lunes, 3 de septiembre de 2007

JOHNNY COGIÓ SU FUSIL




DALTON TRUMBO y TIM BOTTOMS durante el rodaje



"Lo crucial de la guerra es lo que ocurre después". Susan Sontag.

"Más que una brutal y desasosegante película antibelicista, se trata de una contundente apología de la eutanasia"...


Escucha "One": el videoclip de Metallica sobre la desafortunada historia de Joe Bonham.





Dalton Trumbo tuvo que trabajar bastante tiempo camuflado bajo seudónimo. Le tocó lidiar con lo peor del Macarthismo y su caza de brujas. En el año 2005, el actor George Clooney protagonizó y dirigió "Buenas noches, y buena suerte", un moderno film en el que retrata el irrespirable ambiente social y cultural en la Norteamérica de aquellos días.

En 1939, el propio Dalton Trumbo había escrito la que algunos entendidos consideran la mejor novela antibelicista de la historia. La tituló “Johnny cogió su fusil”. En 1971, transcurridos algo más de 30 años, el mismísimo Trumbo llevaría a las pantallas cinematográficas la película homónima. Dicen por ahí que el autor norteamericano quería que Luis Buñuel dirigiera el film. ¿Se imaginan cuál hubiera sido la visión del genio de Calanda sobre tan dramático argumento?.


MIENTRAS JOHNNY NO COGE SU FUSIL

El protagonista de la novela no se llama Johnny, sino Joseph (Joe) Bonham. Trumbo tomó el título de su obra a partir del primer verso de la famosa canción patriótica norteamericana "Over There", compuesta por George M. Cohan en 1917, una vez que los EEUU declararon la guerra a Alemania (6 de abril de 1917), entrando de lleno en el sangriento escenario de la 1ª Guerra Mundial. En la ficción cinematográfica, el personaje de Joe es interpretado por el entonces bisoño actor Tim Bottoms, que sería nominado en 1972 al Globo de Oro como mejor actor revelación precisamente por este papel.


LA SUPERVIVENCIA DEL PACIENTE:


Después de sufrir los devastadores efectos de la explosión de un proyectil probablemente disparado por un obús, el soldado Bonham queda terriblemente mutilado, sin extremidades, sin rostro, ciego, sordomudo, completamente discapacitado. Es intervenido en el hospital de campaña por el cirujano militar jefe de su ejército, el coronel (y futuro general Tillery), tullido también, interpretado convincentemente por el veterano actor Eduard Franz. Joe permanece vivo porque su bulbo raquídeo (médula oblonga) no resultó afectado entre sus extensas heridas craneales. En la película, el tórax, el abdomen y los genitales del herido resultaron milagrosamente intactos.


Respecto a las amputaciones, los cirujanos militares de la época tenían la costumbre de practicarlas precozmente, debido a que las fracturas óseas frecuentemente eran acompañadas por lesiones vasculares y nerviosas. La osteomielitis era una complicación que estaba a la orden del día.


Trasladémonos por un instante al año 1917 y especulemos con las probabilidades de supervivencia de un ser humano con semejantes lesiones y tan magnos destrozos tisulares causados en el fragor de la llamada Guerra de las Trincheras (presencia de barro, aguas estancadas, cadáveres en descomposición en las alambradas, sucios uniformes contaminados, etc). 


Consideremos en primer lugar el elevadísimo riesgo de infección de las terribles heridas sufridas por el protagonista. Por esta patología se produjeron entonces la mayoría de las bajas entre los bandos contendientes.


Recordemos aquí que la primera vacuna antitetánica eficaz data de 1914. Sin embargo, el descubrimiento de la penicilina fue muy posterior (1928) y el uso generalizado de los antibióticos es todavía más tardío. Con casi total seguridad, la solución de Carrel - Dakin, popularmente conocida como líquido de Dakin (solución acuosa tamponada de hipoclorito sódico diluida al 0.5%) éra el antiséptico comúnmente empleado para la desinfección de las heridas.


La hidratación necesaria para evitar un shock hipovolémico se realizaba por vía oral (imposible en el caso que nos ocupa), rectal y subcutáneo.


Otro tanto habría que añadir sobre el soporte vital parenteral, las todavía primitivas transfusiones, la administración de oxígeno, la traqueotomía abierta o el tratamiento de las úlceras de presión por la prolongada inmovilización del herido en decúbito supino. Por todo ello, no creo que el pobre Joe Bonham sobreviviera apenas unas horas, quizás unos días.


LA ESTÉTICA DEL FILM.

Resulta una característica esencial de esta película el relato del momento presente en blanco y negro, con escenas a contraluz que bien pudiera haber firmado cualquier director del Expresionismo alemán. Entretanto, los recuerdos que fluyen a la memoria del soldado mutilado se muestran con todo su colorido y esplendor: muy conmovedora resulta la narración de las relaciones con su difunto padre (magistral Jason Robards) junto a la melancólica y frustrada relación con su antigua novia (Kathy Fields). Algo parecido ocurre con las escenas oníricas, quizás alucinaciones visuales provocadas por la administración continuada de sedantes y analgésicos opiáceos. Tras el color de sus evocaciones, Joe siempre regresa a la dura realidad, en blanco y negro.

En mi humilde opinión, para que esta cinta consiguiera la cuadratura del círculo solamente faltaría que Tom Waits se hubiera encargado de la banda sonora.


LA INJUSTAMENTE DENOMINADA "GRIPE ESPAÑOLA"...


Existen unas escenas de esta película en la que los soldados, futuros difuntos, juegan a las cartas con Jesucristo (Donald Sutherland): uno de ellos anuncia que él mismo morirá sepultado por la tierra en una trinchera, mientras vaticina que otro recluta, al que apodan El Sueco (interpretado por un novato David Soul, famoso a posteriori por su papel del rubio detective Hutch, en la serie de TV "Starsky & Hutch"), morirá de gripe durante su traslado a Europa. 


Se cree que esta pandemia, responsable de la muerte de 50 - 100 millones de personas entre 1918 y 1919, se originó en Fort Riley (Kansas - EEUU), entre las tropas norteamericanas acuarteladas a la espera de ser transportadas para combatir en La Grande Guerre.

No olvidemos que en el último informe de la OMS sobre el estado de la salud mundial (2007) insiste en que la mayor amenaza para nuestra colectividad continúa siendo en la actualidad una posible pandemia de gripe.


LAS RELACIONES CON LOS SANITARIOS.


Dalton Trumbo muestra descarnadamente la relación médico - paciente, considerando además que todos los galenos de la ficción son militares (y por lo tanto, valor - se les supone, disciplina y tratamiento marcial de las grandes catástrofes y calamidades), en contraposición con la descripción del cariño, la humanidad y la empatía del trato dispensado por las enfermeras, en especial la interpretada por la bella y malograda Diane Varsi.

De manera semejante a la relación descrita entre el moribundo conde Laszlo Almasy (Ralph Fiennes) y su joven enfermera Hana (interpretada por Juliette Binoche) en "El paciente inglés" (Anthony Mingella, 1996), lo que la cuidadora terminará sintiendo por "su paciente", ¿será amor o compasión?. Recordamos que es precisamente la dulce Diana Varsi la que consiga comunicarse por primera vez con el inválido.


LA EUTANASIA.

El abordaje de la eutanasia "compasiva" en las escenas finales de esta película pudo haber servido de ejemplo a otras cintas posteriores como "Alguien voló sobre el nido del cuco" (Milos Forman, 1975), "Betty Blue" (Jean - Jacques Beineix, 1986), "Million Dolar Baby" (Clint Eastwood, 2004) o "Mar adentro" (Alejandro Amenábar, 2004). A buen seguro, en el ranking de personajes cinematográficos sometidos a eutanasia en la historia del cine, el infausto Joe Bonham se llevaría la palma.


JOE BONHAM, EL MONSTRUO DE FERIA.


Sin lugar a dudas, Dalton Trumbo era un buen conocedor del trabajo de Tod Browning en "Freaks" (1932). En una de las escenas de la película, el protagonista se imagina a su padre como el presentador de una atracción circense, de su propia actuación como un fenómeno de feria, sin piernas, sin brazos, sin cara. El cartel anunciador tiene su nombre , "Joe Bonham, el caso perdido", o como el personaje del padre dice: "el único ser del mundo al que no le importa nada ni nadie".

Joe Bonham, el monstruo sin piernas ni brazos; como el Príncipe Randian, Frieda Pushnik, Violetta, Eddie Kissell, Nikolai Kobelkoff...


UN CONTEMPORÁNEO JOHNNY QUE SÍ COGIÓ SU FUSIL..


Al parecer, Joe Bonham tuvo un hijo póstumo; sólo hizo el amor una vez en la vida...


"Corazones Púrpura". (Foto Nina Berman - Galería Jen Beckman)

El sargento Ziegel el día de su boda. Este suboficial quedó completamente deformado como consecuencia de la explosión de un coche bomba en la guerra de Irak...

1 comentario:

Iván dijo...

CREO QUE YO HE SUBIDO UNOS LINK...
SI LOS QUERES MANDAME UNMAIL.

MUY BUENA INTRO AL CONTEXTO