domingo, 14 de julio de 2024

ENCADENADOS

 


¿Es "Encadenados" (Alfred Hitchcock, 1946) la mejor película del maestro del suspenso? Para François Truffaut sin duda alguna. Y para el maestro José Luis Garci una de sus favoritas, junto a "Vértigo" (Alfred Hitchcock, 1958).

Al éxito de esta cinta contribuyeron varios fundamentos: sin duda alguna, la presencia de Ingrid Bergman en el papel de la bella y frágil Alicia Huberman, tras haber alcanzado la fama un año antes protagonizando la magnífica "Recuerda" (Alfred Hitchcock, 1945); en segundo lugar, el singular atractivo de Cary Grant, superando su encasillamiento como galán de comedias para meterse directamente en la piel de T.R. Devlin, un agente de los servicios de inteligencia estadounidenses empeñado en dar caza al taimado Alexander Sebastian (Claude Rains), uno de los peligrosos líderes nazis exiliados en Brasil.

CINEFILIA

Ésta es la primera vez que Ingrid Bergman y Cary Grant trabajaron juntos como pareja protagonista. "Encadenados" es una película de besos. Establecido en 1930, y aplicado entre 1934 y 1967, el Motion Picture Production Code, más conocido como código Hays,  recogía una serie de reglas restrictivas (y prohibiciones) indicando lo se podía ver o no en las pantallas cinematográficas.

Una de estas censuras hacía referencia a la duración de los besos, no pudiendo superar los 3 segundos, limitación que Hitchcock sorteó hábilmente haciendo que sus protagonistas se besaran apasionadamente en varias escenas, separándose antes de tiempo para susurrarse frases amorosas y volver a juntar sus labios de nuevo, en una inolvidable secuencia de besos encadenados.

También resulta sobresaliente la intervención de la veterana actriz austríaca Leopoldine Konstantin como Madame Anna Sebastian, su único papel en el cine estadounidense, otro excelso ejemplo dentro de la galería de matriarcas posesivas, celosas, perversas y peligrosas de Hitchcock, la verdadera inductora del intento de envenenamiento de la protagonista.

CINEFILIA

A pesar de representar a la madre de Alexander Sebastian, la diferencia de edad real entre Leopoldina Konstantin y Claude Rains era de apenas 3 años.


Leopoldina Konstantin y Claude Reins

Pero sobre todo la maestría de Hitchcock al convertir una historia de suspense y espionaje en una inolvidable historia de amor. Y, cómo no, con su inevitable McGuffin, la excusa argumental inventada por este genial cineasta capaz de generar en el espectador la suficiente intriga, y que poco a poco se va diluyendo mientras se impone la verdadera trama.

Recordemos también que "Encadenados" es la primera película dirigida y producida por Hitchcock, en el sentido de ser el único responsable de todas las decisiones técnicas y artísticas que se tomaron durante la concepción, el guión (junto a Ben Hetch y John Taintor Foote), el rodaje y la posprodución de la misma.

HISTORIAS DE ESPIAS

En la ficción cinematográfica Alicia Huberman es la hija de un importante espía que es condenado por traición contra los Estados Unidos al finalizar la II Guerra Mundial.

En la realidad, y precisamente en 1946, fueron ahorcados en la prisión londinense de Pentonville los espías William Joyce, popularmente conocido como Lord Haw-Haw, y Theodore Schurch, un soldado británico que actuaba como agente doble a favor de los nazis.


William Joyce, Lord Haw-Haw (1906-1946)

El posible error judicial sobre la ejecución de Joyce todavía colea en nuestros días, porque realmente no era un ciudadano británico, sino un estadounidense (nacido de padres irlandeses en BrooklynNueva York) y que trabajó para la radiodifusión alemana, tratando de minar la moral de los británicos ante las acometidas de la maquinaria de guerra nazi.

Ambos personajes, militantes de la British Union of Fascist (BUF) entonces liderada por Oswald Mosley, bien podrían haber protagonizado sus respectivas películas, como realmente lo hizo su común verdugo Albert Pierrepoint, en "Pierrepoint" (Adrian Shergold, 2005).

Simplemente recordar que el 20 de febrero de 1939 se reunieron en el Madison Square Garden de Nueva York alrededor de 20000 simpatizantes nazis para escuchar las arengas de Fritz Julius Kuhn, líder del Amerikadeutscher Volksbund (German American Bund), abogando a favor de una nación justa, blanca y gobernada por no judíos.

En el exterior se concentraban una cifra de partidarios mucho mayor, en torno a 100000, mientras la policía desplegaba 1700 efectivos para evitar altercados entre partidarios y detractores.

Probablemente el bombardeo japonés de Pearl Harbour el 7 de diciembre de 1941, se convirtió en el definitivo acontecimiento desequilibrante de la balanza en la 2ª Guerra Mundial, a favor del bando aliado y el principio del fin de los movimientos filonazis estadounidenses.

EL CINE ANTINAZI

En la década de los 40, para combatir el auge del nacionalsocialismo hitleriano, en Europa y los EEUU se produjeron varias muy destacables películas, como por ejemplo las trilogía de Fritz Lang - "El hombre atrapado" (1941), "Los verdugos también mueren" (1943) y "El ministerio del miedo" (1944), la satírica "Ser o no ser" (Ernst Lubitsch, 1942), la inolvidable "El gran dictador" (Charles Chaplin, 1940), la excepcional "Al filo de la oscuridad" (Lewis Milestone, 1943), la magistral "Esta tierra es mía" (Jean Renoir, 1943), la sorprendente "Evasión" (Melvin LeRoy, 1940) y, por supuesto, las imprescindibles aportaciones de Hitchcock "Enviado especial" (1940) y "Náufragos" (1944).

"Ser o no ser" (Ernst Lubitsch, 1942), espionaje y 2ª Guerra Mundial

Alfred Hitchcock, profundamente conmovido por las imágenes del exterminio en los campos de concentración, a instancias su amigo y mecenas Sidney Bernstein, abordó el proyecto de un documental para el ejército británico que nunca llegó a ver la luz y que permaneció abandonado en los archivos del Museo Imperial de la Guerra, en Londres

Solamente una parte de estas imágenes fueron recopiladas en "Memories of the Camps" (Sidney Bernstein, 1985), un documental concedido por Hitchcock y otros directores británicos, intentadnos mostrar el horror del holocausto empleando imágenes rodadas por las tropas aliadas liberadoras de aquellos infames escenarios de la degradación humana. 

CIANURO, URANIO Y ARSÉNICO

"Encadenados" comienza en un juzgado, donde el magistrado condena a John Huberman (Fred Nurney) por espionaje a favor del III Reich. Tiempo más tarde, cumpliendo condena en prisión, podrá fin a su existencia ingiriendo una cápsula de veneno, probablemente de cianuro, el mismo método empleado por otros jerarcas nazis como Heinrich Himmler, Joseph Goebbels y Hermann Göring.

Pero el McGuffin de "Encadenados" es el uranio que almacenan Sebastian y sus secuaces camuflado en las valiosas botellas de vino que atesora en su bodega, un elemento esencial en la fabricación de las bombas atómicas y que podría haber cambiado la historia si los nazis hubieran conseguido esta arma apocalíptica antes que los aliados.


Años más tarde, el propio Hitchcock afirmó que el FBI le tuvo en su objetivo debido a las sus investigaciones sobre el uso del uranio como arma de extinción masiva. Pero el interés medico de esta película recae en la intoxicación o envenenamiento de la protagonista mediante arsénico.

Desde su aislamiento como elemento químico en el año 776 por el polímata y alquimista persa Ŷabir ibn Hayyan, la evolución histórica de la Toxicología ha estado íntimamente relacionada con el uso de este metaloide. Todavía se sigue discutiendo sobre la existencia real de esta sabio persa y de su obra, que influyó notablemente en los alquimistas europeos.

Los compuestos arsenicales se emplean ampliamente en la industria, la agricultura, la ganadería y la medicina.

Nosotros vamos a centrarnos en los envenenamientos por arsénico, el objetivo de los Sebastian para acabar con la vida de Alicia Huberman en esta película. Y especialmente en este caso, el más puro estilo Hitchcock se encuentra presente, con siguiendo con un solo movimiento de cámara encadenar una simple taza de café que contiene el veneno para la víctima a los demás personajes, todo ellos en el mismo plano.

Desde la antigüedad se ha venido empleando como veneno en su forma de anhídrido arsenioso, carente de sabor, olor marcado y fácilmente combinable con alimentos y bebidas, sin que las víctimas se pudieran dar cuenta. La tradición atribuye a este discreto mercenario silencioso la muerte de Octavio Augusto, traicionado por su esposa Livia, cuando envenenó con arsénico unos higos consumidos por el emperador.

Peter O´Toole es Octavio Augusto en "Augustus: El primer emperador" (Roger Young, 2003)

Desde entonces, en el siglo XIII a la famosa envenenadora napolitana Toffana se le atribuyeron más de 600 víctimas consumidoras de su Acqua Toffana o Acqua di Napoli, probablemente una disolución de trióxido de arsénico, a la que también se la añadía antimonio y limaduras de plomo.

Cartel de "Lucrecia Borgia" (Christian-Jaque, 1953) protagonizada por Martine Carol

Lucrecia Borgia, la célebre disoluta envenenadora renacentista, empleaba Acquetta di Perugia, una mezcla de arsénico con cantáridas y vísceras de cerdo en descomposición, ricas en ptomaínas.

En la corte del rey Sol (luis XIV) también proliferaron famosas envenenadoras, como la marquesa de Brinvilliers, Catherine Dehayes (La Voisin), que llegó a regentar un lucrativo negocio de venta de venenos, y la marquesa de Montespan.

CINEFILIA

En este punto resulta ineludible mencionar la excelente comedia "Arsénico por compasión" (Frank Capra, 1944), gestada a partir del guión homónimo del dramaturgo Joseph Keisseiring, cuyas primeras versiones teatrales contaron con la participación de nada más y nada menos que Eric Von Stoheim y Boris Karloff.

Inolvidables son las encantadoras ancianitas Abby (Josephine Hill) y Martha (Jean Adair), las tías del atractivo crítico teatral y soltero empedernido Mortimer Brewster (una vez más Cary Grant), empeñadas en enviar al otro mundo a hombres mayores y solitarios que embaucaban gracias el inocente cartel de alquiler de habitaciones en su casa.

ENVENAMIENTO

Generalmente, tal como contemplamos en la película, este tipo de intoxicación se consigue mediante la administración de dosis repetidas. Con un simple y aislado movimiento de cámara sobre una modesta taza de café, el genial cineasta nos advierte sobre el peligro y la congoja que se avecinan sobre la incauta protagonista.

En las intoxicaciones por contacto pueden aparecer cuadros irritativos cutáneos eccematoides, con melanosis e hiperqueratosis. Las conjuntivas también se encuentran afectadas: conjuntivitis, necrosis córneal y la clásica perforación del tabique nasal.


La afectación hepática progresa desde la ictericia inicial (por la afectación del parénquima hepático y la consiguiente la elevación de las transaminasas en sangre) hasta la cirrosis e ictericia.

El cuadro más importante de la exposición tóxica a largo plazo es la neuropatía periférica.

En las uñas de estos pacientes pueden objetivarse las líneas de Mees-Aldrich, comunes también en las intoxicaciones por talio y selenio.

Los efectos multisistémicos, los que contemplamos en la película a medida que la desdichada Alicia Huberman se va enfermando, son fatiga y síntomas gastrointestinales. La anemia, la leucopenia la afectación hepática, la insuficiencia vascular y la neuropatía periférica acabaron postrando a la desdichada protagonista en el lecho, que hubiera sido de muerte sin la valiente intervención del sagaz Devlin.

TRATAMIENTO

El antídoto de elección más eficaz es el BAL®: dimercaprol, que libera el arsénicos de las combinaciones enzimática favoreciendo su eliminación almaumentar su solubilidad. También es eficaz la administración de ácido dimercaptosuccínico (análogo del BAL), que además es menos tóxico.

El resto del tratamiento es sintomático, tratando de evitar el shock, la hipotensión, las arritmias cardíacas (contraindicado el uso de quinina o procainamida, ya que el arsénico prolonga el intervalo QT) y el coma.

CURIOSIDADES

En la Gran Bretaña victoriana el arsénico circulaba con profusión, formando parte de velas, cortinas y papeles de pared pintados.

Por su color verde intenso, constituía un elemento habitual del popular colorante verde Scheele de vestidos, zapatos, guantes y algunos complementos para la vestimenta y los peinados femeninos.

Al igual que el mercurio, su manipulación resultara especialmente peligrosa para los trabajadores de estos sectores, siendo causa habitual de intoxicaciones profesionales, muchas de ellas con fatales desenlaces.

Además de ser corrosivo para la piel, su efecto tóxico se podía extender a los ojos, la boca y los pulmones de los afectados.

Papel pintado por William Morris tintado con verde Scheele.

El descubrimiento y uso de los tintes sintéticos puso fin a una práctica que había permitido que muchas mujeres portasen en sus amplias faldas y vestidos cantidades suficientes de arsénico para eliminar a todos sus incómodos admiradores.

Hay todavía quien defiende que el trágico final de Napoleón en la isla de Santa Elena se precipitó por la inhalación de gases arseniosos que se desprendían de las paredes empapeladas debido a la sofocante humedad reinante en su último encierro.


domingo, 31 de marzo de 2024

EL SACRIFICIO DE UN CIERVO SAGRADO

 


- "Un anestesiólogo puede matar a un paciente, pero un cirujano nunca"

Dr. Steven Murphy (Colin Farrell) a su esposa Dra. Anna Murphy (Nicole Kidman" en "El sacrificio de un ciervo sagrado" (Yorgos Lánthimos, 2017)

Teniendo en cuenta su heterogénea acogida por el público y la crítica, ¿podríamos considerar que "El sacrificio de un ciervo sagrado" (Yorgos Lánthimos, 2017) es una película heredera del cine de Luis Buñuel y Stanley Kubrick?

Anteriormente, en este mismo blog, hemos dedicado una entrada a "Canino" (Yorgos Lánthimos, 2009), una inquietante e inclasificable película galardonada con el Premio Una cierta mirada en el Festival de Cine de Cannes, y el Premio Ciudadano Kane en el Festival Internacional de Cine de Sitges, en 2009.

En ambas obras, el cineasta griego ha contado con la inestimable colaboración del guionista Efthimys Filippou., con el que trabajó también en sus anteriores películas "Canino", "Alps" (2011) y "Langosta" (2015), asimismo protagonizada por Colin Farrell y repleta de simbología.

¿Y qué decir del pecado original y esa injusta exigencia de pagar por los errores de nuestros ancestros?

En determinados pasajes del Antiguo Testamento, Yahvé, el dios estatal del reino de Israel, y algunos dioses del Olimpo griego, poseen en común una inusitada crueldad con los mortales. Por ejemplo la fe inquebrantable del patriarca Abraham a la hora de ofrecer a su único hijo Isaac en el ara del sacrificio, salvado in extremis por un ángel y sustituido por un carnero enredado en la maleza. 


"El sacrificio de Isaac". Philippe de Champaigne (1602-1674).

O también Ifigenia, la hija de Agamenón y Clitemnestra, cuyo sacrificio reclamó Artemisa para que el viento volviera a henchir las velas de la flota helena en su expedición punitiva contra Troya, y asimismo reemplazada a última hora por una cierva antes de partir al santuario de Táurica (Crimea), con la misión de sacrificar a los extranjeros como ofrenda a la diosa cazadora. 


"El sacrificio de Ifigenia". Francesco Fontebasso (1709-1769)

Ciertamente en este film no aparece la figura de un dios todopoderoso y vengativo, aunque si está presente la proverbial ley del talión, el antiguo principio de justicia retributiva donde la norma impone un castigo recíproco e identificado con la magnitud del daño criminal cometido.

Desde el punto de vista médico nuestro interés por esta película estriba en las terribles repercusiones de un error médico. Porque sobre esta calamidad se construye la historia y la enfermiza relación entre el cirujano cardiovascular Steven Murphy (Colin Farrell) y el joven Martin (convincente y exasperante Barry Keoghan), que tras la muerte accidental de su padre en quirófano, como despiadada y surrealista venganza le exige al especialista el sacrificio de uno de sus hijos, Kim (Raffey Cassidy) o Bob (Sunny Suljic), o incluso el de su propia esposa, Anna (Nicole Kidman), que trabaja como oftalmóloga.


Nicole Kidman y Collin Farrell con Anna y Steven Murphy

De esta manera nos enteramos que tiempo atrás, cuando el Dr. Murphy abusaba del alcohol, bajo sus efectos decidió operar al padre de Martin en una intervención quirúrgica de fatales consecuencias.

A la manera de "El ángel exterminador" (Luis Buñuel, 1962) una poderosa extraña fuerza patológica se va apoderando de todos los personajes. Mientras Kim y Bob sufren una brusca paraplejía de etiología desconocida, la relación matrimonial de Steven y Anna se va deteriorando progresivamente, en un ambiente gélido y flemático que nos remite a las escenas de "Eyes Wide Shut" (Stanley Kubrick, 1999) y sus escabrosos secretos matrimoniales.

Al respecto, resulta evidente el parecido físico entre los personajes de Anna Murphy y Alice Hartford (ambas interpretaciones de una espléndida Nicole Kidman), así como la metáfora del título, ojos bien cerrados, y en cierto modo su relación con las hemorragias oculares que padecerá el pequeño Bob como signo premonitorio de su muerte inminente.

Barry Keoghan es Martin

NEGLIGENCIAS MÉDICAS

Entre dos cirujanos competentes, procure que le opere el que haya leído a ChéjovSimon Leys (1935-2014)

"Entre dos cirujanos competentes, procure que le opere el haya leído a Chéjov".

Simon Leys (1935-2014)

La Organización Mundial de la Salud (OMS) define como negligencias médicas las equivocaciones del médico respecto a la conformidad de las normas de la atención para el tratamiento de la condición del paciente, o la falta de conocimiento, o la negligencia al proporcionar atención al paciente, que es la causa directa de un accidente del paciente (lesiones o muerte).

Se estima que en España se producen cada año unas 15000 negligencias médicas. Las más comunes y frecuentes están relacionadas con errores diagnósticos, errores quirúrgicos, errores en la medicación y tratamientos inadecuados.


Según datos registrados en España entre 2006 y 2022, las muertes por negligencias médicas experimentaron un considerable incremento hasta alcanzar los 810 casos registrados en 2018. En los dos años siguientes, esta cifra descendió, para volver a incrementarse durante 2021 y 2022, situándose por encima de los 700 fallecimientos durante este último año.

Entre las causas más frecuentes se encuentran los errores en la historia clínica del paciente (lo más frecuente), seguido por la deficiente capacitación facultativa, el déficit de actualización (deficiente formación médica continuada), el descanso insuficiente y la alimentación inadecuada.

En el caso que nos ocupa, la negligencia está relacionada con el abuso y consumo de bebidas alcohólicas.

El Programa de Atención Integral al Médico Enfermo (PAIME) nació en 1998 para atender a profesionales con trastornos mentales o conductas adictivas.

Desde entonces han sido atendidos unos 8000 profesionales, con un porcentaje de recuperación del 90%, permitiendo la reintegración a su ejercicio profesional y laboral. Aproximadamente el 80% fueron mujeres.


Cartel de "El ángel ebrio" (Akira Kurosawa, 1948): el Dr. Sanada (Takashi Shimura) y sus problemas con el alcohol

Los trastornos mentales representaron el mayor porcentaje de ingresos en este programa terapéutico, especialmente trastornos adaptativos, mientras las adicciones protagonizaron casi el 8.5% de los casos (5.6% para el abuso etílico y el resto para otras drogas). Los casos por patología dual alcanzaron el 6.5%.

La mayor incidencia se produce en el tramo de edad de los 30 a los 40 años, y las especialidades más vulnerables son Pediatría y Psiquiatría.

domingo, 10 de marzo de 2024

UNA BONITA MAÑANA


 

- "La jubilación de tu padre no es suficiente y ninguno podemos ayudarle.

- ¿Qué haremos con sus libros?

Françoise (Nicole García) y Sandra (Léa Seydoux) en "Una bonita mañana" (Mia HaHansen-Løve, 2022)


En "Una bonita mañana" (Mia Hansen-Løve, 2022) se entreveran varias historias: el amor y el desamor, la enfermedad y la ancianidad, la tristeza y la alegría, el olvido y la memoria.

Y todas ellas pivotando sobre la existencia de dos personajes principales, Sandra Kienzler (la cautivadora Léa Seydoux) y su padre, Georg Kiezler (Pascal Greggory), el veterano profesor de filosofía ya jubilado, afectado por la enfermedad de Benson.

Para algunos críticos, en realidad se trataría de dos películas diferentes que apenas se sostendrían por si mismas, hilvanadas por un hilo argumental demasiado endeble.

El turbulento fluctuante amor y desamor entre Sandra y Clément (Melvil Poupard), un antiguo amigo de su difunto marido, incapaz de comprometerse por el remordimiento de abandonar a su esposa y a su hijo. Pero también apreciamos ese amor crepuscular de Georg por Leïla (Fejria Deliba), su última pareja, que debido a sus propios padecimientos y limitaciones se ve obligada a dejar las atenciones de él en manos de diversas residencias de ancianos enfermos.


Existe un personaje que se hace detestable desde su aparición: es
Françoise (Nicole García), la primera esposa de Georg y la madre de Sandra, con una hipocresía tan pasmosa casi rayana en la humanidad.

Está el amor maternal de Sandra por su hija Linn (Camille Leban Martins) a la que debe criar y educar en una familia monoparental. La angustia provocada por la falta de tiempo acucia a la protagonista, traductora de profesión, titubeando constantemente entre su confusa relación sentimental, las atenciones a su padre enfermo y a su pequeña. Para la pobre Sandra, la vida es adversidad.


Léa Seydoux y Pascal Greggory son Sandra y Georg Kienzler


Anteriormente la moderna cinematografía francesa se ocupó de la enfermedad y de la muerte en otras dos controvertidas películas como "Las noches salvajes" (Cyril Collard, 1992), una mirada singular sobre el mundo del SIDA, y "El tiempo que queda" (François Ozon, 2005), esta última precisamente protagonizada por Melvil Poupard interpretando a Romain, un prometedor fotógrafo de moda que de repente se debe enfrentar al padecimiento de un cáncer terminal.


Tanto en ambas cintas, como en la que hoy nos ocupa, París se hace omnipresente, con sus extensos cielos luminosos, contrapuestos a los modestos apartamentos donde viven los Kienzler,  la Torre Eiffel y el legendario barrio del Sacre Coeur.

LA ENFERMEDAD DE GEORG

Como decimos, el viejo profesor habita en un modesto apartamento parisino, repleto de libros y recuerdos personales, Georg recibe las visitas cotidianas de su hija Sandra. La ceguera y demás síntomas de su enfermedad lo han ido convirtiendo progresivamente en una persona dependiente.

El síndrome de Benson o Atrofia Cortical Posterior (ACP) es un trastorno neurodegenerativo poco frecuente, aunque se va haciendo más presente a partir de la quinta década de la vida.

El primer caso fue descrito por el célebre psiquiatra Dr. Arnold Pick en 1902, si bien su conocimiento se fue ampliando hasta que en 1988 el Dr. Frank Benson escribió cinco casos clínicos específicos.


Dr. Arnold Pick (1851-1924)

Estos pacientes padecen una agnosia visual grave y progresiva, que les incapacita para reconocer personas y objetos familiares, así como una apraxia que les dificulta la realización de movimientos complejos, sin que exista un déficit de fuerza muscular.


Dr. Frank Benson (1928-1996)

La apraxia también es constructiva y dificulta que los pacientes puedan vestirse solos. Existe una apraxia ideomotora, con agrafia y acalculia, que en la película están perfectamente representadas en la escena donde Sandra descubre el diario que su padre intentaba escribir para combatir su deterioro neurológico progresivo.

Otros síntomas son apraxia óptica y oculomotora, alexia y desorientación espacial, que contemplamos representados en este film gracias a la convincente interpretación de Pascal Greggory.


Dr. Joachim Bodamer (1910-1985)

El profesor Kiezler también padece prosopagnosia, término aculado en 1947 por el neurólogo alemán Dr. Joachin Bodamer para definir la interrupción selectiva de la percepción de rostros, tanto del propio como del de los demás.

Asimismo constatamos en esta película como la memoria, el lenguaje, el entendimiento y el juicio se conservan relativamente hasta las fases más avanzadas de esta enfermedad.


La RNM revela en estos paciente una atrofia cortical bilateral en los lóbulos occipitales, parietales y temporales posteriores, más acusada en el hemisferio derecho.

Por otra parte, hasta en el 90% de los casos el compromiso visual suele ser precoz y diverso. La hialinosis asteroide está presente en los globos oculares de estos pacientes, con opacidades de color blanquecino - amarillento formadas por depósitos de calcio y lípidos.


Las placas neuríticas y los ovillos neurofibrilares también se detectan en las áreas cerebrales posteriores, y a veces, en la áreas visuales primarias.

EL CUIDADO DE LOS ANCIANOS: ¿UN DRAMA?

En el mundo moderno, sobre todo en las grandes ciudades, es cada vez más frecuente encontrarnos historias como la de Georg Kienzler y su familia, incapaces de prestarle los cuidados que necesita como anciano enfermo, circunstancia que obliga a su institucionalización y a su peregrinaje por diferentes centros y residencias.

Sin alcanzar los tintes dramáticos de "La muerte del Sr. Lazarescu" (Cristi Puiu, 2005), esta película resulta muy adecuada para reflexionar sobre el futuro que nos espera.

Datos correspondientes a 2019 revelaron que en París vivían solos unos 175000 residentes mayores de 65 años (el 8% de su población). De este grupo, más de la mitad superaban los 75 años.


Anteriormente, en 2005, una encuesta efectuada a 5000 mayores de 70 años en Francia denunció que la soledad afectaba más a la franja de edades comprendidas entre los 79 y los 83 años, a medida que iba disminuyendo la vitalidad física y en muchas ocasiones fallecía la pareja. Mientras las mujeres poseían mayores habilidades sociales para relacionarse, los hombres ancianos franceses tendían a encerrarse todavía más en si mismos.

En España la situación no es muy diferente. Según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) correspondientes a 2018, más de 2 millones de prójimos viven solos, representando la mitad de los casi 4.7 millones de hogares unipersonales. Y aunque en España, en los últimos años se viene observando un incremento de personas mayores de 65 años viviendo en de este tipo de hogares, esta proporción continúa siendo inferior al de muchos países europeos.

Respecto a las plazas en residencias, datos correspondientes al 2019 indicaban que en España existían 4 plazas por cada 100 personas mayores, un total que se aproximaba a las 373000.


Llegado este punto, resultaría imposible no acordarnos de la magnífica "Arrugas" (Ignacio Ferreras, 2011)

En resumen, la historia de enfermedad y ancianidad que se nos muestra en "Una bonita mañana" se aproxima mucho a la realidad que tienen que vivir muchas personas mayores de 65 años en nuestro entorno. Probablemente habrá muchas más en un futuro muy cercano. Su salud y sus cuidados suponen un reto innegable para nuestra sociedad.