martes, 19 de noviembre de 2019

LA TRAGEDIA DE LOUIS PASTEUR


- "Doctor Roux: ¿quiere intentar explicar nuestros trabajos al Doctor Radisse? Es miembro de la Academia de Medicina; entonces, empleemos palabras simples".

Louis Pasteur (Paul Muni) al Doctor Roux (Henry O´Neill) en "La tragedia de Louis Pasteur" (William Dieterle, 1936)

En el año 2005, los Doctores José Ángel García-Rodríguez y María José Fresnadillo Martínez, del Departamento de Medicina Preventiva, Salud Pública y Microbiología Médica de la Universidad de Salamanca, publicaron un artículo en la Revista de Medicina y Cine, unas acertadas reflexiones sobre la película "La tragedia de Louis Pasteur" (William Dieterle, 1936).

Casi 3 lustros después, gracias a este film, vamos a remontarnos nuevamente a aquella apasionante etapa de la historia de la Medicina, acaso ni siquiera tan lejana, donde poco a poco y una a una fueron desenmascaradas las verdaderas causas de múltiples devastadoras enfermedades, avance imprescindible para su tratamiento, prevención y erradicación. Por supuesto, el cine no podía quedarse al margen de vidas tan ejemplares como la de Louis Pasteur.



Louis Pasteur (1822-1895)

El cineasta alemán William Dieterle (nacido Wilhelm), vino al mundo en el seno de una humilde familia judía asquenazi, el menor de 9 hermanos. Tras desempeñar oficios tan dispares como carpintero o chatarrero, a los 16 años se unió a una compañía de teatro itinerante. Habiéndose formado como actor en su patria natal, dirigiría su primera película en 1923. A finales de los años 20, era el encargado de la versiones alemanas de algunas producciones de la Warner Bros., circunstancia que le permitió iniciar su carrera norteamericana en 1931 como director en aquellos estudios cinematográficos. En 1935 obtendría la nacionalidad estadounidense. Pero sus ideas progresistas pronto chocaron con las estrictas líneas directrices de los magnates de la Warner. De esta manera, poco a poco sería relegado a producciones de bao presupuesto y pretensiones más reducidas.

No fue éste el caso de "La tragedia de Louis Pasteur", que a pesar de contar con un fondo de apenas 300000 dólares, y rodarse en escenarios heredados de otras películas, obtuvo 4 nominaciones para los Óscar (de los cuales finalmente ganó 3), gracias sobre todo a la configuración escénica y el gusto europeo por el cine aportado por el inconformista director alemán. 

Para la crítica especializada, Pasteur luchó tanto contra los microbios como Dieterle contra la injerencia de los grandes productores y la incomprensión de los estudios cinematográficos.



William Dieterle (1893-1972)


Pero tanto éxito obtendría el proyecto sobre la vida de Pasteur que apenas un año más tarde los mismos productores, director y actor protagonista (con un recentísimo Óscar al mejor actor en su haber) se atrevieron con "La vida de Emile Zola" (William Dieterle, 1937), que con 7 nominaciones obtendría otros 3 máximos galardones, incluyendo esta vez el Óscar a la mejor película.



En "La tragedia de Louis Pasteur", el equipo de guionistas formado por Pierre Collings y Sheridan Gibney decidió centrarse en la figura científica del eminente químico y bacteriólogo francés (1822-1895), especialmente en sus descubrimientos sobre las enfermedades infecciosas, dejando a un lado sus hallazgos fundamentales sobre la isometría óptica de las formas químicas y la pasteurización de productos como la cerveza, el vino o la leche.

CINEFILIA

El tándem Collings - Gibney fue el primero en compartir dos Óscar en una misma edición en dos categorías diferentes: mejor guión original y mejor adaptación cinematográfica.

La historia de Lindsay Pierre Collings podría considerarse digna de un libreto de Hollywood. De padres norteamericanos, nació en Nueva Escocia (Canadáen los albores del siglo XX. A los 17 años comenzó a trabajar como chico de los recados en los Estudios Pickford-Fairbanks y con el paso del tiempo se convertiría en camarógrafo, asistente de dirección y guionista.

La década de los 30 fue especialmente exitosa para él, a la vez que comenzaron sus problemas personales. En agosto de 1935 fue arrestado por conducir borracho. Pero en el mes de diciembre, junto al dramaturgo Sheridan Gibney, fue elegido por la Warner como guionista de "La tragedia de Louis Pasteur". Ambos resultaron galardonados con los Premios de la Academia, pero Collings no pudo recoger su trofeo tras sufrir un trastorno psiquiátrico agudo.


Pierre Collings (1900-1937)

A partir de ahí, su trayectoria profesional entró en barrena. Sin contratos a la vista y enganchado al alcohol y la heroína, terminaría subsistiendo prácticamente en la miseria. Poco antes de la Navidad de 1937, falleció prematuramente a causa de una neumonía. Apenas 4 meses más tarde, un aspirante a actor llamado Charles Mackayencontró una de las estatuillas de un Oscar de Collings envuelta en un viejo jersey en el interior de un armario del Hotel Mark Twain de Hollywoodabandonada a la carrera por tan ilustre y desdeñado huésped que al parecer, en su día, no pudo abonar la factura del alojamiento.

Desde entonces el misterio de la estatuilla se pierde en el tiempo. Para unos, Mackay intentó devolver el premio de Collings a la Academia de Hollywood; para otros, la propia Academia permitió que lo conservara, convirtiéndose quizás en el único actor poseedor de un Óscar obtenido por otra persona. Finalmente, hay quien cree que la preciada estatuilla le fue definitivamente devuelta al padre del malogrado guionista.

Por su parte Sheridan Gibney, tuvo que finalizar la labor inacabada de Collings, encargándose de toda la investigación sobre la vida y obra de Pasteur. Aparentemente disfrutó de una existencia más longeva y pacífica que su colega, si bien hubo de padecer ciertas desagradables contrariedades al ser incluido en la Lista Negra de Hollywood; fue acusado de comunista por el mismísimo todopoderoso Jack L. Warner.


Sheridan Gibney (1903-1988)

En relación con la medicina y el cine, junto a Anthony Veiller, Gibney escribió también el guión de "Vidas heroicas" (Frank Borzage, 1939), una película de la Paramount calificada como lujosa telenovela por parte de los críticos de la época. Inspirada en la novela homónima de Lloyd C. Douglas, nos presenta la historia del Doctor John Weasley Beaven (John Howard), debatiéndose profesionalmente entre el insensible pragmatismo del Doctor Forster (Akim Tamiroff) y el humanismo más benévolo del Doctor Cunningham (William Collier Sr). Y todo ello en medio de su romántica de historia de amor con una muchacha de origen chino Audrey Hilton - Lan Ying (Dorothy Lamour).


Para cerrar este interludio cinéfilo y retornar de nuevo a la película que nos ocupa, simplemente subrayar que el versátil Akim Tamiroff (1899-1972), reconocido actor de carácter de origen armenio, formó parte del elenco artístico de "Vidas heroicas" y "La tragedia de Louis Pasteur", interpretando en esta segunda ocasión el papel del Doctor Zaranoff, un médico ruso especializado en el estudio de la rabia enviado por el Zar para evaluar los experimentos de Pasteur sobre dicha patología. 


Akim Tamiroff es el Doctor Forster en "Vidas heroicas"

En los años 30, la Warner sentía predilección por los biopics, un término acuñado para definir específicamente este tipo de películas biográficas. Junto al cine negro, las vidas de científicos (Pasteur), estadistas (Juárez) y literatos (Zola) se convirtieron en el principal asunto de las cintas más prestigiosas de la productora.

La participación de Paul Muni (1895-1967) en el papel protagonista resultó determinante. Artista austro-húngaro de origen judío, pertenece a ese distinguido club formado exclusivamente por seis actores premiados con un Oscar al papel principal en sus primeras películas: Orson Wells, Lawrence Tibbet, Alan Arkin, James Dean y Montgomery Clift.


Si bien la historia del Séptimo Arte suele recordar a Paul Muni como el despótico gánster Tony Camonte, capaz de asesinar a sus amigos y enamorarse de su propia hermana en "Scarface, el terror del hampa" (Howard Hawks, Richard Rosson, 1932), es cierto que su colaboración con Dieterle en "El doctor Sócrates" (William Dieterle, 1935) iba a resultar premonitoria. En esta ocasión interpretando al taciturno Doctor Lee Cardwell, un médico refugiado en una pequeña localidad tras la muerte de su novia, y que deberá prestar su ayuda y cuidados a una peligrosa banda de delincuentes. Medicina y hampa, y qué mejor protagonista que el que ya había encarnado al malvado criminal de la cara cortada.


Carl Gustav Jung acuñó el término sincronicidad para referirse a la simultaneidad de varios sucesos relacionados entre sí pero de forma no causal. Tal vez podamos explicar de esta manera estas curiosas coincidencias temporales. La primera de ellas se refiere al nacimiento de Paul Muni, apenas 6 días después del fallecimiento de Louis Pasteur. La segunda, sucede en "El doctor Sócrates", cuando el protagonista adquiere un libro usado sobre "La vida de Louis Pasteur".

CINEFILIA

Quizás animado por el éxito de "La tragedia de Louis Pasteur", ocupando ya un destacado lugar en el escalafón de los directores de la Warner, y con guión de John Huston, William Dieterle dirigió en 1940 "Dr. Ehrlich´s Magic Bullet", una vuelta de tuerca a las biografías de eminentes científicos, en este caso concentrándose en la vida y obra del ilustre médico y bacteriólogo alemán Paul Ehrlich (1854-1915), Premio Nobel de Medicina en 1908, y que al igual que Pasteur, tuvo que batallar contra la ignorancia y la intolerancia de los médicos de la época.


Aprovechó esta oportunidad el mítico Edward G. Robinson al resultar elegido como protagonista, compartiendo con Paul Muni curiosas coincidencias, como su origen judío centroeuropeo, la emigración a los Estados Unidos a principios del siglo XX, y sus persuasivas personificaciones de notorios delincuentes, en su caso por ejemplo el temible Rico Bandello de "Hampa dorada" (Mervyn LeRoy, 1931).

PELÍCULAS SOBRE LOUIS PASTEUR

Siendo Pasteur un héroe nacional y orgullo de Francia, es fácil comprender que la mayoría de los filmes dedicados a su figura procedan de esta nación:
  • "Pasteur" (Jean-Benoit Lévy - Jean Epstein, 1922) es una película muda codirigida con motivo de celebrar el centenario del nacimiento del eminente científico. Fue protagonizada por el actor Charles Mosnier en la que sería su última película antes de fallecer 2 años más tarde.
  • Con el mismo título, y también codirigida,  "Pasteur" (Sacha Guitry - Fernand Rivers, 1935), constituye un claro ejemplo del cine realista francés de la época, en la que el director, actor y dramaturgo  de origen ruso encarnó el papel protagonista, sobre un guion que el propio Guitry había escrito en 1919. La crítica reprocha a esta cinta la ausencia total de personajes femeninos y el empleo de largos y aburridos monólogos.
  • "Pasteur" (Jean Painlevé - Georges Rouquier, 1947) es un corto que nos muestra la lucha heroica del sabio (Roland Tirat) contra la burocracia y el escepticismo académico de la época, en la procura de una mayor higiene hospitalaria y el control de las enfermedades infecciosas.
  • "Pasteur, cinque annés de rage" (Luc Béraud, 1999), episodio televisivo con guion del mismo director y que rememora el descubrimiento de la vacuna contra la rabia. Esta vez Bernard Fresson fue el actor principal.
  • "Pasteur, l´homme qui a vu" (Alain Brunard, 2011) es una coproducción franco-belga para la televisión en que el actor André Marcon se hace cargo del papel protagonista.


UNA PELICULA, TRES PARTES

La mayoría de las aproximaciones críticas a "La tragedia de Louis Pasteur" coinciden en diferenciar en su estructura tres partes bien definidas: la primera de ellas, aprovechando la fiebre puerperal, una patología infecciosa clásica que diezmó a las madres recién paridas hasta bien entrado el siglo XIX, se centró en la teoría microbiana de las enfermedades. La segunda, con Pasteur alejado de París, y el carbunco o ántrax, causado por el Bacillus anthracis, una enfermedad infecciosa aguda y altamente contagiosa que afecta preferentemente a los rumiantes, si bien puede transmitirse a otros animales, incluyendo al hombre. Por último, una tercera parte final concentrada principalmente en la rabia y en su tratamiento.


Paul Muni es Louis Pasteur

1ª PARTE: LA TEORÍA MICROBIANA DE LAS ENFERMEDADES

En el libro "Men Against Germs" (Abraham. L. Baron, 1958) podemos leer: "los gérmenes de las enfermedades no estuvieron siempre en la Tierra, pero tampoco existían los hombres. Los gérmenes fueron creados antes, pero, cuando los hombres llegaron, los gérmenes estaban esperando para infectarlos".


Tan cierto como la leyenda que podemos leer sobreimpresa en unas escenas bélicas que nos trasladan a la Guerra Franco-Prusiana (1870-1871), que culminaría con la rendición de Napoleón III (1808-1873) y la instauración de la Tercera República en Francia: "mientras los hombres luchan y se matan entre ellos, Pasteur luchaba con los microbios, el verdadero enemigo de la Humanidad".

En esta película existe una mención expresa al médico húngaro de origen alemán Ignác Phillip Semmelweis (1818-1865), probablemente uno de los investigadores más incomprendidos y maltratados en la historia de la Microbiología. En este mismo blog, a propósito de sus cruciales hallazgos en la prevención de la letal fiebre puerperal que tradicionalmente diezmaba a las madres recién paridas, comentamos el cortometraje "That Mothers Might Live" (Fred Zinnemann, 1938), con Shepperd Strudwick en el papel estelar.



La fiebre puerperal hace referencia a varias infecciones sépticas, locales o generalizadas, que tienen lugar en las dos primeras semanas post-parto. Están provocadas por determinados gérmenes que penetran en el organismo materno a través de las heridas y lesiones genitales acontecidas durante el embarazo y el parto. La forma más común es la endometritis y las bacterias maternas más frecuentemente implicadas son Escherichia coliStreptococcus faecalis y gérmenes anaerobios como Clostridium.



Joseph Lister (1827 - 1912)

Las recomendaciones de Semmelweis sobre la higiene de manos y la desinfección del material obstétrico no serían aceptadas hasta después de su muerte, gracias a las investigaciones de Pasteur demostrativas de la teoría germinal de la enfermedades infecciosas, junto a las valiosas aportaciones del insigne cirujano británico Joseph Lister, que instauró el empleo de los métodos antisépticos en los quirófanos.



Paul Muni (Pasteur) y Halliwell Hobbes (Lister)

En esta película, el Doctor Lister (Halliwell Hobbes) es un personaje amable y bondadoso que acude en auxilio de Pasteur en los momentos más críticos de sus investigaciones.

Contrariamente, el inflexible academicismo tradicional personificado por los doctores Charbonnet  (Fritz Leiber) y Radisse (Raymond Brown), trató de injuriar y ridiculizar los hallazgos y las recomendaciones sanitarias de Pasteur, primero en la corte de Napoleón III (Walter Kingsford), y más tarde durante la Tercera República. Tan sólo la emperatriz Eugenia de Montijo (Iphigenie Castiglioni), movida por la curiosidad de la vida microscópica recién descubierta, se conmovió con las investigaciones de Pasteur.



Fritz Leiber es el Doctor Charbonnet

2ª PARTE: EL CARBUNCO O ÁNTRAX

Como comentábamos anteriormente, esta patología está causada por el Bacillus anthracis, una bacteria capaz de infectar a animales y humanos. En 1877, Robert Koch fue el primer investigador en demostrar su implicación patológica, obteniendo asimismo cultivos del germen y descubriendo su característico fenómeno de la esporulación. Por cierto, Koch había participado en la Guerra Franco-Prusiana como médico militar.


Robert Koch (1843-1910)

Tal y como comprobamos en esta película, estas bacterias son capaces de producir endosporas, de forma redondeada, y que pueden sobrevivir en el suelo durante décadas, al ser muy resistentes a la temperatura y los desinfectantes químicos. Ya en forma de bastoncillos, podrán reproducirse dentro de los animales infectados, generalmente rumiantes, al ser ingeridas en los pastos. Una vez causada la muerte del animal, éste se descompone y así los gérmenes retornan a la tierra, volviendo a formar esporas al agotarse sus nutrientes, repitiendo una y otra vez su ciclo vital.

Existen diferentes tipos de carbunco, según la vía de infección: cutáneo, cuando las bacterias penetran a través de las heridas, gastrointestinal, cuando lo hacen por vía oral, e inhalatorio, por vía aérea, la forma más grave.



Bacillus anthracis

Si bien este episodio no aparece como tal en la película, Pasteur descubrió la inmunización frente al carbunco de forma completamente accidental, como tantas otras veces ha ocurrido en la historia de la Ciencia. Su equipo de investigadores había comprobado que no todas las cepas de ántrax poseían la misma virulencia: había unas extraordinariamente letales, que mataban a los animales infectados rápidamente, y otras más benignas, no mortales.

Creyendo que empleaban una cepa virulenta, sus ayudantes inocularon por error a una oveja una cepa benigna, que por supuesto no murió. Descubierto el fallo, y quizás para aprovechar el animal de experimentación, volvieron a inyectar de nuevo a la oveja, pero este vez con la cepa virulenta. Sorprendentemente, el animal sobrevivió, tras haber sido inmunizado contra la infección.

Louis Adolphe Thiers (1797-1877) fue el primer presidente de la Tercera República francesa. Interpretado en esta película por Herbert Corthell, encargó a los doctores Radisse (Raymond Brown) y Martel (Donald Woods) la investigación sobre la supuesta inmunidad frente al carbunco del ganado ovino de la región de Arbois. Pero, en la película, será el incrédulo Doctor Rossignol (Porter Hall) el encargado de retar a Pasteur con el experimento de las ovejas. Éste, que sirvió para avalar al investigador francés como una verdadera autoridad internacional en la materia, tuvo lugar el 2 de junio de 1881 en Poully-le-Fort, una población a 400 Km de Arbois.



Donald Woods es el Doctor Jean Martel

Los cronistas de la época, quizás la primera cobertura periodística de un experimento científico de la historia, cuenta que el 5 de mayo de 1881, el equipo de Pasteur inyectó 58 gotas de un cultivo atenuado de Bacillus anthracis a 24 carneros, 1 chivo y 6 vacas (en la película todas ovejas). El 17 de mayo les inyectaron nuevamente la misma cantidad, pero esta vez de un cultivo más virulento. El 31 de mayo, inyectaron una muestra obtenida a partir de cultivos muy virulentos a todos estos animales, incluyendo otros 24 carneros, 1 chivo y 4 vacas adicionales, considerados como el grupo control.

El 2 de junio de 1881, la concurrencia pudo comprobar que todos los carneros vacunados se encontraban bien, mientras 21 de los no vacunados habían fallecido. Los otros 3 restantes murieron ese mismo día. Por su parte, las 6 vacas vacunadas se encontraban bien, mientras las 4 no vacunadas padecían una fiebre intensa y claros síntomas de la enfermedad.

LA OTRA HISTORIA

En 1998, la bióloga Nadine Chevallier, de la Universidad de Lyon, denunció que Pasteur se había aprovechado de los trabajos previos de Henri Toussaint, un joven veterinario de Toulouse quizás menos recordado por la ciencia, a pesar de haber aislado en 1879 el agente causal del llamado cólera aviar.



Jean Joseph Henri Toussaint (1847-1890)

Al parecer, en el experimento de Pouilly-le-Fort Pasteur no empleó bacterias vivas atenuadas, sino bacterias muertas o inactivadas con un antiséptico. Impaciente y acuciado por la presión a la que le estaba sometiendo la Academia de las Ciencias, decidió emplear un método similar al desarrollado por Toussaint, usando dicromato de potasio en lugar de ácido carbólico como atenuante químico. A pesar de este detalle, Pasteur continuó defendiendo siempre que una vacuna sólo protegía contra una enfermedad cuando era inactivada con aire u oxígeno.

CINEFILIA

Existen varias películas, la mayoría producciones televisivas, que abordan directa o accesoriamente los estragos del ántrax. Según Enrique García Merino, asesor técnico de la Revista de Medicina y Cine de la Universidad de Salamanca serían:
  • "Antrax" (Rick Stevenson, 2001), un irregular thriller que tiene lugar en una pequeña comunidad de Alberta (Canadá), en la que se desata una epidemia de ántrax que diezma su cabaña ganadera, mientras el sargento de la Policía Montada de Canadá, Craig Anderson (Cameron Daddo), intenta investigar qué es lo que realmente está ocurriendo.
  • "Anthrax" (Shai Scherf, 2017) es otro thriller de conspiración, basado probablemente en una historia real, en la que varios soldados de la reserva se ofrecen como voluntarios para participar en un experimento de vacunación contra el ántrax durante su servicio militar. 7 años más tarde descubrirán que la vacuna tiene unos efectos funestos.
  • En "Cuarentena" (Chuck Bowman, 2000), un telefilm de suspense y acción, un grupo terrorista amenaza a la humanidad con la liberación de un virus mortífero. Un equipo de científicos se aísla en una isla para tratar de encontrar una solución. En una más que cuestionable obra, simplemente destacar la dirección de Bowman, responsable de series televisivas tan populares como "El equipo A" o "MacGyver", y la siempre grata presencia de Nastassja Kinski como la Doctora Galen Bronty.
  • Confabulaciones internacionales y fanatismo se entremezclan en "D.R.E.A.M. Team" (Dean Hamilton, 1999)  otro endeble telefim en el que 3 bellas modelos (Angie Everhart, Traci Bingham y Eva Halina Rich), a expensas de la ONU y reclutadas por la CIA, deberán infiltrarse en un grupo terrorista para impedir que la explosión de una bomba disemine el ántrax por los EEUU.
  • "El camino de la traición" (Jim Wynorski, 2000) se traslada de escenario para centrase esta vez en las actividades ilícitas de una milicia de extrema derecha en EEUU y el robo de una peligrosas armas biológicas que pudieran diseminar el ántrax.
  • En "El Doctor Arrowsmith" (John Ford, 1931), el protagonista Martin Arrowsmith (Ronald Colman) descubre un suero para el tratamiento del carbunco sintomático (mancha - pierna negra) que afecta al ganado ovino y bovino, una grave infección provocada por el Clostridium chaouvei, emparentado con otras bacterias de este mismo género causantes del tétanos, la gangrena gaseosa y el botulismo.
  • "El hijo de la evolución" (Jeffrey Reiner, 1999) es un truculento telefilm en el que una confusión durante el proceso de inseminación artificial provoca que una madre (Heidi Sewdberg) engendre al hijo de un hombre prehistórico, que nacerá inmune al ántrax y a la peste, pero indefenso ante la gripe.
  • En el telefilm "Gas attack" (Kenneth Glenaan, 2001), una epidemia de ántrax respiratorio que afecta a varios inmigrantes provoca la confusión con una oleada de gripe en un hospital escocés.
  • "Legión fronteriza" (Lesley Selander, 1951) es un western fronterizo en el que se mezclan los intereses de unos ganaderos en medio de una falsa epidemia de fiebre carbuncular para tratar de apropiarse de los rebaños.
  • En la producción de la Warner "Stallion Road" (James V. Cern, 1947), el veterinario y ganadero Larry Hanrahan (Ronald Reagan) se enfrenta a una epidemia de carbunco que ataca al ganado bovino en el sur de California. Al infectarse Rory Teller (Alexis Smith), la mujer de la que está enamorado, para salvarle la vida se verá obligado a inyectarle el suero empleado con el ganado.
  • "The hideout" (Peter Graham Scott, 1956) es un thriller en el que el investigador de aseguradora (Dermot Walsh) se ve involucrado en la intriga provocada por la venta de unas pieles infectadas por carbunco.

3ª PARTE: LA RABIA

En "La tragedia de Louis Pasteur", el éxito del experimento de Poully-le-Fort se encadena con los estragos que la mordedura de un perro rabioso acarrea a un parroquiano, en presencia de los propios Pasteur y de Lister.

Asistimos aquí a otra licencia cinematográfica. El período de incubación de la rabia, causada por un virus neurotrópico de la familia Rhabdoviridae, es variable, oscilando entre los 7 días y 1 año, con una media de 1-2 meses. En "La tragedia de Louis Pasteur" el enfermo pasa bruscamente de ser mordido por un perro rabioso al desarrollo de una encefalitis aguda con excitación, confusión mental y espasmos musculares, unos síntomas para los que el único remedio es una curandera y la cauterización de la herida.



Louis Pasteur y Joseph Meister en 1885

En la ficción cinematográfica, el Doctor Pfeiffer (Frank Reicher) es el encargado de presentar el episodio realmente protagonizado por el pequeño Joseph Meister (encarnado para la ocasión por la entonces rutilante estrella infantil Dickie Moore), que a los 9 años fue mordido accidentalmente por un perro rabioso. 

Arriesgando su propio prestigio profesional e incluso su seguridad, Pasteur decidió emplear un tratamiento de inmunización con un virus atenuado de la rabia, tras haberlo experimentado anteriormente con conejos, monos y perros. Durante 10 jornadas consecutivas, a inyección diaria, la curación del niño fue posible. En tan solo 15 meses, más de 2500 víctimas de las mordeduras de perros rabiosos se salvaron de la misma manera, personalizados en la película por los campesinos rusos mordidos por lobos rabiosos y que el Doctor Zaranoff lleva ante Pasteur ofreciéndolos como cobayas humanas.

Hasta Pasteur, y por desconocerse la etiología infecciosa de la enfermedad, se pensaban que incluso existía una forma de rabia espontánea. La rabia contagiosa se atribuía a un veneno presente en la saliva del animal rabioso y los tratamientos resultaban de lo más insólito: polvo de cangrejos calcinados, aprobado por Galeno para sustituir el ineficaz empleo del hígado de perro rabioso recomendado por Plinio, leche desecada con agregados de flores de lentejas o escarabajos mezclados con miel y otras sustancias especiales. También se emplearon del lavado de las heridas con salmuera las fricciones y ungüentos mercuriales, el alcanfor y el opio.



El éxito de esta primera vacuna posibilitó la puesta en marcha del Instituto Pasteur, en el que Joseph Meister trabajaría como vigilante hasta su fallecimiento en 1940. Se suicidó a los 64 años, desalentado por la invasión nazi de su patria. 

A propósito del Instituto Pasteur y los discípulos más próximos a Pasteur, el bacteriólogo e inmunólogo Émile Roux trabajó en los estudios previos sobre el carbunco y además estuvo presente en el experimento de Pouilly-le-Fort en junio de 1881. En 1883 publicó su tesis doctoral sobre la rabia, colaborando con su maestro en la consecución de la vacuna antirrábica. En esta película, contemplamos a un Doctor Roux bastante envejecido (caracterizado por el actor Henry O´Neill, que entonces tenía 45 años).

Otra licencia semejante ocurre con las protagonistas femeninas, Marie Pasteur (Josephine Hutchinson) y Anette Pasteur (Anita Louise), madre e hija en la ficción aunque en 1936 solamente las separasen 12 años de edad.



Èmile Roux (1853-1933)

A lo largo de su dilatada carrera investigadora, Roux llegó a trabajar codo con codo con Koch en la epidemia de cólera que se había desatado en Egipto en 1882. Entre 1888 y 1890, publicó tres memorias sobre la difteria, demostrando junto al célebre bacteriólogo franco-suizo Alexandre Yersin (1863-1943) la patogenia de la toxina diftérica y las propiedades curativas de su suero inmunizante.

CINEFILIA

Henry O´Neill representó al Dr. Lee en "A child is born" (Lloyd Bacon, 1939) una producción de la Warner sobre las vicisitudes de varias embarazadas en una maternidad, y en cuyo guión participó también el cineasta Robert Rossen. Curiosamente su proyección fue rechazada en Irlanda, Nueva Zelanda y la Columbia Británica, al considerarse perturbadora para las futuras madres. Las escenas que podían mostrar o sugerir alumbramientos, así como aquellas otras donde se reflejaran los dolores del parto, llegaron a ser suprimidas.


Henry O´Neill es el Dr. Lee en "A child is born"

En "La tragedia de Louis Pasteur", para mantener viva la atención de los espectadores, director y guionistas introducen un elemento ciertamente aparatoso, cuando el Doctor Charbonnet, en su terca porfía con Pasteur, decide inyectarse en el brazo una muestra infectada con el virus de la rabia.

En realidad, nos estaríamos refiriendo a una inmunización con un virus atenuado (en la película habrían pasado 14 días entre la extracción de la muestra y la audacia de Charbonnet), muy alejando de la agresiva virulencia del germen presente en la saliva de los perros rabiosos.

CINEFILIA

Dos años más tarde de haber interpretado a la esforzada Marie Pasteur, Josephine Hutchinson se convirtió en la Doctora Mary Reynolds en "The Crime of Doctor Hallet" (S. Sylvan Simon, 1938), un drama de la Universal protagonizado por Ralph Bellamy como el Doctor Paul Hallet, en las vicisitudes de un grupo de médicos en la selva en la procura de un tratamiento para la temible fiebre roja.



MÁS CINEFILIA

No abundan las películas relacionadas con la rabia como enfermedad. Por ejemplo, "El mal" (Gilberto Gazcón, 1966) es una rocambolesca coproducción mejicana - estadounidense en la que destaca el papel protagonista de Glenn Ford como el Doctor Reuben, como el atormentado médico de un grupo de obreros que intenta construir una carretera en un lugar apartado de la civilización. Fortunato (José Elías Moreno), uno de los peones, es mordido por el perro del doctor, infectado previamente por un gato rabioso. 

Poco a poco, el tiempo se irá acabando también para el Doctor Reuben, luchando contra el reloj para evitar que la infección termine con su vida, tras resultar también mordido por su propio perro. Destacar también la interpretación de Stella Stevens como Perla, una prostituta que se siente atraída por la arisca personalidad del médico, que la desprecia por su profesión.



Esas curiosas casualidades que a veces suceden en la vida cotidiana también ocurren en la ficción cinematográfica. El mismísimo José Elías Moreno, una de las estrellas clásicas de la época dorada del cine mejicano, encarnó al Doctor Jaúregui en "Seis días para morir (La Rabia)" (Emilio Gómez Muriel, 1967). Como espectadores nos convertiremos testigos de las peripecias de un agente sanitario (David Reynoso) y un periodista sin escrúpulos (José Galvez) a la procura de unas niñas a las que un perro pudiera haberles contagiado la rabia.



COLOFON

La reconciliación final entre Pasteur y Charbonnet, con motivo de la asistencia al parto de la hija del primero, pone el broche final a la película con una secuencia en la que el escéptico doctor acepta el método antiséptico de Pasteur, evitando así un nuevo caso de fiebre puerperal, reconociendo académicamente la validez de sus inmunizaciones, y por ende, la teoría microbiana de las enfermedades infecciosas.



domingo, 3 de noviembre de 2019

LA MELODIA DE LA VIDA



"Consagro estas dos manos
al servicio, 
para que los lisiados puedan caminar,
 los débiles se fortalezcan,
ayudando al necesitado,
alentando al moribundo.
Este es mi juramento
en el Templo de la Curación"

En una entrada reciente de este mismo blog, examinamos las visiones subjetivas de dos grandes directores cinematográficos, King Vidor y Akira Kurosawasobre la vocación y la profesión médica. En esa ocasión, en un breve apunte cinéfilo, mencionamos "La melodía de la vida" (Gregory La Cava, 1932), por entender que dicho film atesora sobradas virtudes desde el punto de vista médico y cinematográfico. 

Por ello hemos decidido detenernos en los detalles más significativos de este genuino producto de la RKO (Radio-Keith-Orpheum), una de las 8 principales productoras de la etapa dorada de Hollywood, que al comenzar los años 30 empezaba a despuntar después de la fusión en 1928 de la KAO (Keith-Albee-Orpheum, fundada en 1882) con los estudios FBO (Film Booking Offices of America, erigidos en 1917 por Joseph P. Kennedy, el todopoderoso patriarca de la saga política estadounidense).



Gregory La Cava (1892-1954)

Comencemos por su director, un bebedor empedernido desparecido a los 60 años a causa de un infarto de miocardio, atesorando una vasta filmografía que abarca desde 1915, con sus primeros cortos como animador, hasta su última participación (no acreditada) en "Venus era mujer" (junto a su colega William A. Seiter, 1948). Y es que La Cava comenzó su andadura profesional en los estudios de dibujos animados de Walter Lantz (1899-1994), al que recordamos especialmente como creador del inolvidable Pájaro Loco.


Gregory La Cava participó también en la serie de animación de los "The Katzenjammer Kids" (en los países hispanohablantes "Los cebollitas"), entrañables protagonistas de aquella tira cómica de 1897 original del inmigrante alemán Rudolph Dirks (1877-1968), uno de los dibujantes pioneros de mayor éxito y reconocimiento, así como también en la de "Krazy Kat" ("La Gata Loca"), la popular tira cómica original del caricaturista George Herriman, publicada en la prensa entre 1913 y 1944. Asimismo, sería contratado por la todopoderosa corporación Hearts Communications como editor jefe de su división internacional Comic Films.


"The Katzenjammer Kids"


"Krazy Kat"

Tanto en "la melodía de la vida" como en "Al servicio de las damas" (Gregory La Cava, 1936), contemplamos el penoso contraste entre las comunidades más deprimidas (judíos del gueto, buhoneros, vagabundos...) y la acaudalada alta sociedad neoyorquina del período de entreguerras.

Precisamente sobre el ascenso social del Doctor Felix Klauber (Ricardo Cortez) y su posterior redención se organiza el argumento de "La melodía de la vida", inspirada en el relato "Night Bell" de Fannie Hurts (1889-1968), escritora de éxito cuyas obras inspiraron diversos guiones cinematográficos.

Tachada de conservadora y moralista por la críticaesta cinta ensalza ciertamente determinados valores tradicionales como la familia y las costumbres sociales, en este caso judías (con menciones expresas al Bar Mitzvá o el Pidión HaBen), sin dejar de lado otros logros universales como la solidaridad y la compasión.


Lower East Side a principios del siglo XX

No obstante, es conveniente subrayar que ésta es una de las escasas películas de Hollywood que prestó atención al colectivo judío en los años 30. La dirección artística a cargo de Carroll Clark consiguió que la ambientación de las calles del gueto en el Lower East Side durante la primera década del siglo XX resultase notablemente fidedigna.


Para compensar, tampoco falta el pequeño detalle patriótico, el niño que tararea el himno de los EEUU mientras el Doctor Klauber le venda una pierna, metáfora que cimenta la amalgama de razas y nacionalidades que han conformado la nación norteamericana a lo largo de su corta historia, como canta Neil Diamond en "Coming to America".


Como breve apunte literario reseñamos "Judíos sin dinero" (Michael Gold 1894-1967), la novela de corte autobiográfico del escritor judío de origen rumano realmente llamado Itzok Isaac Granich, un retrato descarnado de la dura vida cotidiana en las calles del East Side durante aquellos años.

Y como breve apunte musical destacamos "Street Scene" (Kurt Weill, 1946), la ópera estadounidense del célebre compositor alemán estrenada en Broadway en 1947, inspirada en la obra teatral homónima de Elmer Rice (1929), que en su día fue galardonada con el Pulitzer. Es la historia de un grupo de vecinos de diversas nacionalidades (alemanes, judíos, polacos, irlandeses), pobres, marginados, sin futuro y hacinados en un viejo edificio del Lower East Side durante los años 40.



En pleno Lower East Side, la primera consulta del Doctor Klauber, compartida con el veterano Doctor Schifflen (John St. Polis) estaba ubicada en Cherry Street, una calle que fue enclave de la colonia española en Nueva York, y cuyo nombre hace referencia a un extenso huerto de cerezos que allí se levantaba en la Nueva Amsterdam de mediados del siglo XVII.



Cherry Street, Lower East Side

Desde la modesta clínica del East Side, el Doctor Klauber se trasladará a la parte alta de la ciudad, instalándose en una lujosa consulta de Park Avenue. De una de sus paredes colgará la portada de Vanity Fair con la foto de sus manos, valoradas en 1 millón de dólares. Su clientela se nutrirá de mujeres ricas, con patologías banales, como la Señorita Gifford (Josephine Whittell) que tanto nos ha recordado a la vanidosa Toppy LeRoy (Penelope Dudley Ward) de "La ciudadela" (King Vidor, 1938).



Josephine Whittell es la insustancial Señorita Gifford

El título original de la película de La cava, "Symphony of Six Million", hace referencia a la población real de la Gran Manzana a principios de los años 30. De todas quellas existencias, en su película Gregory La Cava elige la historia de Meyer Klauber (Gregory Ratoff), un veterano sastre que trabaja arduamente en el gueto judío de Manhattan para sacar adelante a su familia: su esposa Hannah (Anna Appel) y sus tres hijos, Magnus (Sidney Miller - Noel Madison), Félix (Lester Lee - Ricardo Cortez) y Birdie (Lita Chevret). Durante el siglo XIX, los judíos que huyeron de los pogromos de Europa Oriental (Odessa, Kiev, Kirovogrado y otras poblaciones del entonces Imperio Ruso) se instalaron fundamentalmente en el sureste de Nueva York y en Brooklyn, donde todavía hoy dicha etnia es mayoritaria en el barrio de Williamsburg.

CINEFILIA

El modus vivendi de la hermética comunidad judía jasídica de Nueva York y sus tradiciones se convierten en el escenario particular del thriller "Una extraña entre nosotros" (Sydney Lumet, 1992), tal vez una obra menor de este director sobre el guión de Robert Avrech, ambos de origen judío. Protagonizada por Melanie Griffith en el papel de la expeditiva detective Emily Eden.



CINEFILIA

Precisamente "Érase una vez en América" (Sergio Leone, 1984) está ambientada en el gueto judío de Brooklyn, escenario de las correrías infantiles de un grupo de niños judíos que con el paso del tiempo, terminarán por convertirse en una peligrosa banda de mafiosos y delincuentes, con Robert de Niro y James Woods como protagonistas.



William Forsythe, James Hayden, James Wood y Robert de Niro 
en "Érase una vez en América"

Desamparado y abandonado por la sociedad, en los mismos sucios callejones del Lower East Side se forjó la indomable figura del gánster judío Meyer Lansky (1902-1983), ideólogo del mayor sistema financiero de lavado de dinero de la mafia. Fue el organizador de la conocida como Conferencia de la Habana (1946), la famosa reunión de mafiosos en el Hotel Nacional que serviría años más tarde de inspiración para que Francis Ford Coppola la recreara en "El Padrino II" (1974), convirtiendo al personaje del taimado Hyman Roth (Lee Strasberg) en la perfecta alegoría del célebre malhechor judío que finalizó sus días en Miami Beach a los 80 años de edad, por el padecimiento de un cáncer de pulmón.



Meyer Lansky (1902 - 1983)


MÁS CINEFILIA

La elección del elenco de artistas para los principales papeles de esta película seleccionó actrices y autores de características y procedencia común con la de los protagonistas, como por ejemplo Gregory Ratoff, productor, director y actor de origen ruso, que abandonó su país natal después de la Revolución Soviética para asentarse primero en Francia y más tarde en los Estados Unidos.


Gregory Ratoff  (1897 - 1960)

Reconocida actriz de reparto, Anna Appel nació en 1888 en Rumania, para trasladarse posteriormente a Estados Unidos. Procedente de la opereta yiddish de principios del siglo XX, formó parte desde 1918 a 1928 del Morris Schwartz´s Yiddish Art Theater de Nueva York. Actriz de cine y TV, fue frecuentemente encasillada en papeles de corpulentas y voluntariosas madres judías.


Anna Appel (1888-1963)

El mismísimo Ricardo Cortez nació como Jacob Krantz en Nueva York en 1900, en el seno de una familia formada por Moses/Morris Krantz y Sarah Lefkowitz, matrimonio judío de origen austríaco y húngaro. Gracias a su físico de galán, fue descubierto casualmente para el cine después de desempeñar diversos oficios. A su llegada a Hollywood, el fenómeno de Rodolfo Valentino (1895-1926) se encontraba en su pleno apogeo, de ahí la decisión de los productores de cambiarle nombre y origen (español), con la intención de convertirlo en un nuevo latin lover al más puro estilo del propio Valentino, Ramón Novarro (1899-1969) o Antonio Moreno (1887-1967).


Ricardo Cortez (1900-1977)

De la misma manera Noel Madison (1897-1975), tras estudiar en París, Lausanne y Londres, donde debutó sobre los escenarios teatrales especializándose en personajes sofisticados, la verdadera antítesis de los gánsteres que solía interpretar para la gran pantalla. Fue hijo del apreciado actor de carácter Maurice Moskovicht (1871-1940). 



Noel Madison es Magnus Klauber

Tal vez sus antecedentes en el mundo de los dibujos animados pudieran influir en el tratamiento que Gregory La Cava concedió a determinadas escenas de "La melodía de la vida", exagerando y satirizando ciertos rasgos de la personalidad de sus personajes para agudizar todavía más su crítica social de aquellos que solo persiguen el éxito y el dinero en la vida.

Dentro de las entrañables anécdotas de esta película destacamos una que tal vez pudiera pasar desapercibida al espectador: el Doctor Klauber y uno de sus pacientes convaleciente visten exactamente el mismo albornoz en dos escenas bien diferentes.



La ambición excesiva y el desorbitado individualismo son los peores aliados de la franca fatuidad de los vanidosos. Para algunos críticos especializados en la cinematografía de Gregory La Cava, la necesidad de anteponer la felicidad y los ideales personales a la búsqueda obsesiva del bienestar económico constituyen una constante en sus películas: "Risa y dinero" (1931), "American Bluff" (1932), "Lecho de rosas" (1933), "Sucedió una vez" (1935), "La muchacha de la 5ª Avenida" (1939), "Una dama en apuros" (1942) o "Vivir a lo grande - La gran vida" (1947).

LA MELODIA DE LA VIDA

Estamos ante una película coral, en la que todos y cada uno de los personajes poseen caracteres particulares perfectamente definidos. Las decisiones del protagonista fluctúan entre la impronta familiar, especialmente de la matriarca y el ambicioso hermano mayor (que precisamente conoció muy de cerca la dureza de la vida en las calles del gueto mientras su ejemplar hermano se enfrascaba en los libros), y el influjo de la frágil Jessica (Dorothy Gray en la infancia, Irene Dunne en la vida adulta), afectada por una cojera crónica como secuela de una enfermedad en la columna vertebral.



Irene Dunne es Jessica

Esa vocación infantil que incluso lleva a pequeño Félix a reparar las muñecas rotas de su hermana, como si de un mágico médico de juguetes se tratase, se afianzará con el tiempo tras una primera elipsis en la que nunca veremos ni una sola escena de su etapa de formación como estudiante de Medicina o médico en prácticas.

La maestría del director y su equipo se demuestra en las escenas preparatorias de los quirófanos, impolutos y sin ni siquiera una mancha de sangre, incluso después de haber realizado una compleja intervención de neurocirugía.

CONSIDERACIONES MÉDICAS

Félix niño pregunta a su madre por qué se enferman las personas. La matriarca achaca las causas a la pobreza, la alimentación deficiente y la falta de descanso. Un ejemplo que llega a ser cómico es la indigestión que sufre el padre después de comer demasiados arenques, que llegaban al plato después de haber sido adquiridos en carros de venta callejeros, sin las más mínimas garantías sanitarias.

Por otra parte, en aquella época muchos ciudadanos estadounidenses no disponían de los medios económicos necesarios para asegurarse unos cuidados sanitarios mínimos. Hasta donde lograban alcanzar, la filantropía y la beneficencia se encargaban de ello, como probablemente lo harían de la institución para niños ciegos donde enseña Jessica en la película. En la actualidad, la sanidad en los EEUU es demasiado cara y poco eficiente.



Irene Dunne y Dorothy Gray

La American Medical Association (AMA), una organización de médicos fundada en 1847, era la encargada de dictaminar los estándares uniformes para la educación, el entrenamiento y la práctica médica de los médicos desde 1910. En ese mismo año, el presidente republicano William H. Taft cedió a las reivindicaciones de la todopoderosa AMA, lo que en la práctica se tradujo en un oligopolio capaz de cerrar todas las escuelas médicas privadas, las que admitían negros y mujeres o no impartían la enseñanza de la Medicina más ortodoxa.

Consecuencia de esta reducción, los doctores profesionales pasaron a controlar el precio de la asistencia médica, y por ende, el de sus propios salarios. En "La melodía de la vida" contemplamos cómo Magnus critica a Félix por cobrar de 50 centavos a un dólar por realizar visitas a domicilio en las que además tenía que subir 3 ó 4 pisos.

En 1925 Calvin Coolidge, otro presidente republicano, creó el monopolio de los medicamentos bajo prescripción médica al permitir la patente de determinados fármacos. En "La melodía de la vida", además de curar la indigestión paterna con polvos de soda (bicarbonato sódico), en ningún momento constatamos cómo los pacientes adquieren los medicamentos que necesitan. Simplemente vemos al médico darles alguna receta con las indicaciones para su administración.

Como colofón podemos afirmar que casi 100 años después, la moraleja de esta película continúa vigente.