martes, 23 de octubre de 2012

HALT AUF FREIER STRECKE - STOPPED ON TRACK


- ¿De verás te vas a morir?
- Claro que sí... amigo...
- ¿Me darás el Iphone?

Inquietos vientos vespertinos otoñales han traído entre sus corrientes unas reflexiones respecto a la mirada distorsionada del cine sobre el cáncer.

En la reunión anual de la Sociedad Europea de Medicina Oncológica, recientemente celebrada en Viena (ciudad cinematográfica por excelencia), un grupo de médicos, psicólogos y filósofos italianos ha presentado los resultados de su particular revisión sobre las películas que giran en torno a las enfermedades oncológicas, aunque algunas de ellas rozasen esta temática solamente de manera tangencial.

Destacaron la especial sensibilidad de la directora Isabel Coixet, especialmente en dos cintas que pronto también serán comentadas en este blog: "Mi vida sin mi" (2003) y "Elegy" (2008).



Casi al mismo tiempo, se adueñó de nuestra mirada la versión original de "Halt auf freier strecke" (Andreas Dresen, 2011), en inglés "Stopped on track", traducida libremente al español como "esperando pista libre".


La familia Lange al completo

El protagonista es Frank Lange (en una más que encomiable y verosímil interpretación de Milan Peschel), un hombre al que le es detectado un tumor cerebral avanzado e incurable. El protagonista vive en la periferia de Berlín, en una casa nueva a la que termina de mudarse en compañía de su esposa Simone (loable trabajo de Steffi Kühnert) y de sus dos hijos, Lilli (Talisa Lilli Lemke) y Mika (Mika Seidel). La adolescente es una flamante campeona de saltos de trampolín, mientras que su hermano pequeño está aprendiendo a tocar el piano.

Detrás de la casa se extienden el campo y un bosque, del que destaca en primer lugar un gran árbol con sus ramas desnudas, omnipresente en la película, simbolismo del cáncer que se ramifica en el interior de la cabeza de nuestro protagonista...



El estudio italiano sobre cine y cáncer revela que en el 65% de las películas los personajes pertenecen a las clase social media- alta. En el caso que nos ocupa, los Lange aparentan vivir sin lujos pero sin aprietos. Originario de Greifswald,  en el nordeste de Alemania, Frank está empleado en la multinacional logística DHL. Dedica su tiempo libre a tocar la guitarra eléctrica. Por su parte, Simone trabaja como conductora en la compañía metropolitana de tranvías de la capital alemana.

CINEFILIA.

Todo el personal sanitario que aparece en la película, médicos, enfermeras, etc, son profesionales reales. En ningún momento se trata de actores ni de actrices. En la escena inicial, el neurólogo, el Dr. Träger (Uwe Träger), le comunica a Frank y a Simone la gravedad de la enfermedad. Incluso la llamada telefónica recibida durante la consulta es totalmente real...

Respecto a la habilidad del médico para comunicarle al paciente malas noticias, algunos manuales de Cuidados Paliativos recogen el protocolo de seis pasos de Buckman:

  1º/ Preparación del contexto físico más adecuado, que supone una sucinta evaluación del estado de ánimo del paciente. En el caso que nos ocupa, el neurólogo aprovecha la visita que el enfermo y su esposa realizan a su consulta, con la finalidad de conocer los resultados de las pruebas realizadas previamente.
   2º/ Averiguar cuánto sabe el paciente, teniendo también en consideración sus particularidades culturales. En la película, el médico es el único que habla. Emplea un tono pausado y claro, que parece no dejar dudas en el paciente. La esposa, sin embargo, sin mediar palabra, deja escapar guesas lágrimas que recorren sus mejillas.
   3º/ Encontrar lo que el paciente quiere saber. En la película, el Dr. Träger da por supuesto que el enfermo y su pareja desean saber toda la verdad.
  4º/ Compartir la información. Una vez que el paciente ha comprendido la gravedad de su patología, el médico se interesa por sus hijos, por la manera en la que éstos se van a enterar de la enfermedad del padre. Una circunstancia similar ocurre cuando los padres (Otto Mellies y Christine Schorn), la suegra (Ursula Werner) y la cuñada de Frank (Marie Rosa Tietjen) conocen la fatal noticia...




   5º/ Responder a los sentimientos del paciente. Si bien es el especialista el encargado de proporcionar la mala noticia, no será éste el médico que realice verdaderamente el seguimiento emocional del paciente. Dicho papel queda reservado para la Dra. Petra Anwar, especialista en cuidados paliativos, que en repetidas ocasiones visitará al paciente dentro de su entorno familiar .
   6º/ Planificación y seguimiento del proceso. El profesional debe dejarle bien claro al enfermo y a su familia su total disponibilidad para acudir presto cuando así se le demande. La sensación de seguridad contribuye a la tranquilidad de los afectados.


La Dra. Anwar atendiendo a Frank...


DR. ROBERT BUCKMAN.



Un personaje singular; el Dr. Buckman fue oncólogo, cómico y escritor, presidente de la Asociación Humanística de Canadá. Natural del Reino Unido, desarrolló gran parte de su vida profesional en Toronto. Falleció mientras dormía a bordo de un avión que volaba entre Londres y Toronto. Tenía 63 años y estaba afectado por una dermatomiositis.

GLIOBLASTOMA

Éste fue el tipo de tumor elegido por el director y guionista para su historia. Se trata de la neoplasia más frecuente entre las originadas en las células de la neuroglía. Su crecimiento es rápido, afectando principalmente a adultos entre los 45 y los 70 años, como ocurre en nuestro caso.




Milan Peschel y Steffi Kühnert son Frank y Simone

En el TAC y la RNM, este tumor suele detectarse como imágenes de contornos irregulares, con un área central necrótica. Rara vez afecta al tronco del encéfalo o a la médula espinal, siendo mucho más frecuente en los hemisferios cerebrales. En nuestro caso, el glioblastoma afecta al lóbulo frontal del protagonista. En la realidad, su localización más frecuente es la temporal - fontal.

Estas células neoplásicas son especialmente resistente al tratamiento. A pesar de la cirugía, la radioterapia y la quimioterapia, el pronóstico de este tumor es infausto y su supervivencia no suele sobrepasar los 14 meses. El cáncer de Frank resulta irresecable, por lo que las únicas opciones terapéuticas disponibles se limitan a la radioterapia y quimioterapia.

Podemos decir, sin temor a equivocarnos, que desde el punto de vista médico Andreas Dresen estuvo muy bien asesorado a la hora de describir la patología tumoral de Frank. Esta afirmación también es válida para las escenas que detallan el procedimiento de radioterapia, con la colocación en el rostro del paciente de una máscara protectora específica. El realismo es tal que nos transmite la sensación de claustrofobia que debe soportar el enfermo.




El director y guionista Andreas Dresen

En la película, inicialmente los síntomas son inespecíficos. Frank acudió al médico porque le dolía la cabeza con demasiada frecuencia. El Dr. Träger advirtió a  Frank y a Simone que la sintomatología tumoral sería tardía, comenzando por una pérdida progresiva de la memoriacefalea y alteraciones del comportamiento.

A destacar una alucinación especialmente original: el glioblastoma se encarna en un verdadero personaje, con el que Frank convive "realmente" en varias escenas del film. El papel del tumor es representado por el actor Thorsten Merten.

El protagonista decide filmar parte del tiempo que le queda de vida con la cámara de su Iphone. Esta especial relación entre hombre y aparato resulta anecdótica, máxime cuando algunos han intentado relacionar el uso de la telefonía móvil con la etiología de determinadas neoplasias cerebrales.

CINEFILIA

Las terapias alternativas también aparecen en esta película. Karin, la madre de Frank, le regala a su hijo dos Cds con la esperanza que le sirvan de ayuda: uno sobre auto-sanación y el otro sobre hipnosis...


De soslayo, el guión de esta película parece tocar las famosas cinco etapas del modelo de duelo de la Dra. Kübler-Ross: negación, ira, negociación, depresión y aceptación. Frank manifiesta sentimientos de disgusto por su situación y de miedo ante la muerte. En su domicilio recibe la visita de dos asistentes (Elke Unmüssig y Brunhilde Sauer-Baur) que intentan prepararle para la asunción de su grave enfermedad. Ambos personajes son también reales, no son actrices. La primera de ellas es una médico naturista con consulta en Berlin y la segunda una terapeuta seguidora del método del Dr. Carl Simonton...

Poco a poco vamos siendo testigos del declive de Frank. Lagunas mentales, despistes y episodios de desorientación son cada vez más frecuentes. La pérdida de habilidades, progresiva. Finalmente su casa quedará poblada por decenas de post-it, pequeños recuadros de papel adhesivo que señalizan las cosas más simples que pueden encontrarse en su hogar. Las alteraciones del comportamiento tampoco tardan en aparecer; incluso se vuelve agresivo y violento hasta con su propia pareja... En el colmo de su desesperación, Simone llega a desear la muerte de Frank, alivio y descanso de su padecimiento.



Los síntomas físicos avanzan paralelos al desmoronamiento psíquico: cefalea, náuseas y vómitos (también provocados por el tratamiento), astenia, anorexia, alopecia, incontinencia, crisis comiciales, parálisis, afasia y caquexia tumoral. La morfina le será administrada para paliar su dolor.

Todo ello le llevará a convertirse en un enfermo dependiente, con todas las dificultades que ello supone para una esposa y cuidadora que también trabaja fuera del hogar. Por suerte para Frank, sus hijos, familiares y amigos colaborarán en sus cuidados, como por ejemplo su incondicional colega Stefan (Bernhard Schütz), con el que le gusta recordar anécdotas de los viejos tiempos en la República Democrática Alemana (RDA) antes de la reunificación, o el fichaje del futbolista Dzeko que abandonó el Wolfsburgo por el todopoderoso Manchester United... Como simple anécdota mencionar aquí que tanto Milan Peschel, el actor principal de esta película, como Steffi Kühnert, su esposa en la ficción, son ambos naturales de Berlín oriental...



Edin Dzeko, la estrella goleadora de Bosnia-Herzegovina

Prácticamente moribundo, Frank recibirá también la visita de Ina (Inka Friedrich) una antigua novia de sus años universitarios en Greifswald...

La dependencia conlleva la pérdida de la libertad y de la intimidad. Y también del pudor. Resultan muy ilustrativas las escenas en las que Frank debe acostumbrarse al aseo diario en manos de una enfermera especializada (Corinna Renus).

MÁS CINEFILIA...

Frank y Simone visitan la funeraria. Además de escoger el féretro destinado a su cremación, nuestro protagonista escoge la música que supuestamente le acompañará en sus exequias: la banda sonora completa de "Dead Man" a cargo de Neil Young




A Frank también le gustaría añadir "Three Imaginary Boys" de The Cure y "Nervermind" de Nirvana...






Aunque el tema favorito de Frank es "Love and Mercy" de Brian Wilson, el cual toca una y otra vez con su guitarra, mientras las fuerzas no lo abandonan...



En nuestra modesta opinión, otro de los aciertos de esta película corresponde al intento de desmitificar el sexo en paciente con cáncer. En la literatura especializada no existen demasiados trabajos que aborden la sexualidad de estos pacientes, y mucho menos en los estados patológicos más avanzados. Los factores que pueden estar relacionados en este circunstancia son múltiples, desde los que dependen de la propia enfermedad hasta los derivados de la agresividad del tratamiento. Para los expertos, el refuerzo y estímulo de los lazos afectivos resulta fundamental.

LA TORTUGA.

En la casa de Frank vive una tortuga. En algunos de sus videos caseros podemos observarla dentro de su cajita o asomando la cabeza tímidamente ante la cámara, al lado de la de Frank.

Para Jorge Luis Borges, la curvatura del caparazón de las tortugas representa el cielo, mientras que su parte inferior, aplanada, simboliza la tierra. La tradición china también identifica a la tortuga con la espiritualidad y la prosperidad.

Las tortugas suelen ser animales longevos. Para los mayas representaban precisamente esa virtud de supervivencia, así como la sabiduría y la experiencia recolectada por los años. Tal vez el director y guionista de este film escogiera dicho animal como contraposición de la fugaz realidad del ser humano, personificada en su protagonista enfermo a punto de dejar este mundo.



Tampoco debemos olvidarnos de una paradoja ideada por Zenón de Elea en el siglo V a.C. Se trata de Aquiles y la tortuga, según la cual el afamado y veloz guerrero aqueo nunca llega a alcanzar a tan lento animal. Al fin y al cabo, toda vida humana es una carrera cuya meta y final es la muerte. Y cuanto más dure esta carrera, mejor...

Para los aficionados a las matemáticas:



COLOFÓN.

Estamos ante un film que, a pesar de su múltiples galardones, probablemente no haya nacido para triunfar en las salas comerciales. Su temática y su ritmo lento contribuyen a ello. Sin embargo, desde el punto de vista sanitario, puede sacársele mucho partido.

Su director consigue tratar la agonía de un enfermo terminal con exquisita delicadeza. La pareja y la familia, al fin y al cabo los últimos cuidadores, comparten el protagonismo con un actor empeñado en hacernos creer que su personaje es un individuo real, verdaderamente enfermo, y mortal, como todos nosotros.

jueves, 13 de septiembre de 2012

GORDOS


"Yo estoy gorda, pero no soy gorda. Odio estar gorda..."


Atribuyen al maestro Alfred Hitchcock infinidad de frases célebres. En una de las más famosas, el genial cineasta afirmaba que el cine representaba para él 400 butacas que había que llenar.

En algunas entradas de este blog hemos defendido el carácter de entretenimiento y de negocio del llamado Séptimo Arte. Ningún productor invierte en una película con la idea de perder dinero. A su vez, cada director de cine intenta crear, gustar, conmover, legar a la posteridad una obra de arte, empleando imágenes, diálogos, notas musicales, no siempre en este orden, una verdad 24 veces por segundo, como diría Jean Luc Godard.

Somos conscientes que con "Gordos" (Daniel Sánchez Arévalo, 2009) su creador trató de repetir el éxito alcanzado con "AzulOscuroCasiNegro" (2006), pero esta vez mediante una comedia agridulce e irregular repleta de personajes de peso, y donde el concepto patológico de la obesidad se va diluyendo a medida que la proyección avanza. Nos referimos a que son otras las cuestiones abordadas en esta cinta por el joven guionista y director español: fobias, anhelos, traumas, complejos, amor, sexo, culpabilidad... Como toda película que se precie, cosechó críticas harto dispares, desde la fascinación hasta el disgusto.

A nosotros nos vendrá de perlas para debatir sobre una de las enfermedades de la opulencia, un importante problema de salud pública y factor de riesgo para determinadas enfermedades crónicas de elevada prevalencia como la cardiopatía isquémica, la diabetes mellitus tipo 2, la colelitiasis, la artrosis y algunos tipos de cáncer, y que cada día suscita nuevas polémicas.

El alcalde de Nueva York quiere prohibir la venta de refrescos y bebidas azucaradas de gran tamaño en los cines, vetando los envases que superen las 16 onzas (casi medio litro). Según las autoridades sanitarias neoyorquinas, este tipo de productos estarían contribuyendo a la expansión de una auténtica epidemia de obesidad.

Los fabricantes nos se han mantenido de brazos cruzados. Han creado una coalición a favor de la libre elección, han recaudado más de 250000 firmas en contra de la medida de Michael Bloomberg y prometen seguir dando la batalla...

Enrique Fresán (Antonio de la Torre) se define como experto en nutrición. Presenta un programa televisivo en el que promociona unas píldoras adelgazantes "Kilo Away" y el método de "los cuatro pasos".



Antonio de la Torre es Enrique

Para aportar una mayor credibilidad a su personaje, este actor engordó más de de 30 kilos, emulando en su hazaña a todo un clásico como Robert de Niro cuando decidió meterse en la piel del boxeador Jake LaMotta para protagonizar "Toro Salvaje" (Martin Scorsese, 1980), esfuerzo interpretativo que le valió el Óscar como mejor actor.




Robert de Niro es Jake LaMotta

Aunque si existe un actor camaleónico en referencia a la ganancia y pérdida de peso para proporcionar una mayor credibilidad a sus interpretaciones, el galés Christian Bale se lleva la palma, oscilando entre la consunción del desequilibrado Trevor Reznik de "El maquinista" (Brad Anderson, 2004), hasta la oronda barriga del tramposo Irving Rosenberg en "La gran estafa americana" (David O. Russell, 2013)




PASO 1. SINCERIDAD.


Mírate bien y pregúntate, ¿me gusto?

Abel (Roberto Enríquez) es un terapeuta de grupo ciertamente especial. Afirma no tratar la obesidad, sino a personas preocupadas por la causa de su patología. En su trabajo no emplea dietas. A la primera de cambio, su método particular provoca la deserción de la mayoría de los aspirantes, y máxime cuando comienzan por desnudar sus orondos cuerpos. Paradojas de la vida, Abel deberá enfrentarse en su propio hogar con los traumas derivados del aumento de peso de su pareja Paula (Verónica Sánchez) durante su embarazo.

Sofía (Leticia Herrero) es tímida, e insegura; acude a la primera consulta acompañada por su novio, el pusilánime Álex (Raul Arévalo). Ambos pertenecen a una comunidad religiosa y están preparándose para su futuro matrimonio. Antes de este film, Leticia Herrero no tenía experiencia alguna como actriz. Trabajaba en una autoescuela y era modelo de tallas grandes. Por ello Daniel Sánchez Arévalo la eligió para este papel, donde también fluctúa notablemente de peso a lo largo de la película.




Unos sonrientes Álex (Raúl Arévalo) y Sofía (Leticia Herrero)


Leonor (María Morales) es una mujer atormentada, vivo retrato de la profesional liberal de éxito que trabaja desde su casa, compartiendo su vida con Teo, su pequeña mascota (un Perro Crestado Chino), rehén de una vida sedentaria y esclava del picoteo. Al igual que Sofía, padece insomnio, lo que provoca que disponga de mucho tiempo para comer. Dice haber engordado 20 kilos y desea perderlos antes de que regrese Germán (Luis Rallo), su novio que trabaja en EEUU... Sus hábitos de vida poco saludables son la causa de su incremento de peso y de su desorden alimentario, cerrando así un círculo personal especialmente patológico.




Leonor (María Morales) y Abel (Roberto Enríquez)


Enrique, después del sonoro fracaso obtenido con sus propias píldoras, se incorpora al grupo. Es el personaje con mayores matices, aunque también el más enrevesado: un homosexual que termina aceptando su bisexualidad, sádico,  histriónico, violento, vengativo, cínico y egoísta.

Y por último se encuentra Andrés (Fernando Albizu) es un corpulento policía, alegre, optimista, amante de la buena vida y de los pequeños placeres cotidianos (como las ostras de belón y el albariño ValMiñor), el cabeza de una familia en la que su esposa Beatriz (Teté Delgado) y su hija Nuria (Marta Martín) también son obesas. Sin el más mínimo complejo ni propósito de enmienda, entra a formar parte de nuestro pintoresco grupo de gordos.




Andrés, Sofía y Enrique se enfrentan a la báscula

En una escena singular, Andrés relata su procedencia de una familia de obesos, que se remonta incluso a cuatro generaciones y donde los varones no llegan a alcanzar los 50 años de vida. Deducimos que todas esas muertes precoces son debidas a las complicaciones de la propia obesidad unidas a una hipercolesterolemia familiar heterocigota que dispara su riesgo de padecer un infarto de miocardio fatal en edades tempranas de la vida.

La cardiopatía isquémica también afecta a Enrique, que sufre un episodio de angina de pecho mientras realizaba footing...

Por cierto, Andrés probó también las píldoras adelgazantes, que le provocaron diarrea, excitación y alteraciones del carácter. Pero de adelgazar, nada de nada... Probablemente en su composición mezclaran diuréticos, laxantes, anfetaminas y extractos tiroideos...

CINEFILIA.

En esta película podemos escuchar "Casi, casi", el éxito de Raphael. Otra de las canciones más recordadas de este artista fue incluída en la banda sonora de "Balada triste de trompeta" (Alex de la Iglesia, 2010), en la que Antonio de la Torre interpretaba a Sergio, uno de los payasos protagonistas.




De esta manera, los jóvenes directores del cine español parecen reivindicar al cantante y actor de Linares, el inolvidable Mario Leiva de "Sin un adiós" (Vicente Escrivá, 1970)...






PASO 2. ACCIÓN.


¿Qué puedo hacer para cambiar las cosas que no me gustan?


Poco a poco, los personajes se van enfrentando a sus frustraciones. En algunos de ellos, el control del sobrepeso va pasando a un segundo plano. Excepto para Paula, cuyo cuerpo se va deformando como consecuencia de su embarazo.

El fracaso escolar de Nuria desencadena una relación muy especial entre la profesora de gimnasia y su alumna. Paula trata de motivar a la muchacha para que deje de atiborrarse de chucherías y comida basura.



Ambas mujeres miden su perímetro abdominal, que resulta un indicador de enfermedad cardiovascular más fiable que el IMC o índice de masa corporal.



PASO 3. PERSEVERANCIA.


¿Quién dijo que el camino iba a ser fácil?


Paula sigue padeciendo los cambios provocados en su cuerpo por el embarazo. Su glucemia se eleva y es alertada de ello por su ginecóloga. La sombra de una diabetes gestacional planea sobre ella. Su pareja se ve obligado e esconderle la comida. Paralelamente, su conflicto conyugal va in crescendo...

Mientras tanto, Enrique mantiene relaciones con Pilar (Pilar Castro), la esposa de su antiguo socio, que se encuentra ingresado en el hospital por un coma profundo, la fatal consecuencia del traumatismo cráneo-encefálico que le causó el propio Enrique, accidentalmente. El otrora nutricionista adalid de las píldoras adelgazantes ha ido perdiendo peso progresivamente, pero ahora padece  bulimia.


PASO 4. EL TRIUNFO.


¿Te vas a conformar sólo con llegar a la meta?



CINEFILIA

En 2005, la popular actriz gallega Teté Delgado protagonizó junto a Luis Merlo la obra teatral "Gorda", basada en un guión de Neil LaBute, una crítica de las obsesiones y el culto al cuerpo de la sociedad actual.


Iñaki Miramón, Alicia Martínez, Luis Merlo y Teté Delgado en "Gorda"


CINEFILIA

Existen películas que de una manera más o menos directa abordan los problemas causados por la obesidad. Algunas son comedias protagonizadas por actores con acentuado sobrepeso, como por ejemplo "El gran Alberto" (Joel Zwick, 2004); otras por cómicos que engordan gracias a la magia del maquillaje, como Eddie Murphy y su interpretación múltiple en "Norbit" (Brian Robbins, 2007), intentando repetir el éxito taquillero de la saga protagonizada por "El profesor chiflado" (Tom Shadyac, 1996). Incluso existen iconoclastas parodias dedicadas a ensalzar a una suerte de superheroína gorda, como la alemana "Blubberella" (Uwe Boll, 2011).

Una de las películas más recientes que trata sobre las vivencias de un adolescente obeso es "Terri" (Azazel Jacobs, 2011). Sin embargo, en este aspecto, una de nuestras favoritas continúa siendo "Precious" (Lee Daniels, 2009), protagonizada por la sorprendente Gabourey Sibide.



Pero... ¿A dónde van todos esos kilos de peso cuando adelgazamos?

Hete aquí la respuesta...


lunes, 27 de agosto de 2012

ELLING



"Siempre he tenido dos enemigos: el mareo y la ansiedad; me persiguen siempre, allá a donde vaya..."
Elling.

"Elling" (Petter Næss, 2001) se inspira en la exitosa novela “Brødre i blodet” ("Blood brothers", 1996) del escritor noruego Ingvar Ambjørnsen. El personaje principal es el protagonista de otras tres novelas de este autor y su historia ha servido de base a una precuela, "Mors Elling" (Eva Isaksen, 2003) cuyo guión no se corresponde con ninguno de los libros originales, y a una secuela titulada "Elks meg i morgen" (Petter Næss, 2005), basada en la cuarta novela (homónima) de la serie.

Crítica social y literatura han ido de la mano en la trayectoria de Ingvar Ambjørnsen. Su primera novela, de tinte autobiográfico, fue "The 23rd Row", donde criticaba los esfuerzos de Noruega por cuidar de los discapacitados físicos. En "Hvite Niggere" ("White Niggers") se centró en un joven que vive al borde de la marginalidad.



Su popularidad ha conseguido también triunfar sobre los escenarios, como por ejemplo en la adaptación realizada en 2007 por Simon Brent en Londres o la más reciente de Broadway en 2010, protagonizada por Brendan Fraser y Denis O´Hare.


Denis O´Hare y Brendan Fraser 

La versión española de David Serrano producida por Coté Soler se representa en el Teatro Galileo de Madrid, contando entre su elenco con Carmelo Gómez y Javier Gutierrez en los papeles principales. 



La Revista Española de Medicina y Cine publicó en 2009 un artículo de Francisco Javier de Prada Pérez en donde nos mostraba una interesante versión de lo que supuso la reforma asistencial psiquiátrica desde la óptica del paciente, planteando el análisis comparado entre aquello que la ficción nos enseñaba en la pantalla respecto a la experiencia real vivida en el antiguo Hospital Psiquiátrico de Navarra.

Simplemente recordar aquí que en Noruega el número total de camas psiquiátricas ha descendido paulatinamente entre 1970 y 2002. En ese mismo período, los ambulatorios y los centros de atención primaria han aumentado.

Situándose en la periferia de enredos tales como "La extraña pareja" (Gene Saks, 1968), "Elling" es una comedia que lejos de buscar la hilaridad del espectador provoca una serie de reflexiones sobre la amistad, la soledad y la enfermedad mental en la sociedad actual.



Jack Lemmon y Walter Matthau son Felix Unger y Oscar Madison en "La extraña pareja"

Desde el punto de vista médico, su análisis resulta especialmente atractivo a la hora de confrontar posibles diagnósticos de las supuestas patologías psiquiátricas representadas por sus personajes. 

Llevamos observando con sumo interés el desarrollo económico, político y social alcanzado por los países nórdicos durante el último cuarto del pasado siglo XX, un sueño de abrupto despertar causado por el asesinato del primer ministro sueco Olof Palme, los sucesivos varapalos recibidos por el modelo político y gestor de la socialdemocracia escandinava y la masacre de Oslo, perpetrada hace un año por la barbarie asesina de Anders Behring Breivik, recientemente condenado a 21 años de prisión por la justicia noruega.


CINEFILIA.

En las primeras escenas de la película escuchamos a Elling (Per Christian Ellefsen) definirse como un "niño de mamá". Superada la cuarta década de su vida, el fallecimiento materno le provoca un profundo shock nervioso que obliga a su internamiento en una institución psiquiátrica. Las paredes de su domicilio se encuentran recubiertas con recortes de periódicos que ensalzan la figura política de Gro Harlem Brundtland, médico, primera ministra de Noruega en tres ocasiones y directora de la Organización Mundial de la Salud entre 1998 y 2003. En escenas posteriores observamos a Elling leyendo una y otra vez la biografía de la carismática política laborista. Para Elling, el Partido Laborista Noruego se había convertido en un excelente juez de lo que estaba bien o mal.


Dentro de las políticas de integración social llevadas a cabo en los países escandinavos, esta película se centra en clave de comedia en la lucha por la autonomía de determinados pacientes psiquiátricos una vez liberados del control institucional

Para ello toma como ejemplo una singular pareja de varones que presentan manifiestos problemas afectivos y adaptativos: el apocado Elling y el corpulento Kjell Bjarne (Sven Nordin), definido por su propio compañero como una "especie de orangután obsesionado con la comida y las mujeres" que ha pasado la mitad de su vida internado en clínicas psiquiátricas, y que tiene una peculiar manera de manifestar su malestar, golpeándose la cabeza contra las paredes y los muebles.




                     Sven Nordin y Per Christian Ellefsen son Kjell Bjarne y Elling

CINEFILIA

Como un Obélix de carne y hueso, Kjell Bjarne tiende a cargar sobre sus espaldas a toda persona que lo necesite. En este aspecto, en algunas escenas de este film el parecido entre Sven Nordin con el maduro Gerard Depardieu se nos antoja harto plausible...  



Gerard Depardieu

El vestuario de Elling es uniforme y monótono, como el resto de su vida. Camisa, cazadora, pantalones y zapatos poseen un tono blanquecino que nos recordó al inquietante Seymour "Sy" Parrish (Robin Williams) de "Retratos de una obsesión" (Mark Romanek, 2002)




Robin Williams es Sy Parrish



PATOLOGÍA PSIQUIÁTRICADIAGNÓSTICO DIFERENCIAL.

Entrando en materia ¿padece Elling un trastorno de la personalidad por evitación (TPE)? Vayamos por partes...

El TPE, también conocido como trastorno de la personalidad ansiosa, se caracteriza por un patrón generalizado de inhibición social. Según el Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales (DSM), estos pacientes presentan:

   - Sentimientos de inadecuación.
   - Hipersensibilidad a la evaluación negativa, rechazo o desaprobación.
   - Evitación de la interacción social.

Suele iniciarse en la adolescencia o en el inicio de la edad adulta, en diversos contextos. En el caso que nos ocupa, Elling relata a su compañero de internamiento que su padre falleció antes de su nacimiento, y que durante 40 años prácticamente se crió con la única compañía de su madre; sin embargo, según la película, nada más conocemos de su infancia, excepto una anécdota esperpéntica, la ocasión en la que tras beber alcohol puro intentó vender el anillo de boda materno a unos amigos... 

Es probable que su posible trastorno de la personalidad comenzara a gestarse dentro de este particular contexto familiar. Elling refiere que nunca tuvo amigos...

LA CONDUCTA DE EVITACIÓN: al considerar su propia vulnerabilidad, y ante el miedo a ser criticados, este tipo de pacientes tiende a la soledad y a la inhibición social. Elling, laborista convencido, agradece al gobierno noruego su especial preocupación por las personas que están atravesando "una fase confusa de la vida". Sin embargo, lo que él pretende verdaderamente con su hospitalización es poder disfrutar de la tranquilidad de su soledad. 

Las sesiones de terapia de grupo le provocan una angustia especial. Y aunque inicialmente no es de su agrado, poco a poco va admitiendo la relación con su compañero de cuarto, el candoroso Kjell Bjarne, al que entretiene contándole increíbles aventuras sexuales supuestamente vividas durante una imaginaria etapa como oficial de la marina... 

El hombretón, con su peculiar corte de pelo al estilo de "El Príncipe Valiente" (Henry Hathaway, 1953) nunca había mantenido relaciones sexuales en su vida; acabará descubriendo la farsa de su compañero de cuarto, tan virgen como él, pero a pesar de todo, le pedirá a Elling que le siga contando todas aquellas tórridas fabulaciones sobre burdeles caribeños o las fantásticas aventuras vividas como mercenario en Bosnia... Al fin y al cabo, tal y como afirmaba el maestro Alfred Hitchcock, "la imaginación es más importante que la lógica".



Según los expertos, y como ocurre a lo largo de este film con Elling, los pacientes con TPE desearían normalizar sus relaciones con otras personas, algo que su complejo de inferioridad les impide.


La primera persona con la que Elling tendrá que establecer contacto fuera del sanatorio psiquiátrico es con el trabajador social Frank Åsli (Jørgen Langhelle), actor noruego conocido por su reciente papel de Lars en "La Cosa" (Matthijs van Heijninhen Jr., 2011). Mientras Elling tiene dificultades para bajarse del tren y enfrentarse a su nueva realidad, el voraz Kjell Bjarne solamente piensa en que le inviten a un perrito caliente.


Jørgen Langhelle es Frank Åsli

Un día lluvioso de Oslo da la bienvenida a esta extraña pareja. El apartamento gubernamental se ubica en el centro de la capital. Elling se muestra inquieto y meditabundo, en contraste con la total despreocupación de su compañero.

El trabajador social les entrega las llaves de su nuevo hogar; a partir de ahora deberán realizar la compra, cocinar, limpiar la casa y atender las llamadas telefónicas para su control periódico. Les advierte que deben tomarse este reto en serio, pues hay muchas personas aguardando en una lista de espera deseosos de iniciar una experiencia similar.

A Elling le cuesta entender como, disponiendo de un coqueto apartamento, Kjell Bjarne y él deben plantearse continuas salidas a la calle. La compra en el supermercado (que le provoca un ataque de ansiedad), salir al cine o cenar en un restaurante (donde Kjell Bjarne disfruta tanto de la comida como del exuberante escote de la camarera) representan opciones harto complicadas y difíciles para él. Incluso descolgar el teléfono para atender las llamadas de Frank Åsli: "en casa era siempre mi madre la encargada de hacerlo... yo me dedicaba a la ideología...".


Tan acostumbrados están a compartir sus vidas que Elling y Kjell Bjarne deciden juntar sus dos camas en una misma habitación, de la misma forma que hicieron durante sus dos años de internamiento psiquiátrico en cuarto común. Elling evita salir a la calle para ir al supermercado. Prefiere quedarse limpiando o leyendo. Kjell Bjarne se encarga de comprar y cocinar. Sin embargo, se muestra incapaz de preocuparse por su higiene personal durante semanas...

Aunque parezca un simple juego de palabras, los expertos anotan diferencias entre un TPE y una personalidad con tendencia a la evitación. En este último caso, se trataría de personas sanas que sin embargo presentan unos rasgos de personalidad demasiado marcados y característicos:
  • Se sienten cómodos en su rutina.
  • Suelen preferir lo conocido a lo desconocido.
  • Tienden a ser caseros, limitando sus relaciones sociales a la familia o a un estrecho grupo de amistades.
  • Son muy sensibles y temerosos de lo que los demás opinen sobre ellos.
  • Dedican mucho tiempo a sus entretenimientos y a sus aficiones.

La personalidad de Elling refleja todas estas características, pero su grado de presentación es desmesurado y patológico:
  • Exagera hasta lo increíble cualquier dificultad de la rutina cotidiana, como por ejemplo, negarse a hablar por teléfono.
  • Evita los contactos interpersonales significativos, excepto con Kjell Bjarne y con Frank Åsli, aunque la relación con éste le resulta especialmente dificultosa.
  • Reacciona de forma exagerada ante las críticas, como ocurre cada vez que le animan a salir de casa.
  • Tiene un miedo patológico a quedar en ridículo, algo manifiesto cuando debe cruzar el salón de un restaurante para ir al lavabo o cuando le pide una naranjada a la camarera y piensa que ella cree que es un alcohólico en rehabilitación...
  • Incapaz de realizar tareas tan triviales como por ejemplo contestar al teléfono ("¡no es nada fácil hablar mediante una cosa plástica con alguien quien ni siquiera conoces!"

Para él, sólo hay una emisora de radio que merezca la pena escuchar, y ésta es, por supuesto, la radio nacional noruega, con su programación de música clásica. El aparato tiene por antena una percha metálica. Tampoco faltará en el apartamento el sempiterno retrato de Gro Harlem Brundtland, ocupando un lugar privilegiado. Ante las contínuas demandas de su compañero para salir a conocer mujeres, Elling le descubre a Kjell Bjarne las "ventajas" del sexo telefónico, todo ello para evitar el contacto social con otras personas que no sean el trabajador social. Hasta que llega a casa una cuenta de 4000 coronas noruegas...

Poco a poco, Elling y Kjell Bjarne irán conociendo qué es la vida: la amistad, la responsabilidad, el amor, el sexo... Al respecto, su visita al Parque de Vigeland con su espectacular obelisco y su exposición de cuerpos desnudos de granito y bronce resultará una experiencia inolvidable.




Visitando el Parque de Vigeland...


Llega la Nochebuena para reforzar todavía más la amistad entre los dos hombres. Kjell Bjarne le regala a Elling una réplica del edificio que él mismo ha construido con cerillas. Por su parte Elling, buen conocedor de las preferencias de su compañero, le regala un reloj de pulsera con la imagen de una mujer rubia. Ese mismo día entrará en sus vidas su vecina Reidun Nordsletten (Marit Pia Jacobsen); una inesperada caída de la mujer por las escaleras, encinta y cumpliendo años, obligó a nuestros protagonistas a aparcar su retórica del desamparo. Llama la atención que una película noruega muestre a una mujer en avanzado estado de gestación fumando continuamente...



Mientras Kjell Bjarne se ocupa de Reidun, las impresiones causadas por aquel súbito accidente despiertan en Elling su desconocida habilidad poética. Hasta ese mismo instante, él estaba plenamente convencido de su incompetencia e incapacidad para agradar... 

Los especialistas diferencian el TPE de la fobia social o trastorno de ansiedad social. Estos pacientes, a diferencia de los primeros, son conscientes de la irracionalidad de sus emociones, si bien no son capaces de controlarlas. De todas las maneras, el diagnóstico del TPE puede complicarse mucho, porque existe cierta comorbilidad con los trastornos de tipo ansioso. El propio Elling nos cuenta que la angustia ha sido desde siempre su más fiel compañera. La relación y la independencia entre ambas patologías son objeto de un profundo debate científico y académico en la actualidad...




Reidun (Marit Pia Jacobsen) y Kjiell Bjarne

De hecho, la posibilidad de que Kjell Bjarne se enamore de Reidun y pueda dejarlo solo (como el fallecimiento de su madre) atormenta de tal manera a Elling que le provoca una crisis de ansiedad. En este aspecto, el TPE suele diagnosticarse con frecuencia junto al trastorno de personalidad por dependencia. Apenas sin darse cuenta, Elling se ha ido haciendo dependiente de su amigo. Ambos trastornos se estructuran sobre una baja autoestima, un sentimiento de inferioridad y una necesidad constante de aprobación. Pero la conflictividad hace su aparición en el escenario de su hasta entonces pacífica existencia. Aún así, ambos son capaces de ponerse de acuerdo y compartir el cuarto vacío del apartamento: mitad biblioteca para Elling, mitad taller de bricolaje para Kjell Bjarne.

Este corto distanciamiento con su amigo y el anuncio en un periódico de una sesión de lectura poética en un pub anima a que Elling abandone momentaneamente el nido. Así conoce a un extraño personaje, el afamado poeta Alfons Jørgensen (encarnado por el veterano y fallecido actor noruego Per Christensen): "he encontrado un amigo sin la ayuda del gobierno noruego". En detalles como éste se nota la socarronería del creador de este particular personaje... Pero ahora es Kjell Bjarne el que teme perder a Elling.

Gracias a la amistad y al amor, Alfons y Redun son los personajes redentores de Elling y Kjell Bjarne. La casa del anciano repleta de libros de poesía, el viejo Buick Century del 58 abandonado en al garaje a la espera de una milagrosa reparación, y la niña de Redun pronta a nacer representan las metáforas para la ansiada emancipación de nuestros protagonistas.



De esta sutil manera se nos revela que Kjell Bjarne era un portentoso mecánico, cuyo oficio había aprendido en una escuela de formación profesional. Con las bendiciones de Frank, todos se suben en el coche para viajar hasta la casa que Alfons tiene en la costa del fiordo. Y allí se cumplirá aquella máxima cinematográfica que afirmaba que una tragedia puede convertirse en una comedia.

CINEFILIA

Como poeta, Elling decide buscar su audiencia, el mejor público para su poesía underground. Se las ingenia para comprar varias decenas de paquetes del popular chucrut (SURKÅL) de la marca NORA, acompañamiento habitual en la comida tradicional noruega. Cada paquete llevará incorporado en su interior uno de sus poemas manuscritos...