miércoles, 23 de septiembre de 2026

NAPOLEÓN




"¿De quién es este país?: ¡mío!"
Napoleón (Joaquin Phoenix)

Las interpretaciones cinematográficas de Napoleón Bonaparte (1769-1821), tan genial estratega militar como tiránico polémico estadista, el personaje capaz de mantener en vilo a toda Europa desde finales del siglo XVIII hasta los albores del XIX, han despertado encendidos elogios y virulentas críticas, como no podía ser menos.

En este caso, "Napoleón" (Ridley Scott, 2023) es mucho más que una película histórica y bélica; tampoco se trata stricto sensu de un biopic del autoproclamado Emperador de Francia

En palabras del propio director, que afrontó semejante descomunal esfuerzo creativo a los 86 años de edad, más allá de la descripción de las victorias y conquistas militares, con magníficas secuencias de sus contiendas más famosas (especialmente el sitio de Tolon, Austerlitz, Waterloo y más brevemente la campaña en Egipto), la batalla de Borodinó (el enfrentamiento más sangriento de un solo día de las guerras napoleónicas) o la ocupación de Moscú y su desastrosa retirada invernal, Ridley Scott ha pretendido profundizar en la mente de Napoleón (Joaquin Phoenix) y en sus turbulentas relaciones conyugales con  Josefina de Beauharnais (excepcional Vanesa Kirby), su primera esposa.


Joaquin Phoenix es Napoleón

Respecto al protagonista, en nuestra modesta opinión, Joaquin Phoenix se habría puesto un listón difícil de superar tras sus extraordinarias interpretaciones previas como el pérfido Cómodo de "Gladiator" (Ridley Scott, 2000), el introvertido solitario Theodore Towmbly de "Her" (Spike Jonze, 2013) o el extraordinario histrión gelástico de "Joker" (Todd Philips, 2019), por destacar algunos ejemplos.


Vanessa Kirby es Josefina de Beauharnais

Sin embargo, confesamos nuestra fascinación por la interpretación de Vanesa Kirby, cuya belleza y delicada fragilidad nos trae a la memoria a la inolvidable Marisa Berenson en su papel de Lady Honoria Lyndon en esa imponente obra de arte que es "Barry Lyndon" (Stanley Kubrick, 1975).

Marisa Berenson es Lady Lyndon

Por cierto, creo que muchos estaríamos encantados con la culminación del proyecto sobre Napoleón que nunca llegó a concretar el genial Stanley Kubrick. Asimismo, aguardamos ansiosos por el resultado del proyecto encabezado por Steven Spielberg para HBO, basado en parte en la vasta documentación recopilada por Kubrick para su malograda obra.

Además obtuvieron (o merecían obtener) meritorias nominaciones los esfuerzos y la profesionalidad como responsables de la banda sonora (Martin Phipps), la dirección de fotografía (Dariuz Wolski), el diseño de producción (Arthur Max), la dirección artística, la ambientación y decorados, el maquillaje, los peinados y el suntuoso vestuario (con David Crossman como responsable de los convincentes uniformes militares, y Janty Yates)

LA MASACRE DE LOS SOLDADOS DE LA GRANDE ARMÉE

Frío, hambre, agotamiento e infecciones. Todas estas causas se combinaron para diezmar a los ejércitos napoleónicos en su retirada desde Rusia.

En 1812, entre 500000 y 615000 soldados franceses cruzaron el río Niemen. Sin embargo, el ejército central encargado de marchar directamente sobre Moscú sumaba unos 422000 soldados. Solamente unos 10000 de estos efectivos regresaron a Francia

3 de cada 10 soldados perdieron la vida en el viaje de ida, y sólo 1 de los 10 restantes consiguió salvar su vida y retornar a casa. Son las cifras que representan la magnitud de una estrepitosa derrota.

Durante la retirada de Moscú, cuerpos volantes de tropas regulares rusas, grupos de partisanos y la movilización popular hostigaron constantemente a los franceses mediante emboscadas y certeros golpes de mano. La Guerra Patriótica impulsada por el gobierno ruso se cebó con la deficiente preparación de los servicios de retaguardia napoleónica, que se vio forzada a buscar comida y bebida sobre el terreno.

Un estudio reciente, publicado en la revista Current Biology, encabezado por el profesor Nicolás Rascovan, jefe de la Unidad Paleogenómica Microbinana del Instituto Pasteur. Estos investigadores tomaron muestras de los dientes de 13 soldados napoleónicos enterrados en Vilna, la capital de Lituania.

Buscaban indicios genéticos de las supuestas bacterias que podrían haber estado implicadas en la mortandad de las tropas en retirada, pensando sobre todo en la disentería y el tifus, patologías que hicieron estragos en aquella época.

Joseph Romain Louis Kerckhoff (1789-1867)

En 1836, el célebre médico militar Joseph Romain Louis Kerckhoff describió en sus escritos cómo la diarrea y la fiebre habían diezmado a los soldados franceses que se replegaban a través de Lituania. Habían descubierto grandes barriles repletos de remolachas saladas, de las que se apresuraron a dar buena cuenta, así como del líquido de los mismos que bebieron acuciados por la sed.

Pero entre las muestras dentales de los difuntos los investigadores no detectaron Rickettsia prowazekki, causante del tifus. Tampoco rastro de Bartonella quintana, la bacteria responsable de la famosa fiebre de ls trincheras

Sin embargo sí estaban presentes Salmonella enterica (subespecia Paratyphi C), responsable de la fiebre paratifoidea, que suele cursar con cefalea, erupciones cutáneas, astenia, fiebre y síntomas digestivos, y Borrelia recurrentis, bacteria transmitida por los piojos y que provoca episodios de fiebre elevada alternantes con períodos de aparente mejora.

Parece ser pues que las remolachas encurtidas a las que culpabilizó el médico napoleónico fueron inocentes.

CRÍTICAS

En este aspecto estamos de acuerdo con aquellos que opinaron sobre:

1.- LA CONSTRUCCIÓN DEL PERSONAJE DE JOSEFINA: coincidimos con que es lo mejor de esta película, gracias al admirable trabajo de la actriz británica Vanesa Kirby, seductora e impúdica en sus primera apariciones, con los cabellos cortos y trasquilados de una candidata a la guillotina, de la que se libró precisamente por estar embarazada, y fascinante en el resto de la película: impasible en las escenas de sexo, demoledora cuando censura la brutalidad del antiguo artillero corso y conmovedora en su exilio en la Malmaison, donde falleció de difteria.


Josefina de Beauharnais (1763-1814)

2.- EL FRAGOR DE LOS CAÑONES: en la película el Napoleón cautivo, que se había graduado como oficial artillero a los 16 años de edad, presume de ser un experto en geometría ante los guardiamarinas británicos del HMS Bellerophon que lo escuchan embelesados antes de su exilio definitivo en Santa Helena: él siempre supo donde situar exactamente sus cañones.


 Napoleón embarca hacia su exilio en Santa Elena

Los efectos especiales de su atronadora artillería y la carnicería provocada por el impacto y las explosiones de los proyectiles en el campo de batalla figuran entre lo más notable de la película. 

A destacar la escena del sitio de Tolon, cuando una bala de cañón destroza el pecho del caballo montado por Napoleón y cómo, al final de la batalla, extrae de los restos del animal la negra bola de metal que enviará a su madre como recuerdo.

3.- LOS AMANTES DE JOSEFINA: de soltera Josefina Tascher de la Pagerie, después de enviudar del militar y aristócrata Alexandre de Beauharnais, la futura emperatriz francesa mantuvo varias relaciones con firmas influyentes del Directorio francés, incluyendo a su líder Paul Barras (Tahar Rahim), el encargado de presentársela a su entonces favorito, Napoleón Bonaparte, con el que contrajo matrimonio el 9 de marzo de 1796.

En este aspecto, resulta importante reseñar al oficial de húsares Hippolyte Charles (Jannis Niewöhner), personaje de breve aparición en la película pero que en la realidad desató los furibundos celos de Napoleón y pudo causarle serios problemas, al arrastrar a Josefina a una oscura red de fraudulentos contratos con el ejército francés. 

Ridley Scott ya nos había adelantado en "Los duelistas" (1977) su exquisito gusto a la hora de seleccionar los uniformes militares de la época.

Harvey Keitel y Keith Carradine son los tenientes Gabriel Feraud y Armand D´Hubert

CINEFILIA

"El duelo" es la novela original de Joseph Conrad que inspiró la película de Ridley Scott, el encarnizado conflicto que en la realidad mantuvieron dos oficiales de los húsares en la época napoleónica: Pierre Dupont de l´Étang y François Fournier Sarlovèze, rivales en una treintena de duelos entre 1794 y 1831. Curtidos militares con amplia experiencia en las guerras napoleónicas, ambos llegaron a alcanzar el generalato al final de sus carreras.

 
General Pierre-Antoine Dupont de l´Etang (1765-1640)


General conde Fraçois Fournier-Sarlovèze (1773-1827)

Simplemente recordar que el magnífico vestuario de "Los duelistas" fue obra de Tom Rand, por el que fue nominado a los premios Bafta. Posteriormente, esta vez por su excelente trabajo en "La mujer del teniente francés" (Karel Reizs, 1981), obtuvo también una nominación al Óscar en esta misma categoría.

4.- LA FIDELIDAD HISTÓRICA: aceptando que "Napoleón" no es un documental, sino la aproximación artística y muy personal de Ridley Scott al mítico personaje, disculpamos al cineasta ante las críticas más aceradas por los defectos en la fidelidad histórica de su película.

Más concretamente, en la ausencia de referencias a la Guerra de la Independencia española, donde se fraguaron algunas de las derrotas más estrepitosas de los ejércitos napoleónicos a manos de rivales peor armados y teóricamente con inferior formación militar, en una guerra de guerrillas que en la película solamente contemplamos en los ataques de los cosacos al grueso del ejército francés durante la campaña de Rusia.

Al comenzar la campaña de Rusia, se estima que unos 30000 cosacos procedentes de Ucrania y el Cáucaso, al mando de su temible líder el Conde Matvei Ivanovich Platoff, se unieron al ejército del Emperador Alejandro I.

Asimismo, los críticos señalan las escenas de la campaña de Egipto, porque Napoleón nunca dio orden de disparar contra las pirámides. En contrapartida, destacamos la original escena entre Napoleón y la momia.

Después de la campaña de Italia, Napoleón desembarcó en el país del Nilo al frente de un ejército de 30000 soldados franceses, con el objetivo de proseguir su avance hacia Siria.


Dicen los historiadores que en agosto de 1798 Napoleón decidió pasar 7 horas de una noche dentro de la pirámide de Keops, rodeado de ratas, murciélagos y escorpiones, emulando de esta manera a otros grandes personajes históricos que al parecer habían pernoctado en un monumento funerario, como Alejandro Magno o Julio César.


"Napoleón ante la esfinge" (Jean- Léon Gérôme, 1886), oleo sobre lienzo
Hearts Castle (California)

Resulta a todas luces complicado saber si el episodio de la pirámide ocurrió o no en la realidad. De ser cierto, Bonaparte pudo haber sufrido una experiencia mística especial inducida por la soledad, la oscuridad, las temperaturas extremas y los ruidos distorsionados por los ecos en el interior. Quienes le conocieron de cerca afirman que dicha vivencia supuso un antes y un después en el carácter del hábil estratega militar.

Existen varias obras de ficción que recrean esta posible visita a la tumba de Keops, como la novela "El Ocho" (Katherine Neville, 1988) o "El Secreto Egipcio de Napoleón" (Javier Sierra, 2002)

Retomando la película, en las secuencias del bombardeo de las pirámides precisamente podemos contemplar entre las tropas egipcias a varios mamelucos. En 1801, regresaron a Francia con el Ejército de Oriente un escuadrón de 240 mamelucos egipcios, soldados que desde ese momento fueron progresivamente  integrados en el ejército napoleónico

Uno de ellos, Rustam Raza, se convirtió en asistente personal y guardaespaldas del emperador. Entre otras, participaron en la batalla de Austerlitz y en la guerra de España, integrando las tropas del Gran Duque de Berg, Joachim Murat. Tras la caída de Napoleón, fueron dispersados, y muchos de ellos asesinados en Marsella durante el Terror Blanco.


"La batalla de Austerlitz" (François Gerard, 1810), oleo sobre lienzo

Quizás en la versión del director, de cuatro horas de duración, podamos comprobar si realmente se suprimieron escenas relacionadas con las ausencias históricas aquí comentadas.

5.- LOS HIJOS DE NAPOLEÓN: la causa fundamental del divorcio de Napoleón y Josefina fue la esterilidad de ella. Gracias a la película (y a la realidad) sabemos de sus dos hijos (Eugène y Hortense), los frutos de su primer matrimonio con Alexandre François Marie, vizconde de Beauharnais (1760-1794), aristócrata nacido en La Martinica, que llegó a ser general del Ejército del Rin antes de abandonar el ejército. 

Durante la etapa del Terror, fue juzgado por traición por el Tribunal Revolucionario y condenado a la guillotina.

Eugène de Beauharnais

El primogénito fue Eugène Rose de Beauharnais (1781-1824), es interpretado en la película por el pequeño Benjamin Chivers y ya de adulto por Sam Meakin. Realmente se conocieron tal y como lo muestra la película, cuando el muchacho visitó a Napoleón para reclamar el sable de su difunto padre. 

Amado y protegido por el corso, desempeñó una dilatada carrera militar a su lado, llegando a ostentar además diversos cargos nobiliarios. De su matrimonio con la princesa Augusta de Baviera, hija de Maximiliano I de Baviera, nacieron varios hijos:

- Josefina, que fue reina consorte de Óscar I de Suecia y Noruega, a su vez hijo de una antigua amante de Napoleón, Désiré Clary, y del mariscal Bernadotte, y que en 1818 ascendieron al trono como Carlos XIV Juan de Suecia y Carlos II Juan de Noruega, y como la reina Desideria.

- Eugenia, casada con el príncipe Constantino de Hohenzollern-Hechigen.

- Augusto, casado con la reina María II de Portugal.

- Amelia, casada con el emperador Pedro I de Brasil (padre de María II de Portugal), siendo emperatriz consorte de Brasil.

- Teolinda, casada con el duque Guillermo I de Urach.

- Carolina.

- Maximiliano, duque de Leuchtenberg, casado con María Nikoáyevna, gran duquesa de Rusia e hija del zar Nicolás I de Rusia.

Por su parte, Hortense de Beauharnais (1783-1837) fue reina de Holanda y madre del emperador Napoleón III de Francia. En la película está encarnada por la pequeña Erin Ainsworth y de adulta por Isabella Brownson, que acompañó a su madre en el lecho de muerte.


Hortense de Beauharnais

Respecto a los descendientes directos de Napoleón, la película nos cuenta una mentira y una verdad. Realmente no fue la madre de Napoleón, Letizia Bonaparte (Sinéad Cusack), sino una de las hermanas de Napoleón, Caroline (Charlie Greenwood) la que le presentó a Louise Catherine Eléonore Denuelle de la Plaigne (Abigail Weinstock), una joven camarera de 17 años que alumbró un hijo ilegítimo, el conde Léon (por las últimas letras del nombre paterno), y que según la ficción el propio Napoleón intentó hacer pasar por el fruto del vientre de Josefina, desistiendo finalmente tras aconsejarse con su estrecho colaborador Charles Maurice de Tayllerand (Paul Rhys).


Retrato de una dama, supuestamente Louise Catherine Eléonore Denuelle de la Plaigne, sentada con su hijo

Respecto a Eléonore Denuelle de la Plaigne, según los informes de la época era bonita e ingeniosa; se casó a la edad de 18 años con un excapitán del ejército, Jean-François Revel-Honoré. Su esposo fue arrestado por fraude a los tres meses de la boda y sentenciado a dos años de prisión. El 29 de abril de 1806 se concedió el divorcio a la pareja. 

APUNTE MÉDICO

El controvertido Tayllerand (1754-1839) padecía el síndrome de Marfand, una rara enfermedad hereditaria que afecta al tejido conectivo, identificada a finales del siglo XIX por el pediatra francés Antoine Bernard Marfan (1858-1942) y relacionada con el debilitamiento de múltiples estructuras de su cuerpo (corazón, esqueleto, pulmones, vasos sanguíneos y ojos, entre otros). 


Paul Rhys es Tayllerand

Dedicado a la carrera eclesiástica, en la película contemplamos a este personaje cojeando y valiéndose de una prótesis ortopédica en su pierna. De ahí su apelativo de Diable Boiteux (Diablo Cojo) combinando su pasmosa capacidad de influencia en los demás con su característica forma de andar.

CINEFILIA

El actor español Javier Botet tiene un síndrome de Marfan. De elevada estatura (2 metros), muy delgado y flexible, ha aprovechado estas particulares características físicas para especializarse en la recreación de criaturas fantásticas.


Javier Botet

Retomando al conde Léon, también conocido como Charles Léon, Charles Denuelle o Leon Bonaparte (1806-1881), fue el primer hijo bastardo de Napoleón Bonaparte. Criado en Francia, inició una exitosa carrera castrense que le llevó a ser el jefe del batallón de la guardia nacional en Saint-Denis. Primo del emperador Napoleón III, siempre intentó mantener viva la memoria del Primer Imperio. Tras la caída de éste, se retiró de París y falleció en Pontoise, en condiciones muy modestas.


El conde Léon, Charles Léon, Charles Denuelle o Leon Bonaparte

Alejando, Conde Colonna-Waleski (1810-1868) fue hijo natural de Napoleón y su amante, la condesa polaca María Waleska. De gran parecido con su padre, nació cerca de Varsovia. En 1814 acompañó a su madre a la isla de Elba, durante el primer destierro del emperador. Se negó a ingresar en el ejército ruso, huyendo a Londres y París, donde el gobierno francés negó su extradición a Rusia

En 1830 fue enviado a Polonia por el rey Luis Felipe I, para luchar por la independencia polaca durante el Levantamiento de Noviembre. Después de la toma de Varsovia, adquirió la nacionalidad francesa y fue nombrado ayudante del mariscal Étienne Maurice Gérard.


Alejando, Conde Colonna-Waleski 

Napoleón II (1811-1832) fue el único hijo legítimo de Napoleón. Una vez divorciado de Josefina, contrajo matrimonio con la emperatriz María Luisa de Austria (1791-1847), hija del emperador Francisco I de Austria. Desde su nacimiento recibió el título de Rey de Roma, convirtiéndose en el ansiado heredero del trono imperial, aunque nunca llegó a reinar pues murió de tuberculosis en 1821. A título póstumo fue apodado El Aguilucho (l´Aiglon) gracias al poema que le dedicó Víctor Hugo.


Napoleón II

Además, entre los descendientes de Napoleón Bonaparte figuran dos mujeres: una supuesta hija natural y otra adoptiva.

Charlotte Chappuis (1795-1880) nació presuntamente tras una breve relación entre el joven Napoleón con Antoinette Cattin, una joven prostituta que poco después del nacimiento de la pequeña Charlotte, se desposó con un antiguo monje exclaustrado llamado Georges Chappuin, que aceptó darle su nombre a la niña. Tras una infancia feliz, en 1807 fue enviada a París para completar su educación en un internado. Algunos sostienen que en su lecho de muerte, su madre le reveló la identidad de su verdadero padre, pero otros investigadores no dan demasiada credibilidad a esta historia.

Estefanía de Beauharnais (1789-1860) pertenecía a la misma familia que Josefina. Prima segunda de los hijos de la emperatriz, Eugène y Hortense, fue adoptada por el propio Napoleón, que la nombró princesa francesa y concertó su matrimonio con el gran duque Carlos II de Baden. Entre sus descendientes se encuentra los anteriores reyes de Rumanía y el anterior rey de Yugoslavia, el presente rey de Bélgica, el presente gran duque de Luxemburgo y el presente príncipe soberano de Mónaco.


Estefanía de Beauharnais

CINEFILIA

Todavía en dentro de la rumorología y la cultura popular algunos todavía defienden que el misterioso Kaspar Hauser (¿1812?-1833) fue uno de los hijos de la princesa Estefanía de Beauharnais. 

El 26 de mayo de 1828 apareció en Nuremberg un extraño adolescente de 16 años, de aspecto salvaje, portando una carta donde figuraba su nombre, Kaspar Hauser. Su estado mental despertó el interés de juristas, teólogos y pedagogos, interesados en enseñarle a hablar, leer y escribir. Asimismo descubrieron que el muchacho había sido criado en cautiverio, aunque nunca se llegó a conocer realmente su procedencia.


En 2002, un análisis genético de los restos biológicos presentes en una prenda de Kaspar Hauser conservada en un museo, desveló una gran concordancia (no del 100%) con la huella genética de
Astrid von Medinger, descendiente de Estefanía de Beauharnais. 

Recientes hipótesis alimentan la teoría de que Kaspar Hauser fue otro hijo bastardo de Napoleón, fruto de las relaciones secretas de Estefanía de Beauharnais con el que siempre había sido su ídolo. Existe cierto parecido físico entre Napoleón II y el joven alemán. Este hijo bastardo no sería del agrado de Napoleón ni de la propia familia Baden. Esta teoría explicaría los recuerdos infantiles de Kaspar Hauser, tras vivir en palacios. Después de la caída de Napoleón habría sido encerrado en unas mazmorras.

Por si todo esto fuera poco, el misterio más profundo también rodea su precoz, extraña y repentina muerte.


En la galardonada "El enigma de Kaspar Hauser" (Werner Herzog, 1974) se recrea el descubrimiento y vida posterior de tan fascinante personaje.


También
"El pequeño salvaje" (François Truffaut, 1969) está basada en los hechos reales acontecidos en Francia a finales del siglo XVIII, cuando apareció un extraño niño que había crecido aislado en los bosques, sin contacto con la civilización.

Finalmente, dentro del cine español, "Entrelobos" (Gerardo Olivares, 2010) nos cuenta la historia de Marcos (Juan José Ballesta) un joven entregado por su propio padre a un terrateniente para saldar una deuda. Abandonado en manos de un pastor de cabras que habitaba una cueva, cuando éste fallece Marcos se queda solo, en compañía de una manada de lobos.


Esta película está inspirada en la historia real de
Marcos Rodríguez Pantoja, que pasó 12 años viviendo en soledad en el medio de Sierra Morena, con la única compañía de lobos, cabras y serpientes.

Falleció a los 80 años, el 15 de agosto de 2026, en el pueblo de Rante, perteneciente al ayuntamiento de San Cibrao das Viñas, en la provincia de Ourense (Galicia - España)

LOS OTROS NAPOLEONES

Como ha ocurrido en el caso de Adolf Hitler, los críticos y los aficionados al cine no se ponen de acuerdo en qué actor ha conseguido encarnar más fidedignamente a Napoleón.

"Napoleón" (Abel Gance, 1927) es una película muda escrita, producida y dirigida por el renombrado cineasta francés. Se considera una obra maestra definitiva gracias al desarrollo de sus innovadoras técnicas de lenguaje cinematográfico, su vertiginoso montaje y al empleo del sistema de triple pantalla Polyvision.

Protagonizada por el inolvidable Albert Dieudonné (1889-1976), la mimetización del actor fue tal que la leyenda urbana todavía afirma que acabó creyéndose ser su personaje en la vida real. 

"Desirée" (Henry Koster, 1954) es una aproximación melodramática a la relación entre Napoleón (Marlon Brando) y su primer amor Desirée Clary (Jean Simmons), donde el actor desplegó todo su magnetismo e intensidad característicos de la época dorada de Hollywood.


Marlon Brando es Napoleón en "Desirée" (Henry Koster, 1954)

"Waterloo" (Sergei Bondarchuk) es una coproducción italo-soviética, producida a gran escala por Dino de Laurentiis, con música de Nino Rota, en la que Rod Steiger encarna a Bonaparte en una actuación visceral repleta de monólogos internos que capturan la decadencia y la desesperación del estratega durante su última campaña militar de 1815.

Christopher Plummer le da cumplida réplica en la gran pantalla como el hierático mariscal de campo Arthur Wellesley, Duque de Wellington, uno de los vencedores de la llamada Séptima Coalición, junto al mariscal de campo Gebhard Leberecht von Blücher (Sergo Zakariadze) al frente de tres cuerpos del ejército prusiano.


CINEFILIA

Por culpa de una dolorosa crisis hemorroidal, Napoleón no pudo montarse en su caballo para dirigir la batalla, como siempre hacía. Mientras se daba baños para paliar su dolor, fue testigo de su última derrota desde su tienda de campaña, adormilado por los efectos del láudano.

Realmente su caída fue menos romántica de la mostrada por Ridley Scott en su película.

Aquella aciaga jornada, Napoleón pudo salvar su vida gracias a que el mismísimo Lord Wellington consiguió convencer al general prusiano Brücher de que no fusilara inmediatamente al recién capturado emperador de los franceses.

LA MUERTE DE NAPOLEÓN

Desde el punto de vista médico, esta película nos sirve para comentar determinadas cuestiones relacionadas con el fallecimiento de Napoleón en su exilio en Santa Elena.

Existen teorías que defienden un supuesto envenenamiento como la causa principal de su muerte, ocurrida el 5 de mayo de 1821.

Según la autopsia practicada entonces, los médicos achacaron el fallecimiento a un cáncer gástrico.

Años más tarde, el cadáver fue trasladado a Francia, extrañamente bien preservado. Un segundo examen forense, junto al análisis de sus cabellos, determinó un niveles de arsénico extraordinariamente elevados, circunstancia que podría justificar el buen estado de conservación del cuerpo. Enseguida se especuló que el "Pequeño Gran Corso" había sido realmente envenenado por sus captores británicos.

Según el propio testimonio del gobernador de la isla encargado de su vigilancia, el general Sir Hudson Lowepopularmente conocido como "carcelero de Napoleón", las dependencias donde permaneció recluido eran gélidas y húmedas.

Curiosamente, el general Lowe participó en la defensa de Tolón (1793), ciudad sitiada en su día por Napoleón como puede comprobarse en la película de Ridley Scott. También participó en diversas operaciones bélicas en la isla de Córcega. Estuvo destinado en la ciudad de Ajaccio, cerca del lugar donde habían vivido las hermanas de Napoleón antes de huir a la Francia continental.


Sir Hudson Lowe (1769-1844)

Retomando las inhóspitas condiciones de la reclusión de Bonaparte, resulta que personalmente solicitó que se pintaran las paredes de su presidio con verde de Scheele, un pigmento de color verde cuyo nombre honra a su descubridor, el célebre químico sueco Carl Wilheim Scheele, al que se atribuye la identificación del molibdeno, tungsteno, bario, nitrógeno y cloro, el descubrimiento del oxígeno de forma independiente y con anterioridad a Joseph Priestley, así como los hallazgos de los ácidos orgánicos tartárico, oxálico, láctico, cítrico, fluorhídrico, cianhídrico y arsénico.



Carl Wilhem Scheele (1742-1786)

Este pigmento verdoso contiene arsenito de cobre, un producto altamente tóxico y subestimado como veneno en tiempos de Napoleón. Su exposición regular por vía aérea oncrementa el riesgo de padecer diferentes patologías, entre ellas el cáncer de estómago.

En 1860 se demostró la toxicidad del verde de Scheele, aunque todavía tardaría años en prohibirse su comercialización.

Lo cierto es que tal vez la combinación de los compuestos de arsénico, unido al efecto de la proliferación de hongos en las rezumantes estancias, liberaron arsano, un gas altamente tóxico que se absorbe por el tracto gastrointestinal.

Y así Napoleón, con el que no pudieron las balas y los sables, se fue a la tumba sin saber que la culpa era del aire que respiraba, encerrado en su habitación. 

Existen testimonio de quien convivieron con él en sus últimos días, que relatan síntomas compatibles con una intoxicación crónica por arsenio, como una exgaerada e inusual sed.

ÚLTIMAS INVESTIGACIONES

Más allá de los hipotéticos envenamientos y cánceres de estómago, el endocrinólogo Robert Greenblat defendió su curiosa teoría, publicada en los años 80 en el British Journal of Sexual Medicine

Según este especialista, el deterioro físico galopante sufrido por Napoleón en la última etapa de su vida podría haberse debido al padecimiento de un síndrome de Zollinger-Ellison, provocado por algunos tumores (gastrinomas) localizados en la cabeza del páncreas y en los segmentos proximales del intestino delgado.

Esta sería la verdadera causa de la transexualización del emperador, con una apariencia obesa y redondeada, junto a una atrofia genital manifiesta.

Generalmente, los pacientes de este raro síndrome padecen una neoplasia endocrina múltiple tipo I (NEM I), que cursa con graves trastornos hormonales.

A partir de detalles de la autopsia de Napoleón, el Dr. Greenblat refiere que el ilustre cadáver presentaba una espesa capa de grasa subcutánea cubierta por una piel blanca, con la espalda estrecha y las manos y los pies pequeños, hasta el extremo de llegar a sorprender a los forenses por la belleza de las manos y los pechos redondos y lampiños de Bonaparte.

EL DR. FRANCESO CARLO ANTOMMARCHI

Este destacado médico cirujano y anatomista corso fue el último médico de Bonaparte en Santa Elena.

En 1819 había sido el elegido por la madre de Napoleón, Maria Leticia Ramolino, para asistir al emperador en su exilio.

Y aunque la relación entre ambos fue en todo momento tensa y compleja, el Dr. Atommarchi lo acompañó en su lecho de muerte. También se encargó de la autopsia oficial del emperador, y el que tomó el molde de su famosa máscara mortuoria de bronce.

En 1825 publicó sus Memorias del Dr. Antomamarchi, o los últimos momentos de Napoleón, donde detalla la evolución clínica del mandatario, dejando entrever que el fallecimiento fue provocado por un envenenamiento crónico, contradiciendo la tesis oficial británica del cáncer gástrico.

El Dr. Franceso Carlo Antommarchi (1780 ó 1789-1838)

Según testimonios de la época, durante la autopsia de Napoleón el Dr. Antommarchi amputó el miembro viril del cadáver, unos dicen que por orden del abate Angelo Paolo Vignali, el capellán que prestó sus servicios y consuelo espiritual a Bonaparte durante sus últimos años. Fue él quien se encargó de la última confesión y de ungirle con la extremaunción.

Otras versiones, sin embargo, afirman que fue el propio Vignali el que obtuvo al valioso pene de 4 cm para venderlo posteriormente. El abate solicitó al Dr. Antommarchi ciertas partes del difunto para conservarlas, según lo narrado en 1854 en las memorias de Louis Saint-Denis, el ayuda de cámara de Napoleón, conocido como "Alí el Mameluco".

El pater fue asesinado en 1828, después de su retorno a Córcega, en un oscuro crimen relacionado con los odios y las rencillas típicas de los isleños. Y entonces, todas sus pertenencias fueron a parar a su única hermana, que se las dejó en herencia a su hijo Charles Marie Gianetti.

En 1916, los herederos del señor Gianetti contactaron con la prestigiosa librería Maggs Bros. de Londres, especializada en manuscritos y libros raros. Esta prestigiosa empresa, que todavía existe en la actualidad, adquirió la colección Vignali completa, por un valor nunca revelado.

Y durante 8 años conservó su posesión, hasta que en 1924 se la vendieron a un viejo conocido y colega que llevaba años presionando e insistiendo en su cesión.

En 1924, las morbosas reliquias fueron adquiridas por el librero estadounidense Abraham Simon Wolf Rosenbach, que las llevó al Museo de Arte Francés de Nueva York.

Junto al micropene momificado (identificado durante años con. un tendón) se encontraban la última copa donde bebió Napoleón, unas cartas del Dr. Antommarchi, un caliz de plata con las armas imperiales, un juego de cubiertos también con las armas imperiales, camisas, pañuelos, un par de calzones blancos y chalecos de piqué que había usado en vida Bonaparte.


Abraham Simon Wolf Rosenbach (1856-1872)

En 1946, tras la muerte de Abraham Rosenbach, la colección fue nuevamente vendida por sus herederos de la Rosenbach Company a Donald F. Hyde, un coleccionista y apasionado de los libros antiguos, quien la conservó intacta hasta su fallecimiento, cuando su desconsolada viuda se la vendió a John Feming, a la sazón director de la Rosenbach Company.

En 1969 Bruno Gimelson, un comerciante especializado en antigüedades, adquirió el lote al completo. Más pragmático y avispado que todos los anteriores propietarios, Gimelson deshizo la colección y la fue vendiendo por piezas.

En 1999, el profesor emérito y jefe de Urología de la Universidad de Columbia, el Dr. John Lattimer se hizo con el pequeño miembro viril por 3000 dólares en una subasta organizada por dicho museo, incorporándolo a su colección particular.

Profesor Dr. John Lattimer (1914-2007)

Este médico era una eminencia que había sido el urólogo de los jerarcas nazis acusado durante los Juicios de Nuremberg. Entre otras cosas, en esa época se hizo con un pequeño frasco que supuestamente albergó el veneno con el que Herman Göring puso fin a su vida.

Consumado coleccionista de objetos raros y extraños, Lattimer también poseía el cuello duro y ensangrentado de la camisa que había usado Abraham Lincoln para ir al teatro en la noche que fue asesinado.

Habiendo sido uno de los especialistas que practicaron la autopsia del presidente John Fitzgerald Kennedy, no sería de extrañar que se hubiera quedado también con alguna que otra reliquia. 

En la actualidad, la afamada verga viajera pertenece a la hija del urólogo, Evan Lattimer. Vive en Nueva Jersey y ha posado para la prensa en diversas ocasiones con la pieza más codiciada de su colección.

Si alguno de ustedes se anima, parecer ser que ella estaría dispuesta a desprenderse de ella con infinita tristeza, a cambio de la exhorbitante cantidad de 100000 dólares.

COLOFÓN

Cada día sin excepción, Napoleón tomaba un baño caliente a más de 40 grados, con la cabeza envuelta en un pañuelo, permaneciendo hasta 2 ó 3 horas sumergido en la bañera mientras despachaba sus asuntos. Cumplía a rajatabla con este ritual incluso cuando se encontraba en campaña, para después empaparse de colonia.

Comía de manera compulsiva, hasta llegar a sufrir cólicos intestinales, una dieta compuesta por judías, lentejas, patatas y pasta. Pero apenas bebía vino y raras veces se atrevió a fumar tabaco en pipa, aunque sí era un gran aficionado al rapé.


viernes, 3 de julio de 2026

LA VENUS NEGRA

 

Antes de meternos en materia en la "La venus negra" (2010) de Abdellatif Keniche, traeremos a colación una famosa anécdota sobre la duración y la cantidad de notas musicales que cualquier obra musical debería tener, en este caso en "El rapto en el serrallo", la famosa ópera de Wolfgang Amadeus Mozart (1756-1971), tal y como nos es presentada en "Amadeus" (1984) de Miloš Forman, cuando el emperador José II de Austria (Jeffrey Jones) se quejaba precisamente de la profusión melódica de esta composición.

Sin perder la compostura, Mozart (Tom Hulce) replicó al monarca con aquella célebre frase: "ni una sola nota de más, Majestad".

Quizás a esta película de Abdellatif Keniche no le sobren escenas ni fotogramas, aunque en nuestra modeta opinión pueda resultar un tanto redundante a la hora de contarnos la desventurada historia de Saartije Baartman (Yahima Torres), la mujer sudafricana del siglo XIX paseada como atracción de feria entre Londres y París, un relato que posee de un marcado paralelismo con el del desventurado John Merrick (John Hurt) de "El hombre elefante" (1980) de David Lynch.


Yahima Torres es Saartije Baartman en "La venus negra"

CINEFILIA

No confundir ésta con la película homónima "La Venus negra" (1983) de Claude Mulot, un drama romántico erótico en el que un escultor en horas bajas (José Antonio Ceinos) recupera la inspiración gracias a la aparición de una bella y misteriosa musa de color (Josephine Jacqueline Jones)


Popularmente conocida por su nombre artístico, la Venus hotentote, la niña conocida como Saartije Baartman vino al mundo en 1789 en la Colonia del Cabo, cerca del río Gamtoos, en el seno de una familia de la etnia khoikhoi.

Su padre fue asesinado mientras pastoreaba sus rebaños, y cuando llegó a la pubertad, Saartije se trasladó a Cape Flats, una región situada al sureste de Ciudad del Cabo, donde terminó siendo esclava de unos granjeros traficantes de nativos.

Se cree que tuvo dos hijos y que vivió como esposa de un soldado holandés apellidado Van Jong, hasta que su regimiento fue trasladado a otro destino. Al respecto, existe una escena en la película donde la protagonista deja escapar  lágrimas amargas mientras recuerda a sus hijos perdidos.

En 1810 fue vendida al médico militar escocés Willian Dunlop, cirujano de la Armada británica, que le propuso viajar a Inglaterra para exhibirse como una rareza humana en un infame espectáculo circense de barraca de feria, especialmente por su llamativa estetatopigia y sus genitales prominentes.

Los historiadores continúan debatiendo si esta mujer aceptó libremente participar en aquellas exhibiciones o si lo hizo obligada por sus explotadores. La película tampoco resuelve estas dudas, de manera taxativa.


Lo cierto es que en 1810 se celebró un célebre proceso judicial en Londres, tras la denuncia efectuado por asociaciones abolicionistas británicas. Durante el mismo, Saartije Baartman declaró que participaba voluntariamente como actriz, siendo remunerada con parte de los beneficios.

Pero su testimonio quedaría en entredicho, al ser una mujer extranjera en un medio social hostil, dependiente económicamente de los organizadores de sus espectáculos, y cuyo supuesto consentimiento difícilmente resultaría creíble en un entorno colonial decididamente desigual.

CINEFILIA

El personaje real de William Dunlop se transforma en la ficción cinematográfica en Alexander Dunlop (Jonathan Pienaar), socio de Hendrick César (Andrés Jacobs), un "free black" o mestizo libre en cuyo entorno doméstico habría trabajado Saartije como ama de casa y nodriza, y del cual continuaba dependiendo económicamente.


Hendrik César (Andrés Jacobs) exhibe a la Venus hotentote (Yahima Torres)

ESTEATOPIGIA

Se trata de una rasgo hereditario evolutivo consistente en la acumulación excesiva de tejido adiposo en la zona de los glúteos y los muslos, más frecuente y pronunciado en las mujeres que en los hombres.


Se estima que se desarrolló como una ventaja adaptativa para almacenar energía en los climas calurosos y desérticos, como órgano de reserva en épocas de escasez y penuria.

Por ello es una característica predominante de algunas etnias africanas, como los pueblos khoisan: hotentotes (Khoi, dedicados al pastoreo) y bosquimanos (San, tradicionalmente cazadores y recolectores), pobladores de vastas extensiones en Sudáfrica, Botsuana y Angola.

Simplemente mencionar que los khoisan fueron los cazadores-recolectores originales del sur de África, y que entre los siglos X al XVI serían desplazados por las tribus bantúes (a las cuales pertenecen los belicosos zulúes), agricultores y ganaderos procedentes de África central y occidental, que los empujaron hacia zonas más inhóspitas como el desierto del Kalahari.

Las famosas estatuillas prehistóricas conocidas como "Venus" (como la célebre Venus de Willendorf) son ejemplos manifiestos de este típico rasgo anatómico, asociado con símbolos de la fertilidad y la salud.

La Venus de Willendorf

CINEFILIA

"Zulú" (1964) de Cy Endfield es una película británica inspirada en los hechos reales que transcurrieron el 23 de enero de 1879, durante la sangrienta batalla de Rorke´s Drift, cuando 140 soldados británicos fueron masacrados por unos 4000 guerreros zulúes.


Inmediatamente después de la desastrosa batalla de Isandhlwana (22 de enero de 1879), y dentro del contexto de la guerra anglo-zulú, donde un ejército formado por unos 20000 nativos atacó a una columna del ejército británico de 1800 soldados y 400 civiles, los antagónicos teniente ingeniero John Chard (Stanley Baker) y el teniente de infantería Gonville Bromhead (Michael Caine) se quedan aislados al mando de un pequeño contingente de 140 soldados, a la espera de ser atacados por centenares de indomables zulúes.

ZOOLÓGICOS HUMANOS

Durante el siglo XIX, personas procedentes de los territorios colonizados por las grandes potencias fueron expuestas en las metrópolis europeas y americanas en denigrantes espectáculos de corte racista, bajo la apariencia de una falsa ciencia que lo único que perseguía era la defensa de la supremacía del imperialismo occidental.

Sus inmediatos predecesores fueron los antiguos espectáculos de monstruos, que explotaban el morbo del populacho ante excepcionales fenómenos de la naturaleza, tal y como se nos muestra en la maravillosa e inquietante "La parada de los monstruos" (1932) de Tod Browning.

De esta cruel manera, empresarios desalmados organizaron provechosas giras recreando escenarios exóticos donde aquellos desgraciados eran obligados a vivir en condiciones infames y precarias, soportando las vejaciones y las chanzas del público a cambio de unas miserables monedas.


Y en cierto modo, tal y como podemos contemplar en esta película, la medicina y la antropología académica del siglo XIX pudieron contribuir también a legitimar los discursos racistas y eugenésicos bajo la apariencia de sesudos estudios científicos.

Durante la Exposición de Filipinas en Madrid, en 1887, el gobierno español organizó una recreación de un poblado indígena en el Parque del Retiro, donde se exhibieron decenas de nativos como los igorrotes, convertidos en atracción para la curiosidad de los visitantes.

Grupo de Igorrotes de Benguet-Tinguianes con su jefe Ismael Alzate 

En 1889, durante la Exposición Universal de París, varios indígenas selk´nam (onas), pertenecientes a un pueblo nómada habitante de la Isla Grande de Tierra de Fuego (Chile y Argentina), fueron traídos a la capital francesa y exhibidos en condiciones denigrantes, en un evento que coincidió con la inauguración de la Torre Eiffel.


Finalmente, uno de los casos más famosos fue el protagonizado por Julia Pastrana (1834-1860) la nativa mexicana afectada de hipertricosis o "síndrome del hombre lobo", explotada durante años en espectáculos circenses de Estados Unidos y Europa como "La Mujer Oso" o "El Híbrido Maravilloso", fruto de la fantástica cópula forzada de un humano con una mona, y de la que el mismísimo Charles Darwin tuvo conocimiento y llegó a escribir.

LA TRISTE HISTORIA DE OTA BENGA

Continuando con otro capítulo de la historia de la ignominia humana durante el siglo XIX, Ota Benga (1883-1916) fue un pigmeo batwa del entonces Estado Libre del Congo, administrado entre 1885 y 1908 por el rey Leopoldo II de Bélgica como si fuera su propiedad privada.

Allí fue capturado en marzo de 1904 por el comerciante estadounidense Samuel Verner, y se cree que entonces debía tener 12 ó 13 años.

Fotografía de Ota Benga (derecha) en la Feria Mundial de 1904, junto a otros jóvenes africanos. Missouri Historial Society

Desde África alcanzó Nueva Orleans, y desde allí fue expuesto en la Exposición Universal de Saint Louis junto a otros 8 jóvenes. Finalizado aquel evento, en 1906 fue exhibido durante 3 semanas en el Zoo del Bronx, junto con un orangután amaestrado llamado Dohong. Semejante vileza pretendía promocionar la teoría evolutiva desde el mono hasta el hombre, así como la eugenesia y el racismo científico.

Hay quienes aseveran que el eminente zoólogo William Hornaday, responsable y fundador del icónico zoológico neoyorquino, y posteriormente director del Zoológico Nacional de Washington, DC, decoró la jaula de Ota Benga con huesos para sugerir su supuesto canibalismo, llegando incluso a alardear que aquel desdichado disponía de la mejor habitación en la casa de los monos.

La espectacular presencia de Ota Benga enjaulado con los simios atrajo a multitud de curiosos, pero también a varios ministros cristianos que abogaron por su inmediata liberación. Entonces fue trasladado al Asilo Howard para huérfanos de color de Nueva York, tutelado por el reverendo afroamericano James H. Gordon

En 1910 se fue a vivir a la Escuela y Seminario para estudiantes negros de Lynchburg (Virginia), donde enseñó a los niños vecinos cómo cazar y pescar, mientras les narraba historias y aventuras de su selva natal.

Víctima de una profunda depresión, en marzo de 1916 puso fin a su vida disparándose un tiro en el pecho con un arma que guardaba escondida. Se estima que entonces debía tener unos 25 años.

UN BREVE APUNTE LITERARIO

"El sueño del celta" (2010) de Mario Vargas Llosa, se inspira en las tribulaciones de Roger Casement (1864-1916), personaje que en realidad fue diplomático británico, activista por los derechos humanos y nacionalista irlandés.


Roger Casement (1864-1916)

Como cónsul británico investigó los abusos cometidos por las autoridades coloniales belgas en el Estado Libre del Congo, documentando en su informe de 1904 múltiples asesinatos, mutilaciones, trabajos forzados y otras atrocidades relacionadas con la explotación del caucho.


LAS TEORÍAS RACIALES ANTROPOLÓGICAS.

Todavía en 1980, al comenzar los estudios en la Facultad de Medicina de Santiago de Compostela, los profesores nos recomendaban el Tratado de Anatomía de Testut y Latarjet, 4 tomos que todavía conservo, así como el compendio de los mismos, todos ellos adquiridos en la mítica y desaparecida Librería González, en la Rúa do Vilar.

Ya entonces se comentaba que las primeras ediciones de ese monumental tratado albergaban referencias a las teorías raciales propias de la antropología física del siglo XIX.

Dentro del contexto científico de aquella época, Léo Testut (1849-1925) fue un anatomista excepcional, pero a la vez un hombre de su tiempo. Cuando publicó su famoso tratado (1887-1890), la antropología física europea se encontraba fuertemente influída por las clasificaciones raciales desarrolladas por autores como Johann Friedrich Blumenbach (1752-1840), Paul Broca (1824-1880), Georges Cuvier (1769-1832), y Joseph Arthur de Gobineau (1816-1882), erigidas más desde la ideología que desde la anatomía.


Léo Testut (1849-1925)

Aproximadamente en torno a 1830, los hermanos taxidermistas franceses Jules y Édouard Verreaux, sustrajeron el cuerpo de este líder bosquimano de la aldea de Dithakong (entonces Litakou) en la actual República de Sudáfrica.

Una vez disecado fue enviado a Europa, donde lo modificaron oscureciendo su piel y le añadieron vestimenta y atributos tribales, con la finalidad de convertirlo en un mero objeto de exposición acorde con los gustos coloniales la época.

En 1916 fue adquirido por el zoólogo Francescs Darder para su museo homólogo de Banyoles (Girona). Y en sus instalaciones permaneció expuesto al público el cuerpo del conocido como "Bosquimano o Negro de Bañolas", hasta que en el año 2000, no sin cierta polémica, fue enviado al Museo nacional de Antropología de Madrid, donde se le extrajeron el relleno que había reemplazado a sus órganos internos, los ojos, el cabello, los genitales y toda la piel.

Ese mismo año, el cráneo y los demás restos óseos fueron enviados en un ferétro hasta Botswana, donde fueron enterrados en el Parque Nacional de Tsholofelo el 4 de octubre de 2000, recibiendo los honores hasta entonces reservados a los héroes nacionales.

E incluso después de todas estas peripecias, Molawa VIII continuó generando polémica, pues realmente no se trataba de un bosquimano, sino de un hotentote (denominación que los holandeses les dieron a los khoikhoi) de Ciudad del Cabo, y por tanto sus restos deberían haberse inhumado en Sudáfrica.

"El negre té nom" (2025) de Félix Colomer Vallés, es un documental que revela la verdadera identidad de Molawa VIII como un líder local sudafricano de comienzos del siglo XIX (y tal vez coetáneo de la Venus negra), cuyo cuerpo es el único que no está enterrado con el resto de su linaje.

Como curiosa anécdota, el libro "El negro y yo" (2004) del escritor neerlandés Frank Westerman menciona que Georges Curvier también tuvo conocimiento de Molawa VIII.

GEORGE CUVIER Y LA VENUS NEGRA

Georges Léopold Chrétien Fréderic Dagobert Cuvier, barón de Cuvier (1769-1832) fue un eminente zoólogo francés pionero de la anatomía comparada y la paleontología.


George Cuvier (1769-1832)

En la película está encarnado por el actor François Marthouret.

En 1795 Curvier comenzó a trabajar en el Museo Nacional de Historia Natural de Francia, donde alcanzó a ser el mayor experto en anatomía de animales de todo el mundo, investigando al lado del prestigioso catedrático de zoología de vertebrados, Étienne Geoffroy Saint-Hilaire (1772-1844).


Étienne Geoffroy Saint-Hilaire (1772-1844)

En septiembre de 1814, después de un enconado proceso judicial incoado en 1810 por la Asociación Africana de Londres, entidad abolicionista que llevó su explotación ante el mismísimo Tribunal del Rey, Saartije Baartman llegó a París, donde continuó siendo explotada como atracción exótica en cafés, salones y espectáculos por un domador de animales llamado Réaux (Olivier Gourmet), que había convencido a Hendrick Cesar para que le cediera sus derechos empresariales sobre la Venus hotentote.


Olivier Gourmet es el brutal Réaux

En París pronto despertó el interés de Saint-Hilaire, especialista en teratología. El 1 de abril de 1815 publicó un informe sobre las medidas antropométricas de Saartije Baartman, comparando su cráneo con la de los orangutanes rojos de las islas del Pacífico y el tamaño prodigioso de sus nalgas con las de las monas mammon y mandriles durante sus períodos menstruales.

George Curvier fue mucho más allá en sus estudios, especialmente de los genitales de la desafortunada protagonista de esta historia, en referencia a la característica anatómica denominada elongación de los labios menores, macroninfia o sinus pudoris, una variación natural no patológica descrita en su día como delantal hotentote, donde lkos labios menores sobresalen por debajo de los labios mayores, pudiendo llegar en algunos casos a medir varios centímetros de longitud.

Tras el fallecimiento de la Venus negra el 29 de diciembre de 1815, Cuvier consiguió que su cadáver fuera entregado al laboratorio de anatomía del Museo Nacional de Historia Natural, donde él mismo dirigió la autopsia contraviniendo las leyes imperiales que solamente permitían este tipo de intervenciones en la Facultad de Medicina o en el Hospital Pitié-Salpêtrière de París.


Cuvier realizó un molde de yeso completo de Saartije Baartman antes de extraer su esqueleto, genitales y cerebro, que se conservaron en formalina. Dicho molde fue exhibido en el Museo del Hombre de París hasta 1974, durante más de 150 años.

EL MOLDE DE LA VENUS NEGRA

Durante décadas permaneció almacenado en los depósitos museísticos, hasta que en 1994 fue rescatado para una exposición sobre la escultura etnográfica del siglo XIX, "Desde la Venus Hotentote hasta el Tehura de Gauguin", primeramente en el Museo d´Orsay y más tarde en Arles.


"Tehura" de Paul Gauguin (c. 1891-1893)
Máscara facial esculpida en madera policromada
Museé d´Orsay (París)


Desde entonces, el acceso a los restos de Saartije Baartman, que formaron parte de las colecciones del laboratorio de antropología biológica del Museo Nacional de Historia Natural, fue restringido a determinadas personas autorizadas por el Director General de la entidad, siguiendo las recomendaciones de la embajada sudafricana.

El 6 de marzo de 2002 se aprobó una ley especial que permitía la devolución de los restos de la Venus Negra a Sudáfrica, su definitivo lugar de reposo.



La historia suele recordar a Baartman por su anatomía. Sin embargo, quienes la conocieron dejaron constancia de otro aspecto mucho menos difundido: era una mujer inteligente, con facilidad para los idiomas y capaz de desenvolverse en diferentes ambientes culturales. 

Diversas fuentes señalan que hablaba su lengua materna, afrikáans, inglés e incluso poseía conocimientos de francés. Paradójicamente, aquello nunca despertó el interés de quienes la explotaron.

LITERATURA

"African Queen: The Real Life of the Hottentot Venus" (2007) de Rachel Holmes, es una biografía de no ficción que reconstruye la vida de Saartjie Baartman. 

Examina cómo se convirtió en un símbolo de la explotación colonial, el racismo, los prejuicios científicos y la mercantilización del cuerpo humano, al tiempo que busca reivindicar su individualidad y su papel histórico.


Este libro narra la odisea de la Venus Negra desde el Cabo Oriental de Sudáfrica hasta Londres, en 1810, donde fue exhibida bajo la deshonrosa etiqueta de la Venus Hotentote.

La autora sigue sus peripecias posteriores a través de Gran Bretaña y Francia, explorando las batallas legales sobre su verdadero estatus, sus apariciones públicas, sus valoraciones pseudo-científicas y el tratamiento de sus restos mortales.

Rachel Holmes también relata la larga campaña que culminó con la repatriación de los restos de Baartman a Sudáfrica tras el fin del apartheid, destacando cómo su historia sigue influyendo en los debates sobre la justicia histórica, la ética museística y la representación.


Escrito para el público general, este libro se basa en investigaciones de archivo, registros judiciales, periódicos de la época y estudios históricos, si bien algunos atribuyen a la escasez de fuentes de primera mano que partes ce esta fascinante y terrible historia sigan siendo especulativas.

La crítica en general ha elogiado esta obra por su esfuerzo en acercar al público la historia real de la protagonista, asi como por vincular su biografía con cuestiones más amplias sobre la explotación y la fama.