oronda barriga del tramposo Irving Rosenberg en "La gran estafa americana" (David O. Russell, 2013)




PASO 1. SINCERIDAD.


Mírate bien y pregúntate, ¿me gusto?

Abel (Roberto Enríquez) es un terapeuta de grupo ciertamente especial. Afirma no tratar la obesidad, sino a personas preocupadas por la causa de su patología. En su trabajo no emplea dietas. A la primera de cambio, su método particular provoca la deserción de la mayoría de los aspirantes, y máxime cuando comienzan por desnudar sus orondos cuerpos. Paradojas de la vida, Abel deberá enfrentarse en su propio hogar con los traumas derivados del aumento de peso de su pareja Paula (Verónica Sánchez) durante su embarazo.

Sofía (Leticia Herrero) es tímida, e insegura; acude a la primera consulta acompañada por su novio, el pusilánime Álex (Raul Arévalo). Ambos pertenecen a una comunidad religiosa y están preparándose para su futuro matrimonio. Antes de este film, Leticia Herrero no tenía experiencia alguna como actriz. Trabajaba en una autoescuela y era modelo de tallas grandes. Por ello Daniel Sánchez Arévalo la eligió para este papel, donde también fluctúa notablemente de peso a lo largo de la película.




Unos sonrientes Álex (Raúl Arévalo) y Sofía (Leticia Herrero)


Leonor (María Morales) es una mujer atormentada, vivo retrato de la profesional liberal de éxito que trabaja desde su casa, compartiendo su vida con Teo, su pequeña mascota (un Perro Crestado Chino), rehén de una vida sedentaria y esclava del picoteo. Al igual que Sofía, padece insomnio, lo que provoca que disponga de mucho tiempo para comer. Dice haber engordado 20 kilos y desea perderlos antes de que regrese Germán (Luis Rallo), su novio que trabaja en EEUU... Sus hábitos de vida poco saludables son la causa de su incremento de peso y de su desorden alimentario, cerrando así un círculo personal especialmente patológico.




Leonor (María Morales) y Abel (Roberto Enríquez)


Enrique, después del sonoro fracaso obtenido con sus propias píldoras, se incorpora al grupo. Es el personaje con mayores matices, aunque también el más enrevesado: un homosexual que termina aceptando su bisexualidad, sádico,  histriónico, violento, vengativo, cínico y egoísta.

Y por último se encuentra Andrés (Fernando Albizu) es un corpulento policía, alegre, optimista, amante de la buena vida y de los pequeños placeres cotidianos (como las ostras de belón y el albariño ValMiñor), el cabeza de una familia en la que su esposa Beatriz (Teté Delgado) y su hija Nuria (Marta Martín) también son obesas. Sin el más mínimo complejo ni propósito de enmienda, entra a formar parte de nuestro pintoresco grupo de gordos.




Andrés, Sofía y Enrique se enfrentan a la báscula

En una escena singular, Andrés relata su procedencia de una familia de obesos, que se remonta incluso a cuatro generaciones y donde los varones no llegan a alcanzar los 50 años de vida. Deducimos que todas esas muertes precoces son debidas a las complicaciones de la propia obesidad unidas a una hipercolesterolemia familiar heterocigota que dispara su riesgo de padecer un infarto de miocardio fatal en edades tempranas de la vida.

La cardiopatía isquémica también afecta a Enrique, que sufre un episodio de angina de pecho mientras realizaba footing...

Por cierto, Andrés probó también las píldoras adelgazantes, que le provocaron diarrea, excitación y alteraciones del carácter. Pero de adelgazar, nada de nada... Probablemente en su composición mezclaran diuréticos, laxantes, anfetaminas y extractos tiroideos...

CINEFILIA.

En esta película podemos escuchar "Casi, casi", el éxito de Raphael. Otra de las canciones más recordadas de este artista fue incluída en la banda sonora de "Balada triste de trompeta" (Alex de la Iglesia, 2010), en la que Antonio de la Torre interpretaba a Sergio, uno de los payasos protagonistas.




De esta manera, los jóvenes directores del cine español parecen reivindicar al cantante y actor de Linares, el inolvidable Mario Leiva de "Sin un adiós" (Vicente Escrivá, 1970)...






PASO 2. ACCIÓN.


¿Qué puedo hacer para cambiar las cosas que no me gustan?


Poco a poco, los personajes se van enfrentando a sus frustraciones. En algunos de ellos, el control del sobrepeso va pasando a un segundo plano. Excepto para Paula, cuyo cuerpo se va deformando como consecuencia de su embarazo.

El fracaso escolar de Nuria desencadena una relación muy especial entre la profesora de gimnasia y su alumna. Paula trata de motivar a la muchacha para que deje de atiborrarse de chucherías y comida basura.



Ambas mujeres miden su perímetro abdominal, que resulta un indicador de enfermedad cardiovascular más fiable que el IMC o índice de masa corporal.



PASO 3. PERSEVERANCIA.


¿Quién dijo que el camino iba a ser fácil?


Paula sigue padeciendo los cambios provocados en su cuerpo por el embarazo. Su glucemia se eleva y es alertada de ello por su ginecóloga. La sombra de una diabetes gestacional planea sobre ella. Su pareja se ve obligado e esconderle la comida. Paralelamente, su conflicto conyugal va in crescendo...

Mientras tanto, Enrique mantiene relaciones con Pilar (Pilar Castro), la esposa de su antiguo socio, que se encuentra ingresado en el hospital por un coma profundo, la fatal consecuencia del traumatismo cráneo-encefálico que le causó el propio Enrique, accidentalmente. El otrora nutricionista adalid de las píldoras adelgazantes ha ido perdiendo peso progresivamente, pero ahora padece  bulimia.


PASO 4. EL TRIUNFO.


¿Te vas a conformar sólo con llegar a la meta?



CINEFILIA

En 2005, la popular actriz gallega Teté Delgado protagonizó junto a Luis Merlo la obra teatral "Gorda", basada en un guión de Neil LaBute, una crítica de las obsesiones y el culto al cuerpo de la sociedad actual.


Iñaki Miramón, Alicia Martínez, Luis Merlo y Teté Delgado en "Gorda"


CINEFILIA

Existen películas que de una manera más o menos directa abordan los problemas causados por la obesidad. Algunas son comedias protagonizadas por actores con acentuado sobrepeso, como por ejemplo "El gran Alberto" (Joel Zwick, 2004); otras por cómicos que engordan gracias a la magia del maquillaje, como Eddie Murphy y su interpretación múltiple en "Norbit" (Brian Robbins, 2007), intentando repetir el éxito taquillero de la saga protagonizada por "El profesor chiflado" (Tom Shadyac, 1996). Incluso existen iconoclastas parodias dedicadas a ensalzar a una suerte de superheroína gorda, como la alemana "Blubberella" (Uwe Boll, 2011).

Una de las películas más recientes que trata sobre las vivencias de un adolescente obeso es "Terri" (Azazel Jacobs, 2011). Sin embargo, en este aspecto, una de nuestras favoritas continúa siendo "Precious" (Lee Daniels, 2009), protagonizada por la sorprendente Gabourey Sibide.



Pero... ¿A dónde van todos esos kilos de peso cuando adelgazamos?

Hete aquí la respuesta...