domingo, 13 de junio de 2021

JERSEY BOYS: A PROPÓSITO DEL FALSETE

 


Frankie Valli (1934) representa el arquetipo de los artistas que alcanzaron la cumbre de la fama y el éxito empleando una técnica muy peculiar, el falsete, una voz más aguda que la natural producida voluntariamente al cantar.

El tema principal de "Grease" (Randal Kleiser, 1978) es una buena muestra de ello, interpretado por el vocalista de Newark (Nueva Jersey), una composición original de Barry Gibb, carismático miembro de los Bee Gees, un grupo clave en la música disco de los 70, que prodigaron sus míticos falsetes en la banda sonora de "Fiebre del sábado noche" (John Badham, 1977). Por cierto, ambas películas fueron protagonizadas por John Travolta, que desde entonces se convirtió en una rutilante estrella del firmamento cinematográfico.

"Jersey Boys" (Clint Eastwood, 2014) es una notable aproximación biográfica y musical al grupo The Four Seasons, que cosechó infinidad de éxitos en las décadas de los 60 y los 70, llegando incluso a rivalizar con los mismísimos The Beach Boys, otros reyes del falsete y las armonías vocales. 

Conocidos inicialmente con The Four Lovers, contaban con Frankie Valli como su voz principal, Bob Gaudio en los teclados y voz tenor, Tommy DeVito en la guitarra y voz de barítono, y Nick Massi, bajo eléctrico y voz de bajo. 

En la película, los papeles protagonistas corrieron a  cargo de John Lloyd Young como Frankie Valli, Erich Bergen como Bob Gaudio, Vincent Piazza como Tommy DeVito y Michael Lomenda como Nick Massi. Todos ellos cantaron realmente en esta cinta.

Para este rodaje, los productores pensaron en el director Jon Favreau. Pero finalmente el encargado fue Clint Eastwood, que prefirió a actores que hubieran representado previamente a estos mismos personajes sobre los escenarios. Por ejemplo, John Lloyd Young ya había conseguido un Tony interpretando a Frankie Valli en el musical original.

JERSEY BOYS: EL MUSICAL

Marschall Brickman y Rick Elice se encargaron del guión cinematográfico, adaptando el libreto original del musical homónimo galardonado también con otro Tony.

Se estrenó en el Teatro La Jolla Playhouse (California) el 5 de octubre de 2004, dirigido por Des McAnuff, consiguiendo prolongar su éxito de manera ininterumpida hasta enero de 2005.


El 6 de noviembre de 2005 se estrenó en Broadway. Un año después comenzó su gira por los Estados Unidos, a la vez que se estrenaban producciones del musical en Los Ángeles, Chicago, Londres y Las Vegas.

FALSETES versus CASTRATI

La atracción por las voces masculinas agudas alcanzó su época de oro durante el Barroco, con las figuras de los castrati, equiparables entonces a los astros más famosos de la música pop y rock de la actualidad.

Durante una aciaga etapa de la historia, la Iglesia Católica no consentía que las niñas y las mujeres formaran parte de los coros de los templos. Como consecuencia, los castrati pasaron a ocupar un puesto destacado en aquellas formaciones corales.

En "Farinelli" (Gérard Corbiau, 1994) se produjo una admirable aproximación a la vida y obra de Carlo Maria Michelangelo Nicola Broschi (1705-1782), más conocido como Farinelli, considerado el más grande castrati de la historia.

Por supuesto, la peculiar voz de los castrati, una mezcla de los tonos más agudos de los cantantes infantiles y de las voces femeninas, aunando una mayor potencia del canto masculino, nada tiene que ver con el falsete.


Stefano Dionisi es Farinelli

Los castrati conservaban una voz de registro muy agudo, alcanzando tesituras de sopranos, mezzosopranos o contraltos, lo que les permitía acometer los repertorios líricos más exigentes

La castración de los niños cantores antes de la pubertad, generalmente por intervenciones quirúrgicas intencionadas, que se realizaban en unas condiciones espantosas en la mayoría de las ocasiones, fue una práctica que se mantuvo hasta los albores del siglo XX.

Los encargados de estas tareas eran los barberos, que solían sumergir a los muchachos en una tina con leche caliente y especias. Se les sedaba y se les extirpaban los testículos únicamente. Muchas de estas víctimas no conseguían desarrollarse como auténticos castrati, lo que irremediablemente les condenaba a la miseria y al ostracismo social y eclesiástico, llegando incluso al veto de su entierro en los camposantos.

También existieron castraciones accidentales, como supuestamente la del divo Farinelli tras sufrir un accidente de equitación durante su infancia. Y aunque más raras, cualquier enfermedad que impida el desarrollo puberal de un niño, afectando la producción de testosterona en las gonadas, puede ocasionar que su voz adquiera una particular tonalidad más aguda y delicada.

EL EXTRAÑO CASO DE JIMMY SCOTT

Cantante, actor y productor de jazz, pop y rhythm and blues, fue publicamente conocido como Little Jimmy Scott.

Nació en 1925 en Cleveland (Ohio), en el seno de una familia numerosa donde todos sus hermanos cantaban en los oficios religiosos bajo el atento magisterio de su madre.

Cuando Jimmy apenas contaba 13 años de edad, tras el fallecimiento prematuro de su madre en un accidente de tráfico, pasó a ser educado por sus padres adoptivos.

Jimmy Scott (1925- 2014)

Alcanzo la fama y el éxito gracias a su portentosa voz de contralto, inusualmente alta debido al padecimiento de un síndrome de Kallmann, que también afectaba a Kenny, otro de sus 10 hermanos.

En 1856, el eminente patólogo español Aureliano Maestre de San Juan describió por primera vez la asociación entre hipogonadismo y anosmia tras realizar la autopsia de un varón que poseía un pene diminuto, los testículos hipotróficos, vello púbico muy escaso y ausencia de bulbo olfatorio.


Aureliano Maestre de San Juan (1828 - 1890)

En 1944, cuando Jimmy contaba apenas con 19 años de edad, el genetista y psiquiatra estadounidense de origen alemán, Franz Josef Kallmann, describió detalladamente esta condición en 3 familias, conjeturando el origen hereditario de este trastorno.


Franz Josef Kallmann (1897 - 1965)

En 1954, el neurólogo suizo Georges de Morsier describió la combinación de hipogonadismo y defectos de la línea media, síndrome que denominó displasia olfatogenital, siendo el primero en sugerir el origen hipotalámico del hipogonadismo.


Georges de Morsier (1894-1982)

Este síndrome es la forma más frecuente de hipogonadismo hipogonadotropo aislado que cursa con un retraso puberal. De manera característica, existe un déficit de GnRH, asociado a anosmia o hiposmia por agenesia o hipopalsia de los bulbos olfatorios.

Se trata de una enfermedad hereditaria, genéticamente heterogénea, que se puede transmitir como un rasgo ligado al cromosoma X, o bien de forma autosómica o recesiva.

Su incidencia aproximada es de 1/8000 varones y 1/40000 mujeres, y suele diagnosticarse entre los 14 y los 16 años, cuando el paciente y su familia consultan a los especialistas debido a su retraso puberal.

Little Jimmy Scott apenas medía 1.50 metros, con un aspecto frágil y delicado. Pero, a la edad de 37 años, creció de repente 20 centímetros, lo que le permitió alcanzar una talla definitiva de 1.70 metros.


sábado, 1 de mayo de 2021

LA ISLA DE LAS ALMAS PERDIDAS

"La isla de las almas perdidas" (Erle C. Kenton, 1932) está inspirada en "La isla del Doctor Moreau", exitosa novela del prolífico escritor británico Herbert George Wells, más popularmente conocido como H.G. Wells. Se trata de una inquietante parábola sobre el lado oscuro de la ciencia y una reflexión sobre los límites de la existencia humana, donde los defectos (la violencia y la brutalidad) y las virtudes (la fidelidad) de nuestra especie son ensalzados y proyectados en unas criaturas que comparten sus rasgos con los animales.


H.G. Wells (1866-1946)

Quién le iba a asegurar que, prácticamente un siglo después de la publicación de su novela en 1896, las primeras quimeras mono - humano podrían desarrollarse en etapa embrionaria en un laboratorio de China, culminando por el momento una serie de investigaciones del equipo liderado por el Doctor Juan Carlos Izpisúa.

Novela y película sitúan al lector y al espectador frente a los dilemas del darwinismo y los límites de la ciencia, establecidos actualmente por los principios básicos de la Bioética.

En 1884 H.G. Wells comenzó a estudiar Biología en el Royal College Of Science de Londres, conociendo de primera mano las enseñanzas de Thomas Henry Huxley (1825 - 1895), firme defensor de las teorías evolutivas de Charles Darwin (1809-1882).

TERROR Y CIENCIA-FICCIÓN

En la década de los 30, la Universal era el líder indiscutible la producción del cine de terror, si bien Lon Chaney, "El Hombre de las Mil Caras", había protagonizado anteriormente éxitos como "El jorobado de Notre Dame" (Wallace Worsley, 1923), "El fantasma de la Ópera" (Rupert Julian, 1925) y la legendaria cinta perdida "La casa del horror" (Tod Browning, 1927).


Lon Chaney (1883-1930)

Pero el apogeo llegaría con "Drácula" (Tod Browning, 1931), cuyo papel protagonista no pudo recaer en Lon Chaney debido a su fallecimiento, escogiendo entonces a Bela Lugosi (1882-1956), y "Frankenstein" (James Whale, 1931), con el mítico Boris Karloff como la inolvidable monstruosa criatura.


Boris Karloff (1887-1969)

Karloff repetiría protagonismo en "La momia" (Karl Freund, 1932), y Universal Pictures se apuntaría un nuevo triunfo con "El hombre invisible" (James Whale, 1933), esta vez con Claude Rains en el papel estelar.

"La novia de Frankenstein" (James Whale, 1935), con la magnífica Elsa Lanchester, y "La hija de Drácula" (Lambert Hillyer, 1936), completarían una década prodigiosa del género de terror.

Ante tan apabullante dominio taquillero de la Universal, la Paramount consiguió despuntar con "La isla de las almas perdidas", contando entre su elenco con un excepcional Charles Laughton como el Dr. Moreau, Richard Arlen como Edward Parker, Leila Hyams como la bella Ruth Thomas, y especialmente Kathleen Burke como La Mujer Pantera, junto al mismísimo Bela Lugosi, uno de los engendros del trastornado científico que se encarga de recordarles a todos los híbridos de humanos y animales los preceptos de la ley imperante en sus desdichadas existencias.


Bela Lugosi (1882-1956)

CINEFILIA

El actor y luchador profesional alemán Hans Steinke (1893-1971) fue el encargado de dar vida al brutal Ouran, un híbrido entre simio y humano, capaz de matar con sus propias manos a los rivales del Doctor Moreau.


Charles Laughton y Hans Steinke en "La isla de las almas perdidas"

THE MAD DOCTOR

El Doctor Moreau (Charles Laughton) de "La isla de las almas perdidas" es un científico cruel y despiadado, un malvado que no duda en practicar la vivisección con sus desdichadas criaturas quiméricas, a las que mantiene aterrorizadas con sus constantes amenazas, a golpe de latigazos.

Para ellos ha convertido su siniestro laboratorio en la Casa del Dolor, asumiendo el rol todopoderoso de un dios dueño de la vida y el destino de sus creaciones, con la inestimable ayuda de su colaborador Montgomery (Arthur Hohl), un médico británico huido de la ley.

La figura del mad doctor representa un filón para directores y guionistas cinematográficos. Suelen ser científicos o médicos, especialmente cirujanos, cuyas investigaciones se apartan de la deontología y los códigos morales establecidos, para conseguir objetivos extravagantes más allá de las fronteras sociales, científicas y religiosas.

En este mismo blog, a propósito de entradas anteriores, como por ejemplo "Los niños del Brasil",  "Las manos de Orlac" o "Ojos sin rostro versus La piel que habito", nos ocupamos de este tipo de personajes megalómanos, malvados, siniestros, obsesivos, introvertidos y solitarios, que rara vez trabajan en equipo.

Y precisamente hablando de este tema, "The Mad Doctor" (1933) es un corto de animación en blanco y negro producido por Walt Disney y protagonizado por los inefables Mickey Mouse y Pluto, enfrentados a un científico loco que intenta utilizar al perro para crear un híbrido con una gallina.

CINEFILIA

Existen versiones no oficiales de la novela de H.G. Wells, más concretamente las coproducciones filipino-americanas "La isla del terror" (Gerry de León, Eddie Romero, 1959) y "Los hombres del ocaso" (Eddie Romero, 1972).

LA ISLA DEL DOCTOR MOREAU (1977)

En 1977, la American International Pictures (AIP) intentó con esta película redoblar el éxito taquillero conseguido anteriormente con sus producciones de ciencia-ficción y terror, con Roger Corman como su director preferido y diferentes adaptaciones de las obras de Edgar Allan Poe.

En esta oportunidad, Don Taylor fue el encargado de dirigir a Burt Lancaster y a Michael York en esta versión de la obra de H.G. Wells, adaptada por los guionistas Al Ramrus, John Herman Shaner y Richard Allan Simmons (sin acreditar).

El Doctor Moreau es ahora un genetista, que pretende modificar al ADN de sus humanimales inyectándoles un suero capaz de reprogramar su código genético.


En este caso, el Doctor Moreau (Burt Lancaster) intentará revertir la transformación de humano en animal, empleando como objeto de su experimento a Andrew Braddock (Michael York), siendo Nigel Davenport el encargado de personificar al ayudante MontgomeryBárbara Carrera a la bella María.

LA ISLA DEL DOCTOR MOREAU (1996)

A pesar de contar con el prestigioso John Frankenheimer en la dirección, y con la participación estelar de Marlon Brando y Val Kilmer como protagonistas, esta cinta ha sido calificada como una de las peores películas de la historia por la crítica mayoritaria.

Aún disponiendo de un presupuesto millonario, su rodaje resultó turbulento y desastroso. Primero, por la espantada del director, productor y guionista sudafricano Richard Stanley, elegido para llevar a buen puerto la nueva adaptación de la novela de H.G. Wells, proyecto al que había dedicado gran parte de su tiempo y esfuerzo, reemplazado finalmente por Frankenheimer.

Segundo, por el comportamiento excéntrico y caprichoso de un decadente Marlon Brando y la presuntuosa diva actitud de Val Kilmer. Mientras se rodaba la película, el primero se enteró de la fatal noticia del suicidio de su hija Cheyenne, del que jamás conseguiría rehacerse. Por su parte, Kilmer conoció por la TV la petición de divorcio de su entonces esposa, la actriz británica Joanne Whaley.

Por si fuero poco, a esta catástrofe se sumaron los efectos de una tormenta tropical que arrasó el set de rodaje, en un entorno boscoso de Queensland (Australia). 

Todas estas vicisitudes fueron recogidas en el documental "Lost Soul: el viaje maldito de Richard Stanley a la isla del Dr. Moreau" (David Gregory, 2014), el relato del fracaso de la que pudo haber sido una de las mejores películas de ciencia-ficción en la historia del cine.

CINEFILIA

Cuentan que Richard Stanley nunca aceptó abandonar su proyecto. Disfrazado como uno de los personajes de la película, mitad hombre - mitad perro, continuó presente en el rodaje como extra, sin que aparentemente nadie se diera cuenta. 


Richard Stanley

LA ISLA DEL DOCTOR AGOR

En 1971, el cineasta Tim Burton, con apenas 13 años de edad, realizó este corto de animación, con un guión inspirado en el clásico de H.G. Wells y protagonizado por el mismísimo Burton en el papel del Doctor Agor. Desafortunadamente, este corto permanece extraviado.

En 1979, Burton creó una secuela titulada "Stalk of the Celery Monster" (1979), la historia de un trastornado dentista llamado Maxwell Payne y sus extraños experimentos.


¿HÍBRIDOS O QUIMERAS?

En caso de haber existido realmente, ¿qué serían los desdichados habitantes de la isla del Dr. Moreau?

El biólogo ruso Ilyá Ivanovich Ivanov destacó en el campo de la inseminación artificial y la hibridación de animales. Con sus experimentos, consiguió inseminar a 500 yeguas con un solo semental, cuando naturalmente este proceso solo alcanza el éxito en 20-30 casos.


Ilyá Ivanovich Ivanov (1870-1932)

Respecto a los híbridos interespecíficos, Ivanov engendró diferentes ejemplares, como por ejemplo un cebroide (entre cebra y asno), un zubrón (entre bisonte y vaca doméstica) y otros a partir de antílope y vaca, rata y ratón, ratón y cobaya, cobaya y conejo y conejo y liebre, por ejemplo.

En 1910 hizo público su proyecto para crear un híbrido hombre-mono, a partir de inseminación artificial de mujeres con el semen de simios. En 1924, mientras trabajaba en el Instituto Pasteur de París, y con el apoyo oficial del gobierno de la URSS, consiguió permiso para continuar sus experimentos en la estación de animales de Kindia (Guinea Ecuatorial). En realidad, por múltiples vicisitudes nunca llegó a iniciarlos, ni en África ni en la URSS. Arrestado en 1930, fue condenado al exilio en Alma Ata, donde falleció en 1932.


Alfonso Luis Herrera (1868-1942)

En 1933, con la intención de establecer los indiscutibles vínculos entre humanos y simios, el científico mexicano Alfonso Luis Herrera propuso la creación de un híbrido hombre-mono empleando inseminación artificial. Ateo, anticlerical y darwinista convencido, trataba de esta manera demostrar la procedencia evolutiva del hombre, así como la persistencia de nuestra naturaleza más bestial y menos humana.

Cofundador del Parque Zoológico de México, proponía realizar este tipo de experimentos empleando chimpancés. Su idea estaba en las antípodas de aquellas otras creencias racistas supremacistas, que pretendían crear fornidos híbridos entre humanos y simios para esclavizarlos y dedicarlos a los trabajos más duros y peligrosos. Herrera perseguía encontrar, acelerando el proceso evolutivo natural, al antepasado común de todos los primates.

Por supuesto, estos experimentos nunca llegaron a realizarse, si bien las tesis de Herrera llegaron a contar con el apoyo de Oscar Riddle (1877-1962), uno de los biólogos estadounidenses más reconocidos en aquella época, famoso por sus investigaciones sobre la glándula pituitaria y el descubrimiento de la prolactina.

EL EXTRAÑO CASO DE OLIVER, EL HUMANCÉ.

En los años 70, un extraño ejemplar de chimpancé fue capturado en la región del Congo para ser vendido a un circo. Menos peludo que sus congéneres, poseía además un cráneo más redondeado y pequeño, con la orejas puntiagudas. Además, podía caminar erguido y estaba dotado de una inteligencia excepcional.

Después de múltiples vicisitudes y cambio de dueños, pasando una larga temporada en un centro de experimentación animal, terminó sus días en un hogar - refugio para primates. Nunca llegó a reproducirse.


Oliver

Su existencia generó múltiples hipótesis: desde que se trataba de un híbrido de humano y chimpancé, fruto de extraños experimentos secretos, hasta pasar por el eslabón perdido entre hombre y simios. Finalmente, tras las investigaciones oportunas, llegó a demostrarse que se trataba de un chimpancé con algunas mutaciones.

QUIMERAS

El quimerismo es un trastorno genético en el que dos cigotos se combinan entre sí para generar uno solo, que se desarrolla de manera normal. En la mayoría de los casos, las quimeras poseen células con ADN diferentes.

Este proceso puede ocurrir naturalmente, si bien la posibilidad de crear seres quiméricos en el laboratorio ha atraído a eminentes científicos en las últimas décadas.

En 1987, las quimeras de ratón resultaron esencial para generar los ratones mutantes empleados en experimentos médicos para desactivar genes patológicos específicos. Pioneros en este campo fueron Mario Capecchi, Martin Evans y Oliver Smithies, galardonados con el Premio Nobel en 2007.


El primer ratón quimera se obtuvo al mezclar células embrionarias troncales de ratones pigmentados y albinos. Debido a su aspecto, con manchas moteadas y un ojo de cada color, éstos también se denominan mosaicos.

Las quimeras interespecíficas representan un problema más complicado, pues emplean células embrionarias de diferentes especies. En 1975, la bióloga francesa Nicole Le Dourain mezcló células embrionarias de pollo y codorniz para estudiar las etapas iniciales en la diferenciación de los vertebrados.

Ese mismo año, el biólogo del desarrollo Richard Gardner mezcló células embrionarias de ratón y rata para estudiar las primeras fases de un embrión antes de implantarse en el útero materno.

En todos estos casos, los embriones quiméricos nunca llegaron a desarrollarse a término. En 1984, estos experimentos continuaron en los laboratorios, esta vez con la mezcla de células embrionarias de oveja y cabra, con éxito limitado.

Pero en 2010, en el laboratorio de Hiromitsu Nakauchi, de la Universidad de Tsukuba (Japón), obtuvieron ratas quiméricas con células de ratón y ratones quiméricos con células de rata, así como ratones quiméricos descendientes de los defectuosos ratones Pdx1, capaces de fabricar un páncreas a partir de células de ratones y ratas silvestres.

El siguiente paso fue intentar colonizar embriones de ratón con células de primates no humanos y de humanos. En 2017, la prestigiosa revista Cell publicó los resultados de los experimentos liderados por el investigador español Juan Carlos Izpisúa-Belmonte desde  el Instituto Salk de La Jolla (California).


Juan Carlos Izpisúa-Belmonte

Más concretamente, este equipo consiguió dos hitos:

   1º/ Reproducir el experimento de Nakauchi, consiguiendo ratones quiméricos con células de rata.
   2º/ Lograr, por primera vez en la historia, que unas pocas células embrionarias humanas colonizaran algunos órganos de embriones de cerdo en desarrollo. Apenas llegaron a contemplar una célula humana por cada 100000 de cerdo.

Obviamente, la puerta de los dilemas éticos quedó abierta, pues no es lo mismo crear quimeras entre ratones y ratas que entre cerdos (u otras especies) con humanos.

En este caso, los investigadores interrumpieron la gestación de los embriones de cerdo quiméricos, portadores de células humanas antes de que alguna de ellas llegara a colonizar el cerebro del cerdo en desarrollo.

El siguiente, y por el momento último paso del equipo del Doctor Izpisúa, ha sido intentar crear quimeras entre monos y humanos, inyectando células madre humanas en embriones de macacos, con la finalidad de obtener órganos suficientes para garantizar los trasplantes.



Está claro que el objetivo de estos experimentos, con embriones cuyo desarrollo se interrumpió durante las 3 primeras semanas de vida, no es crear nuevas especies híbridas, como el maquiavélico Doctor Moreau pretendió en la ficción, sino alcanzar un mayor conocimiento sobre las todavía desconocidas primeras fases del desarrollo embrionario, y en un futuro cercano, posibilitar la obtención de órganos humanos desarrollados en el cuerpo de otros animales.


domingo, 11 de abril de 2021

REDENCIÓN (TYRANNOSAUR)



- "No soy una buena persona.
- Me siento segura contigo.
- Nadie está seguro conmigo"...
 
Joseph (Perter Mullan) y Hannah (Olivia Colman) en "Redención" (Paddy Considine, 2011)

Existen varias películas tituladas de esta manera. Por ejemplo "Redención" (Antoine Fuqua, 2017), vapuleada por gran parte de la crítica, en la que Jake Gyllenhaal se transforma en el boxeador Billy Hope, ganando 12 kilos de masa muscular a base de un ejercicio físico intenso y una dieta estricta. 


Jake Gyllenhaal es Billy Hope en "Redención" (Antoine Fuqua, 2017)

Y también "Redención" (Steven Knight, 2013), con el dinámico y viril Jason Statham convertido en Joey el Loco, una suerte de ángel vengador que retorna a casa después de su traumática experiencia como soldado en la guerra de Afganistan. En nuestra modesta opinión, película y personaje presentan determinados paralelismos con "Redención" (Paddy Considine, 2011).

Jason Statham es Joseph Smith en "Redención" (Steven Knight, 2013)

Ambos protagonistas se llaman JosephPeter Mullan, actor principal en el film de Considine, es un alcohólico violento y autodestructivo. Por algunos de sus gestos peculiares, como los saludos militares, podríamos deducir que alguna de sus experiencias pasadas pudieron haber estado relacionadas con el ejército.


Peter Mullan es Joseph en "Redención" (Paddy Considine, 2011)

Existe además cierto parecido físico entre Mullan y Statham: calvos de rasgos duros, rostros angulosos, con un permanente semblante serio y amargado. Nos atrevemos a afirmar que el veterano actor escocés podría ser una versión envejecida del ex-modelo y saltador británico, casi 10 años menor.

En los dos películas, la violencia, la venganza, el rencor y el racismo campan a sus anchas. También sus protagonistas sufren sendas agresiones grupales.

Agatha Buzek es la hermana Cristina en "Redención" (Stene Knight, 2013)

Y por si fuera insuficiente, ambos encontrarán su redención mediante sus antagónicos personajes femeninos, pacatos, devotos y religiosos: la hermana Cristina (Agata Buzek), una joven monja que trabaja en una céntrica parroquia en la película de Knight, y Hannah (una vez más extraordinaria Olivia Colman), que encarna a la santurrona mujer maltratada protagonista en la cinta de Considine.


Olivia Colman es Hannah

Asimismo, cada cual a su manera, los dos sufridores se enfrentan a los brutales maltratadores: Jason Statham al adinerado Max Forrester (Christian Brassington) y Peter Mullan a James (Eddie Marsan), el despiadado marido de Hannah.

Eddie Marsan es James 

En su particular redención, Joseph encuentra en Hannah alguien por el que preocuparse, una relación que le obliga a enfrentarse también a un pasado dedicado a vejar a una esposa frágil y enferma, que terminaría sucumbiendo finalmente a causa las complicaciones de la obesidad y la diabetes.

PADDY CONSIDINE

A pesar del padecimiento de un síndrome de Asperger y de un síndrome de Mearles-Irlen, discapacidad en el aprendizaje que afecta a la lectura, este polifacético artista británico ha desarrollado una intensa vida profesional como actor, guionista, director y músico.

Junto a Samantha Morton, Considine protagonizó "En América" (Jim Sheridan, 2002), una película con varios galardones y 3 nominaciones a los Oscar que nos mostraba las vicisitudes de un matrimonio irlandés que trata de salir adelante en el entorno urbano de Hell´s Kitchen, el mítico.

Además de una dilatada carrera cinematográfica, formó parte del elenco de la popular serie televisiva "Peaky Blinders", la saga sobre la familia de delincuentes de origen irlandés asentados en el Birmingham en la década de los años 20, una creación del director y guionista Steven Knight, mencionado anteriormente en relación a la película "Redención" (2013).

Como músico, ha formado parte de las bandas "She talk to angels" y "Riding the Low".

MUERTES CANINAS

Al igual que el protagonista de la magnífica novela "La familia de Pascual Duarte" (Camilo José Cela, 1942), Joseph (Peter Mullan) es capaz de acabar brutalmente con la vida de su perro, su mejor amigo. El constante enfrentamiento con un matón de barrio tendrá también nefastas consecuencias para su perro de raza peligrosa.


jueves, 25 de marzo de 2021

EL PADRE


Curiosas coincidencias. Cuando las salas de cine comienzan a recuperar público, la tarde del Día del Padre asistimos a la proyección de "El padre" (Florian Zeller, 2020). En la sala, apenas 8 espectadores, el mismo número de personajes acreditados en esta película.

Florian Zeller es un aclamado novelista, dramaturgo y director francés, que atesora múltiples éxitos teatrales y literarios. Por ejemplo, en 2004 obtuvo el Prix Interallié por su novela "La Fascination du Pire".

Su comedia "The Truth" fue estrenada en el West End londinense en 2017, siendo nominada al Premio Olivier a la mejor comedia. Un año más tarde, en los mismos escenarios, se estrenó "The Height of the Storm", con Jonathan Pryce y Eileen Atkins en los papeles estelares, también triunfadora en Broadway.

La pieza original de "El padre" fue estrenada en 2012 en el Théâtre Hérbedot de París (Francia), protagonizada por Robert Hirchs e Isabelle Gélinas. Está considerada como una de las mejores piezas teatrales de la última década y fue galardonada con el Premio Molière en 2014. 

Sobre los escenarios de Broadway, cosechó a pares el éxito de la crítica y el público, en gran parte gracias a la interpretación del veterano Frank Langella. Por su papel principal en esta obra obtuvo el 4º Premio Tony en su exitosa carrera.

En España, el gran Héctor Alterio fue el encargado de meterse en la piel del protagonista, un anciano enfermo de Alzheimer que se rebela ante la pérdida de autonomía que poco a poco le va causando la enfermedad.

Con estos precedentes, el propio Florian Zeller acometió la tarea de adaptación al cine de su propio guión, con la inestimable ayuda del aclamado dramaturgo británico Christopher Hampton

Según confesiones del propio autor, esta obra dará lugar a historias semejantes en la misma línea, pues ya ha escrito los guiones teatrales de otras obras como "La madre" o "El hijo", con una conexión temática directa con "El padre".

Varias nominaciones a los Oscar de 2021 han sido el resultado de esta opera prima: mejor película, mejor actor principal, mejor actriz de reparto, mejor guión adaptado, mejor diseño de producción y mejor edición. Porque es justo mencionar también el excelente trabajo de Peter Francis en el diseño de producción, el de Ben Smithard al frente de la dirección de fotografía y el de Yorgos Lamprimos en la edición.


Florian Zeller

Según palabras del propio director y guionista galo, para esta adaptación cinematográfica siempre pensó en Anthony Hopkins, de 83 años. Y contemplando el rendimiento final, su acierto ha sido completo.

En "El padre" no existe el tiempo lineal, más propio de la cordura. Pronto el anciano protagonista se adueña de la empatía del espectador y así padecemos con él su cautiverio, en el escenario pulcro y cómodo de un apartamento londinense que el protagonista confunde constantemente con su propio hogar, y cuya pertinaz insistencia nos hace dudar una y otra vez.


Olivia Colman y Anthony Hopkins en "El padre" (Florian Zeller, 2020)

CINEFILIA

Para un paciente crónico y sus cuidadores, un entorno puede resultar claustrofóbico sin necesidad de ser tétrico, tal y como contemplamos en "Amor" (Michael Haneke, 2012), por ejemplo, donde el octogenario profesor Georges (Jean-Louis Trintignant) debe enfrentarse al deterioro y los cuidados de su esposa Anne (Emmanuelle Riva), imposibilitada tras sufrir un infarto cerebral.

Por consiguiente, el director consigue involucrarnos en un bucle temporal, una especie de día de la marmota, donde se repiten los horarios (casi siempre alrededor de las 8 de la tarde), los diálogos y los reproches (el reloj de pulsera que desaparece y aparece constantemente), el rechazo a las ayudantes contratadas, como Laura (Imogen Poots), el recuerdo omnipresente de Lucy (Evie Wray), la hija menor desaparecida en un accidente, las cenas a base de pollo guisado, incluso el clásico pijama de rayas en el vestuario del protagonista y las blusas holgadas de cuello cerrado de su hija mayor Anne (magnífica y convincente Olivia Colman).


Olivia Colman es Anne

CINEFILIA

Olivia Colman ya cuenta con un Oscar como mejor actriz protagonista por su papel en "La favorita" (Yorgos Lanthimos, 2018), como la reina Ana de Gran Bretaña, consiguiendo de paso el Globo de Oro como mejor actriz y el premio Bafta en la misma categoría.

Con anterioridad, en la sexta temporada de la exitosa serie televisiva "The Crown", encarnó a otra soberana, la reina Isabel II.


Olivia Colman es Isabel II en "The Crown"

Hábilmente, las referencias al pasado del anciano han sido obviadas. Tan sólo un breve comentario sobre su profesión (ingeniero) para rebatir sus argumentos fantásticos, pues a veces cree haber sido bailarín profesional (impagables los pasos de claqué que se marca Anthony Hopkins, con un vaso de whisky en la mano) o quizás un prestidigitador circense. El problema no es recordar el pasado, sino recordar prácticamente el presente.

En la consulta médica, hemos atendido a pacientes con algún tipo de demencia senil o de Alzheimer. Además de su frustración inicial, cuando todavía son conscientes de su pérdida de memoria y que su realidad cotidiana se vuelve cambiante por momentos, asistimos también a la desesperación de su familiares y cuidadores, que día a día contemplan con preocupación cómo su padre, madre o pareja se va extraviando progresivamente.

Mark Gatiss

Esa misma incomodidad y desazón son sentidas por el espectador de esta película, culminando con el momento en que el anciano es abofeteado por el despiadado extraño que de vez en cuando se aparece en su hogar (Mark Gatiss), agresión que quizás haya podido sufrir realmente a manos de Paul (Rufus Sewell), la pareja de Anne. 

Y todo ello a pesar de que esta película, quizás por su exquisitez formal y su formato teatral original, elude situaciones tan incómodas y presentes en la realidad cotidiana de estos pacientes, como por ejemplo la incontinencia de esfínteres, los episodios de agitación o las úlceras que pueden padecer al permanecer encamados durante largo tiempo.

En otro aspecto, ya medida que avanza esta película, somos capaces de dudar de la existencia de cualquier lugar o personaje, excepto del propio anciano. Y frente al caos de la mente, Florian Zeller y su director de fotografía retratan diferentes planos centrados en el aparente orden arquitectónico de muebles y objetos, eficaz contrapeso a los trastornados pensamientos del personaje principal.

CINEFILIA

Un reto para la inteligencia emocional y las habilidades sociales de cualquier persona es tener que afrontar la situación de un ser querido que comienza a perder sus facultades mentales, especialmente si debe tomar la compleja decisión de institucionalizarlo para solventar la incapacidad que impide garantizarle los cuidados más adecuados.

En el caso de las demencias, el cine nos ha proporcionado diferentes y magníficas interpretaciones al respecto. En "La familia Savage" (Tamara Jenkins, 2007), por ejemplo, contemplamos el descarnado retrato familiar de unos hijos (Laura Linney, Philip Seymour Hoffman) obligados a ingresar en un asilo a su rebelde padre (Philip Bosco), con el que además nunca mantuvieron una buena relación personal.

En contrapartida, la visión menos cruda de "El hijo de la novia" (Juan José Campanella, 2001), en clave de comedia dramática.


Y qué decir de "Nebraska" (Alexander Payne, 2013), una road movie en la que un hijo (Will Forte) debe afrontar sus nuevas responsabilidades ante un padre anciano y demente (Bruce Dern), cuyo alcoholismo supuso además una tremenda amargura en el pasado de la familia.


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Por cierto, Bruce Dern regresa temporalmente a una residencia de ancianos al interpretar a Carl en su breve intervención en "La familia que tú eliges" (Tyler Nilson, Michael Schwartz, 2019).

Por último, el padre despótico e insufrible que comienza a perder la cordura y, al tratar de reencontrarse con su antigua familia, provoca un cataclismo sentimental de difícil digestión. Nos estamos refiriendo a "Falling" (Viggo Mortensen) y a su despiadado padre protagonista, Willis Petersen (Lance Henriksen).